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Cumplir a la vez NIS2, CRA, DORA, CER y la Ley de IA: el GRC como hilo conductor


Hace un año repasé en este blog los retos de adecuación a las normas NIS2, CRA, CER y DORA. Desde entonces he hablado de ellas con partners y clientes en el roadshow NIS2 & DORA de Ingram Micro, en Madrid, Barcelona, Málaga y, este octubre, en Bilbao. La pregunta que más se repite en el turno de preguntas no es «¿qué dice cada norma?», sino «¿cómo cumplo todas a la vez sin montar cinco proyectos distintos?».

En 2026 la lista se ha alargado con el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act), y varias fechas se han movido. Este artículo actualiza el calendario y propone una respuesta práctica a esa pregunta: tratar el cumplimiento como un único sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC), con un mapa de controles común para todas las normas.

Qué ha cambiado desde 2025

En un año, tres normas han empezado a exigir cosas nuevas y dos siguen esperando su ley española. DORA se aplica desde enero de 2025; la notificación de vulnerabilidades del CRA, desde septiembre de 2026; y las reglas de transparencia del AI Act, desde agosto de 2026. NIS2 y CER, en cambio, siguen sin transponer en España, y el alto riesgo del AI Act se ha aplazado a 2027 y 2028. A eso se suma la disolución de las Cortes el 6 de octubre, con elecciones generales el 29 de noviembre: los proyectos de ley españoles sobre entidades críticas y sobre inteligencia artificial han decaído y vuelven a la casilla de salida.


Calendario de NIS2, DORA, CER, CRA y AI Act: hitos de 2024 a 2028. La línea discontinua marca noviembre de 2026.

La línea discontinua marca el dia de hoy: todo lo que queda a su izquierda ya debería estar resuelto.

Norma por norma

Cada norma mira el riesgo digital desde un ángulo distinto: la entidad, el producto, el sector financiero, la infraestructura física o el algoritmo.

NIS2: la ciberseguridad de la organización

La Directiva (UE) 2022/2555 obliga a las entidades esenciales e importantes de 18 sectores a gestionar sus riesgos de ciberseguridad y a notificar los incidentes significativos: alerta temprana en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final en un mes. Exige que los órganos de dirección aprueben las medidas, se formen y respondan de su cumplimiento.

En España seguimos sin ley. El anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad se aprobó en primera vuelta en enero de 2025, pero nunca llegó a remitirse a las Cortes como proyecto de ley, y en julio de 2026 la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por no transponer la directiva. Tras la disolución de las Cortes, su futuro depende del Gobierno que salga de las elecciones. Mientras tanto siguen vigentes el Real Decreto-ley 12/2018 y el Esquema Nacional de Seguridad, y muchas empresas españolas ya reciben exigencias NIS2 por contrato de clientes de otros países que sí la han transpuesto. Pero el terreno no está vacío.

Que no haya ley no significa que no haya obligaciones. El Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, de 17 de octubre de 2024, desarrolla NIS2 para once tipos de proveedores digitales: servicios DNS, registros de dominios de primer nivel, computación en nube, centros de datos, redes de distribución de contenidos, servicios gestionados y de seguridad gestionada, mercados en línea, motores de búsqueda, redes sociales y prestadores de servicios de confianza. Al ser un reglamento, es directamente aplicable y no necesita transposición, como ya comenté a propósito del roadshow de Ingram Micro.

Su anexo detalla, en trece secciones, las medidas técnicas y metodológicas que se esperan: política de seguridad, gestión de riesgos, gestión de incidentes, continuidad, cadena de suministro, control de accesos o criptografía, entre otras. También fija cuándo un incidente es significativo, por ejemplo una pérdida económica directa superior a 500.000 euros o al 5 % de la facturación anual, o un servicio en la nube indisponible más de 30 minutos. Para cualquier otra empresa es, además, la mejor guía disponible de lo que un supervisor considerará «medidas adecuadas» cuando llegue la ley española.

CRA: la seguridad del producto

El Reglamento (UE) 2024/2847, de ciberresiliencia, se dirige a fabricantes, importadores y distribuidores de productos con elementos digitales, del software al dispositivo conectado. Exige seguridad desde el diseño, gestión de vulnerabilidades durante todo el ciclo de vida, actualizaciones de seguridad y una lista de componentes (SBOM).

Desde el 11 de septiembre de 2026 ya hay que notificar las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves que afecten a un producto: alerta en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final, a través de la plataforma única de notificación de ENISA. El resto de obligaciones, incluido el marcado CE con requisitos de ciberseguridad, se aplica desde el 11 de diciembre de 2027.

DORA: la resiliencia operativa del sector financiero

El Reglamento (UE) 2022/2554 se aplica desde el 17 de enero de 2025 a bancos, aseguradoras, gestoras, entidades de pago y proveedores de criptoactivos. Pide un marco de gestión del riesgo TIC aprobado por el consejo, notificación de incidentes graves, pruebas de resiliencia (incluidas pruebas de penetración basadas en amenazas para las entidades más relevantes) y un control estricto de los proveedores TIC, con registro de información de todos los contratos.

En noviembre de 2025 las autoridades europeas de supervisión publicaron la primera lista de proveedores TIC críticos, que pasan a supervisión europea directa. Para el resto de proveedores de la banca, DORA llega por contrato: cláusulas obligatorias, derecho de auditoría y planes de salida.

CER: la resiliencia física de las entidades críticas

La Directiva (UE) 2022/2557 amplía la protección de infraestructuras críticas a toda amenaza que pueda interrumpir un servicio esencial: catástrofes naturales, sabotaje, terrorismo, crisis sanitarias o fallos en la cadena de suministro. Las entidades designadas como críticas deben evaluar sus riesgos, aprobar un plan de resiliencia y notificar los incidentes en 24 horas.

El Gobierno llevó al Congreso en marzo de 2026 el proyecto de Ley de Protección y Resiliencia de Entidades Críticas, que designaba a la Secretaría de Estado de Seguridad como autoridad competente y convertía el CNPIC en CNPREC. Preveía nueve meses para la evaluación de riesgos tras la designación, seis para el plan de resiliencia y multas de hasta 10 millones de euros o el 2 % de la facturación mundial. La parte de ciberseguridad de estas entidades se remitía a NIS2. El proyecto decayó con la disolución de las Cortes y tendrá que aprobarse y presentarse de nuevo en la próxima legislatura. Mientras tanto sigue vigente la Ley 8/2011 de protección de infraestructuras críticas, y el plazo europeo para identificar a las entidades críticas, julio de 2026, ya ha vencido.

AI Act: el riesgo del algoritmo

El Reglamento (UE) 2024/1689 clasifica los sistemas de IA por nivel de riesgo. Las prácticas prohibidas y la obligación de alfabetización en IA rigen desde febrero de 2025; las obligaciones de los modelos de uso general, desde agosto de 2025; y las de transparencia del artículo 50 (avisar de que se habla con una IA, marcar el contenido sintético), desde el 2 de agosto de 2026.

El paquete ómnibus digital, publicado en julio de 2026 como Reglamento (UE) 2026/1744, aplazó las obligaciones de los sistemas de alto riesgo: al 2 de diciembre de 2027 los del anexo III (empleo, solvencia crediticia, educación, biometría, servicios esenciales) y al 2 de agosto de 2028 los integrados en productos regulados. El aplazamiento da aire, pero no cambia lo que hay que preparar: inventario de sistemas, gestión de riesgos, gobernanza de datos, supervisión humana, registros y ciberseguridad del propio sistema. En España, la autoridad de supervisión es la AESIA. El Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, que debía completar el reparto de autoridades y el régimen sancionador nacional, estaba en el Congreso desde junio de 2026 y también decayó con la disolución. El reglamento europeo se sigue aplicando directamente, pero sin esa ley el régimen sancionador español queda incompleto.

Lo que tienen en común

Leídas juntas, las cinco normas piden casi lo mismo con distinto vocabulario. Hay seis piezas que se repiten:

  1. Responsabilidad de la dirección. NIS2 y DORA exigen que el consejo apruebe y supervise las medidas; CER pide una función de seguridad y resiliencia asignada; el AI Act exige un sistema de gestión de la calidad y responsables identificados.
  2. Gestión de riesgos documentada. Todas parten de un análisis de riesgos periódico, con medidas proporcionales y revisiones regulares.
  3. Notificación de incidentes con reloj. NIS2, CRA y CER coinciden en las 24 horas para el primer aviso; DORA pide la notificación inicial en 4 horas desde que el incidente se clasifica como grave, y el AI Act exige comunicar los incidentes graves de los sistemas de alto riesgo.
  4. Cadena de suministro. NIS2 pide evaluar a los proveedores, DORA regula sus contratos, el CRA obliga a controlar los componentes de terceros y el AI Act reparte obligaciones entre proveedor y responsable del despliegue.
  5. Continuidad y recuperación. Copias de seguridad, planes de continuidad y pruebas periódicas aparecen en NIS2, DORA y CER.
  6. Evidencias. Todas esperan que se pueda demostrar el cumplimiento ante un supervisor, un auditor o un cliente: políticas aprobadas, registros fechados, informes de pruebas y trazas de decisión.

La sexta pieza es la que más se olvida. Cumplir y no poder demostrarlo, a efectos prácticos, es no cumplir.

El GRC como hilo conductor

Si las seis piezas se repiten, lo razonable es construirlas una vez. Eso es un sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC): un único marco en el que la dirección fija responsabilidades, se mantiene un solo registro de riesgos y cada control se asocia a todas las obligaciones que satisface.

En la práctica, un GRC bien planteado se apoya en cuatro elementos:

  • Un mapa de controles común. Se parte de un marco de referencia ya conocido (ISO/IEC 27001 o el Esquema Nacional de Seguridad) y se marca, control a control, a qué artículo de NIS2, DORA, CRA, CER o AI Act responde. Un mismo control de gestión de vulnerabilidades, por ejemplo, sirve a NIS2, al CRA y a DORA.
  • Normas de gestión complementarias. ISO 22301 para la continuidad, que alimenta DORA y CER, e ISO/IEC 42001 para los sistemas de gestión de la IA, que encaja con el AI Act.
  • Un procedimiento único de incidentes. Una sola clasificación y un solo flujo que, según el tipo de incidente, dispare la notificación a INCIBE-CERT o CCN-CERT, al Banco de España o la CNMV, a la plataforma de ENISA o al CNPREC, con sus plazos.
  • Una gestión de proveedores integrada. Un único inventario de terceros, con las cláusulas de DORA, las exigencias de seguridad de NIS2 y los requisitos de producto del CRA en el mismo expediente.

Las herramientas GRC del mercado automatizan buena parte de este trabajo: catálogos de controles con correspondencias entre normas, recogida de evidencias, cuadros de mando para la dirección y seguimiento de planes de acción. Pero la herramienta no sustituye al diseño: primero hay que decidir qué normas aplican y con qué alcance, y después elegir cómo gestionarlo.

La pieza que no aparece en ninguna norma: la criptografía poscuántica

Ninguna de las cinco normas menciona la criptografía poscuántica, pero todas exigen medidas acordes con el estado de la técnica. NIS2 pide políticas sobre el uso de la criptografía y el cifrado, y la sección 9 del anexo del Reglamento de Ejecución 2024/2690 exige una política criptográfica con gestión de claves; DORA, controles criptográficos que se revisen ante la evolución de las amenazas; el CRA, cifrado de los datos con mecanismos actualizados. Un algoritmo que un ordenador cuántico podrá romper dejará de ser estado de la técnica mucho antes de que ese ordenador exista, porque lo que hoy se cifra o se firma puede capturarse ahora y descifrarse o falsificarse después.

El calendario ya lo ha puesto la propia Unión Europea. La hoja de ruta coordinada para la transición a la criptografía poscuántica, publicada en junio de 2025, pide que a finales de 2026 estén hechos los inventarios de activos criptográficos, incluida la cadena de suministro; que en 2030 estén protegidos los casos de uso de alto riesgo; y que en 2035 la transición esté completa para los de riesgo medio. Los algoritmos de referencia, ML-KEM y ML-DSA, están normalizados por el NIST desde agosto de 2024.

Para un sistema GRC esto se traduce en tres tareas concretas: añadir al inventario de activos un inventario criptográfico (qué algoritmos, claves y certificados se usan y dónde), incluir la amenaza cuántica en el registro de riesgos, y exigir criptoagilidad a los proveedores, es decir, la capacidad de cambiar de algoritmo sin rediseñar el sistema. Un fabricante que hoy prepara el marcado CE de su producto para el CRA haría bien en contar con que ese producto seguirá en el mercado en 2030.

Las cinco normas de un vistazo

NormaQué protegeA quién obligaPrimer aviso de incidenteSituación a noviembre de 2026
NIS2Redes y sistemas de informaciónEntidades esenciales e importantes de 18 sectores24 horasAnteproyecto nunca remitido a las Cortes; España, ante el TJUE
CRAProductos con elementos digitalesFabricantes, importadores y distribuidores24 horasNotificación obligatoria desde el 11-09-2026; resto, desde el 11-12-2027
DORAResiliencia operativa TICEntidades financieras y proveedores TIC críticos4 horas tras clasificarlo como grave (máximo 24 horas)Aplicable desde el 17-01-2025
CERContinuidad de servicios esenciales ante cualquier amenazaEntidades designadas como críticas24 horasProyecto de ley decaído al disolverse las Cortes; sigue la Ley 8/2011
AI ActDerechos y seguridad frente a sistemas de IAProveedores y responsables del despliegue de IAIncidentes graves de sistemas de alto riesgoTransparencia desde el 02-08-2026; alto riesgo, 2027 y 2028; ley orgánica española decaída

Una hoja de ruta en seis pasos

  1. Determinar qué normas aplican. Por sector, tamaño, productos que se fabrican o distribuyen, uso de IA y relación con clientes financieros o entidades críticas. Muchas empresas descubren que les afectan tres o cuatro, aunque sea por contrato.
  2. Nombrar un responsable y llevarlo al consejo. La dirección tiene que aprobar el marco y recibir informes periódicos.
  3. Hacer un análisis de brechas único contra el mapa de controles común, no uno por norma.
  4. Priorizar por plazos ya vencidos. DORA y la notificación del CRA ya se aplican; la transparencia del AI Act, también.
  5. Unificar incidentes y proveedores en un solo procedimiento y un solo inventario.
  6. Preparar las evidencias desde el principio, con fecha cierta y conservación a largo plazo.

En este último punto los servicios de confianza del Reglamento eIDAS aportan algo que ninguna hoja de cálculo ofrece: la firma y el sello electrónico acreditan quién aprobó una política o emitió un informe, el sello de tiempo cualificado prueba cuándo, y la conservación cualificada mantiene ese valor probatorio durante años. Un registro de incidentes o un informe de pruebas de resiliencia sellado en el momento en que se genera es mucho más difícil de discutir ante un supervisor. Y conviene que esas firmas y sellos sigan siendo válidos cuando llegue la criptografía poscuántica, otra razón para planificar la criptoagilidad.

Ninguna organización tiene que recorrer este camino sola. En el roadshow de Ingram Micro lo hemos visto en cada parada: fabricantes como HPE, SonicWall, Hornetsecurity, Barracuda o Bitdefender aportan la tecnología de protección, copia y recuperación, y la red de partners de Ingram Micro la integra en soluciones adaptadas a cada cliente. El cumplimiento normativo es, al final, una buena excusa para hacer bien lo que habría que hacer de todos modos.

Cómo puede ayudar EADTrust

En EADTrust llevamos años cumpliendo como prestador cualificado de servicios de confianza bajo eIDAS, con certificaciones en el Esquema Nacional de Seguridad (categoría alta), ISO/IEC 27001, ISO/IEC 20000-1 e ISO 22301, y esa experiencia es la que ponemos al servicio de otras organizaciones. Nuestra división de servicios profesionales acompaña a las empresas en todo el recorrido descrito en este artículo: el análisis de brechas unificado frente a NIS2, DORA, CRA, CER y AI Act, la implantación de las medidas y la preparación de evidencias con firma, sello y sello de tiempo cualificados. También ayudamos a hacer el inventario criptográfico y a planificar la migración a la criptografía poscuántica, un trabajo que ya hacemos con grandes clientes, y ofrecemos formación in company en computación cuántica y criptografía poscuántica.

Cuando el reto tiene tanto de jurídico como de técnico, nuestro trabajo puede completar el asesoramiento de Garrigues, accionista de EADTrust y referente en alinear las exigencias legales con las tecnológicas: el despacho interpreta la norma y nosotros la convertimos en controles, procedimientos y evidencias que funcionan. Si quiere un primer diagnóstico, puede escribirnos a info@eadtrust.com o llamarnos al 91 716 05 55 o al 902 365 612.

Fuentes

De las tablillas cuneiformes al Cartulario: historia de la contabilidad y origen de las RJT


Llevamos más de cinco mil años intentando resolver el mismo problema: dejar constancia fiable de quién tiene qué, quién debe qué y en qué orden ocurrieron las cosas. Las tablillas de arcilla de Mesopotamia, los libros de los mercaderes venecianos, las tarjetas de pago y lo que hoy llamamos blockchain son respuestas sucesivas a esa necesidad.

En este artículo recorro esa historia para defender una idea que ya he planteado otras veces: quien sabe un poco de contabilidad entiende enseguida que lo que estas tecnologías replican es un libro diario (journal), no un libro mayor (ledger). Y que buena parte de lo que se atribuye a blockchain puede conseguirse combinando firma electrónica y un registro fehaciente, también en un servidor centralizado.

Fichas, bullas y tablillas: contar ovejas en arcilla

La escritura nació, en buena medida, para llevar las cuentas. Según la tesis de la arqueóloga Denise Schmandt-Besserat, desde el VIII milenio a. C. se usaban en Oriente Próximo pequeñas fichas de arcilla (tokens) de distintas formas: cada forma representaba un tipo de bien (una oveja, una medida de grano, una jarra de aceite) y cada ficha, una unidad.

Hacia el 3500 a. C. aparece una innovación notable: las fichas de una operación se guardaban dentro de una bulla, una esfera hueca de arcilla que se sellaba. Para saber qué contenía sin romperla, se imprimían las fichas en su superficie antes de cerrarla. Era ya un mecanismo de integridad: el contenido sellado podía cotejarse con su «resumen» exterior, y cualquier manipulación exigía romper el sello.

Con el tiempo sobraron las fichas y bastaron las marcas: así surgieron las tablillas protocuneiformes de Uruk (hacia 3300-3000 a. C.), de contenido mayoritariamente administrativo. Un pastor que recibía un rebaño del templo quedaba anotado con el número de ovejas, cabras y corderos a su cargo, y después se le exigía cuenta de las crías, la lana y las bajas. En la época de Ur III (hacia 2100-2000 a. C.), el gran centro ganadero de Puzrish-Dagan (Drehem) dejó decenas de miles de tablillas con entradas y salidas diarias de animales, con su fecha y el funcionario responsable.

Ahí están ya los ingredientes que reaparecerán en toda esta historia: un asiento por cada hecho, una fecha, un responsable, un sello que impide la alteración y un archivo que conserva la prueba.

De Roma a Venecia: los precursores de la partida doble

Durante siglos la contabilidad fue de partida simple: una lista de cobros y pagos, o de deudas a favor y en contra. Los romanos distinguían ya entre los apuntes provisionales del día (adversaria) y el libro definitivo de ingresos y gastos (codex accepti et expensi). Es un primer esbozo de la separación entre lo que se anota cronológicamente y lo que se ordena para su consulta.

El salto llega con el comercio italiano de la Baja Edad Media. Ayudaron dos cosas: la difusión de los números indoarábigos, impulsada por el Liber Abaci de Fibonacci (1202), y unas sociedades mercantiles con socios, corresponsales y crédito a distancia. Llevar las cuentas con números romanos era penoso; sumar columnas con cifras posicionales, no.

Los primeros rastros de doble anotación aparecen en la Toscana y en Liguria:

  • Florencia: las cuentas de la compañía de Rinieri Fini y sus hermanos (1296) ya registran cada operación en dos lados.
  • Provenza: los libros de la compañía Farolfi (1299-1300), florentina, muestran un sistema muy completo.
  • Génova: los libros de los massari (tesoreros) del Comune de 1340 se consideran el primer ejemplo plenamente desarrollado de partida doble.

Venecia perfeccionó el método y le dio nombre: alla veneziana. Los libros de los hermanos Soranzo (1406-1434) ya presentan la tríada de borrador, diario y mayor que luego se describirá por escrito. En 1458 el mercader ragusino Benedetto Cotrugli explicó la partida doble en Della mercatura e del mercante perfetto, aunque su obra no se imprimió hasta 1573. El método estaba en uso; faltaba un libro impreso que lo enseñase.

Luca Pacioli y la formalización (1494)

Ese libro llegó en 1494. El fraile franciscano y matemático Luca Pacioli, amigo de Leonardo da Vinci, publicó en Venecia la Summa de arithmetica, geometria, proportioni et proportionalità, impresa por Paganino Paganini. Uno de sus tratados, Particularis de computis et scripturis, describe el método veneciano con detalle práctico.

Pacioli no inventó la partida doble, pero la sistematizó y, gracias a la imprenta, la difundió por Europa. Describe tres libros:

  1. El memorial (memoriale): borrador donde se anota todo tal como ocurre.
  2. El diario (giornale): los asientos en orden cronológico, ya depurados, con su cargo y su descargo.
  3. El mayor (quaderno): las mismas partidas reordenadas por cuentas, con un índice alfabético.

Recomienda además cerrar el ejercicio comprobando que la suma de lo cargado coincide con la de lo abonado. Si no coincide, hay un error que buscar.

En España la partida doble llegó pronto a la ley. La Pragmática de Cigales de 1549 obligó a mercaderes y banqueros a llevar sus cuentas en libro de caja con su manual «por debe y ha de haber». El primer tratado en castellano fue el Libro de caxa y manual de cuentas de mercaderes de Bartolomé Salvador de Solórzano (1590).

El principio de la partida doble: una suma de comprobación de cinco siglos

La regla es sencilla: todo hecho económico se anota dos veces, en el debe de una o varias cuentas y en el haber de otras, por el mismo importe. No hay deudor sin acreedor: lo que entra en una cuenta sale de otra.

Si un ganadero compra 100 ovejas a 50 € cada una y paga por transferencia, el asiento es este:

N.ºFechaCuentaDebe (€)Haber (€)
13 de marzoGanado (activo)5.000
13 de marzoBancos (activo)5.000

Como cada asiento cuadra, la suma de todos los cargos del ejercicio debe ser igual a la de todos los abonos. Si no lo es, hay un error de suma, de transcripción o de traspaso. Esa igualdad es un control de integridad incorporado al propio método: no hace falta otra fuente para saber que algo falla.

Es el mismo principio que siglos después usará la informática: añadir redundancia calculada para detectar alteraciones. Son de la misma familia la prueba del nueve (ya conocida por los maestros de ábaco), los dígitos de control de los números de cuenta (el IBAN usa un módulo 97), las sumas de paridad y los CRC (Cyclic Redundancy Check), propuestos por W. Wesley Peterson en 1961 para detectar errores de transmisión.

También comparten limitaciones. El cuadre contable no detecta un asiento omitido entero, un importe erróneo anotado igual en ambos lados ni errores que se compensan. Un CRC detecta errores accidentales, pero cualquiera puede recalcularlo tras modificar los datos. Contra la manipulación intencionada hacen falta otras herramientas: funciones hash criptográficas, sellos de tiempo y firma electrónica. A ellas llegaremos.

Libro diario, libro mayor y los estados que se derivan de ellos

Conviene fijar bien esta distinción, porque es la clave del resto del artículo:

  • El libro diario (journal) registra los asientos en orden cronológico, numerados y fechados, tal como suceden. Es la fuente primaria. Un asiento ya anotado no se borra: si hay un error, se corrige con un contraasiento posterior.
  • El libro mayor (ledger) reordena esas mismas partidas por cuentas (Caja, Bancos, Clientes, Ganado…), normalmente en forma de «cuentas en T» con su debe y su haber. Se obtiene «pasando» los asientos del diario. No añade información: es una vista derivada que permite conocer el saldo de cada cuenta.

El legislador español lo tiene claro. El Código de Comercio (arts. 25 a 28) exige una contabilidad ordenada que permita «un seguimiento cronológico de todas sus operaciones» y obliga a llevar el libro diario y el de inventarios y cuentas anuales, que se legalizan en el Registro Mercantil. El mayor no es obligatorio: siempre puede reconstruirse desde el diario. Lo que tiene valor probatorio es el orden cronológico.

A partir del diario y del mayor se elaboran los estados contables:

EstadoQué muestraPara qué sirve
Balance de comprobación de sumas y saldosSumas del debe y del haber, y saldo, de cada cuentaVerificar que cargos y abonos cuadran antes del cierre
Balance (de situación)Activo, pasivo y patrimonio neto en una fechaSaber qué se tiene y qué se debe: activo = pasivo + patrimonio neto
Cuenta de pérdidas y gananciasIngresos y gastos del ejercicioConocer el resultado (beneficio o pérdida)
Estado de flujos de efectivoCobros y pagos por actividades de explotación, inversión y financiaciónEntender la liquidez, que no coincide con el resultado

La informática no cambió el método, pero sí su manejo. VisiCalc (1979), de Dan Bricklin y Bob Frankston, llevó a la pantalla la hoja de cálculo cuadriculada de los contables. Después llegaron Lotus 1-2-3 (1983) y Excel (1985). Con ellas se popularizaron las previsiones de tesorería y los modelos de flujos de caja, que permiten simular escenarios antes de que ocurran.

Antes de 2009: del cheque al Hashcash

Si la contabilidad resolvió cómo anotar el valor, los medios de pago intentaron resolver cómo moverlo sin mover monedas. Antes de que apareciera Bitcoin, el siglo XX ya había probado casi todas las piezas:

  • Tarjetas de pago. Diners Club lanzó en 1950 la primera tarjeta de uso general. Le siguieron BankAmericard (1958), germen de Visa, y Master Charge (1966), luego Mastercard. Detrás de cada pago hay un apunte en los libros del emisor y del adquirente, conciliados por la red.
  • Transferencias. Las redes interbancarias sustituyeron el envío físico de órdenes. SWIFT se fundó en 1973 y empezó a operar en 1977. En Europa, la transferencia SEPA arrancó en 2008.
  • Adeudos (domiciliaciones). El acreedor inicia el cobro con autorización previa del deudor, que conserva el derecho a devolverlo. Los adeudos directos SEPA llegaron en noviembre de 2009.
  • Dinero electrónico criptográfico. David Chaum propuso en 1982 las firmas ciegas para pagos no rastreables y fundó DigiCash en 1989. Le siguieron e-gold (1996), b-money de Wei Dai (1998) y bit gold de Nick Szabo.
  • Sellado de tiempo encadenado. Stuart Haber y W. Scott Stornetta publicaron en 1991 cómo encadenar documentos mediante hash para que no pudieran antedatarse. Tres de las ocho referencias del artículo de Bitcoin son suyas.

En España también hubo precursores. En 2002, con el impulso del Ministerio de Ciencia y Tecnología, se desarrolló el proyecto PISTA – FIRMA – Títulos cambiarios electrónicos, en el que participé desde FESTE, donde era director general, junto a Banc Sabadell y Roca Junyent, entre otros. Su objetivo era gestionar letras de cambio desmaterializadas y endosables. Para ello combinaba firma electrónica, una entidad de timbrado y una Fuente de Verdad centralizada que impedía que un mismo título se endosara o cobrara dos veces. A eso lo llamábamos «unicidad de fin»: es el mismo problema que Bitcoin resolvería después con el nombre de «doble gasto». Lo conté en «Antecedentes de Blockchain en España».

La pieza más curiosa nació contra el correo basura. En 1992 Cynthia Dwork y Moni Naor propusieron «cobrar» a cada remitente un pequeño esfuerzo de cálculo. En 1997 Adam Back presentó Hashcash: para enviar un correo había que encontrar un valor cuyo hash empezase por un número determinado de ceros. Costaba una fracción de segundo a un remitente legítimo, pero hacía carísimo enviar millones de mensajes. Hal Finney lo reutilizó en 2004 en sus Reusable Proofs of Work.

Satoshi Nakamoto convirtió esa «prueba de trabajo» en el mecanismo para decidir quién añade el siguiente bloque. El artículo de Bitcoin se publicó el 31 de octubre de 2008 y el bloque génesis se minó el 3 de enero de 2009. Casi nada era nuevo: lo nuevo fue la combinación.

¿DLT o RJT? Lo que se replica es un diario

A estas tecnologías se las llamó pronto DLT (Distributed Ledger Technology), y así las nombra la normativa europea. El Reglamento eIDAS 2 regula en su artículo 45 terdecies los registros electrónicos cualificados. La traducción oficial al español habla de libros mayores electrónicos, y así se titula también el Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2531, que fija sus normas de referencia. Expliqué ese marco en la entrada sobre la conservación cualificada y los servicios cualificados con orden cronológico (qDLT).

Con la contabilidad en la mano, el nombre chirría. Una cadena de bloques es una sucesión de asientos en orden cronológico, cada uno enlazado con el anterior mediante su hash, que no se borran y solo se corrigen con anotaciones posteriores. Eso es exactamente un libro diario. El «mayor» (los saldos de cada dirección, el conjunto de salidas no gastadas de Bitcoin o el estado de un contrato inteligente) no se transmite: cada nodo lo calcula recorriendo el diario, igual que un contable pasa los asientos a las cuentas.

Por eso propuse hace años hablar de RJT (Replicated Journal Technology), como expliqué en «RJT – Replicated Journal Technologies. Cómo llamar a Blockchain» y en «No es DLT: es RJT, o mejor, simplemente Blockchain» (2019). Las dos palabras importan:

  • Journal (diario), porque lo que se conserva y se protege es el orden cronológico de los hechos, que es lo que tiene valor probatorio.
  • Replicated (replicado), mejor que «distribuido», porque cada nodo tiene una copia completa e idéntica. No hay fragmentos repartidos, sino réplicas que deben coincidir.

En aquel artículo de 2019 señalé que «DLT» solo encaja con los usos que registran valores contabilizables y deja fuera piezas esenciales como la firma electrónica. Concluí entonces que, para nombrar el conjunto, lo más práctico era seguir diciendo simplemente blockchain. Hoy no lo tengo tan claro: sigue faltando un término que agrupe la firma electrónica y el registro donde residen la autenticidad y la historia de los documentos, sin atarlo a una cadena de bloques. Más abajo propongo uno.

Seguiré usando DLT y «libro mayor electrónico» cuando me refiera a la norma, porque son sus términos oficiales. Pero quien haya llevado alguna vez un diario y un mayor entenderá por qué RJT describe mejor lo que hace la tecnología.

Blockchain son dos técnicas que van juntas

Si se quita el ruido, bajo la etiqueta blockchain hay dos técnicas que se necesitan mutuamente.

1. La firma electrónica. Cada transacción va firmada con la clave privada de quien la ordena (en Bitcoin, con ECDSA sobre la curva secp256k1). La firma acredita quién autoriza el movimiento y garantiza que el contenido no se ha alterado. Es la misma función que cumple la firma del comerciante en su libro, o la del otorgante ante notario.

2. Una fuente de verdad. Firmar no basta: hay que saber qué operación vale cuando dos se contradicen (el «doble gasto», o la «unicidad de fin» de PISTA) y en qué orden ocurrieron las cosas. Hace falta un registro único y ordenado que todos acepten como referencia.

Los notarios resolvieron este segundo problema hace mucho con el protocolo notarial. El notario conserva el documento matriz (la escritura original firmada), lo incorpora a su protocolo en orden cronológico y con numeración correlativa, y entrega copias a los interesados. La copia hace fe porque puede cotejarse con la matriz, que no sale de la notaría. Si dos copias discrepan, manda la matriz.

Una cadena de bloques hace lo mismo sin una notaría: el mecanismo de consenso (la prueba de trabajo, en Bitcoin) decide cuál es la «matriz» que todos los nodos replican. Ese consenso es caro y lento precisamente porque sustituye a un tercero de confianza que no existe.

Cuando ese tercero sí existe, como un prestador cualificado de servicios de confianza supervisado, la fuente de verdad puede mantenerse en un servidor centralizado. Se combinan firmas y sellos electrónicos, sellos de tiempo y encadenamiento de hash, y se obtienen las mismas garantías de integridad y orden con mucho menos coste. He tratado su aplicación a la Justicia en Judiciary Blockchain, por ejemplo en «eIDAS 2.0: el reconocimiento europeo de los registros electrónicos con orden cronológico» y en «Unicidad de fin en el documento electrónico».

Una propuesta: SJT, Signed Journal Technology

Si lo esencial son esas dos piezas, el nombre debería decirlas. Propongo SJT (Signed Journal Technology, tecnología de diario de asientos firmados): un diario que conserva la historia de los hechos en orden cronológico y actúa como fuente de verdad, y una firma electrónica que acredita la autenticidad e integridad de cada asiento: lo firma su autor, y el operador lo sella en el tiempo y lo encadena con los anteriores. El término no exige bloques, ni réplicas, ni un mecanismo de consenso concreto.

Con él, los términos dejan de competir y se ordenan:

  • SJT: firma electrónica + diario que actúa como fuente de verdad.
    • SJT centralizada: un prestador de confianza mantiene la fuente de verdad. Es el caso de PISTA en 2002 o del Cartulario hoy.
    • SJT replicada, que es lo que he llamado RJT: la fuente de verdad se decide por consenso entre nodos con copias idénticas.
      • Blockchain: una RJT concreta, que agrupa los asientos en bloques encadenados por hash.

En un texto jurídico, el equivalente en español podría ser diario fehaciente, que recoge a la vez la autenticidad, el orden y el valor probatorio.

Un diario fehaciente en un servidor centralizado: el Cartulario de EADTrust

En la Edad Media, monasterios, catedrales y concejos copiaban en un cartulario los privilegios, donaciones y títulos de propiedad que acreditaban sus derechos. Era su libro de la verdad. En EADTrust tomamos ese nombre para un servicio que aplica las ideas de este artículo sin necesidad de una cadena de bloques pública.

El Cartulario trata el archivo como un registro, no como un simple depósito de ficheros. Anota la titularidad de cada documento, su estado y sus relaciones con otros. Lo diseñamos hace años partiendo de las premisas de la gestión de valores mediante anotaciones en cuenta, con tres funcionalidades en mente:

  • Transferibilidad (endosabilidad): registrar el cambio de titular de un derecho documentado, como ya se hacía con los títulos cambiarios endosables del proyecto PISTA.
  • Obliterabilidad (cancelabilidad): dejar constancia de que un derecho se ha consumido o cancelado, para que no pueda usarse dos veces.
  • Completitud: mantener unidos el documento, sus anexos y sus versiones.

Cada solicitud de archivo recibe un sello de tiempo con precisión de 1 milisegundo, lo que refuerza la garantía del orden cronológico. Es, en términos contables, un libro diario fehaciente: firma electrónica para la autoría e integridad, y una fuente de verdad centralizada, operada por un prestador de servicios de confianza, para el orden y el estado.

Hoy el Cartulario se presta como servicio de confianza no cualificado. El Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2531 ya fija las normas de referencia de los libros mayores electrónicos cualificados, tanto centralizados como distribuidos. Podrá presentarse como cualificado cuando supere la correspondiente evaluación de conformidad eIDAS.

Conclusión

De la bulla sellada de Uruk al bloque encadenado por hash hay cinco mil años, pero el problema es el mismo: anotar hechos en orden, impedir que se alteren y poder comprobarlo. La partida doble aportó un control de integridad aritmético. La criptografía aportó la firma y el hash. Y lo que la tecnología replica entre nodos es, ante todo, un diario. Por eso sigo pensando que RJT es mejor nombre que DLT. Y, para el conjunto de firma y diario, propongo SJT: el valor no está en que el registro sea distribuido, sino en que sea un diario firmado y fehaciente.

Si quiere saber más sobre el Cartulario o los servicios de confianza de EADTrust, puede escribir a info@eadtrust.com, llamar al 91 716 05 55 o visitar www.eadtrust.eu.

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Servicios societarios digitales para las juntas de accionistas de 2027


Los servicios societarios digitales son los servicios electrónicos que permiten a una sociedad cumplir por medios telemáticos las obligaciones de su vida corporativa, dejando a la vez prueba fiable de ese cumplimiento: publicar en su web la convocatoria de la junta y la documentación que la ley exige, habilitar canales de comunicación con los accionistas y permitirles asistir, delegar y votar a distancia. Los presta un tercero de confianza, ajeno a la sociedad, que genera evidencias electrónicas independientes, fechadas con sellos cualificados de tiempo y verificables por notarios, registradores y tribunales. Así, lo que antes se acreditaba con anuncios en prensa, actas presenciales o la simple declaración de los administradores se acredita ahora con pruebas técnicas que, cuando proceden de un servicio de confianza cualificado, gozan de presunción legal de autenticidad e integridad.

Por qué ahora

En el último trimestre del año las sociedades cierran sus presupuestos, y las juntas generales ordinarias se concentran en el primer semestre: la junta ordinaria debe reunirse dentro de los seis primeros meses de cada ejercicio para aprobar las cuentas. Si en 2027 la sociedad va a publicar su convocatoria en la web, ofrecer voto o asistencia a distancia o, si es cotizada, habilitar el Foro Electrónico de Accionistas, conviene presupuestarlo ahora.

La Ley de Sociedades de Capital (LSC) y el Real Decreto-ley 5/2023, que regula las modificaciones estructurales (fusiones, escisiones, cesiones globales y traslados), imponen tres tipos de obligaciones que se resuelven con servicios digitales:

  1. Publicar documentos en la web corporativa y poder probarlo. La carga de la prueba de la inserción y de su fecha recae en la sociedad (art. 11 ter.2 LSC).
  2. Habilitar un Foro Electrónico de Accionistas, en el caso de las sociedades cotizadas (art. 539.2 LSC).
  3. Permitir la participación y el voto a distancia con garantías de identidad y seguridad, cuando los estatutos lo prevean o la junta sea exclusivamente telemática (arts. 182, 182 bis, 189 y 521 LSC).

A estas obligaciones se suma una necesidad práctica: poder probar cómo se desarrolló la junta cuando se retransmite o se celebra con asistencia telemática, ante el notario o frente a una impugnación.

EADTrust, prestador cualificado de servicios de confianza, presta cuatro servicios: Publicación fehaciente (comprobación fehaciente de documentación en página web), Foro Electrónico de Accionistas, Voto Electrónico para Juntas de Accionistas y Testimonio de acceso y grabación de la junta. Este artículo repasa en qué consiste cada uno y en qué artículos se apoya. Está pensado para secretarios de consejo y abogados de sociedades, y lo acompaña un dosier en PDF con el texto literal de los preceptos.

Quién está obligado a qué

Las obligaciones varían según el tipo de sociedad y la operación.

ObligaciónSL y SA no cotizadaSA cotizadaBase legalServicio EADTrust
Web corporativaVoluntaria; si existe, debe acordarse, inscribirse y publicarse en el BORMEObligatoriaArts. 11 bis y 539.2 LSC—
Convocar la junta en la web y probar la inserción y su fechaSí, si tiene web inscritaSí, además de BORME o diario y web de la CNMVArts. 11 ter, 173 y 516 LSCPublicación fehaciente
Mantener publicada la documentación de la junta sin interrupciónSí, durante el plazo legalSí, desde la convocatoria hasta la juntaArts. 11 ter y 518 LSCPublicación fehaciente
Resultados de las votaciones en la web—En 5 días desde la juntaArt. 525.2 LSCPublicación fehaciente
Foro Electrónico de Accionistas—Obligatorio en cada juntaArt. 539.2 LSCForo Electrónico de Accionistas
Voto y delegación a distanciaSi lo prevén los estatutos (SA)Según estatutos; obligatorio si la junta es solo telemáticaArts. 189 y 521 LSCVoto Electrónico
Confirmación del voto electrónico—Recepción inmediata; registro y recuento a peticiónArt. 527 bis LSC y R. (UE) 2018/1212Voto Electrónico
Junta exclusivamente telemáticaSi lo autorizan los estatutos (2/3 del capital)Ídem, con voto anticipado y acta notarialArts. 182 bis y 521.3 LSCVoto Electrónico
Retransmisión de la junta y prueba de su desarrolloSi hay asistencia telemática o junta solo telemáticaTransmisión en tiempo real (Rec. 7 CBG); acta notarial si es solo telemáticaArts. 182 bis, 203 y 521 LSC; art. 382 LEC Testimonio de acceso y grabación
Publicidad preparatoria de fusiones, escisiones y otras modificaciones estructuralesSí, si tiene webSíArts. 7 y 46 RDL 5/2023Publicación fehaciente

Para las cotizadas, no tener la web del artículo 539 LSC o no publicar en ella lo exigido es una infracción grave (art. 292.1.e de la Ley 6/2023, de los Mercados de Valores).

Publicación fehaciente: probar qué se publicó, cuándo y durante cuánto tiempo

El problema jurídico

Desde la Ley 1/2012, la web corporativa inscrita sustituye al BORME y a la prensa como medio de convocatoria de la junta (art. 173.1 LSC). Esa comodidad tiene un coste probatorio que recoge el artículo 11 ter LSC:

  • La sociedad debe garantizar la seguridad de la web, la autenticidad de lo publicado y el acceso gratuito, con posibilidad de descarga e impresión (apartado 1).
  • La carga de la prueba de la inserción y de su fecha corresponde a la sociedad (apartado 2).
  • Los administradores deben mantener lo insertado durante el plazo legal y responden solidariamente de los perjuicios causados por las interrupciones. Basta su declaración para acreditar el mantenimiento, pero «podrá ser desvirtuada por cualquier interesado mediante cualquier prueba admisible en Derecho» (apartado 3).
  • Si el acceso se interrumpe más de dos días consecutivos o cuatro alternos, no podrá celebrarse la junta convocada para el asunto afectado, salvo que el total de días de publicación efectiva alcance el plazo legal (apartado 4).

El plazo mínimo entre la convocatoria y la junta es de un mes en las sociedades anónimas y de quince días en las limitadas (art. 176 LSC). Las cotizadas deben mantener publicada «ininterrumpidamente» toda la documentación de la junta desde la convocatoria hasta su celebración (art. 518 LSC).

En las modificaciones estructurales el Real Decreto-ley 5/2023 va más allá: «la inserción en la web del proyecto y la fecha de la misma se acreditarán mediante la certificación del contenido de aquélla», que se remite al Registro Mercantil (art. 7.2).

Una declaración de los administradores es una prueba de parte. En caso de impugnación de la junta, lo que protege a la sociedad es una evidencia independiente, fechada y verificable.

Cómo funciona el servicio

La Publicación fehaciente de EADTrust, que en su web figura como Comprobación Fehaciente de Documentación, actúa como un tercero de confianza que vigila la web corporativa durante todo el plazo legal:

  1. Acceso como un accionista cualquiera. Un sistema automatizado accede a la página desde el exterior, igual que lo haría un accionista, y descarga los documentos publicados.
  2. Comprobación de integridad. Calcula la huella digital (hash) de cada documento y verifica que no ha cambiado desde la primera comprobación.
  3. Sello de tiempo cualificado. Cada evidencia se fecha con un sello de tiempo cualificado conforme al Reglamento eIDAS, que goza de presunción de exactitud de la fecha y la hora y de integridad de los datos (art. 41.2 del Reglamento (UE) 910/2014).
  4. Comprobaciones repetidas y aleatorias. Las comprobaciones se hacen varias veces al día, entre dos y cuatro, en horas aleatorias, durante todo el periodo de exposición. Así se puede acreditar tanto la disponibilidad continuada como la ausencia de interrupciones relevantes a efectos del art. 11 ter.4.
  5. Certificado final. Al terminar el periodo, EADTrust entrega un certificado que acredita la fecha de la primera publicación, el contenido publicado y su permanencia inalterada. Puede aportarse al notario que levante el acta, al Registro Mercantil o, en su caso, al juzgado.

Valor probatorio: la presunción del artículo 326.4 LEC

Desde la Ley 6/2020, el artículo 326 de la Ley de Enjuiciamiento Civil distingue según el servicio de confianza empleado. Si se ha utilizado un servicio de confianza cualificado incluido en la lista de confianza, se presume que el documento electrónico reúne la característica cuestionada, como su autenticidad, su integridad o su fecha y hora, y que el servicio se prestó correctamente.

Es una presunción iuris tantum: admite prueba en contrario, pero traslada a quien impugna la carga de la comprobación y sus costes. Si la impugnación es temeraria, el tribunal puede imponer además una multa de 300 a 1.200 euros (art. 326.4 LEC). A ello se suma la presunción de exactitud de la fecha y la hora y de integridad de los datos que el artículo 41.2 del Reglamento eIDAS reconoce a los sellos cualificados de tiempo electrónicos.

Por eso las evidencias de la Publicación fehaciente, fechadas con sellos cualificados de tiempo de EADTrust, refuerzan la posición de la sociedad frente a la mera declaración de los administradores del artículo 11 ter.3 LSC, que cualquier interesado puede desvirtuar.

Qué se puede certificar

  • Anuncio de convocatoria de la junta general, ordinaria o extraordinaria (arts. 173 y 516 LSC).
  • Documentación puesta a disposición de los socios: cuentas anuales, informes, propuestas de acuerdo y formularios de voto (arts. 272 y 518 LSC).
  • Complemento del orden del día (art. 519 LSC), preguntas y respuestas (art. 520 LSC) y resultados de las votaciones (art. 525.2 LSC).
  • Acuerdo de modificación, traslado o supresión de la propia web, que debe permanecer publicado 30 días (art. 11 bis.3 LSC).
  • Acuerdo de reducción de capital (art. 319 LSC).
  • Proyectos y documentación de modificaciones estructurales (arts. 7 y 46 RDL 5/2023).
  • Política de remuneraciones, operaciones vinculadas y otros documentos que las cotizadas deben mantener en su web (arts. 529 novodecies, 529 unvicies y 541 LSC).

El servicio sirve tanto para sociedades limitadas y anónimas no cotizadas, que no están obligadas a tener web pero la usan para convocar, como para cotizadas y SICAV.

Foro Electrónico de Accionistas

Base legal

El artículo 539.2 LSC obliga a las sociedades anónimas cotizadas a habilitar en su página web un foro electrónico de accionistas «al que podrán acceder con las debidas garantías tanto los accionistas individuales como las asociaciones voluntarias que puedan constituir, con el fin de facilitar su comunicación con carácter previo a la celebración de las juntas generales». En el foro pueden publicarse:

  • propuestas que pretendan presentarse como complemento del orden del día;
  • solicitudes de adhesión a esas propuestas;
  • iniciativas para alcanzar el porcentaje necesario para ejercer un derecho de minoría, que en las cotizadas es del 3 % (art. 495 LSC);
  • ofertas o peticiones de representación voluntaria.

El consejo de administración fija el contenido de la web conforme a la Circular 3/2015 de la CNMV (art. 539.3 LSC). La falta de publicación de lo exigido en esa web es infracción grave (art. 292.1.e de la Ley 6/2023).

Cómo funciona el servicio

  • Plataforma integrada en la web corporativa, con acceso cifrado y la imagen de la sociedad.
  • Verificación de la condición de accionista antes de admitir a un participante. Se cruza con los datos de la sociedad y con la información de titularidad de Iberclear, y la identificación puede hacerse con DNI electrónico o certificado cualificado.
  • Moderación permanente por EADTrust, para que solo se publiquen contenidos de los cuatro tipos que permite la ley.
  • Modelo de Reglamento del Foro Electrónico de Accionistas adaptado a la sociedad. Lo aprueba el consejo, se integra con el reglamento de la junta y se menciona en la convocatoria.

EADTrust mantiene una demostración pública del foro en accionistas.de.

Voto electrónico, delegación a distancia y juntas telemáticas

Base legal

La LSC admite varios grados de participación a distancia:

  • Voto y delegación a distancia en la SA (art. 189.2 LSC): si lo prevén los estatutos, el voto puede emitirse o delegarse «mediante correspondencia postal, electrónica o cualquier otro medio de comunicación a distancia, siempre que se garantice debidamente la identidad del sujeto». Quien vota a distancia cuenta como presente para constituir la junta (art. 189.3).
  • Asistencia telemática (art. 182 LSC): si los estatutos la prevén, la convocatoria debe describir plazos, formas y modos de ejercicio de los derechos.
  • Junta exclusivamente telemática (art. 182 bis LSC, introducido por la Ley 5/2021): exige autorización estatutaria aprobada por dos tercios del capital presente o representado, garantía de la identidad y legitimación de los socios, participación efectiva en tiempo real y un registro previo que no puede exigirse con más de una hora de antelación. Se aplica también a las sociedades limitadas.
  • Cotizadas (art. 521 LSC): el voto y la delegación a distancia requieren garantizar la identidad «y la seguridad de las comunicaciones electrónicas». Si la junta es exclusivamente telemática, los accionistas deben poder votar o delegar anticipadamente y el acta debe levantarla un notario (art. 521.3).
  • Anuncio de convocatoria de cotizadas (art. 517.2 LSC): debe describir el sistema de delegación, con los medios para notificar electrónicamente las representaciones, y los procedimientos de voto a distancia.
  • Confirmación del voto (art. 527 bis LSC): la cotizada debe enviar al accionista que vota por medios electrónicos una confirmación de recepción. Además, a petición del accionista y dentro del mes siguiente a la junta, debe confirmar que su voto se registró y contabilizó. El Reglamento de Ejecución (UE) 2018/1212 exige que la primera confirmación se envíe inmediatamente y la segunda en un máximo de quince días (art. 9.5).
  • Plazo de convocatoria reducido (art. 515 LSC): si la cotizada ofrece «la posibilidad efectiva de votar por medios electrónicos accesibles a todos» los accionistas, las juntas extraordinarias pueden convocarse con quince días de antelación. Hace falta un acuerdo de la junta ordinaria adoptado por dos tercios del capital con derecho a voto, válido hasta la siguiente junta ordinaria.

A estas normas se suma la Recomendación 7 del Código de Buen Gobierno de la CNMV. Pide transmitir la junta en directo por la web y contar con mecanismos de delegación y voto telemáticos.

Cómo funciona el servicio

El Voto Electrónico para Juntas de Accionistas de EADTrust funciona sobre la plataforma Innovoto:

  • Identificación fuerte del accionista con DNI electrónico, certificado cualificado o firma electrónica, o con el sistema de acceso que la sociedad ya use con sus accionistas.
  • Voto y delegación en cada punto del orden del día, a favor, en contra o en abstención, desde ordenador, tableta o móvil (Android e iOS).
  • Secreto del voto: la sociedad ve el recuento y la relación de participantes, no el sentido de cada voto individual.
  • Actas y certificaciones con la lista de asistentes, el quórum y los resultados, útiles para el notario o para el secretario que levante el acta.
  • Apoyo en la redacción del apartado de voto y delegación a distancia del anuncio de convocatoria, conforme al art. 517 LSC. En la convocatoria debe hablarse de «certificado cualificado», no de «certificado reconocido».

La misma plataforma sirve para juntas de sociedades limitadas y anónimas no cotizadas, y para asociaciones, colegios profesionales o universidades.

Testimonio de acceso y grabación de la junta

El problema jurídico

En una junta con asistencia telemática, su validez depende de hechos que ocurren dentro de una plataforma. Los socios tienen que poder registrarse y conectarse, seguir las intervenciones y ejercer en tiempo real sus derechos de palabra, información, propuesta y voto (art. 182 bis.3 LSC). El acta, además, debe reflejar adecuadamente el desarrollo de la reunión (art. 182 bis.4).

En las cotizadas, el reglamento de la junta puede prever su transmisión en tiempo real (art. 521.2.a LSC), y la Recomendación 7 del Código de Buen Gobierno pide hacerla por la web. Si la junta es exclusivamente telemática, el acta la levanta un notario (art. 521.3.b). En cualquier sociedad, los socios que representen el 1 % del capital en la SA o el 5 % en la SL pueden exigir acta notarial (art. 203.1).

Los acuerdos pueden impugnarse durante un año, o durante tres meses en las cotizadas (arts. 205.1 y 495.2.c LSC). Las infracciones de procedimiento solo justifican la anulación cuando son relevantes (art. 204.3.a). Por eso, cuando alguien alega fallos de la plataforma o de la participación a distancia, la sociedad necesita probar qué ocurrió realmente, con una evidencia independiente y fechada.

Cómo funciona el servicio

  1. Acceso a la junta. La sociedad facilita a EADTrust el acceso a la emisión privada y a la aplicación de gestión de la junta. Si no fuera posible, se estudia que EADTrust adquiera una acción de la sociedad para acceder a la junta y a la retransmisión como un accionista más.
  2. Testimonio de acceso. EADTrust deja constancia del acceso a la aplicación de gestión de la junta y de su disponibilidad, con evidencias fechadas con sello cualificado de tiempo.
  3. Grabación en vídeo de la retransmisión, desde la apertura hasta el cierre de la sesión.
  4. Huella digital y sello de tiempo. Se calcula la huella (hash) del fichero de la grabación y se fecha con un sello cualificado de tiempo de EADTrust.
  5. Testimonio digital. EADTrust emite un documento que identifica la junta, describe el acceso y la grabación e incorpora la huella y el sello. Cualquier copia de la grabación puede cotejarse recalculando su huella.

Si EADTrust debe adquirir una acción

Para asistir como accionista hay que cumplir los requisitos de legitimación:

  • tener las acciones inscritas con cinco días de antelación (art. 179.3 LSC);
  • alcanzar, en su caso, el número mínimo que exijan los estatutos, que no puede superar el uno por mil del capital (art. 179.2) ni, en las cotizadas, las mil acciones (art. 521 bis);
  • registrarse en la plataforma en el plazo que fije la convocatoria.

En las sociedades limitadas, la transmisión de participaciones exige documento público y está sujeta a restricciones (arts. 106 y 107 LSC). Por eso, en ellas el acceso debe facilitarlo la sociedad.

Valor probatorio

La grabación es un medio de prueba que el tribunal valora según las reglas de la sana crítica. Quien la aporta puede acompañar los dictámenes y medios instrumentales que acrediten su autenticidad (art. 382 LEC), y el testimonio de EADTrust cumple esa función. El sello cualificado de tiempo hace presumir la fecha y la integridad de la grabación (art. 41.2 del Reglamento eIDAS). Además, al proceder de un servicio cualificado, traslada a quien la impugne la carga de la comprobación (art. 326.4 LEC).

El testimonio no sustituye al acta, sea notarial o no: la complementa, y puede ponerse a disposición del notario o del secretario que la redacte.

Conviene conservar la grabación al menos hasta que caduque la acción de impugnación. Como contiene la imagen y la voz de quienes intervienen, la convocatoria debe informar de la grabación, y la relación con EADTrust se formaliza como encargo de tratamiento (art. 28 RGPD).

Modificaciones estructurales, OPAs y otras publicaciones

Las juntas no son el único momento en que la ley exige publicar en la web y poder probarlo.

Fusiones, escisiones y demás modificaciones estructurales

El Real Decreto-ley 5/2023, que sustituyó a la Ley 3/2009, organiza la publicidad preparatoria en torno a la web:

  • Art. 7.1: al menos un mes antes de la junta, los administradores deben insertar en la web el proyecto, un anuncio que informe a socios, acreedores y trabajadores de que pueden presentar observaciones y, cuando proceda, el informe del experto independiente. La inserción debe mantenerse hasta que termine el plazo de los acreedores: un mes en operaciones internas y tres en transfronterizas (art. 13).
  • Art. 7.2: el hecho de la inserción se publica en el BORME, y la inserción y su fecha se acreditan «mediante la certificación del contenido» de la web remitida al Registro Mercantil.
  • Art. 7.5: la convocatoria no puede publicarse antes de que el BORME publique la inserción.
  • Art. 46: antes de convocar, deben insertarse en la web, con posibilidad de descarga e impresión, las cuentas de los tres últimos ejercicios, el balance de fusión, los estatutos y la identidad de los administradores.
  • Art. 47.2: la convocatoria debe hacer constar la fecha de inserción de esos documentos.

La Publicación fehaciente aporta la certificación del contenido y de su fecha, y acredita que la documentación permaneció publicada durante todo el plazo de oposición de los acreedores.

Ofertas públicas de adquisición

El Real Decreto 1066/2007 permite difundir el folleto de la OPA en la web de la sociedad afectada (art. 22). Además, obliga al consejo de administración de la sociedad afectada a publicar su informe sobre la oferta en un plazo máximo de diez días naturales desde el inicio del plazo de aceptación (art. 24). La Circular 3/2015 de la CNMV exige mantener la documentación de la OPA en la web al menos un año desde la publicación del resultado.

Información permanente de las cotizadas

Las cotizadas deben mantener en su web, durante plazos largos:

  • la política de remuneraciones, mientras sea aplicable (art. 529 novodecies.2 LSC);
  • los anuncios de operaciones vinculadas relevantes (art. 529 unvicies LSC);
  • el informe anual sobre remuneraciones de los consejeros, al menos diez años (art. 541.3 LSC);
  • los informes financieros anuales y semestrales, al menos diez años (arts. 99 y 100 de la Ley 6/2023).

La comprobación periódica de estos contenidos permite al secretario del consejo acreditar su cumplimiento ante la CNMV.

Cómo prepararse para las juntas de 2027

Un calendario orientativo para una junta ordinaria en junio de 2027:

  1. Octubre–diciembre de 2026: incluir en el presupuesto de 2027 los servicios que la sociedad necesitará y revisar si los estatutos y el reglamento de la junta permiten la asistencia telemática, el voto a distancia o la junta exclusivamente telemática. Si hay que modificarlos, el acuerdo exige dos tercios del capital para la junta solo telemática (art. 182 bis.2 LSC) y debe llevarse a la próxima junta.
  2. Enero–febrero de 2027: comprobar que la web corporativa está inscrita y publicada en el BORME (art. 11 bis LSC) y, en las cotizadas, aprobar o revisar el Reglamento del Foro Electrónico de Accionistas.
  3. Marzo–abril de 2027: formular las cuentas, preparar la documentación y redactar el anuncio de convocatoria, con el apartado de voto y delegación a distancia (art. 517 LSC) y el aviso de grabación de la junta.
  4. Desde la convocatoria, con al menos un mes de antelación en la SA: activar la Publicación fehaciente y, en las cotizadas, abrir el Foro Electrónico de Accionistas. Y acordar el acceso de EADTrust a la emisión privada o, si no es posible, adquirir e inscribir la acción con al menos cinco días de antelación (art. 179.3 LSC).
  5. Día de la junta: voto y participación a distancia, recuento y acta, testimonio de acceso y grabación de la retransmisión.
  6. Después de la junta: confirmaciones de voto (art. 527 bis LSC) y publicación de los resultados en cinco días (art. 525.2 LSC), también con comprobación fehaciente, entrega del testimonio digital con la huella de la grabación y sello de tiempo.

Contacto

EADTrust (European Agency of Digital Trust) es prestador cualificado de servicios de confianza. Para solicitar una propuesta de servicios societarios para 2027:

  • Web: www.eadtrust.eu
  • Correo: info@eadtrust.com
  • Teléfonos: 902 365 612 y 91 716 05 55

La información de este artículo es divulgativa y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre cada caso concreto.

Normativa citada y fuentes

Summary in English

Spanish companies are now setting their 2027 budgets, and annual general meetings must be held within the first six months of the financial year. Spanish company law turns three digital needs into legal obligations. First, companies must be able to prove what they publish on their corporate website, and when. The burden of proof lies with the company (art. 11 ter of the Capital Companies Act, LSC), and a website outage of more than two consecutive or four alternate days prevents the meeting from being held. In mergers and other structural changes, publication must be evidenced by a certification of the website’s content (art. 7 of Royal Decree-law 5/2023). Second, listed companies must run an Electronic Shareholders’ Forum before every meeting (art. 539.2 LSC). Third, remote voting, proxy appointment and fully virtual meetings require guaranteed identity and secure communications, and listed companies must confirm electronic votes (arts. 182 bis, 189, 521 and 527 bis LSC; Implementing Regulation (EU) 2018/1212).

EADTrust, a qualified trust service provider under eIDAS, covers the three needs with Certified Publication (continuous, randomly timed checks of the corporate website, sealed with qualified electronic time stamps), the Electronic Shareholders’ Forum and Electronic Voting for Shareholder Meetings. Because the evidence comes from a qualified trust service, Spanish procedural law presumes, subject to proof to the contrary, that it is authentic, intact and accurately dated. It also shifts the cost of any verification to whoever challenges it (art. 326.4 of the Civil Procedure Act; art. 41.2 eIDAS).

EADTrust also offers a Meeting Testimony service. It accesses the meeting management application and records the live broadcast, either through private access granted by the company or, failing that, by acquiring a share. It then issues a digital testimony containing the recording’s hash and a qualified electronic time stamp.

Contact: www.eadtrust.eu · info@eadtrust.com · +34 91 716 05 55

Cómo implementar el registro de jornada digital: hashes encadenados y sellos de tiempo cualificados para un fichaje con valor probatorio


Aviso. Este análisis se basa en el borrador del Real Decreto «por el que se desarrolla el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores en materia de registro de jornada» que circuló hacia octubre de 2025 (tramitación urgente autorizada por el Consejo de Ministros el 30 de septiembre de 2025). A día de hoy la norma no está publicada en el BOE. Tras el dictamen desfavorable del Consejo de Estado, la tramitación se aplazó y se ha publicado que su tramitación se retoma en septiembre de 2026. Estamos atentos. El texto que finalmente se apruebe puede diferir del que aquí se comenta. Por otro lado, las orientaciones de este blog no pueden considerarse asesoramiento jurídico.

El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores ya obliga, desde el 12 de mayo de 2019, a garantizar el registro diario de jornada (inicio y fin), a conservarlo cuatro años y a ponerlo a disposición de la persona trabajadora, de su representación legal y de la Inspección de Trabajo. Ese marco sigue vigente. Admite, hoy, papel, hoja de cálculo u otros medios si el registro es objetivo y fiable.

El borrador de real decreto pretende ir más allá: registro por medios digitales, con un contenido mínimo más amplio, y con tres cualidades definidas (objetividad, fiabilidad y accesibilidad). No impone técnicas como las que voy a describir en este artículo: hashes, sellos de tiempo ni un prestador cualificado. Lo que sigue es una propuesta de implementación para quien quiera que el registro no solo «exista», sino que resista un peritaje o una inspección cuando se discuta si se ha alterado.

Hitos de la tramitación (hasta septiembre de 2026)

  • 8 de marzo de 2019 – El Real Decreto-ley 8/2019 da nueva redacción al artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores e impone el registro diario de jornada (obligación efectiva desde el 12 de mayo de 2019). Es el marco que sigue vigente.
  • 2024–2025 – La reforma del registro se vincula al proyecto de ley de reducción de jornada a 37,5 horas.
  • Septiembre de 2025 – El proyecto de reducción de jornada decae en el Congreso; el registro de jornada se desgaja y continúa por vía reglamentaria propia.
  • 30 de septiembre de 2025 – El Consejo de Ministros autoriza la tramitación urgente del proyecto de Real Decreto de registro de jornada.
  • Octubre de 2025 – Consulta pública y trámites de audiencia e información pública (es el borrador que se comenta en este artículo).
  • 17 de febrero de 2026 – El expediente entra en el Consejo de Estado.
  • 23 de marzo de 2026 – El Consejo de Estado emite dictamen desfavorable (preceptivo, no vinculante).
  • Junio–julio de 2026 – Discrepancias entre ministerios; el Ministerio de Trabajo se muestra dispuesto a incorporar cambios manteniendo la digitalización como objetivo.
  • 24 de julio de 2026 – Los Ministerios de Trabajo y Economía aplazan la aprobación a septiembre para reelaborar el texto.
  • Septiembre de 2026 – Se retoma la tramitación. A la fecha de este artículo, la norma sigue sin publicarse en el BOE.

Qué dijo el Consejo de Estado (y qué no dijo)

El dictamen de 23 de marzo de 2026 fue desfavorable (concluyó que no procedía aprobar el real decreto en esos términos), si bien no es vinculante y el Gobierno puede continuar la tramitación. Sus objeciones principales, resumidas, fueron:

  • Rango normativo insuficiente. Una obligación de este calado debería articularse por ley tramitada en las Cortes, y no mediante real decreto, por dudas sobre la cobertura legal.
  • Impacto económico infravalorado. Consideró poco realista la estimación de coste del Ministerio (del orden de 55 € por trabajador y año) y cifró un impacto muy superior para las pymes (según el dictamen, del orden de 800–900 millones de euros al año).
  • Falta de adaptación sectorial. Un sistema único no encaja igual en todos los sectores (hostelería, ferrocarril, construcción, empleo del hogar,…); pidió excepciones y mayor flexibilidad.
  • Garantías de protección de datos. La AEPD informó en sentido desfavorable. Advirtió que la protección frente a riesgos no puede quedar en meras alegaciones y cuestionó el acceso remoto de la Inspección sin salvaguardas técnicas concretas.
  • Urgencia y plazo. No vio justificada la vía de urgencia y consideró escaso el periodo de adaptación de apenas 20 días.

En este contexto, se refuerza la idea de que si se digitaliza el registro, la integridad tiene que ser demostrable, no solo declarada. Por eso puede ayudar contar con servicios de confianza: un registro con integridad demostrable y una capa de custodia independiente responden justamente a esas preocupaciones, con independencia del rango final de la norma.

Qué pide el borrador

El borrador desarrolla los artículos 12.4.c), 34.9 y 35.5 del Estatuto de los Trabajadores. En lo que aquí importa:

  • Registro diario por medios digitales (con matices: en el servicio del hogar se admite un medio proporcionado a los recursos; las actividades con normativa específica se rigen por esta en lo que no sea incompatible).
  • Objetividad: información imparcial, perceptible e «indiscutible» (en el sentido del propio borrador: calidad del dato registrado, no un sello mágico de inatacabilidad judicial).
  • Fiabilidad: los asientos no se modifican sin autorización de empresa y de la persona trabajadora; toda modificación deja huella clara e indeleble de los cambios y de su autoría.
  • Accesibilidad: uso sencillo, sin discriminación.
  • Asiento libre, personal, directo e inmediato al inicio y al fin de cada situación que deba registrarse.
  • Contenido mínimo más amplio que el inicio y el fin: régimen de jornada, pausas no computables, presencial o a distancia, naturaleza de las horas, tiempos de espera, interrupciones de la desconexión, medidas de conciliación o irregularidad, totalización diaria y mensual, y autoría de las modificaciones.
  • Conservación cuatro años.
  • Consulta y copia inmediatas por la persona trabajadora; resumen con el recibo de salarios; acceso de la representación legal con minimización de datos; acceso de la Inspección remoto y presencial, en cualquier momento.
  • Formato tratable, legible y compatible.
  • Protocolo interno, evaluación periódica y formación (el tiempo de formación es tiempo de trabajo).

El artículo 5 del borrador presume, salvo prueba en contrario, que un sistema que cumpla los requisitos técnicos de futuras disposiciones de desarrollo respeta los artículos 2 y 3. Esas disposiciones aún no existen.

La propuesta: un diario append-only con cadena de hashes y cierre diario sellado

La idea es sencilla: no modificar los datos ya registrados. Cada hecho (entrada, salida, pausa, corrección) se añade. Nunca se sustituye un asiento anterior.

Propongo usar dos piezas que se refuerzan entre sí.

1) Encadenamiento de hashes

Para cada asiento n:

  1. Se construye un registro canónico (mismos campos, mismo orden, misma codificación y misma zona horaria; por ejemplo UTC con offset explícito). Ahí entra, como mínimo, el contenido del artículo 3 del borrador.
  2. Se calcula hash1(n) = H(registro_canónico_n).
  3. Se calcula hash2(n) = H(hash2(n-1) || hash1(n)).
    En el primer asiento del día, hash2(n-1) es el hash2 de cierre del día anterior (o un valor inicial público y documentado).

H debe ser una función hash criptográfica de uso general (por ejemplo SHA-256 o SHA-3). El detalle del algoritmo, la canonicalización y el valor inicial tienen que estar en el protocolo interno; si no, dos implementaciones distintas (aun auditadas) no obtendrán el mismo hash.

Cualquier cambio en un asiento pasado rompe la cadena a partir de ese punto. Eso es una huella detectable de alteración. No es, por sí sola, prueba de que el fichaje original fuera veraz ni de que lo hiciera la persona trabajadora.

En otros artículos de este blog he llamado RJT (Replicated Journal Technology) a un diario append-only replicado. No es un estándar ETSI ni un RFC: es una forma de describir este tipo de libro diario.

2) Cierre diario con sello de tiempo cualificado

Al cierre de cada día se toma el último hash2 y se solicita un sello de tiempo cualificado sobre ese hash (RFC 3161 / ETSI EN 319 422), emitido por un prestador cualificado.

Aquí se tienen en cuenta, dos artículos del Reglamento eIDAS:

  • Artículo 42: requisitos del sello cualificado (vinculación criptográfica fecha-datos, fuente ligada a UTC, firma o sello del prestador cualificado).
  • Artículo 41.2: efecto jurídico. El sello cualificado presume (admite prueba en contrario) la exactitud de la fecha y hora que indica y la integridad de los datos a los que esa fecha y hora están vinculadas.

Qué prueba, entonces, el sello diario: que ese hash de cierre existía en ese instante y no se ha alterado desde entonces. Qué no prueba: que cada fichaje intramardía se produjo exactamente a la hora que figura en el asiento. Esa hora intramardía depende del reloj del sistema, salvo que se selle (o se ancle de otro modo auditable) cada evento, no solo el cierre.

Las modificaciones autorizadas no reescriben el asiento original: se añade uno nuevo que identifica el asiento afectado, el autor, el momento, el motivo y, si hay discrepancia, la posición de cada parte. Así se cumple la lógica del borrador (autorización dual y huella) sin romper la cadena.

Conservación y puesta a disposición: informes periódicos en el eArchivo

Una capa de custodia ante un prestador cualificado (archivo electrónico / cartulario) puede guardar, cada mes, un informe consolidado sellado del periodo: totalizaciones, resumen entregado con la nómina, hash de cierre de cada día y evidencia de los sellos. Eso ayuda a la conservación a cuatro años y a reconstruir el estado del diario si el sistema de producción falla.

No sustituye:

  • el registro diario en el que se practican los asientos;
  • la consulta inmediata de la persona trabajadora sobre sus asientos;
  • el acceso inmediato, remoto y presencial de la Inspección al sistema;
  • el formato tratable del registro vivo.

La obligación sigue siendo del empleador. El prestador aporta sellado y, en su caso, custodia de evidencias. Tampoco hay que situar el registro en zonas de acceso público ni permitir que un tercero fiche por la persona trabajadora: la criptografía no sana un asiento que no sea personal, directo e inmediato.

Checklist de requisitos (según el borrador)

Lista para verificar un sistema de registro frente al borrador. Recordatorio: el texto definitivo que se publique en el BOE puede cambiar estos puntos.

Obligación y forma

  • ☐ Registro diario y por medios digitales de toda persona trabajadora.
  • ☐ Sistema objetivo (imparcial, perceptible e indiscutible), fiable y accesible.
  • ☐ Asientos inmodificables sin autorización; toda modificación con huella indeleble y autoría.

Contenido mínimo

  • ☐ Identificación de la persona trabajadora.
  • ☐ Régimen de jornada (completa/parcial, con porcentaje de parcialidad).
  • ☐ Inicio y fin de cada jornada (hora y minuto).
  • ☐ Inicio y fin de las pausas no computables como trabajo efectivo.
  • ☐ Trabajo presencial o a distancia.
  • ☐ Naturaleza de las horas (ordinarias, extraordinarias o complementarias; y si las extra se compensan o retribuyen).
  • ☐ Tiempos de espera y a disposición de la empresa.
  • ☐ Interrupciones del derecho a la desconexión.
  • ☐ Horas por conciliación, flexibilidad o distribución irregular.
  • ☐ Totalización diaria y mensual.
  • ☐ Identificación, autorizaciones y autoría de todas las modificaciones.

Práctica de los asientos y conservación

  • ☐ Asiento libre, personal, directo e inmediato al iniciar y al terminar.
  • ☐ Modificaciones autorizadas; discrepancias trasladadas a la representación legal.
  • ☐ Asientos sin condicionamiento ni presión.
  • ☐ Alternativa ante incidencia técnica, con paso posterior a soporte digital.
  • ☐ Registro no accesible a terceros ni en zonas de acceso público.
  • ☐ Conservación durante cuatro años.

Requisitos técnicos y prueba

  • ☐ Cumplir los requisitos técnicos de desarrollo, o un sistema alternativo con informe de técnico competente.
  • ☐ Aprovechar la presunción de conformidad para quien cumpla la totalidad de requisitos técnicos.

Acceso, copia y organización

  • ☐ Consulta y copia inmediatas por la persona trabajadora; resumen con el recibo de salarios.
  • ☐ Acceso de la representación legal (con minimización de datos personales).
  • ☐ Acceso remoto y presencial de la Inspección de Trabajo, en cualquier momento.
  • ☐ Formato tratable, legible y compatible.
  • ☐ Protocolo de organización y documentación, con evaluación periódica y participación de la representación legal.
  • ☐ Formación a las personas que asienten o accedan (tiempo de trabajo; coste no repercutible).

En resumen

El borrador (si se aprueba en términos parecidos) pedirá un registro digital objetivo, fiable y accesible.

Un diario encadenado con cierre diario sellado mejora la integridad demostrable y encaja con la idea de huella indeleble. Un sello cualificado, por el artículo 41 eIDAS, presume fecha e integridad del hash sellado; no convierte en indiscutible ni la hora de cada fichaje ni la veracidad de la jornada.

Cuando el texto salga en el BOE habrá que ajustar el detalle (plazo de adaptación, requisitos técnicos de desarrollo, especialidades). El criterio no cambia: separar el sistema con el que se ficha, la prueba de que ese sistema no se ha reescrito, y la custodia de lo que se quiera conservar fuera de la aplicación de producción.

Lo que añade esta propuesta (no es requisito legal hoy)

  • Diario append-only.
  • hash1 / hash2 documentados y verificables.
  • Sello cualificado de cierre diario sobre el último hash2.
  • Correcciones como asientos nuevos, nunca como tachadura invisible.
  • Depósito periódico de informes sellados, además del sistema operativo.

Cuando el texto se publique en el BOE, ajustaremos el detalle; el enfoque, previsiblemente, seguirá siendo válido.


Cómo puede ayudar EADTrust

EADTrust (European Agency of Digital Trust) puede intervenir en dos planos complementarios:

  • Servicios de confianza. Sellado de tiempo cualificado y archivo electrónico (eArchivo / Cartulario) para robustecer el registro de jornada: cierres diarios anclados en el tiempo, integridad demostrable y custodia de los informes periódicos con valor probatorio, a disposición de la empresa, la representación legal y la Inspección.
  • Servicios Profesionales. Nuestra división de Servicios Profesionales asesora a las empresas que desarrollan sistemas de control horario para diseñar la mejor solución técnica desde el inicio (hashes encadenados, sellado, trazabilidad de modificaciones, conservación y accesibilidad), y también audita soluciones ya desarrolladas para verificar y garantizar que cumplen todos los requisitos exigibles.

¿Hablamos? Tanto si va a incorporar servicios de confianza a su registro de jornada, como si desarrolla una solución de control horario o necesita auditar la que ya tiene, en EADTrust podemos ayudarle a hacerlo con garantías de integridad y valor probatorio.
Web: www.eadtrust.eu · Correo: info@eadtrust.com · Teléfonos: 902 365 612 y 91 716 05 55.

From qualified preservation of electronic signatures and seals to qualified chronological-order archiving services (qDLT)


On 14 September 2026 I took part, in Tallinn (Estonia), in the ETSI ESI Certification Authority (CA) Open Session. I went as an attendee, but by the end of the afternoon I ended up on the panel as a speaker.

The slot had been planned for Steffen Schwalm, who in the end could not attend, and I was asked to step in to talk about how the standardisation of distributed ledger technologies (DLT) is evolving and, in particular, about what we are beginning to call qDLT: the qualified distributed ledger.

I was glad to accept, although (given the short time available to think about what to say) I told my own ideas, not those of the announced speaker.

And in this summary I set out those ideas about what is happening in the standardisation of DLTs: not so much a technological revolution arriving from outside to reinvent digital trust, but a very coherent evolution of something we have been building in Europe for almost a decade. The line of reasoning runs from the preservation of qualified signatures and seals to the ordering of archived files with respect to the moment their custody was requested from the Trust Service Provider. This is how I see it.

The starting point: preserving qualified electronic signatures and seals

The first piece is the one that has been standardised longest, and the one we sometimes forget to mention when we talk about blockchain as if it were virgin territory. Under the umbrella of the first eIDAS, ETSI developed the standard TS 119 511 (the one we usually cite simply as «511») which sets the policy and security requirements for providers offering long-term preservation of electronic signatures (or of data in general) using digital-signature techniques. Its companion, TS 119 512, defines the protocols for interoperating with those preservation services. This first variant (the qualified preservation of qualified electronic signatures and qualified electronic seals) already has its own implementing act: Commission Implementing Regulation (EU) 2025/1946, adopted on the basis of Articles 34(2) and 40 of the eIDAS Regulation. It is worth noting that these are original eIDAS articles, plain numbers, with none of the letter suffixes (Article 45a, 45b, 45c…) that English-language EU legislation uses to mark the provisions eIDAS2 kept inserting; its annex points to ETSI TS 119 511 (together with TS 119 172-4) as the reference standard.

The problem 511 solves is subtle but enormous: an electronic signature is valid today because the certificate backing it is still in force, because the cryptographic algorithms used are considered robust, and because there is an infrastructure that confirms it. But time erodes all of that. Certificates expire, authorities change, and (increasingly relevant ) algorithms age. A qualified preservation service keeps the evidence alive: it periodically reasserts integrity and validity through new time stamps or preservation techniques (such as chained hashes) and new layers of cryptographic protection, so that twenty years from now one can still prove that the document was signed and has not been altered.

This is worth pausing on, because it is exactly the ground where crypto-agility and post-quantum cryptography stop being an academic debate. Preserving for the long term means, by definition, surviving the moment when today’s algorithms cease to be trustworthy. A good preservation service is, at heart, a machine designed to migrate algorithms without losing the evidentiary thread. Whoever understands 511 already understands half of why the rest of this story matters.

The second step: qualified electronic archiving

The second eIDAS (Regulation (EU) 2024/1183) threw nothing away. It broadened. Among the new qualified trust services appears qualified electronic archiving, abbreviated in English jargon as q-earchiving, which in the European standardisation work relies on the technical specification CEN/TS 18170. Its implementing act is Commission Implementing Regulation (EU) 2025/2532, of 16 December 2025, adopted on the basis of Article 45j(2) of the Regulation (the provision eIDAS2 added for qualified electronic archiving) whose annex points precisely to CEN/TS 18170:2025 as the reference standard.

The difference with signature preservation is one of scope. 511 focuses on maintaining the validity of the cryptographic evidence of a signed document. Qualified archiving goes a step further and deals with the document as an object that must be kept intact, legible and available over time, whether signed or not, including the guarantee of its integrity, the traceability of access, and retention policies. It is the regulatory translation of a very old need — the archive — into the language of qualified trust services. For the first time, a provider can offer archiving with the same level of legal assurance already enjoyed by the signature, the seal or the time stamp.

And it is worth clearing up a common misunderstanding: archiving does not replace signature preservation, it relies on it. 511 remains the piece that guarantees the survival of the signature evidence, so a qualified electronic archiving provider can use the services of a preservation provider for that part, turning to a 511 service to keep alive the signatures and seals of the documents it holds. These are not competing services but complementary ones: archiving orchestrates the custody of the file and delegates to preservation the long-term care of the cryptographic evidence. It is exactly the layered logic that runs through this whole article.

There is also a second function of archiving worth highlighting, because it often goes unnoticed: format conversion. Keeping a document for decades is not only about its bits not changing; it is about it remaining legible. And formats age too. A file format that is universal today may become obsolete and fall out of use in favour of others, and when that happens the archiving service must be able to convert the document to the new format while preserving its content, its faithful rendering and its evidentiary value. It is, in the realm of formats, the exact parallel of what preservation does in the realm of algorithms: just as a 511 service migrates cryptographic algorithms before they cease to be trustworthy, an archiving service migrates formats before they cease to be openable. Future legibility of the data and future robustness of the cryptography are two sides of the same promise: that twenty years from now the document will not only exist, but can be opened and proven.

If preservation protects the signature, archiving protects the file. And the next step is to ask what happens when what we need to protect is not an isolated document, but the relationship among many facts over time.

The third step: temporal ordering

Here comes the most interesting novelty of the second eIDAS: electronic ledgers as a new qualified trust service. The reference specification is CEN/TS 18264, published in 2025.

And its implementing act, from the same December 2025 batch, is Commission Implementing Regulation (EU) 2025/2531, adopted on the basis of Article 45l(3) of the Regulation (the provision eIDAS2 devoted to qualified electronic ledgers).

I prefer to explain it with a simple idea: an electronic ledger is a chronologically ordered archive. It does not merely store data entries; it guarantees their temporal sequence in such a way that none can be inserted, deleted or reordered without it showing. It is, if you like, time-stamping raised to the level of a structure: we do not mark a single document with a date, but build a chain of events whose ordering is itself the proof.

And once we accept that what adds value is the guaranteed chronological ordering, the technical question that gives the session its name arises: how is that order built? And there are two legitimate answers.

The first is to use a centralised infrastructure: a single qualified provider maintains the ledger, seals it and is accountable for its integrity. It is simple to audit and fits perfectly into the qualified-provider model we already know.

The second is to use an infrastructure of interconnected nodes that replicate the information (sometimes called a distributed infrastructure): the chronological order is built through the connection of nodes that agree among themselves (through governance rules) on the sequence of entries. This is where distributed ledger technology (DLT) comes into play — not as a fashion, but as a concrete way of achieving that ordering without depending on a single point. When that distributed ledger is provided with the guarantees of a qualified trust service, we speak of qDLT: a qualified distributed ledger.

Allow me a terminological note here that I have been making for some time. The Regulation has enshrined the term DLT (Distributed Ledger Technology), and I stick to it for regulatory rigour. But, if we were to name the idea precisely, I would rather speak of RJT (Replicated Journal Technology). The reason is accounting: in double-entry bookkeeping, the chronological order of events is not kept in the ledger (the general ledger, which groups entries by account) but in the journal (the day book, which records them one after another as they happen). And since what we are preserving here is precisely the temporal sequence, the fitting name for this technology should point to the replicated journal rather than to the distributed ledger. It is, most likely, a terminological battle already lost against the official text, but no less accurate for that.

A good European example of this approach is EBSI, the European Blockchain Services Infrastructure, today governed through the figure of the Europeum-EDIC (a European digital-infrastructure consortium). EBSI shows that the distributed model is not incompatible with qualified trust: the nodes can be operated by identified administrations and providers, with governmental trust anchors, so that the result combines the resilience of distribution with the legal accountability that the eIDAS framework demands.

And it is worth noting a detail of Commission Implementing Regulation (EU) 2025/2531, because it captures this duality precisely. The implementing act requires all providers of qualified electronic ledgers to comply with the standard ETSI EN 319 401 (general policy requirements for trust service providers) and adds specific requirements for the distributed variant: when the ledger is built through nodes, the provider must also comply with ISO 23257:2022 (reference architecture for distributed ledger technologies) and ISO/TS 23635:2022 (governance guidelines). In other words, it is the implementing act itself that recognises the two variants and reserves the DLT consensus and governance standards for the distributed case, which is when we speak, properly, of qDLT. Regulation, once again, does not impose a technology: it describes guarantees and leaves the way of achieving them open.

It is worth underlining the regulatory continuity: from preservation (511) we move to qualified archiving (18170), and from there to chronological ledger, or qDLT (18264). These are not three worlds but three layers of a single idea that keeps gaining ambition: first, keeping an electronic signature fully effective; then, holding a document (signed or not) while guaranteeing its future recovery; and finally, ordering and relating the facts in a verifiable way, when that order can produce legal effects.

What a chronological ledger makes possible

The part I find most interesting (and to which I devoted much of my intervention) is not the ledger technology itself, but the functionalities it enables when we register not only the document but also its context: who its owner is, what rights it embodies and how it evolves. A well-designed chronological ledger opens the door to three capabilities that until now were hard to bring into the digital world with full guarantees.

The first is transferability (or endorsability). If the ledger records not only that a document exists, but also who its holder is, then it can equally record the transfer of that ownership. This is what allows an electronic file to be treated as an asset that changes hands: think of commercial paper, of documents of title to goods, or of any right that was traditionally «endorsed» on paper. The chronological ledger turns the chain of endorsements into a verifiable sequence of entries.

The second is obliterability (or cancellability). A right is not only transferred: it is also consumed. If a file represents a cinema ticket or admission to a show, we need to be able to mark that the right has already been exercised, so that it cannot be used twice. The ledger does not delete the entry (the evidence remains) but records indelibly its change of state: issued, transferred, consumed. It is the difference between crossing out and throwing away: the fact that a right has been exhausted is, in itself, a fact worth recording. The postmark is a good example.

The third is completeness, which I like to describe as an electronic staple. A document rarely travels alone. A contract carries annexes; a deed carries endorsements; an agreement evolves through successive versions. Think of contractual novations, in which the parties agree to modify the clauses: what matters legally is not only the latest text, but the complete relationship between the original document, its annexes and each of its evolutions. Completeness consists of keeping the document and everything that accompanies it (notes, annexes and their own versions) verifiably bound together, so that the whole is preserved as an indivisible and traceable unit. The staple does not just hold papers together: it records the order in which they were joined.

These three functionalities share one trait: they are only possible if the ledger stores more than the document. It stores its ownership, its state and its relationships. And they are only trustworthy if that information is ordered in time in a way that cannot be tampered with. That is why the qualified chronological ledger is not a technical whim, but the substrate on which one can build services that until now were tied to paper or to closed trusted intermediaries.

A database with legal ancestry: book-entry securities and EADTrust’s Cartulario

For these three functionalities to be more than a promise, one needs to manage a database associated with the service, with very specific properties: it must record, for each archived object, who its holder is, in what state the embodied right stands (and where or against whom that right is exercised) and how it relates to other documents; and it must do so in such a way that every change is recorded in sequence and is enforceable against third parties. Anyone familiar with securities law will recognise the pattern at once, because it is exactly the one governing the representation of securities through book entries («anotaciones en cuenta» in spanish): an accounting register in which ownership, transfers, encumbrances and the extinction of rights are not documented on a physical certificate but are constituted and proven by their inscription. Transferability is, in that language, the transfer of the entry; obliterability, its cancellation; completeness, the link between the principal entry and its ancillary ones. It is no coincidence: the qualified chronological ledger and the book-entry register solve the same problem (giving certainty about the ownership and state of a right over time) with the same tool: a reliable, ordered database.

At EADTrust we have been working on this idea for a long time. Our Cartulario service was designed many years ago on precisely those premises: treating the archive not as a mere repository of files, but as a register that records ownership, state and relationships, with an eye on functionalities such as endorsability, cancellability and completeness long before the European regulatory framework captured them explicitly.

And since we are on the subject of the name: Cartulario is simply the Spanish word for a cartulary (also spelled chartulary) — in the Middle Ages, the codex in which monasteries and cathedral chapters copied and safeguarded their charters, privileges and donations so they would not be lost (it is, roughly, the great-grandfather of the notarial protocol). So, all things considered, at EADTrust we have been in this business of chronological-order archiving for several centuries before the PDF was invented; the only difference is that we have swapped the vellum for a digital server and the copyist monk for a millisecond-precision time stamp.

And to that foundation Cartulario now adds a refinement that goes straight to the heart of what we were discussing in Tallinn: millisecond-precision (1 ms) time stamps associated with every archiving request. When the proof is the ordering, temporal resolution matters: having a millisecond-precision mark on each operation makes it possible to guarantee the chronological order of entries with far greater fineness, and to resolve the sequence unambiguously even when several requests pile up within a very short interval. It is, in practice, the materialisation of that idea of a «chronologically ordered archive» from which this whole line of reasoning starts.

Why this fits with the rest of the ecosystem

I do not want to close the article without connecting this story to the broader conversation about European digital identity. The ecosystem of the European wallet (EUDI Wallet) and of electronic attestations of attributes needs solid trust anchors: places where one can verifiably record who said what, about whom and when. A qualified chronological ledger (centralised or in the form of qDLT) is precisely one of those anchors. It can join the world of identity with the legal accountability of the eIDAS framework.

And all of this still rests on the first stone I mentioned at the beginning: the ability to preserve evidence over the long term and to migrate algorithms when needed. The arrival of post-quantum cryptography does not invalidate this architecture; on the contrary, it makes it more necessary. A ledger that orders documents in time must be, by design, a ledger capable of surviving the passage of time, including the time when today’s algorithms cease to protect us or the document-encoding formats are replaced by others.

That was, in essence, my thesis in Tallinn: that DLT and qDLT do not appear out of nowhere, but are the next natural rung on a ladder that began by preserving signatures, went on to archive documents, and is now learning to order facts. Seeing it this way helps a great deal not to get lost: each new standard does not replace the previous one, it adds a layer of ambition to it.

And here is my presentation summarising this article:

Try Cartulario

If you would like to experiment with these ideas on a real service, at EADTrust we make Cartulario available to anyone who wishes to try it. Its current nature is worth stating with full transparency: today it is offered as a non-qualified trust service and is pending audit to be considered a qualified service within the eIDAS framework. This distinction is no minor nuance (it is, precisely, the line that separates a trust service from a qualified trust service), and we prefer to make it clear from the outset.

Anyone who wishes to learn about it, propose a pilot project or discuss use cases (endorsability, cancellability, completeness or millisecond-precision time-stamping) can write to us at info@eadtrust.com or call us at +34 902 365 612 / +34 91 716 05 55. More information at www.eadtrust.eu.

De la conservación cualificada de firmas y sellos a los servicios cualificados de archivo con orden cronológico (qDLT)


El pasado 14 de septiembre de 2026 participé en Tallin (Estonia) en el evento ETSI ESI Certification Authority (CA) Open Session. Al principio como asistente, pero al final de la tarde participé como panelista.

La intervención estaba prevista para Steffen Schwalm, que finalmente no pudo asistir, y me pidieron que me incorporara para hablar de cómo evoluciona la estandarización de las tecnologías de registro distribuido (DLT) y, en particular, de lo que empezamos a llamar qDLT: el registro distribuido cualificado.

Acepté encantado, aunque conté mis ideas, no las del ponente anunciado, tras el corto plazo disponible para reflexionar sobre qué contar.

Y en este resumen recojo esas ideas sobre lo que está ocurriendo en la normalización de DLTs, no tanto como una revolución tecnológica que llega de fuera para reinventar la confianza digital, sino una evolución muy coherente de algo que llevamos casi una década construyendo en Europa. La cadena de razonamiento va desde la conservación de firmas y sellos cualificados a la ordenación de archivos respecto al momento en el que se pidió su custodia al Prestador de Servicios de Confianza. Así es como lo veo:

El punto de partida: conservar firmas y sellos cualificados

La primera pieza es la que lleva más tiempo normalizada y la que a veces olvidamos citar cuando hablamos de blockchain como si fuera terreno virgen. Bajo el paraguas del primer eIDAS, ETSI desarrolló la norma TS 119 511 (la que solemos citar simplemente como «511»), que fija los requisitos de política y de seguridad para los prestadores que ofrecen conservación a largo plazo de firmas electrónicas (o de datos en general) mediante técnicas de firma digital. Su compañera, la TS 119 512, define los protocolos para interoperar con esos servicios de conservación. Esta primera variante —la conservación cualificada de firmas electrónicas cualificadas y de sellos electrónicos cualificados— cuenta ya con su propio acto de ejecución: el Reglamento de Ejecución (UE) 2025/1946, dictado al amparo de los artículos 34, apartado 2, y 40 del Reglamento EIDAS. Conviene reparar en que estos son artículos originales de eIDAS y, por tanto, no llevan la numeración latina bis, ter, quater… propia de los preceptos que eIDAS2 fue insertando; su anexo remite a la ETSI TS 119 511 (con la TS 119 172-4) como norma de referencia.

El problema que resuelve la 511 es sutil pero enorme: una firma electrónica es válida hoy porque el certificado que la respalda está vigente, porque los algoritmos criptográficos empleados se consideran robustos y porque existe una infraestructura que lo confirma. Pero el tiempo erosiona todo eso. Los certificados caducan, las autoridades cambian, y (esto es cada vez más relevante) los algoritmos envejecen. Un servicio de conservación cualificado mantiene viva la evidencia: reafirma periódicamente la integridad y la validez mediante nuevos sellos de tiempo o técnicas de preservación (como hashes encadenados) y nuevas capas de protección criptográfica, de modo que dentro de veinte años se pueda seguir demostrando que aquel documento estaba firmado y que no ha sido alterado.

Aquí conviene detenerse, porque este es exactamente el terreno donde la criptoagilidad y la criptografía postcuántica dejan de ser un debate académico. Conservar a largo plazo significa, por definición, sobrevivir al momento en que los algoritmos actuales dejen de ser fiables. Un buen servicio de conservación es, en el fondo, una máquina diseñada para migrar de algoritmos sin perder el hilo probatorio. Quien entienda la 511 entiende ya la mitad de por qué el resto de esta historia importa.

El segundo paso: el archivado electrónico cualificado

El segundo eIDAS (el Reglamento (UE) 2024/1183) no tiró nada de lo anterior. Lo amplió. Entre los nuevos servicios cualificados de confianza aparece el archivado electrónico cualificado, lo que en la jerga anglosajona se abrevia como q-earchiving y que en el desarrollo normativo europeo se apoya en la especificación técnica CEN/TS 18170. Su acto de ejecución es el Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2532, de 16 de diciembre de 2025, dictado al amparo del artículo 45 undecies, apartado 2, del Reglamento (el precepto que eIDAS2 añadió para el archivado electrónico cualificado), cuyo anexo remite precisamente a la CEN/TS 18170:2025 como norma de referencia.

La diferencia con la conservación de firmas es de alcance. La 511 se centra en mantener la validez de la evidencia criptográfica de un documento firmado. El archivado cualificado va un paso más allá y se ocupa del documento como objeto que debe conservarse íntegro, legible y disponible a lo largo del tiempo, esté firmado o no, incluyendo la garantía de su integridad, la trazabilidad de accesos y las políticas de retención. Es la traducción normativa de una necesidad muy antigua (el archivo) al lenguaje de los servicios cualificados de confianza. Por primera vez, un prestador puede ofrecer archivado con el mismo nivel de garantía jurídica que ya tenían la firma electrónica, el sello electrónico o el sellado de tiempo.

Y merece la pena deshacer un malentendido frecuente: el archivado no sustituye a la conservación de firmas, sino que se apoya en ella. La propia 511 sigue siendo la pieza que garantiza la pervivencia de la evidencia de firma, de modo que un prestador de archivado electrónico cualificado puede utilizar los servicios de un prestador de conservación para esa parte (recurrir a un servicio 511 para mantener vivas las firmas y sellos de los documentos que custodia). No estamos ante servicios que compiten, sino ante servicios que se complementan: el archivado orquesta la custodia del expediente y delega en la conservación el cuidado a largo plazo de la evidencia criptográfica. Es exactamente la lógica de capas que recorre todo este artículo.

Hay además una segunda función del archivado que merece destacarse porque a menudo pasa desapercibida: la conversión de formatos. Custodiar un documento durante décadas no consiste solo en que sus bits no cambien; consiste en que siga siendo legible. Y los formatos también envejecen. Un formato de fichero que hoy es universal puede quedar obsoleto y dejar de utilizarse en favor de otros, y cuando eso ocurra el servicio de archivado debe poder convertir el documento al nuevo formato preservando su contenido, su presentación fiel y su valor probatorio. Es, en el plano de los formatos, el paralelo exacto de lo que la conservación hace en el plano de los algoritmos: así como un servicio 511 migra de algoritmos criptográficos antes de que dejen de ser fiables, un servicio de archivado migra de formatos antes de que dejen de poder abrirse. Legibilidad futura de los datos y robustez futura de la criptografía son las dos caras de la misma promesa: que dentro de veinte años el documento no solo exista, sino que se pueda abrir y demostrar.

Si la conservación protege la firma, el archivado protege el expediente. Y el siguiente paso es preguntarse qué ocurre cuando lo que necesitamos proteger no es un documento aislado, sino la relación entre muchos hechos a lo largo del tiempo.

El tercer paso: orden temporal

Aquí entra la novedad más interesante del segundo eIDAS: los registros electrónicos (electronic ledgers) como nuevo servicio cualificado de confianza. La especificación de referencia es CEN/TS 18264, publicada en 2025.

Y su acto de ejecución, del mismo lote de diciembre de 2025, es el Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2531, dictado al amparo del artículo 45 terdecies, apartado 3, del Reglamento (el precepto que eIDAS2 dedicó a los registros electrónicos cualificados).

Yo prefiero explicarlo con una idea sencilla: un registro electrónico es un archivo de orden cronológico. No solo guarda entradas de datos, sino que garantiza su secuencia temporal de forma que ninguna se pueda insertar, borrar o reordenar sin que se note. Es, si se quiere, un sellado de tiempo elevado a la categoría de estructura: no marcamos un único documento con una fecha, sino que construimos una cadena de acontecimientos cuya ordenación es en sí misma la prueba.

Y una vez que aceptamos que lo que aporta valor es la ordenación cronológica garantizada, surge la pregunta técnica que da nombre a la sesión: ¿cómo se construye ese orden? Y hay dos respuestas legítimas.

La primera es usando una infraestructura centralizada: un único prestador cualificado mantiene el registro, lo sella y responde de su integridad. Es sencillo de auditar y encaja perfectamente en el modelo de prestador cualificado que ya conocemos.

La segunda es usando una infraestructura de nodos interconectados que replican la información (a veces llamada infraestructura distribuida): el orden cronológico se construye mediante la conexión de los nodos que acuerdan entre sí (por las reglas de gobernanza) la secuencia de las entradas. Aquí es donde la tecnología de registro distribuido (DLT) entra en juego, no como una moda, sino como una forma concreta de lograr esa ordenación sin depender de un único punto. Cuando ese registro distribuido se presta con las garantías de un servicio cualificado de confianza, hablamos de qDLT: un registro distribuido cualificado.

Permítaseme aquí un apunte terminológico que vengo defendiendo desde hace tiempo. El Reglamento ha consagrado el término DLT (Distributed Ledger Technology, tecnología de registro distribuido), y a él me atengo por rigor normativo. Pero, puestos a bautizar la idea con precisión, yo preferiría hablar de RJT (Replicated Journal Technology). La razón es contable: en la partida doble, el orden cronológico de los hechos no se guarda en el ledger (el libro mayor, que agrupa los apuntes por cuenta), sino en el journal (el libro diario, que los anota uno tras otro según van ocurriendo). Y como lo que aquí estamos preservando es justamente la secuencia temporal, el nombre idóneo a adoptar para esta tecnología debería orientarse al diario replicado antes que al mayor distribuido. Es, seguramente, una batalla terminológica ya perdida frente al texto oficial, pero no por ello menos exacta.

Un buen ejemplo europeo de esta aproximación es EBSI, la infraestructura europea de servicios blockchain, hoy gobernada a través de la figura del Europeum-EDIC (un consorcio de infraestructura digital europea). EBSI muestra que el modelo distribuido no es incompatible con la confianza cualificada: los nodos pueden estar operados por administraciones y prestadores identificados, con anclas de confianza gubernamentales, de modo que el resultado combina la resiliencia de la distribución con la responsabilidad jurídica que exige el marco eIDAS.

Y vale la pena fijarse en un detalle del Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2531, porque recoge con precisión esta dualidad. El acto de ejecución exige a todos los prestadores de registros electrónicos cualificados cumplir con la norma ETSI EN 319 401 (requisitos generales de política para prestadores de servicios de confianza) y añade requisitos específicos para la variante distribuida: cuando el registro se construye mediante nodos, el prestador debe cumplir además la ISO 23257:2022 (arquitectura de referencia de las tecnologías de registro distribuido) y la ISO/TS 23635:2022 (directrices de gobernanza). Dicho de otro modo, es el propio acto de ejecución el que reconoce las dos variantes y reserva las normas de consenso y gobernanza de DLT para el caso distribuido, que es cuando hablamos con propiedad de qDLT. La regulación, una vez más, no impone una tecnología: describe garantías y deja abierta la forma de alcanzarlas.

Merece la pena subrayar la continuidad normativa: de conservación (511) pasamos a archivado cualificado (18170) y de ahí a registro cronológico o qDLT (18264). No son tres mundos, sino tres capas de una misma idea que va ganando ambición: primero mantener con plenos efectos una firma electrónica, luego custodiar un documento (firmado o no) garantizando su recuperación futura, y finalmente ordenar y relacionar los hechos de forma verificable, cuando ese orden pueda producir efectos legales.

Lo que un registro cronológico permite hacer

La parte que más me interesa, y a la que dediqué buena parte de mi intervención, no es la tecnología del registro en sí, sino las funcionalidades que habilita cuando registramos no solo el documento, sino también su contexto: quién es su propietario, qué derechos incorpora y cómo evoluciona. Un registro cronológico bien diseñado abre la puerta a tres capacidades que hasta ahora eran difíciles de trasladar al mundo digital con plenas garantías.

La primera es la transferibilidad (o endosabilidad). Si el registro no anota únicamente que existe un documento, sino también quién es su titular, entonces puede anotar igualmente la transmisión de esa titularidad. Esto es lo que permite tratar un archivo electrónico como un bien que cambia de manos: pensemos en los efectos comerciales, en los títulos representativos de mercancías o en cualquier derecho que tradicionalmente se «endosaba» sobre un papel. El registro cronológico convierte la cadena de endosos en una secuencia verificable de entradas.

La segunda es la obliterabilidad (o cancelabilidad). Un derecho no solo se transmite: también se consume. Si un archivo representa una entrada de cine o el acceso a un espectáculo, necesitamos poder marcar que ese derecho ya se ha ejercido, de forma que no pueda usarse dos veces. El registro no borra la entrada (la evidencia permanece), pero anota de manera indeleble su cambio de estado: emitido, transferido, consumido. Es la diferencia entre tachar y tirar: el hecho de que un derecho se agotó es, en sí mismo, un hecho que merece quedar registrado. Es el caso del matasellos, por ejemplo.

La tercera es la completitud, que a mí me gusta describir como una grapa electrónica. Un documento raramente viaja solo. Un contrato lleva anexos; una escritura lleva anotaciones; un acuerdo evoluciona mediante versiones sucesivas. Pensemos en las novaciones contractuales, en las que las partes acuerdan modificar el clausulado: lo que importa jurídicamente no es solo el último texto, sino la relación completa entre el documento original, sus anexos y cada una de sus evoluciones. La completitud consiste en mantener unidos, de forma verificable, el documento y todo lo que le acompaña (anotaciones, anexos y sus propias versiones), de modo que el conjunto se conserve como una unidad indivisible y trazable. La grapa no solo junta papeles: registra en qué orden se fueron juntando.

Estas tres funcionalidades comparten un rasgo: solo son posibles si el registro guarda más que el documento. Guarda su titularidad, su estado y sus relaciones. Y solo son fiables si esa información está ordenada en el tiempo de forma que no pueda manipularse. Por eso el registro cronológico cualificado no es un capricho técnico, sino el sustrato sobre el que se pueden construir servicios que hasta ahora vivían atados al papel o a intermediarios de confianza cerrados.

Una base de datos con genealogía jurídica: las anotaciones en cuenta y el Cartulario de EADTrust

Para que estas tres funcionalidades sean algo más que una promesa, hace falta gestionar una base de datos asociada al servicio con unas propiedades muy concretas: que registre, para cada objeto archivado, quién es su titular, en qué estado se encuentra el derecho que incorpora (y donde o frente a quien se ejerce este derecho) y cómo se relaciona con otros documentos; y que lo haga de modo que cada cambio quede anotado en secuencia y resulte oponible frente a terceros. Quien conozca el Derecho del mercado de valores reconocerá el patrón de inmediato, porque es exactamente el que rige la representación de valores mediante anotaciones en cuenta: un registro contable en el que la titularidad, las transmisiones, los gravámenes y la extinción de los derechos no se documentan sobre un título físico, sino que se constituyen y se prueban por su inscripción. La transferibilidad es, en ese lenguaje, la transmisión de la anotación; la obliterabilidad, su cancelación; la completitud, el vínculo entre la anotación principal y sus accesorias. No es una coincidencia: el registro cronológico cualificado y el registro de anotaciones en cuenta resuelven el mismo problema —dar certeza sobre la titularidad y el estado de un derecho a lo largo del tiempo— con la misma herramienta: una base de datos fiable y ordenada.

En EADTrust llevamos tiempo trabajando sobre esta idea. Nuestro servicio Cartulario se diseñó hace ya bastantes años partiendo precisamente de esas premisas: tratar el archivo no como un simple depósito de ficheros, sino como un registro que anota titularidad, estado y relaciones, con la vista puesta en funcionalidades como la endosabilidad, la cancelabilidad y la completitud mucho antes de que el marco normativo europeo las recogiera de forma explícita.

Y ya que hablamos del nombre: un cartulario era, en la Edad Media, el códice en el que monasterios y cabildos copiaban y custodiaban sus escrituras, privilegios y donaciones para que no se perdieran (viene a ser el bisabuelo de la matriz notarial). Así que, bien mirado, en EADTrust llevamos en esto del archivo de orden cronológico desde varios siglos antes de que se inventara el PDF; la única diferencia es que hemos cambiado la vitela por un servidor digital y al monje amanuense por un sello de tiempo de precisión de milisegundo.

Y a esa base de partida Cartulario añade ahora un refinamiento que va justo al corazón de lo que discutíamos en Tallinn: sellos de tiempo de precisión de milisegundo (1 ms) asociados a cada solicitud de archivo. Cuando la prueba es la ordenación, la resolución temporal importa: disponer de una marca de tiempo con precisión de milisegundo en cada operación permite garantizar con mucha mayor finura el orden cronológico de las entradas, y resolver sin ambigüedad la secuencia incluso cuando varias solicitudes se acumulan en un intervalo muy breve. Es, en la práctica, la materialización de esa idea de «archivo de orden cronológico» de la que parte todo este razonamiento.

Por qué esto encaja con el resto del ecosistema

No quiero concluir el artículo sin conectar esta historia con la conversación más amplia sobre identidad digital europea. El ecosistema de la cartera europea (EUDI Wallet) y de las declaraciones electrónicas de atributos necesitan anclas de confianza sólidas: lugares donde asentar de forma verificable quién ha dicho qué, sobre quién y cuándo. Un registro cronológico cualificado (centralizado o en forma de qDLT) es precisamente uno de esos anclajes. Puede unir el mundo de la identidad con la responsabilidad jurídica del marco eIDAS.

Y todo ello sigue descansando sobre la primera piedra que mencionaba al principio: la capacidad de conservar la evidencia a largo plazo y de migrar de algoritmos cuando haga falta. La llegada de la criptografía postcuántica no invalida esta arquitectura; al contrario, la hace más necesaria. Un registro que ordena documentos en el tiempo debe ser, por diseño, un registro capaz de sobrevivir al paso del tiempo, incluido el tiempo en que los algoritmos de hoy dejen de protegernos o los formatos de codificación de documentos se sustituyan por otros..

Esa fue, en esencia, mi tesis en Tallinn: que las DLT y el qDLT no aparecen de la nada, sino que son el siguiente peldaño natural de una escalera que empezó conservando firmas, siguió archivando documentos y ahora aprende a ordenar los hechos. Verlo así ayuda mucho a no perderse: cada norma nueva no sustituye a la anterior, sino que le añade una capa de ambición.

Probar Cartulario

Si quieres experimentar con estas ideas sobre un servicio real, en EADTrust ponemos Cartulario a disposición de quienes deseen probarlo. Conviene precisar su naturaleza actual con total transparencia: hoy se ofrece como servicio de confianza no cualificado y está pendiente de auditoría para ser considerado servicio cualificado en el marco de eIDAS. Esa distinción no es un matiz menor (es, precisamente, la línea que separa un servicio de confianza de un servicio cualificado de confianza), y preferimos dejarla clara desde el principio.

Quien quiera conocerlo, plantear un proyecto piloto o comentar casos de uso (endosabilidad, cancelabilidad, completitud o el sellado de tiempo de precisión de milisegundo) puede escribirnos a info@eadtrust.com o llamarnos al 902 365 612 / 91 716 05 55. Más información en www.eadtrust.eu.

Explicabilidad


Vamos a tratar el concepto de “explicabilidad” en el contexto de las evidencias electrónicas.

En el mundo digital, no basta con que algo esté “hecho”. Hace falta poder explicar cómo se ha hecho y cuándo se ha hecho y que esa explicación sea coherente con la forma de gestionar procesos internos digitales. A eso lo llamamos explicabilidad.

Es un concepto que cada vez aparece más en la normativa: desde la prueba electrónica hasta los sistemas regulados de inteligencia artificial. En EADTrust lo aplicamos de forma práctica con nuestros servicios de confianza cualificados, y especialmente con GoCertius, la app gratuita que permite generar evidencias digitales irrefutables.

¿Qué significa “explicabilidad” en una evidencia electrónica?

Imagina que estás grabando un vídeo, haciendo una foto o cerrando un acuerdo por chat. ¿Cómo demuestras después que ese archivo existía en ese momento exacto, que nadie lo ha modificado y que todo el proceso se ha seguido con diligencia?

La respuesta no es solo “tengo el archivo”. La respuesta es: tengo una cadena de sellos de tiempo cualificados que lo prueban paso a paso, más una explicación clara que cualquiera puede entender.

Eso es la explicabilidad: no solo la prueba técnica, sino la narrativa verificable que la acompaña.

El ejemplo práctico: GoCertius

GoCertius es la app gratuita de EADTrust (desarrollada junto con Garrigues) que millones de personas y empresas ya utilizan a diario. Con ella puedes certificar fotos, vídeos cortos, conversaciones de chat o cualquier documento digital en cuestión de segundos.

Cuando certificas algo con GoCertius, la app no solo guarda el archivo. Genera una certificación completa que incluye:

  • Las fotos o vídeos originales.
  • Pequeños bloques de código en formato Base64.

Esos bloques estandarizados en formato Base64 son la base del concepto de «simetría probatoria» ya que permiten que cualquier persona, incluso fuera de EADTrust, verifique la evidencia de forma independiente (hay muchos sitios web que permiten mostrar el significado de una secuencia Base64, incluyendo la firma electrónica) . Es como si la certificación llevara dentro su propio “manual de instrucciones” para que un juez, un perito o un auditor pueda comprobarlo sin depender de nosotros.

Todo ello está respaldado por sellos de tiempo cualificados de EADTrust, que tienen la mayor robustez criptográfica del mercado entre todos los Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza de España y Europa.

Cómo funciona el proceso (paso a paso)

Los procesos digitales no son caóticos. Tienen momentos clave: “en este instante se tomó la foto”, “en este otro se firmó el contrato”, “aquí se envió el informe”, «en este proceso se manejaron ciertos datos, que se concatenaron para formar una evidencia» …En cada uno de esos momentos clave se hace lo siguiente:

  1. Se calcula un hash (una huella digital única e irrepetible del archivo, o de la secuencia de datos.
  2. Ese hash se envía a la autoridad de sellado de tiempo cualificado de EADTrust.
  3. Se genera un sello de tiempo cualificado (que va firmado electrónicamente por EADTrust) que certifica: “este hash existía exactamente en esta fecha y hora, y no ha sido modificado desde entonces”.

Al final del proceso, todas esas evidencias (todos los sellos de tiempo) se enlazan en una certificación única. Y aquí viene lo realmente innovador:

La certificación incluye un preámbulo claro y en lenguaje natural que explica:

  • Qué proceso se estaba siguiendo.
  • Cuáles eran los momentos clave.
  • Por qué cada sello de tiempo se generó en ese punto.

Ese preámbulo es la “explicabilidad” hecha realidad. No es solo un montón de datos técnicos: es una historia verificable que demuestra que se actuó con diligencia debida en un proceso que puede ser delicado.

¿Por qué esto es tan potente?

Porque cumple a la perfección dos principios clave de cualquier prueba electrónica:

  • Independencia: cualquiera puede verificar la evidencia sin depender de EADTrust.
  • Imparcialidad: el sello de tiempo lo pone una tercera parte de confianza cualificada (nosotros), no la propia empresa.

Gracias a la adopción creciente de GoCertius, ahora cualquier entidad que gestione procesos digitales puede demostrar fácilmente que su gestión es diligente y cumple el marco normativo. Ya no hace falta “confiar en mi palabra”. La cadena de sellos de tiempo y el preámbulo explicativo lo demuestran objetivamente.

Explicabilidad… también en la Inteligencia Artificial

Curiosamente, el mismo concepto está ganando terreno en otro ámbito: la Inteligencia Artificial. El Reglamento de IA de la Unión Europea exige que los sistemas de alto riesgo sean “explicables”. Es decir, que no solo tomen decisiones, sino que se pueda entender por qué las tomaron.

En EADTrust creemos que la explicabilidad no es solo un requisito legal. Es la base de la confianza digital del futuro. Ya sea para probar que un contrato se firmó correctamente o para explicar cómo una IA llegó a una conclusión, la combinación de tecnología criptográfica robusta + explicación clara es la fórmula ganadora.

Conclusión: un enfoque innovador que facilita la adopción

Con este modelo de certificación —hash + sello de tiempo + preámbulo explicativo— estamos consiguiendo que el sello de tiempo cualificado de EADTrust deje de ser “solo una firma técnica” para convertirse en una herramienta práctica y comprensible para cualquier empresa o profesional.

Es un enfoque innovador que estamos viendo que está facilitando enormemente su adopción en muchos contextos regulatorios. Porque, al final, la mejor prueba no es la más compleja… es la que cualquiera puede entender y verificar.

¿Quieres probarlo tú mismo? Descarga GoCertius (gratis) y certifica tu primera evidencia en menos de un minuto. O si gestionas procesos más complejos, contáctanos y te mostramos cómo integrar esta explicabilidad en los flujos diarios de tus aplicaciones informáticas. Llama al 917160555.

En EADTrust seguimos trabajando para que la confianza digital sea, sobre todo, explicable.

Tratado de Derecho de la Sociedad Digital (2 tomos)


Ayer pude charlar un rato con mi amigo Javier Ibáñez, ya que coincidimos en el Congreso del Observatorio de Derechos Digitales: Una mirada multidisciplinar a los derechos digitales y comentamos sobre el Tratado de Derecho de la Sociedad Digital, monumental obra que él ha coordinado.

Me ha parecido tan interesante que he pensado en hacer una reseña sobre ella.

El Tratado de Derecho de la Sociedad Digital (Reus, 2025), dirigido por el catedrático Javier W. Ibáñez, profesor Ordinario de Derecho Mercantil y creador del Observatorio Observatorio CMS Comillas de Transformación Digital, es una obra colectiva sin precedentes en el ámbito jurídico español. Con más de cien autores de diez países, el Tratado se apoya en la metodología desarrollada por los comités de investigación, legal y normalización del Consorcio Red Alastria, y en la labor de cierre y difusión del Observatorio CMS–Comillas de Transformación Digital. El resultado es un mapa completo del Derecho digital contemporáneo: identidad electrónica, mercados descentralizados, criptoactivos, ciberseguridad, metaverso e inteligencia artificial.

El nuevo Derecho digital que se construye en Europa y otras jurisdicciones es frágil y volátil, en ocasiones, lo que dificulta un análisis que combine rigor y actualización.

En el Tratado, se tratan aspectos de la tecnología de registros distribuidos, internet de las cosas, inteligencia artificial o análisis de macrodatos, identidad digital, mercados descentralizados y resiliencia operativa digital.

Este es el contenido:

TOMO I — ÍNDICE COMPLETO

PRÓLOGO

  • Carmen Alonso Ledesma — p. 1

PRELIMINAR

  • Derecho de la sociedad digital y descentralizada sostenible. Cimientos metodológicos y excurso terminológico Javier Ibáñez Jiménez — p. 11
  • PARTE PRIMERA — Derecho digital y derechos constitucionales — p. 51

Sección primera — Ejercicio de derechos constitucionales en una economía digital

  • Algunos retos actuales de la regulación global en la sociedad digital Moisés Barrio Andrés — p. 53
  • Implicaciones jurídico‑constitucionales de la inteligencia artificial en el ordenamiento español. Especial referencia a la Carta de Derechos Digitales María Pérez Ugena — p. 59
  • Inteligencia artificial y derechos digitales en el ámbito sanitario Dra. Aitziber Emaldi Cirión — p. 85
  • Breve comentario a la estrategia y líneas de acción de la AEPD sobre menores, salud digital y privacidad Laura Davara — p. 135

Sección segunda — Tratamientos de datos, identidad soberana y evidencia digital — p. 159

  • GDPR‑compliant revocation of credentials Dr. Jörn Erbguth — p. 161
  • El libro mayor electrónico, regulación y aplicaciones José Félix Muñoz Soro, Pedro‑José Bueso Guillén — p. 171
  • Identidad autosoberana, evidencia digital y anclajes de confianza en el Reglamento eIDAS 2 Dr. Ignacio Alamillo Domingo, Lluís Ariño — p. 191
  • Tratamiento de datos en blockchain: responsables y encargados Briseida Sofía Jiménez‑Gómez — p. 215

Sección tercera — Sistemas digitales de resolución de conflictos — p. 243

  • El arbitraje electrónico y el principio del debido proceso Marta Gisbert Pomata — p. 245
  • Los sistemas descentralizados de resolución de controversias y el Derecho europeo: hacia una localización de la disputa en la Unión Europea Diego Agulló Agulló — p. 297
  • Resolución de conflictos mediante soluciones en la cadena de bloques Enrique Aznar — p. 325
  • Blockchain dispute resolutions: planteamiento y cuestiones jurídicas Marta Gonzalo Quiroga — p. 343

Sección cuarta — Democracia digital, economía del dato y autonomía de la voluntad — p. 399

  • La contratación a través de plataformas intermediarias en línea: tendencias y caracteres desde los principios contractuales Sergio Llebaría Samper — p. 401
  • Régimen actual del crowdfunding europeo y español: novedades destacables y cuestiones pendientes para el inversor Rebeca Carpi Martín — p. 429

PARTE SEGUNDA — Ordenamiento jurídico y financiación digital — p. 469

Sección primera — Soberanía y política monetaria digital

  • La integración de bitcoin y otras criptomonedas en las carteras de los inversionistas Prosper Lamothe López, Prosper Lamothe Fernández, Leslie Rodríguez Valencia — p. 473
  • Análisis del proceso y consecuencias de la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en la República de El Salvador Prosper Lamothe López, Juan José Durán Herrera — p. 490

Sección segunda — Sistemas financieros y mercados descentralizados

  • Finanzas descentralizadas: alternativas a las finanzas tradicionales y nuevo paradigma María del Carmen Pileso — p. 505
  • La contratación inteligente en los mercados descentralizados Adoración Castellano García — p. 595
  • Hacia unos mercados de valores tokenizados: reflexiones y propuestas del pilot regime europeo Pablo Sanz Bayón — p. 609
  • Los instrumentos financieros tokenizados: un nuevo paradigma de financiación empresarial Xavier Foz Giralt, Beatriz Rodríguez Gómez — p. 639
  • Los nuevos mercados de valores construidos en blockchain Dr. Gonzalo Navarro Ruiz — p. 663

Sección tercera — Mercados distribuidos sectoriales

  • Mercado de futuros token sobre aceite de oliva Antonio Partal Ureña, Pilar Gómez Fernández Aguado, Luis Martínez López — p. 687
  • Retos de la tokenización de productos agroalimentarios no fungibles Eva María Ibáñez — p. 703

Sección cuarta — Pagos electrónicos y dinero digital — p. 751

  • La regolazione europea dei pagamenti digitali Filippo Zatti, Rosa Giovanna Barresi — p. 759
  • El declive de los títulos valores cambiarios José Loustau Hernández — p. 803

PARTE TERCERA — Patrimonio virtual: criptobienes y fichas digitales criptográficas — p. 829

Sección primera — Monedas estables descentralizadas

  • Dinero electrónico tokenizado Agustín Madrid Parra — p. 831

Sección segunda — Fichas de servicio y consumo

  • Las fichas de consumo (utility tokens) Alfonso Martínez‑Echevarría y García de Dueñas, Rafael del Castillo Ionov — p. 887
  • Tokens de servicios informáticos: cuestiones normativas Agustín Cruz Núñez — p. 911

Sección tercera — Tokens no fungibles (NFT)

  • Consecuencias jurídicas del fraccionamiento de los tokens no fungibles (NFTs) Joaquim Castañer Codina — p. 929

Sección cuarta — Tokens inmobiliarios

  • La proptech para la gestión de la propiedad inmobiliaria tokenizada y el alojamiento turístico Cristina Argelich Comelles — p. 985

TOMO II — ÍNDICE COMPLETO

PARTE CUARTA — Servicios de inversión descentralizados — p. 1011

Sección primera — Servicios de inversión de mercado secundario

  • Asesoramiento y gestión de carteras de criptoactivos Alberto J. Tapia Hermida — p. 1013
  • Asesoramiento de inversiones en MiCA — análisis e implicaciones sobre los servicios de inversión en tokens Álvaro Martín Sierra — p. 1033
  • Tecnologías de registro distribuido y su aplicación al sistema financiero. El caso particular del asesoramiento financiero automatizado María Jesús Blanco Sánchez — p. 1057
  • Technical standards … MiCA … Alastria recommendations Alastria Research and Technology Transfer Commission / Alastria Legal Committee — p. 1073
  • Gestión de plataformas distribuidas y activos digitales: casos de uso y cuestiones prácticas Jaime Bofill, Rodrigo Pérez Gil, Lucía Silva, Sara Piñero — p. 1091

Sección segunda — Servicios de emisión de criptoactivos y control público

  • Sanciones y otras medidas administrativas … MiCA Alfonso Codes Calatrava — p. 1107

PARTE QUINTA — Gobernanza y seguridad jurídica descentralizada — p. 1125

Sección primera — Derecho de Sociedades y DAOs

  • Los Sistemas de Compliance … DAOs … sostenibilidad Juana María Pardo Pardo — p. 1127
  • El dilema o la oportunidad de la descentralización … DAOs, protección de datos e IA María del Sagario Navarro Lérida — p. 1139

Sección segunda — Gobernanza DeFi y taxonomía de criptoactivos

  • La descentralización de los mercados financieros: DEX Luz Mª García Martínez — p. 1167
  • Taxonomía de criptoactivos y abuso de mercado Cristina Guerrero Trevijano — p. 1193

Sección tercera — Seguridad jurídica y protección registral descentralizada

  • La transformación digital de los registros jurídicos José María de Pablos O’Mullony — p. 1239
  • Inteligencia Artificial: oportunidades y desafíos en el Registro de la Propiedad, Mercantil y de Bienes Muebles Mª Rosario Jiménez Rubio — p. 1255

Sección cuarta — Gobernanza descentralizada y economía tokenizada

  • Circulación jurídica e innovación tecnológica. De la permuta a la economía tokenizada Carlos de Cores Helguera — p. 1275

Sección quinta — Ciberseguridad y resiliencia operativa digital

  • Hacia unas finanzas abiertas impulsadas por los datos (Data‑Driven Open Finance) Fernando Zunzunegui — p. 1297
  • Reglamento DORA … resiliencia digital Bruno Martín Baumeister — p. 1317
  • Guía práctica de la Directiva NIS2 Francisco Manuel Caños Guillamón — p. 1363
  • Las medidas de seguridad en el tratamiento de datos personales Jesús Yáñez Colomo — p. 1399
  • Legal regulation … information security … Russian Federation Alexander Chuburkov, Konstantin Staroduvov — p. 1419

PARTE SEXTA — Metaverso, Derecho y sociedad digital — p. 1431

Sección primera — Régimen y cuestiones jurídicas generales

  • Metaverse regulation: key legal concepts… David Durand, Javier Ibáñez — p. 1433
  • Metaverso, desafíos legales Óscar López Rodríguez, Coautores: Grupo de Regulación de AUTELSI — p. 1459

Sección segunda — Actividad económica y relaciones jurídicas

  • Los activos intangibles en los entornos digitales inmersivos Ricardo Palomo Zurdo, Enrique Rúa Alonso de Corrales — p. 1475

PARTE SÉPTIMA — Ética y Derecho digital en una economía social — p. 1499

Sección primera — Personalidad cibernética, derechos e IA

  • Humanismo digital y Derecho Blanca Sáenz de Santa María Gómez‑Mampaso — p. 1501
  • Ciber‑Ética y Ciber‑Derecho para un nuevo humanismo José Luis Fernández Fernández — p. 1511
  • Robótica y Personalidad Cibernética Salvatore Moccia, Francesca Moccia — p. 1525
  • Límites a la libertad de expresión en el ciberespacio María Lubomira Kubica — p. 1537
  • Legitimidad en el uso de imágenes y posts de Instagram Marta Seminario González, Miguel García‑Menéndez — p. 1587
  • Respeto a los derechos fundamentales en el uso de IA María Reyes Corripio Gil Delgado — p. 1605

Sección segunda — Ética, convergencia social e inclusión financiera

  • Tokenised Value Creation and Transfer Joachim Schwerin — p. 1625
  • State of the Art of Decentralized Finance Suzana Maranhão Moreno, Jean Marc Seigneur — p. 1639
  • Luces y sombras de la IA en el sector público Ariana Expósito Gázquez — p. 1667
  • Convergencia de Blockchain e IA Ana Felicitas Muñoz Pérez — p. 1691
  • La implementación social de la tecnología de registro distribuido Enrique Juan Namey de Garaizar — p. 1713

PARTE OCTAVA — Cumplimiento normativo, responsabilidad y delincuencia digital — p. 1729

Sección primera — Derecho penal, justicia y digitalización

  • Ciberdelincuencia y Derecho penal de la sociedad del riesgo Javier Gómez Lanz — p. 1731
  • Derecho digital y Derecho penal … IA Noelia Álvarez Romera — p. 1753
  • Inteligencia artificial y digitalización de la justicia Carla Boixareu Clavero — p. 1769
  • Régimen y funcionamiento de las DAO en DeFi Isabel Fernández Torres — p. 1789
  • Blockchain, criptoactivos y cibercriminalidad Agustín Cruz Núñez — p. 1815
  • El nuevo delito de falsificación de criptomonedas Sergio Berenguer Pascual — p. 1829
  • Violaciones de seguridad a la luz del RGPD y LOPDGDD Elena Davara F. de Marcos — p. 1855
  • Manipulación de cotizaciones, uso indebido de información privilegiada y criptoactivos Reyes Palá Laguna — p. 1875

Sección segunda — Cumplimiento normativo y derecho digital

  • Hacia una digitalización de los modelos de compliance Ana Ramos Pérez — p. 1899
  • Derecho de la Competencia y regulación de plataformas digitales. DMA Patricia Liñán Hernández — p. 1925
  • Reuniones telemáticas en sociedades cotizadas Marina Torres Díaz — p. 1947
  • Digitalización del derecho societario y actuaciones notariales Leticia Domínguez Pavón — p. 1973
  • Sandbox regulatorio de IA: RD 817/2023 Jorge González Cortade — p. 1993
  • La nueva figura de la ERIR en la LMV Gloria Hernández Aler, Mariona Pericas, Pablo Corredoyra — p. 2017
  • La tributación de las DAOs Rosa M. Galán Sánchez — p. 2027

Sección tercera — Responsabilidad civil e inteligencia digital

  • La RC de los sistemas de IA en Europa Íñigo A. Navarro Mendizábal — p. 2049
  • Uso responsable y ético de IA en el sector asegurador Marta García Mandalóniz, Fernando Javier Ravelo Guillén — p. 2099

Digitalización del contrato de Arras en el Observatorio Legaltech Garrigues–ICADE


El próximo 21 de enero de 2026 se celebra en la Universidad Pontificia Comillas (C/ Alberto Aguilera, 23) y en streaming la jornada “Hacia un mercado inmobiliario más seguro: presentación del estándar del contrato de arras y su digitalización”.

Esta jornada se plantea como un espacio de reflexión y debate sobre los retos actuales de la contratación en las operaciones de compraventa de vivienda en España, con especial atención a su fase precontractual y a la coordinación entre los distintos operadores jurídicos y profesionales del sector inmobiliario.

La organiza el Observatorio Legaltech Garrigues-ICADE, con el que EADTrust colabora a través de su Laboratorio de confianza digital, reunirá a expertos del sector inmobiliario para debatir sobre la digitalización de la contratación en el sector, con la confianza digital como uno de los pilares de esta transformación.

En un contexto marcado por la fragmentación de prácticas, la inseguridad jurídica y la escasa estandarización documental, el encuentro aborda la necesidad de avanzar hacia modelos contractuales más claros, eficientes y confiables, capaces de reducir conflictos y reforzar la protección de las partes. Desde esta perspectiva, la jornada analizará los principales desafíos jurídicos y operativos que afectan a la contratación inmobiliaria y las limitaciones que presenta su actual grado de digitalización.

El evento servirá asimismo para presentar y debatir la propuesta del Observatorio Legaltech Garrigues–ICADE para la adopción de un estándar de contrato de arras penitenciales, elaborado de forma colaborativa por un comité multidisciplinar de abogados, notarios, registradores, profesores de Derecho y expertos en legal design. La estandarización contractual se concibe como una herramienta estructural para mejorar la seguridad jurídica, facilitar la trazabilidad del proceso y sentar las bases de una futura digitalización de los contratos inmobiliarios.

La jornada contará con la participación de representantes del Notariado, colegios profesionales, asociaciones del sector inmobiliario, abogados especializados y responsables jurídicos de plataformas de referencia, en un formato orientado al intercambio de experiencias y puntos de vista entre profesionales.

Un encuentro dirigido a quienes intervienen en la contratación inmobiliaria y desean contribuir a la construcción de un mercado más seguro, eficiente y preparado para su transformación digital.

La jornada pondrá el foco en la seguridad jurídica, la fiabilidad de los procesos y la construcción de un marco contractual más sólido.

Participarán:
🎤 Moisés Menéndez, codirector del Observatorio Legaltech Garrigues-ICADE
🎤 Alberto Torres López, presidente de la sección inmobiliaria del ICAM
🎤 Andrea Viale, responsable legal de idealista
🎤 Laura Fauqueur, fundadora de Legal Shake
🎤 Jesús Martínez Caja, abogado y secretario general de AMADEI. Asociacion Madrileña de Empresas Inmobiliarias
🎤 José Merino Tapia, asesor jurídico del Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria

Tras la mesa redonda, Moises Menendez, codirector del Observatorio, expondrá la propuesta para la digitalización de los contratos en el sector inmobiliario.

Las conclusiones finales estarán a cargo de Belén Aguayo coordinadora del Laboratorio K-Tech

Horario: 9:30 – 11:30 (GMT+1).
Inscripción gratuita y retransmisión online.


📆 Miércoles 21 de enero | 9:30 a 11:30h
📍Universidad Pontificia Comillas ICADE
📹 Retransmisión online

EADTust: Expertos en Confianza


EADTrust, conocida formalmente como European Agency of Digital Trust S.L., es un Prestador Cualificado de Servicios de Confianza Electrónica regulado por el Reglamento (UE) Nº 910/2014 (eIDAS). La empresa se posiciona como líder en proporcionar infraestructura legal digital para procesos de innovación y transformación digital, ofreciendo soluciones que garantizan seguridad jurídica, cumplimiento normativo y confianza en transacciones electrónicas. Muy interesante para Startups y Scaleups de entornos Fintech, Regtech, Insurtech y Legatech.

Desde su integración en el Grupo Garrigues —que adquirió una participación mayoritaria del 51% en 2023—, EADTrust ha fortalecido su capacidad innovadora mediante la colaboración estrecha con g-digital, la división de negocios digitales de Garrigues. Esta alianza estratégica combina la «expertise» legal de uno de los despachos de abogados más prestigiosos de Europa con la especialización técnica de EADTrust en servicios de confianza cualificados, impulsando el desarrollo conjunto de soluciones tecnolegales avanzadas.

Con más de 15 años de experiencia, EADTrust combina conocimiento técnico y jurídico para resolver todo tipo de desafíos de digitalización. Como entidad supervisada por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España (y habilitada para la videoidentificación en la expedición de certificados cualificados), está incluida en la lista de confianza de la Unión Europea, actuando en todo el territorio comunitario.

Su integración con Garrigues a través de g-digital permite ofrecer productos innovadores como GoCertius y plataformas reguladas (rPaaS), diseñadas por g-digital y operadas por EADTrust, que aseguran certeza legal preventiva en un entorno regulatorio en evolución.

La empresa preside la Comisión de Blockchain de AMETIC, participa en Global LegalTech Hub (GLTH), y en LNET (entidad procedente de LACNet y LACChain) y colabora con socios estratégicos como CANON y Procesia para desarrollar productos a la vanguardia de la identidad digital europea, de los servicios de confianza digital y de los procesos de transformación digital.

Su lema refleja su esencia: proporcionar certeza legal preventiva en un entorno regulatorio en constante cambio. EADTrust destaca por soluciones fáciles de implementar, precios transparentes y un equipo experto liderado por especialistas reconocidos en servicios de confianza regulados.

Servicios Cualificados bajo eIDAS

EADTrust ofrece un amplio rango de servicios cualificados conforme al Reglamento eIDAS, diseñados para proporcionar el más alto nivel de confianza digital y cobertura regulatoria, con robustez criptográfica superior al restos de prestadores: RSA de 4096 y 8192 bits y ECC de 256 y 384 bits, lo que le lleva a ostentar la primera posición en «criptoagilidad«. Servicios como:

  • Certificados Digitales Cualificados — Emisión de certificados para personas físicas y jurídicas, incluyendo certificados PSD2 (QWAC y QSeal) para servicios de pago en entornos de banca abierta. Estos permiten identificación segura y firmas y sellos electrónicos cualificados
  • Sellos de Tiempo Cualificados — Garantizan la fecha y hora exacta de documentos electrónicos.
  • Notificaciones Electrónicas Certificadas — Servicios de entrega registrada electrónica con valor probatorio, con nombre propio Noticeman.
  • Implementación de Soluciones para la Cartera de Identidad Digital Europea (EUDI Wallet) y servicios de archivo electrónico cualificado con digitalización de documentos en papel bajo eIDAS 2.

Además, integra estos servicios en plataformas como EAD Factory, que actúa como un Prestador de Servicios de Confianza Cualificado (QTSP) «como servicio» integrable en organizaciones, permitiendo un «QTSP in-house» con integración segura y escalable.

Cabe destacar productos como EAD Enterprise Suite, GoCertius o Innovoto (solución de voto electrónico y participación a distancia de accionistas de sociedades de capital, socios de asociaciones, sindicatos, sociedades deportivas y Colegios Profesionales), que facilitan el cumplimiento y la seguridad en procesos empresariales.

El hecho de ser el único prestador cualificado con jerarquías de certificación EIDAS de cifrado ECC-256 durante la pandemia del COVID-19 lo posicionó como el proveedor de elección de certificados de los organismos sanitarios españoles para la expedición de pasaportes COVID.

Servicios Profesionales de Consultoría y Verificación de cumplimiento (auditoría técnica)

Más allá de los servicios cualificados directos, EADTrust ofrece servicios profesionales especializados para ayudar a empresas a alinearse con normativas y estándares internacionales:

  • Asesoría en Confianza Digital → Ayuda a prestadores de servicios electrónicos a cumplir con eIDAS y estándares como los de ETSI o WebTrust (CABForum), optimizando sistemas de gestión para obtener reconocimiento como Prestador Cualificado. También ayuda a empresas de sectores regulados, como la banca a cumplir la normativa EIDAS2, entre otras. Con la adopción de certificados de web de corta duración, asesora en la implantación del protocolo ACME.
  • Cumplimiento Regulatorio → Diagnóstico, asesoría y consultoría para alineación con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI) y Esquema Judicial de Interoperabilidad y Seguridad (EJIS) en España.
  • Verificación de Firmas Electrónicas → Auditoría de soluciones de firma electrónica avanzada, firma manuscrita digitalizada avanzada (FMDA) y firma biométrica por voz, asegurando calidad, seguridad y validez legal.
  • Digitalización Certificada → Verificación de software de digitalización de documentos y facturas, garantizando cumplimiento normativo y confianza para usuarios, en cuatro contextos normativos: AEAT, ENI/NTI, EJIS/CTEAJE y EIDAS2 (Digitalización Cualificada).
  • Cumplimiento Técnico y legal en normativas conexas de Ciberseguridad como RGPD (GDPR en inglés) → Consultoría especializada en protección de datos personales, aprovechando la experiencia como prestador de servicios de confianza. También se incluye NIS2 (Network and Information Systems 2), DORA (Digital Operational Resilience Act), CRA (Cyber Resilience Act), CER (Critical Entities Resilience) y ENS (Esquema Nacional de Seguridad). Y otras de ámbito europeo como  EU’s AI Act, DMA (Digital Markets Act), o DSA (Digital Services Act). Una de las primeras entidades en ofrecer servicios de responsable de la seguridad de la información como persona u órgano designado por las entidades encargado de las funciones de punto de contacto y de coordinación técnica que requerirá la futura Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad.
  • Votación Electrónica y Servicios Corporativos (servicios electrónicos societarios)→ Plataformas para votación electrónica en juntas de accionistas, foros electrónicos de accionistas y supervisión autenticada de publicaciones web (verificación de publicación sin interrupción, o «publicación fehaciente»), con emisión de actas certificadas que incluyen listas de asistentes, quórum y resultados. También se auditan plataformas de participación a distancia, se graban testimonios electrónicos del video de la junta con certificación del momento en que tuvo lugar y se prestan servicios complementarios para reforzar la seguridad jurídica incluso en Juntas celebras exclusivamente de forma telemática.

Estos servicios se adaptan a las necesidades del cliente, con metodologías versátiles que evidencian la calidad ante terceros y refuerzan la confianza regulatoria.

Compromiso con la Excelencia

Los servicios de EADTrust no solo cumplen con requisitos legales, sino que van más allá al proporcionar certeza y seguridad jurídica preventiva. Al elegir EADTrust, las organizaciones obtienen:

  • Reducción de incertidumbre en el uso de tecnologías digitales.
  • Mayor autonomía en gestión de procesos electrónicos.
  • Responsabilidad asumida por EADTrust en aspectos críticos, como actas certificadas en votaciones, o publicaciones de documentos en página web durante el tiempo prescrito por la ley.
  • Integración fluida en sistemas existentes mediante herramientas como Notice Manager para notificaciones y el uso de «Hashes encadenados» para garantizar la integridad de colecciones de datos..

La empresa cuenta con certificaciones ISO 9001, ISO 20000-1, ISO 27001, ENS alto y EIDAS demostrando su compromiso con la calidad, la seguridad de la información y la gestión de servicios TI.

Como parte de un ecosistema innovador, EADTrust colabora en el desarrollo de soluciones blockchain (LNET) y participa activamente en foros sobre eIDAS 2, posicionándose a la vanguardia de la identidad digital europea.

EADTrust se consolida como la entidad de expertos en confianza digital, ofreciendo una combinación única de servicios cualificados eIDAS y consultoría profesional que impulsa la transformación digital segura y con certeza de cumplimiento. Ya sea emitiendo certificados cualificados, verificando soluciones de firma o asesorando en cumplimiento normativo, EADTrust proporciona las herramientas necesarias para operar con plena confianza en un mundo digital.

Para más información sobre cómo EADTrust puede apoyar sus procesos de innovación, visite www.eadtrust.eu o contacte con su equipo de expertos en el 91 716 0555.