El Reglamento de las European Business Wallets (EBW) ha superado el último trámite que le faltaba antes de la negociación final. El 10 de septiembre de 2026, la comisión de Industria, Investigación y Energía (ITRE) del Parlamento Europeo adoptó su informe sobre la propuesta y respaldó abrir negociaciones con el Consejo. Con los dos colegisladores ya con posición fijada, el expediente entra en su fase decisiva: los trílogos.
Qué es la European Business Wallet
La EBW es una cartera digital para personas jurídicas, concebida para que las empresas puedan identificarse, firmar electrónicamente, otorgar poderes de representación, almacenar documentos y comunicarse de forma segura con las administraciones públicas y con otras empresas, sin necesidad de presencia física. Se construye sobre el marco de eIDAS2, del que hereda el modelo de confianza, y aspira a reducir las cargas administrativas transfronterizas dentro del mercado único: constituir una filial, responder a un requerimiento de otra administración o acreditar la representación de la sociedad deberían poder hacerse con la misma credencial en cualquier Estado miembro.
Es, en definitiva, la contraparte empresarial de la EUDI Wallet ciudadana: si eIDAS2 dio identidad digital a las personas, la EBW la lleva al plano societario.
Qué ha ocurrido en septiembre
La comisión ITRE adoptó su informe por 64 votos a favor, 7 en contra y 4 abstenciones, y aprobó abrir negociaciones interinstitucionales por 65-9-1. Conviene precisar el matiz procedimental, porque es fácil confundirlo: no se trata de una votación del pleno en primera lectura, sino de un mandato de comisión. La decisión de negociar se anuncia en la sesión plenaria siguiente (procedimiento del artículo 71 del Reglamento interno del Parlamento) y, salvo que un grupo político o una décima parte de los eurodiputados pidan que el pleno se pronuncie, los trílogos pueden arrancar a partir de ahí.
Dicho de otro modo: a día de hoy el Parlamento tiene mandato para negociar, que es exactamente lo que faltaba para sentarse a la mesa con el Consejo y la Comisión.
El recorrido legislativo, en fechas
- 19 de noviembre de 2025 — La Comisión Europea presenta la propuesta de Reglamento (expediente 2025/0358(COD), procedimiento legislativo ordinario).
- 9 de junio de 2026 — El Consejo adopta su orientación general (posición negociadora).
- 10 de septiembre de 2026 — La comisión ITRE del Parlamento adopta su informe y el mandato para negociar.
- A continuación — Trílogos entre Parlamento, Consejo y Comisión, con el objetivo declarado de un acuerdo político antes de que termine 2026.
Las dos posiciones que llegan a la mesa
Consejo y Parlamento comparten el diagnóstico —una cartera empresarial construida sobre eIDAS2 que complemente, y no sustituya, los sistemas nacionales— pero llegan al trílogo con acentos distintos.
| Eje | Consejo (9-jun-2026) | Parlamento / ITRE (10-sep-2026) |
|---|---|---|
| Encaje | Sobre eIDAS2; complementa, no sustituye, los sistemas nacionales | En la misma línea, evitando duplicar las carteras nacionales y la EUDI Wallet |
| Soberanía digital | Escrutinio de ciberseguridad más estricto para autorizar proveedores | Refuerzo marcado: prohibición de proveedores controlados por entidades o gobiernos de terceros países |
| Datos | — | Almacenamiento exclusivamente en la UE; prohibición de usarlos para entrenar IA de terceros países |
| Supervisión | Plazo de autorización de proveedores ampliado de 30 a 60 días | — |
| Equivalencia legal | Actos digitales equivalentes al papel, respetando requisitos nacionales | En la misma dirección |
| Pymes | — | Adecuación expresa a las necesidades de las pymes |
(Las celdas con «—» señalan que ese punto no es el énfasis principal de esa institución, no necesariamente una discrepancia.)
Aspectos clave de la negociación
Tres frentes concentrarán la negociación. El primero es el grado de «soberanía digital»: hasta dónde llegan la prohibición de control por terceros países y la localización de datos en la UE que impulsa el Parlamento, frente a un enfoque algo más abierto en el Consejo. El segundo es la articulación fina con eIDAS2 y con las carteras nacionales y la EUDI Wallet, para que la EBW sume sin solapar ni fragmentar el ecosistema de confianza. Y el tercero son los plazos —de autorización de proveedores y de aplicación del Reglamento— y su proporcionalidad, con especial atención a las pymes, que son quienes más tienen que ganar con la simplificación y quienes más pueden sufrir una carga de cumplimiento desproporcionada.
Perspectiva
El calendario es ambicioso pero no inverosímil: con posición de Consejo desde junio y mandato del Parlamento desde septiembre, un acuerdo político antes de fin de 2026 es el objetivo que manejan las instituciones. A partir de ahí quedarían la adopción formal y, sobre todo, el desarrollo de los actos de ejecución y los plazos de despliegue, que es donde se juega de verdad la interoperabilidad con eIDAS2.
La Cartera de empresas EBW ya no es solo una propuesta con respaldo del Consejo; tiene también mandato del Parlamento, y la pelota está en los trílogos, con la soberanía digital como principal línea de fricción.
Fuentes: Consejo de la UE (nota de prensa de 9 de junio de 2026); Agence Europe y MLex sobre la votación en la comisión ITRE del 10 de septiembre de 2026; Observatorio Legislativo y Legislative Train Schedule del Parlamento Europeo (expediente 2025/0358(COD)).

