Se ha abierto el plazo para votar las candidaturas a la Presidencia del Subcomité CTN 71/SC 307 «Blockchain y tecnologías de registro distribuido» de UNE. En la candidatura que presentamos, Ismael Arribas aspira a la Presidencia y yo, Julián Inza, me incorporaría al rol de Vicepresidente.
Este texto no pretende ser un manifiesto de confrontación. El subcomité ha funcionado porque ha sabido articular expertos de administraciones, empresas, asociaciones, universidad y prestadores de servicios. Esa es la cultura que conviene preservar. Sí quiero, en cambio, dejar constancia de tres cosas: el reconocimiento debido a quien ha presidido el órgano hasta ahora, las razones por las que considero a Ismael el perfil más idóneo para esta etapa y el sentido de mi propia candidatura a la vicepresidencia.
Gracias a César Pérez-Chirinos
Cualquier relevo que no comience con el agradecimiento sería injusto. César Pérez-Chirinos ha presidido el CTN 71/SC 307 desde su constitución, en marzo de 2017, y lo ha hecho con la discreción, el rigor y la constancia que exige un órgano de normalización.
Bajo su presidencia, España no se limitó a seguir el trabajo internacional: contribuyó a definirlo. El subcomité se alineó con ISO/TC 307 y con CEN/CLC JTC 19, y dio cauce a un hito que todavía hoy se cita como referencia: la UNE 71307-1, primer estándar mundial sobre gestión de identidades digitales descentralizadas basada en blockchain y otras DLT, después elevado al ámbito europeo.
César ha sostenido durante años una posición española coherente en foros donde es fácil fragmentarse. Ha representado al subcomité con la mirada de quien conoce tanto la tecnología como las exigencias de un entorno regulado (su trayectoria en el Banco de España no es un detalle menor) y ha permitido que el trabajo técnico primara sobre las adscripciones de cada uno. Esa es una deuda colectiva. Gracias, César, por el tiempo, por la paciencia institucional y por haber dejado el listón alto.
Ismael Arribas: el candidato que ha estado en todos los frentes de trabajo
Si hay un rasgo que distingue a Ismael Arribas no es la visibilidad puntual, sino la continuidad en los grupos de trabajo. Quienes participan en el ámbito de la normalización saben que el valor no está en la reunión plenaria, sino en las horas de redacción, de comentarios, de «liaisons», de conciliación de textos y de seguimiento de ítems que avanzan a un ritmo distinto en ISO, en CEN-CENELEC, en ETSI o en UIT.
Ismael no ha sido un observador periférico. Ha sido, y es, vicepresidente del propio CTN-UNE 71/SC 307. A escala internacional es convenor del ISO/TC 307/WG 3, Smart contracts and their applications, el grupo que trabaja la taxonomía, la clasificación y el encaje de los contratos inteligentes en sistemas DLT.
Esa responsabilidad no es aislada. Su actividad se ha extendido, de forma sostenida, por varios de los espacios en los que se decide de verdad la agenda:
- Convenor del PNE 71308 en UNE, sobre el uso de blockchain y DLT para la gestión de evidencias digitales.
- Participación y liaison entre CEN/CLC JTC 19 y ETSI ISG PDL, además de rapporteur en este último.
- Cofundador de INATBA y copresidente de su Comité de Estándares.
- Enlace entre ISO/TC 307 y ISO/TC 292 (seguridad y resiliencia).
- Presencia en ITU-T, incluida la vicepresidencia del grupo de aplicaciones y servicios del Focus Group sobre el metaverso.
- Asesoría en normalización para LACChain y el BID Lab.
Ese mapa no es un currículum ornamental. Es la prueba de que ha invertido esfuerzo en todos los grupos de trabajo relevantes, nacionales e internacionales, no solo en el que le resultaba más cómodo. Quien ha coordinado el WG3 de contratos inteligentes, ha impulsado normas nacionales de evidencias digitales y ha mantenido los puentes con ETSI, CEN-CENELEC, INATBA e ITU entiende la interdependencia real del programa de trabajo: identidad, gobernanza, sostenibilidad, smart contracts, interoperabilidad y usos.
Hay un dato reciente que resume bien esa capacidad de ejecución: Ismael fue el convenor del ISO/TC 307/WG 3 que impulsó la reunión internacional del comité en Valladolid, en junio de 2024, con el apoyo de UNE, del Ayuntamiento y de la Agencia de Innovación de la ciudad. Convertir a España en sede de la plenaria mundial no es un gesto protocolario; es el resultado de años de presencia técnica y de credibilidad ante secretarías y delegaciones.
Por eso su candidatura a la Presidencia no es un salto al vacío. Es la evolución natural de quien ya ha hecho el trabajo menos vistoso: estar, aportar, convenir y sostener el hilo entre el subcomité español y los foros en los que se escriben las normas que después adoptamos.
La vicepresidencia: un enfoque más neutro, abierto al conjunto del ecosistema
En esta candidatura asumo el rol de Vicepresidente. Lo hago desde una posición que conozco bien: soy presidente de la Comisión de Blockchain de AMETIC y miembro de su Junta Directiva, además de presidente de EADTrust y miembro del propio subcomité CTN 71/SC 307. AMETIC representa a la industria digital en su conjunto. Esa es, precisamente, la clave de mi propuesta.
El subcomité no es el órgano de una red, de un consorcio o de un proyecto concreto. Es el lugar en el que España debe construir consenso técnico. Por eso creo que la vicepresidencia debe aportar un enfoque más neutro.
Esa neutralidad no consiste en negar lo que ya existe. Alastria ha sido —y sigue siendo— un actor relevante del ecosistema español. Ha impulsado comunidad, casos de uso, infraestructuras y una cultura de colaboración público-privada que merece reconocimiento. Valoro esas actividades. El hecho de que Alastria respalde la otra candidatura, la de Miguel Calero, no las desmerece ni convierte el debate en una disputa de lealtades.
Sí implica, en cambio, que el subcomité no puede quedar asociado de forma exclusiva a una sola iniciativa. Hay otras redes, otros proyectos de identidad, otras infraestructuras, otros enfoques de tokenización, de evidencias, de sostenibilidad o de servicios de confianza. Hay pymes, prestadores cualificados, administraciones, centros de investigación y asociaciones sectoriales que no se reconocen en un único paraguas. La normalización solo es útil si todas esas voces pueden sentarse en la misma mesa sin percibir que el resultado está predeterminado.
Desde AMETIC he defendido exactamente eso: un espacio industrial amplio, no cautivo de una arquitectura concreta. El mismo criterio es el que ofrezco al subcomité. Continuidad con el trabajo ya hecho. Apertura a otras iniciativas. Prioridad del criterio técnico sobre la adscripción organizativa. Y, ya que hablo desde esa Comisión, animo a las empresas del sector que aún no formen parte de AMETIC a hacerse socias: la asociación gana cuando representa de verdad a todo el tejido, y el subcomité también se beneficia de un interlocutor industrial más completo y plural.
Qué está en juego
El CTN 71/SC 307 no decide el mercado, pero sí condiciona el lenguaje común con el que el mercado, la Administración y Europa se entienden. Identidad descentralizada, evidencias digitales, contratos inteligentes, gobernanza, sostenibilidad energética de las DLT, interoperabilidad con EBSI, ISBE, LNet (LACChain, LACNet) y con el reglamento europeo de identidad: todo eso exige un subcomité que sea representativo, constante y técnicamente exigente.
La candidatura de Ismael a la Presidencia y la mía, con él, a la Vicepresidencia busca precisamente ese equilibrio: profundidad normativa en quien ha trabajado en todos los grupos, y neutralidad de encaje en quien representa a un tejido industrial más amplio que una sola red.
Animo a las vocalías a ejercer el voto con conocimiento de causa. Y, sea cual sea el resultado, el subcomité seguirá necesitando lo que César practicó durante años: rigor, paciencia y sentido de país.
Julián Inza
Candidato a Vicepresidente del CTN 71/SC 307
Presidente de la Comisión de Blockchain de AMETIC y miembro de su Junta Directiva

