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Cumplir a la vez NIS2, CRA, DORA, CER y la Ley de IA: el GRC como hilo conductor


Hace un año repasé en este blog los retos de adecuación a las normas NIS2, CRA, CER y DORA. Desde entonces he hablado de ellas con partners y clientes en el roadshow NIS2 & DORA de Ingram Micro, en Madrid, Barcelona, Málaga y, este octubre, en Bilbao. La pregunta que más se repite en el turno de preguntas no es «¿qué dice cada norma?», sino «¿cómo cumplo todas a la vez sin montar cinco proyectos distintos?».

En 2026 la lista se ha alargado con el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act), y varias fechas se han movido. Este artículo actualiza el calendario y propone una respuesta práctica a esa pregunta: tratar el cumplimiento como un único sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC), con un mapa de controles común para todas las normas.

Qué ha cambiado desde 2025

En un año, tres normas han empezado a exigir cosas nuevas y dos siguen esperando su ley española. DORA se aplica desde enero de 2025; la notificación de vulnerabilidades del CRA, desde septiembre de 2026; y las reglas de transparencia del AI Act, desde agosto de 2026. NIS2 y CER, en cambio, siguen sin transponer en España, y el alto riesgo del AI Act se ha aplazado a 2027 y 2028. A eso se suma la disolución de las Cortes el 6 de octubre, con elecciones generales el 29 de noviembre: los proyectos de ley españoles sobre entidades críticas y sobre inteligencia artificial han decaído y vuelven a la casilla de salida.


Calendario de NIS2, DORA, CER, CRA y AI Act: hitos de 2024 a 2028. La línea discontinua marca noviembre de 2026.

La línea discontinua marca el dia de hoy: todo lo que queda a su izquierda ya debería estar resuelto.

Norma por norma

Cada norma mira el riesgo digital desde un ángulo distinto: la entidad, el producto, el sector financiero, la infraestructura física o el algoritmo.

NIS2: la ciberseguridad de la organización

La Directiva (UE) 2022/2555 obliga a las entidades esenciales e importantes de 18 sectores a gestionar sus riesgos de ciberseguridad y a notificar los incidentes significativos: alerta temprana en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final en un mes. Exige que los órganos de dirección aprueben las medidas, se formen y respondan de su cumplimiento.

En España seguimos sin ley. El anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad se aprobó en primera vuelta en enero de 2025, pero nunca llegó a remitirse a las Cortes como proyecto de ley, y en julio de 2026 la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por no transponer la directiva. Tras la disolución de las Cortes, su futuro depende del Gobierno que salga de las elecciones. Mientras tanto siguen vigentes el Real Decreto-ley 12/2018 y el Esquema Nacional de Seguridad, y muchas empresas españolas ya reciben exigencias NIS2 por contrato de clientes de otros países que sí la han transpuesto. Pero el terreno no está vacío.

Que no haya ley no significa que no haya obligaciones. El Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, de 17 de octubre de 2024, desarrolla NIS2 para once tipos de proveedores digitales: servicios DNS, registros de dominios de primer nivel, computación en nube, centros de datos, redes de distribución de contenidos, servicios gestionados y de seguridad gestionada, mercados en línea, motores de búsqueda, redes sociales y prestadores de servicios de confianza. Al ser un reglamento, es directamente aplicable y no necesita transposición, como ya comenté a propósito del roadshow de Ingram Micro.

Su anexo detalla, en trece secciones, las medidas técnicas y metodológicas que se esperan: política de seguridad, gestión de riesgos, gestión de incidentes, continuidad, cadena de suministro, control de accesos o criptografía, entre otras. También fija cuándo un incidente es significativo, por ejemplo una pérdida económica directa superior a 500.000 euros o al 5 % de la facturación anual, o un servicio en la nube indisponible más de 30 minutos. Para cualquier otra empresa es, además, la mejor guía disponible de lo que un supervisor considerará «medidas adecuadas» cuando llegue la ley española.

CRA: la seguridad del producto

El Reglamento (UE) 2024/2847, de ciberresiliencia, se dirige a fabricantes, importadores y distribuidores de productos con elementos digitales, del software al dispositivo conectado. Exige seguridad desde el diseño, gestión de vulnerabilidades durante todo el ciclo de vida, actualizaciones de seguridad y una lista de componentes (SBOM).

Desde el 11 de septiembre de 2026 ya hay que notificar las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves que afecten a un producto: alerta en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final, a través de la plataforma única de notificación de ENISA. El resto de obligaciones, incluido el marcado CE con requisitos de ciberseguridad, se aplica desde el 11 de diciembre de 2027.

DORA: la resiliencia operativa del sector financiero

El Reglamento (UE) 2022/2554 se aplica desde el 17 de enero de 2025 a bancos, aseguradoras, gestoras, entidades de pago y proveedores de criptoactivos. Pide un marco de gestión del riesgo TIC aprobado por el consejo, notificación de incidentes graves, pruebas de resiliencia (incluidas pruebas de penetración basadas en amenazas para las entidades más relevantes) y un control estricto de los proveedores TIC, con registro de información de todos los contratos.

En noviembre de 2025 las autoridades europeas de supervisión publicaron la primera lista de proveedores TIC críticos, que pasan a supervisión europea directa. Para el resto de proveedores de la banca, DORA llega por contrato: cláusulas obligatorias, derecho de auditoría y planes de salida.

CER: la resiliencia física de las entidades críticas

La Directiva (UE) 2022/2557 amplía la protección de infraestructuras críticas a toda amenaza que pueda interrumpir un servicio esencial: catástrofes naturales, sabotaje, terrorismo, crisis sanitarias o fallos en la cadena de suministro. Las entidades designadas como críticas deben evaluar sus riesgos, aprobar un plan de resiliencia y notificar los incidentes en 24 horas.

El Gobierno llevó al Congreso en marzo de 2026 el proyecto de Ley de Protección y Resiliencia de Entidades Críticas, que designaba a la Secretaría de Estado de Seguridad como autoridad competente y convertía el CNPIC en CNPREC. Preveía nueve meses para la evaluación de riesgos tras la designación, seis para el plan de resiliencia y multas de hasta 10 millones de euros o el 2 % de la facturación mundial. La parte de ciberseguridad de estas entidades se remitía a NIS2. El proyecto decayó con la disolución de las Cortes y tendrá que aprobarse y presentarse de nuevo en la próxima legislatura. Mientras tanto sigue vigente la Ley 8/2011 de protección de infraestructuras críticas, y el plazo europeo para identificar a las entidades críticas, julio de 2026, ya ha vencido.

AI Act: el riesgo del algoritmo

El Reglamento (UE) 2024/1689 clasifica los sistemas de IA por nivel de riesgo. Las prácticas prohibidas y la obligación de alfabetización en IA rigen desde febrero de 2025; las obligaciones de los modelos de uso general, desde agosto de 2025; y las de transparencia del artículo 50 (avisar de que se habla con una IA, marcar el contenido sintético), desde el 2 de agosto de 2026.

El paquete ómnibus digital, publicado en julio de 2026 como Reglamento (UE) 2026/1744, aplazó las obligaciones de los sistemas de alto riesgo: al 2 de diciembre de 2027 los del anexo III (empleo, solvencia crediticia, educación, biometría, servicios esenciales) y al 2 de agosto de 2028 los integrados en productos regulados. El aplazamiento da aire, pero no cambia lo que hay que preparar: inventario de sistemas, gestión de riesgos, gobernanza de datos, supervisión humana, registros y ciberseguridad del propio sistema. En España, la autoridad de supervisión es la AESIA. El Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, que debía completar el reparto de autoridades y el régimen sancionador nacional, estaba en el Congreso desde junio de 2026 y también decayó con la disolución. El reglamento europeo se sigue aplicando directamente, pero sin esa ley el régimen sancionador español queda incompleto.

Lo que tienen en común

Leídas juntas, las cinco normas piden casi lo mismo con distinto vocabulario. Hay seis piezas que se repiten:

  1. Responsabilidad de la dirección. NIS2 y DORA exigen que el consejo apruebe y supervise las medidas; CER pide una función de seguridad y resiliencia asignada; el AI Act exige un sistema de gestión de la calidad y responsables identificados.
  2. Gestión de riesgos documentada. Todas parten de un análisis de riesgos periódico, con medidas proporcionales y revisiones regulares.
  3. Notificación de incidentes con reloj. NIS2, CRA y CER coinciden en las 24 horas para el primer aviso; DORA pide la notificación inicial en 4 horas desde que el incidente se clasifica como grave, y el AI Act exige comunicar los incidentes graves de los sistemas de alto riesgo.
  4. Cadena de suministro. NIS2 pide evaluar a los proveedores, DORA regula sus contratos, el CRA obliga a controlar los componentes de terceros y el AI Act reparte obligaciones entre proveedor y responsable del despliegue.
  5. Continuidad y recuperación. Copias de seguridad, planes de continuidad y pruebas periódicas aparecen en NIS2, DORA y CER.
  6. Evidencias. Todas esperan que se pueda demostrar el cumplimiento ante un supervisor, un auditor o un cliente: políticas aprobadas, registros fechados, informes de pruebas y trazas de decisión.

La sexta pieza es la que más se olvida. Cumplir y no poder demostrarlo, a efectos prácticos, es no cumplir.

El GRC como hilo conductor

Si las seis piezas se repiten, lo razonable es construirlas una vez. Eso es un sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC): un único marco en el que la dirección fija responsabilidades, se mantiene un solo registro de riesgos y cada control se asocia a todas las obligaciones que satisface.

En la práctica, un GRC bien planteado se apoya en cuatro elementos:

  • Un mapa de controles común. Se parte de un marco de referencia ya conocido (ISO/IEC 27001 o el Esquema Nacional de Seguridad) y se marca, control a control, a qué artículo de NIS2, DORA, CRA, CER o AI Act responde. Un mismo control de gestión de vulnerabilidades, por ejemplo, sirve a NIS2, al CRA y a DORA.
  • Normas de gestión complementarias. ISO 22301 para la continuidad, que alimenta DORA y CER, e ISO/IEC 42001 para los sistemas de gestión de la IA, que encaja con el AI Act.
  • Un procedimiento único de incidentes. Una sola clasificación y un solo flujo que, según el tipo de incidente, dispare la notificación a INCIBE-CERT o CCN-CERT, al Banco de España o la CNMV, a la plataforma de ENISA o al CNPREC, con sus plazos.
  • Una gestión de proveedores integrada. Un único inventario de terceros, con las cláusulas de DORA, las exigencias de seguridad de NIS2 y los requisitos de producto del CRA en el mismo expediente.

Las herramientas GRC del mercado automatizan buena parte de este trabajo: catálogos de controles con correspondencias entre normas, recogida de evidencias, cuadros de mando para la dirección y seguimiento de planes de acción. Pero la herramienta no sustituye al diseño: primero hay que decidir qué normas aplican y con qué alcance, y después elegir cómo gestionarlo.

La pieza que no aparece en ninguna norma: la criptografía poscuántica

Ninguna de las cinco normas menciona la criptografía poscuántica, pero todas exigen medidas acordes con el estado de la técnica. NIS2 pide políticas sobre el uso de la criptografía y el cifrado, y la sección 9 del anexo del Reglamento de Ejecución 2024/2690 exige una política criptográfica con gestión de claves; DORA, controles criptográficos que se revisen ante la evolución de las amenazas; el CRA, cifrado de los datos con mecanismos actualizados. Un algoritmo que un ordenador cuántico podrá romper dejará de ser estado de la técnica mucho antes de que ese ordenador exista, porque lo que hoy se cifra o se firma puede capturarse ahora y descifrarse o falsificarse después.

El calendario ya lo ha puesto la propia Unión Europea. La hoja de ruta coordinada para la transición a la criptografía poscuántica, publicada en junio de 2025, pide que a finales de 2026 estén hechos los inventarios de activos criptográficos, incluida la cadena de suministro; que en 2030 estén protegidos los casos de uso de alto riesgo; y que en 2035 la transición esté completa para los de riesgo medio. Los algoritmos de referencia, ML-KEM y ML-DSA, están normalizados por el NIST desde agosto de 2024.

Para un sistema GRC esto se traduce en tres tareas concretas: añadir al inventario de activos un inventario criptográfico (qué algoritmos, claves y certificados se usan y dónde), incluir la amenaza cuántica en el registro de riesgos, y exigir criptoagilidad a los proveedores, es decir, la capacidad de cambiar de algoritmo sin rediseñar el sistema. Un fabricante que hoy prepara el marcado CE de su producto para el CRA haría bien en contar con que ese producto seguirá en el mercado en 2030.

Las cinco normas de un vistazo

NormaQué protegeA quién obligaPrimer aviso de incidenteSituación a noviembre de 2026
NIS2Redes y sistemas de informaciónEntidades esenciales e importantes de 18 sectores24 horasAnteproyecto nunca remitido a las Cortes; España, ante el TJUE
CRAProductos con elementos digitalesFabricantes, importadores y distribuidores24 horasNotificación obligatoria desde el 11-09-2026; resto, desde el 11-12-2027
DORAResiliencia operativa TICEntidades financieras y proveedores TIC críticos4 horas tras clasificarlo como grave (máximo 24 horas)Aplicable desde el 17-01-2025
CERContinuidad de servicios esenciales ante cualquier amenazaEntidades designadas como críticas24 horasProyecto de ley decaído al disolverse las Cortes; sigue la Ley 8/2011
AI ActDerechos y seguridad frente a sistemas de IAProveedores y responsables del despliegue de IAIncidentes graves de sistemas de alto riesgoTransparencia desde el 02-08-2026; alto riesgo, 2027 y 2028; ley orgánica española decaída

Una hoja de ruta en seis pasos

  1. Determinar qué normas aplican. Por sector, tamaño, productos que se fabrican o distribuyen, uso de IA y relación con clientes financieros o entidades críticas. Muchas empresas descubren que les afectan tres o cuatro, aunque sea por contrato.
  2. Nombrar un responsable y llevarlo al consejo. La dirección tiene que aprobar el marco y recibir informes periódicos.
  3. Hacer un análisis de brechas único contra el mapa de controles común, no uno por norma.
  4. Priorizar por plazos ya vencidos. DORA y la notificación del CRA ya se aplican; la transparencia del AI Act, también.
  5. Unificar incidentes y proveedores en un solo procedimiento y un solo inventario.
  6. Preparar las evidencias desde el principio, con fecha cierta y conservación a largo plazo.

En este último punto los servicios de confianza del Reglamento eIDAS aportan algo que ninguna hoja de cálculo ofrece: la firma y el sello electrónico acreditan quién aprobó una política o emitió un informe, el sello de tiempo cualificado prueba cuándo, y la conservación cualificada mantiene ese valor probatorio durante años. Un registro de incidentes o un informe de pruebas de resiliencia sellado en el momento en que se genera es mucho más difícil de discutir ante un supervisor. Y conviene que esas firmas y sellos sigan siendo válidos cuando llegue la criptografía poscuántica, otra razón para planificar la criptoagilidad.

Ninguna organización tiene que recorrer este camino sola. En el roadshow de Ingram Micro lo hemos visto en cada parada: fabricantes como HPE, SonicWall, Hornetsecurity, Barracuda o Bitdefender aportan la tecnología de protección, copia y recuperación, y la red de partners de Ingram Micro la integra en soluciones adaptadas a cada cliente. El cumplimiento normativo es, al final, una buena excusa para hacer bien lo que habría que hacer de todos modos.

Cómo puede ayudar EADTrust

En EADTrust llevamos años cumpliendo como prestador cualificado de servicios de confianza bajo eIDAS, con certificaciones en el Esquema Nacional de Seguridad (categoría alta), ISO/IEC 27001, ISO/IEC 20000-1 e ISO 22301, y esa experiencia es la que ponemos al servicio de otras organizaciones. Nuestra división de servicios profesionales acompaña a las empresas en todo el recorrido descrito en este artículo: el análisis de brechas unificado frente a NIS2, DORA, CRA, CER y AI Act, la implantación de las medidas y la preparación de evidencias con firma, sello y sello de tiempo cualificados. También ayudamos a hacer el inventario criptográfico y a planificar la migración a la criptografía poscuántica, un trabajo que ya hacemos con grandes clientes, y ofrecemos formación in company en computación cuántica y criptografía poscuántica.

Cuando el reto tiene tanto de jurídico como de técnico, nuestro trabajo puede completar el asesoramiento de Garrigues, accionista de EADTrust y referente en alinear las exigencias legales con las tecnológicas: el despacho interpreta la norma y nosotros la convertimos en controles, procedimientos y evidencias que funcionan. Si quiere un primer diagnóstico, puede escribirnos a info@eadtrust.com o llamarnos al 91 716 05 55 o al 902 365 612.

Fuentes

Conferencia en ANIEI 2026: Ciberseguridad en el tiempo del cómputo cuántico


Hoy, 30 de octubre de 2026, Ainhoa Inza, Tech Policy Officer de EADTrust (cargo en el que se encuadran también sus responsabilidades como directora de Cumplimiento y de Servicios Profesionales), ha impartido a distancia la conferencia magistral internacional «Ciberseguridad en el mundo del cómputo cuántico» (anunciada en el programa como «Ciberseguridad en el tiempo del cómputo cuántico», con la misma filosofía) en el XXXIX Congreso Nacional y XXV Congreso Internacional de Informática y Computación ANIEI 2026, que se celebra del 28 al 30 de octubre en el Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la Universidad de Guadalajara, en Puerto Vallarta (Jalisco, México).

Es una satisfacción que la voz de EADTrust llegue a uno de los foros académicos de referencia de las tecnologías de la información en México, y que lo haga hablando de un tema que nos ocupa a diario: cómo preparar la criptografía, y con ella toda la ciberseguridad, para la llegada de los ordenadores cuánticos.

Las claves de la ponencia de Ainhoa Inza en ANIEI 2026.

ANIEI: casi cuatro décadas impulsando el talento TIC en México

La ANIEI (Asociación Nacional de Instituciones de Educación en Tecnologías de la Información, A.C.) reúne a universidades y centros de educación superior de todo México con programas de informática y computación. Además de sus reuniones de directivos, publica libros electrónicos con las aportaciones de sus congresos desde 2015 y concede cada año los reconocimientos a los mejores programas de tecnologías de la información del país, que distinguen a las titulaciones con más madurez y prestigio académico.

Su congreso anual es el gran punto de encuentro de estudiantes, docentes, investigadores y empresas del sector. La numeración de la edición de este año, la trigésima novena nacional y la vigésima quinta internacional, da idea de su trayectoria. Algunos hitos recientes:

  • 2022, Puerto Vallarta. El CUCosta acogió la XXXV edición nacional y XXI internacional, con la que el congreso celebró su 40 aniversario.
  • 2023, Xalapa. La Universidad Veracruzana organizó la XXXVI edición, con conferencias magistrales de Deborah J. Armstrong (Florida State University), sobre responsabilidad digital y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4; Luciano García Bañuelos (Tecnológico de Monterrey), sobre minería de procesos; Bárbara Baena (IBM), sobre inteligencia artificial generativa; y ponentes de Accenture, SAP, Fortinet y el CONAIC, el organismo acreditador de los programas de informática y computación.
  • 2024, Tonalá. El Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) de la Universidad de Guadalajara fue la sede de la XXXVII edición, del 23 al 25 de octubre.
  • 2025. La XXXVIII edición incorporó un hackatón virtual, la competencia de ciberseguridad Capture The Flag y el networking con empresas de TI, formatos que se mantienen este año.

En 2026 el congreso vuelve a Puerto Vallarta, de nuevo en el CUCosta.

ANIEI 2026: un programa a la altura

Esta edición cuenta con el respaldo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el CONAIC, la Universidad de Guadalajara, la UNAM (FES Acatlán), la Universidad del Caribe y la Universidad de Colima, entre otras instituciones afiliadas. Su objetivo es fortalecer las competencias de las nuevas generaciones de profesionales TIC en un entorno marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la ciencia de datos.

Además de las conferencias magistrales, el programa incluye ponencias estudiantiles y académicas, talleres especializados, paneles de expertos, el Seminario CONAIC, una feria virtual de empleo, el Concurso Nacional de Programación, un hackatón, una Game Jam, la competencia Capture The Flag, el Concurso Nacional de Tesis, una feria de proyectos y los reconocimientos a los mejores programas y egresados de TI.

Entre los conferenciantes destacan:

  • Ernesto Piedras, director general de The Competitive Intelligence Unit (The CIU) y uno de los analistas más conocidos del sector de las telecomunicaciones en México, que abrió el congreso con «La creatividad como competencia estratégica para el futuro profesional».
  • Sanathan Juturu, de Tata Consultancy Services, con «AI Beyond the Hype: Build What Matters», sobre cómo llevar la inteligencia artificial más allá de la moda.
  • Geoffrey N. Dick, de St. John’s University (Nueva York), comisionado de ABET y veterano de la educación en sistemas de información, con «Cyber security in an AI world?».
  • Ainhoa Inza, de EADTrust, con la conferencia magistral internacional del último día sobre ciberseguridad y cómputo cuántico.

Gracias, Jorge

Esta intervención no habría sido posible sin Jorge Christen, profesor de la Universidad de Monterrey y colaborador de EADTrust en la formación sobre computación cuántica y criptografía postcuántica. Jorge es el creador de la metodología ENSAR (Experience, Name, Speak, Apply, Repeat) y del kit didáctico IQC, con el que construimos modelos físicos de la esfera de Bloch y de circuitos cuánticos en nuestros cursos. Su conocimiento del mundo académico mexicano y su generosidad han hecho de puente entre EADTrust y la comunidad de ANIEI. Muchas gracias, Jorge, por favorecer esta participación.

La propia ponencia de Ainhoa se apoya en materiales ENSAR, como el «menú» de algoritmos postcuánticos del NIST que usamos en esas formaciones.

La ponencia de Ainhoa Inza: ciberseguridad en el mundo del cómputo cuántico

Ainhoa tiene más de quince años de experiencia en PKI, identidad digital y servicios de confianza. Dirigió TCAB, uno de los primeros organismos europeos de evaluación de la conformidad de prestadores cualificados de confianza bajo eIDAS, y está especializada en los aspectos tecnológicos y normativos de los servicios que aplican criptografía: eIDAS y eIDAS 2, DORA, NIS2, criptoactivos y la Cartera de Identidad Digital Europea. Es auditora de sistemas de información y formadora en computación cuántica y criptografía postcuántica; tiene las certificaciones CISA y CDPSE de ISACA, ECES de EC-Council e ITIL 4, participa en los comités de normalización de ciberseguridad e identidad digital de UNE y es autora de publicaciones sobre identidad digital y MiCA. Es ingeniera química, licenciada en Administración y Dirección de Empresas y máster en Gestión Internacional de Empresas.

Su conferencia, pensada para un público mayoritariamente universitario, fue de lo más conocido a lo menos familiar: la criptografía como cimiento, la amenaza cuántica, la respuesta global, la criptoagilidad y lo que nos espera, con una parada específica en México y un turno de preguntas final.

1. La criptografía, cimiento de la ciberseguridad

Ainhoa partió de una definición: la ciberseguridad es la práctica de proteger equipos, redes, aplicaciones, sistemas críticos y datos frente a amenazas digitales. Protege cuatro propiedades (confidencialidad, integridad, disponibilidad y autenticidad) frente a ataques pasivos (escucha e interceptación), activos (alteración, suplantación, denegación de servicio), internos y distribuidos, y lo hace previniendo, detectando, respondiendo y disuadiendo.

La criptografía es la ciencia que protege la información mediante transformaciones matemáticas que dependen de una clave. Ofrece cuatro herramientas: el cifrado (confidencialidad), el intercambio de claves (acordar un secreto en un canal inseguro), la firma digital (autenticidad, integridad y no repudio) y las funciones hash (huella única de integridad). Para explicar la criptografía asimétrica, base de las comunicaciones en internet, recurrió a la «caja de mago» con dos cerraduras: lo que se cierra con una llave solo se abre con la otra; una es pública y se entrega a los demás, y la otra es privada. Recordó además dos principios:

  • Principio de Kerckhoffs: los algoritmos son públicos y se someten a escrutinio; el secreto está solo en la clave.
  • El algoritmo no lo es todo: una clave mal generada o una implementación defectuosa anulan el mejor algoritmo; con algoritmos nuevos, que a menudo implementa el propio sector, conviene ir de la mano de implementadores expertos.

Todos los dominios de la ciberseguridad se apoyan en ella: el cifrado AES, TLS y las VPN dan confidencialidad; SHA-2, SHA-3 y HMAC, integridad; los certificados, la PKI, MFA y FIDO2, autenticidad; y la firma y el sello electrónicos y los sellos de tiempo, no repudio. Su conclusión: si cae el cimiento asimétrico (RSA, curvas elípticas, Diffie-Hellman), se resienten todos los pisos superiores. Y esa criptografía está en todas partes: HTTPS, VPN, firma electrónica, identidad digital (e.firma, DNI electrónico, carteras digitales), pagos y actualizaciones de software.

2. La amenaza cuántica: Shor, Grover y HNDL

Un ordenador cuántico trabaja con cúbits (qubits), que pueden estar en superposición de 0 y 1; n cúbits representan 2ⁿ combinaciones a la vez, pueden entrelazarse y colapsan a un resultado al medirlos. Los cúbits físicos son frágiles, y la corrección de errores agrupa muchos de ellos en un cúbit lógico fiable. Las puertas cuánticas, como Hadamard o CNOT, preparan estados en los que la interferencia amplifica la respuesta correcta. La diferencia entre cúbits físicos y lógicos es enorme: un equipo con un millar de cúbits físicos puede ofrecer apenas un centenar de cúbits lógicos útiles.

No es un ordenador más rápido para todo, pero con algoritmos específicos como el de Shor resuelve los problemas matemáticos que sostienen la criptografía asimétrica. Matizó que estos ataques no son nuevos: ya existen contra la criptografía clásica, pero el ordenador cuántico los hace mucho más eficientes, y la inteligencia artificial también está erosionando la robustez criptográfica actual. Contra Shor no sirve alargar las claves, como se hacía frente a los ordenadores clásicos; contra Grover sí, a costa de más recursos de cómputo. Ainhoa repasó el efecto sobre cada familia criptográfica:

FamiliaEjemplosEfecto cuánticoRiesgo
SimétricaAES, ChaCha20Grover reduce a la mitad la seguridad: AES-256 sigue siendo seguro; AES-128 queda en 64 bitsModerado
AsimétricaRSA, ECC, Diffie-HellmanShor la rompe en tiempo polinómicoCrítico
Funciones hashSHA-2, SHA-3Grover reduce parcialmente su resistencia; SHA-512 y SHA-3 mantienen margenBajo

Presentó también cómo han caído las estimaciones de recursos para romper RSA-2048: de unos 20 millones de cúbits físicos en 2019 (Gidney y Ekerå) a menos de un millón en 2025 (Gidney) y, en la estimación más reciente de Alice & Bob, unos 22.600 cúbits de tipo «cat» y 3,14 días de cálculo (Pappalardo et al., Cryptology ePrint Archive 2026/2665). Son estimaciones teóricas: esa máquina aún no existe, pero cada año se necesita una más pequeña. Y el hardware también avanza: en enero de 2026 QuEra publicó en Nature un sistema con 96 cúbits lógicos, codificados en 448 átomos neutros.

El riesgo no empieza el «Q-Day»: con la estrategia «recolectar ahora, descifrar después» (Harvest Now, Decrypt Later, HNDL) un adversario intercepta hoy tráfico cifrado de alto valor y lo descifrará cuando tenga un ordenador cuántico relevante. El teorema de Mosca lo resume: si la vida útil del dato (X) más el tiempo de migración (Y) supera el tiempo hasta un ordenador cuántico relevante (Z), hay que migrar ya. Su ejemplo: un historial médico cifrado hoy con RSA-2048 debe seguir protegido entre 50 y 100 años. Por eso la migración ya es prioritaria en sectores como la energía, la banca, la salud o la educación, donde muchas entidades no es que vayan a llegar justas: van a llegar tarde. En cuanto a horizontes, recordó que algunas previsiones sitúan ya en 2029 el primer ordenador cuántico criptográficamente relevante, que ningún escenario, ni optimista ni pesimista, lo lleva más allá de 2035 y que quien lo consiga primero no lo anunciará: lo usará. Además, advirtió que la inteligencia artificial aplicada al criptoanálisis puede acortar estos plazos.

3. La respuesta global: estándares y normativa

La respuesta ya está estandarizada. Ainhoa presentó el «menú» de algoritmos postcuánticos del NIST:

  • ML-KEM (FIPS 203, antes Kyber): encapsulado de claves para TLS, que los navegadores ya despliegan en modo híbrido junto con la curva elíptica; recomendó ML-KEM-768 o 1024.
  • ML-DSA (FIPS 204, Dilithium): sustituto de las firmas actuales en los certificados X.509, para firma general y de código y para autenticación en arquitecturas SOAP y API REST.
  • SLH-DSA (FIPS 205, SPHINCS+): firma basada en hash, más lenta, para firmware y documentos de larga vida.
  • FN-DSA (FIPS 206, Falcon): firma compacta y rápida, aún sin publicar; según Ainhoa, el NIST la retrasa a 2027 mientras rehace su implementación para evitar la aritmética de coma flotante.
  • HQC (seleccionado en 2025): encapsulado basado en códigos, para diversificar frente a los retículos.

Ainhoa insistió en la prudencia. RSA, de finales de los años setenta, acumula décadas de criptoanálisis, mientras que los nuevos algoritmos llevan entre cinco y diez años de escrutinio público, y SIKE, candidato del concurso del NIST, cayó ante un ataque con un ordenador clásico. De ahí los esquemas híbridos y la diversificación de familias matemáticas, para no «poner todos los huevos en la misma cesta». Además, las claves postcuánticas son entre 10 y 50 veces mayores que las actuales, lo que afecta a la memoria de los HSM y al rendimiento.

El calendario ya está en marcha: 2026, gobernanza, política criptográfica, inventario (CBOM) y análisis de riesgo; 2027, pruebas de concepto; 2028, modo híbrido en producción en sistemas críticos; 2030, migración de los sistemas de riesgo alto; y 2035, transición completa. La UE, EE. UU., Canadá y el G7 convergen en el horizonte 2030–2035, y para Latinoamérica los estándares del NIST son la referencia técnica de facto. Es un calendario muy ambicioso: abandonar SHA-1, que se sabe débil desde hace unos veinte años, ha llevado más de dos décadas, y ahora se pretende una migración criptográfica generalizada en menos de diez.

Del estándar se pasa a la obligación: normas técnicas (NIST, ISO/IEC 27001 y 42001, ETSI, PCI DSS 4.0), regulación europea (NIS2, DORA, eIDAS 2 y CRA) y referencias nacionales. La regulación europea no fija algoritmos: exige un análisis de riesgos que contemple los riesgos emergentes, como el cuántico, y deja los controles a cada entidad según la proporcionalidad, como en protección de datos. En España, según explicó, la Administración trabaja además en un real decreto que incluirá una hoja de ruta criptográfica.

4. México: el contexto regulatorio

Ainhoa dedicó una parte específica al país anfitrión:

  • Plan Nacional de Ciberseguridad de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (4 de diciembre de 2025), con un modelo preventivo que prevé una estrategia nacional y una ley general.
  • Política General de Ciberseguridad para la Administración Pública Federal (DOF, 17 de diciembre de 2025), obligatoria para sus dependencias y entidades.
  • Iniciativa de Ley de Ciberseguridad en el Senado (30 de abril de 2025), con una agencia nacional, infraestructuras críticas y auditorías con estándares internacionales.
  • Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, vigente desde el 21 de marzo de 2025, que exige medidas de seguridad proporcionales al riesgo.

Y un dato que lo resume: la e.firma del SAT supera los 55 millones de certificados y se apoya en una PKI de clave pública, justo lo que amenaza Shor. Su propuesta: aprovechar la futura ley y sus lineamientos para incorporar la criptoagilidad y los estándares postcuánticos del NIST. México podría ser así uno de los pocos países que recojan la criptoagilidad en el propio texto de la ley, al menos en su exposición de motivos.

5. Criptoagilidad: cambiar sin romper

Con una metáfora muy gráfica, Ainhoa comparó una cerradura soldada a la puerta (criptografía «cableada» en cada programa o dispositivo, que obliga a rehacer el sistema para cambiar un algoritmo) con un bombín intercambiable (criptografía como servicio separado que se actualiza sin tocar el resto). Deben poder cambiarse el algoritmo (RSA por ML-KEM), los parámetros (tamaños de clave), el protocolo (versión de TLS), los datos (el archivo histórico) y las reglas (nuevas normas). Porque «la criptografía ya no es un activo inmutable y seguro a perpetuidad». Y las políticas también deben ser criptoágiles: no se puede responder a ritmo humano a ataques que se producen a velocidad de máquina.

6. Qué nos espera

Ainhoa identificó cinco impactos para los próximos años:

  1. Convivencia de algoritmos: clásicos, híbridos y postcuánticos coexistirán durante años, y la negociación entre ellos será superficie de ataque (degradación).
  2. Criptografía visible: deja de ser invisible y afecta a gobiernos, empresas, universidades y personas.
  3. Núcleos de estabilidad: NIST, ISO, ETSI y los supervisores nacionales darán estabilidad en un entorno de cambio continuo.
  4. Soberanía digital: sin capacidad de evaluar o acceder a algoritmos seguros, la soberanía queda restringida; la criptografía ya fue tratada como un arma, y por eso China y Corea del Sur han lanzado sus propios concursos de algoritmos postcuánticos.
  5. Transformación del hardware: HSM, tarjetas, IoT y redes deben adaptarse a claves y firmas mayores y a más consumo de recursos, y certificar el nuevo hardware puede llevar cuatro o cinco años: hay que vigilar qué dependencias llegarán a tiempo para 2030.

Cinco mensajes y un primer paso

Cerró con cinco mensajes: la criptografía es el cimiento; la amenaza es real y asimétrica; el riesgo empieza hoy; los estándares ya existen; y la criptoagilidad es una responsabilidad compartida. Y con una invitación dirigida a los estudiantes: aprender los fundamentos, identificar dónde usan criptografía, preguntar «¿con qué algoritmo y con qué clave?» ante cada «eso está cifrado», pensar en la vida útil de la información, exigir criptoagilidad a plataformas y proveedores, y compartir lo aprendido.

La pregunta de los estudiantes

En el turno de preguntas, un asistente planteó lo difícil que puede resultar el cómputo cuántico a los estudiantes de informática en México, donde estos conceptos apenas empiezan a entrar en los planes de estudio. Ainhoa lo comparó con los inicios de la computación clásica y las tarjetas perforadas: se aprende probando. Citó el enfoque de Jorge Christen, que tras una primera base pasa enseguida a la práctica con simuladores gratuitos como los de IBM y Qiskit. Y tranquilizó a quienes temen las matemáticas: para afrontar la migración postcuántica no hace falta dominar la matemática de los algoritmos (pocos informáticos sabrían explicar RSA), sino tener criterio para saber dónde se usa la criptografía y elegir implementaciones correctas y certificadas, como las bibliotecas que ya incorporan algoritmos postcuánticos, entre ellas OpenSSL.

Para seguir leyendo

Enhorabuena a Ainhoa por su intervención, y gracias a la organización de ANIEI 2026 por la invitación. Si quieres profundizar en estos temas, estos artículos del blog son un buen punto de partida:

Si tu organización necesita evaluar su uso de la criptografía o planificar la transición postcuántica, en EADTrust podemos ayudarte: info@eadtrust.com · http://www.eadtrust.eu.

Los certificados de eMudhra: el algoritmo no lo es todo. Lecciones sobre la generación de claves


Una de las claves privadas de una autoridad de certificación de confianza pública era, literalmente, el número 4. Otra era el 56. Las ocho claves de las CA intermedias que la entidad de certificación india eMudhra generó en abril de 2025 eran números enteros menores que 256, cuando deberían haber sido números aleatorios de 384 bits. Cualquiera podía calcularlas en menos de un segundo a partir de los certificados públicos.

Para entender por qué esto es tan grave (y por qué un algoritmo criptográfico basado en una curva «excelente» no salvó la situación), conviene recordar brevemente cómo funciona un certificado digital y qué es realmente una clave privada. Si ya conoces estos conceptos, puedes saltarte el siguiente apartado.

Qué es una clave privada y una clave pública

Imagina una caja de mago con dos tapas, dos cerraduras y un mecanismo que gira al cerrarla. Lo que se introduce en la caja con una llave solo se puede sacar por la otra tapa, con la otra llave. Una de las llaves se define para que pueda conocerla cualquiera (la llave pública) y la otra se protege celosamente (la llave privada).

En criptografía de curva elíptica (ECDSA), la clave privada es un número secreto muy grande, y la clave pública se calcula a partir de ese número. Si el número secreto es fácil de adivinar, cualquiera puede fabricar la «llave» privada y hacerse pasar por la autoridad de certificación.

Qué es una autoridad de certificación raíz y una intermedia

Una autoridad de certificación (CA, Certification Authority) es una entidad de confianza que emite certificados digitales, los «DNI» de los sitios web. Hay una CA raíz, la de más confianza, y CA subordinadas a ella (CA intermedias), que son las que firman los certificados de los sitios web que se usan en el protocolo TLS. Si la clave privada de una CA intermedia queda comprometida, un atacante puede emitir certificados válidos para cualquier dominio (google.com, tu banco, etc.) que los navegadores aceptarían, siempre que esa CA haya superado los requisitos de aceptación del CA/Browser Forum.

Entropía y generación de claves

La seguridad de la clave privada depende de que ese número sea impredecible. Si en lugar de un número aleatorio de unos 384 bits se usa un número pequeño (como 4 o 56), cualquiera puede probar todos los valores posibles en segundos. Es como poner «0004» como combinación de la caja fuerte.

HSM y ceremonia de claves

Un HSM (Hardware Security Module) es un dispositivo físico diseñado para generar y proteger claves de forma segura. Una ceremonia de claves es el procedimiento formal (con testigos, auditores, guiones, controles duales…) que se sigue para generar las claves de una CA. El fallo del prestador de servicios de certificación eMudhra no fue del algoritmo ni, aparentemente, del HSM en sí, sino de un error en el procedimiento y en el código de automatización durante esa ceremonia.

Las claves usaban el algoritmo ECDSA sobre la curva NIST P-384, uno de los algoritmos más robustos que hoy se usan en una PKI. Y no sirvió de nada. El caso recuerda algo que en el debate sobre criptografía postcuántica y criptoagilidad a veces se olvida: el algoritmo no lo es todo. Tan importante como elegir bien la curva o el tamaño de clave es generar la clave correctamente, comprobar que se ha generado bien y poder sustituirla con rapidez cuando algo falla, incluso cuando el fallo está en el propio hardware.

Qué ha pasado

Los certificados afectados son seis CA intermedias de TLS (EM DV, EM OV y EM EV TLS CA – G3B y G3C) y dos de firma de código (EM OV CS CA – G3B y G3C), que dependían de la raíz emSign ECC Root CA – G3 y tenían además una certificación cruzada de Sectigo.

FechaHecho
30 de abril de 2025Ceremonia de generación de claves en la que se crean las intermedias
2025Las listas de revocación (CRL) de esas intermedias aparecen con firmas no válidas (bug 1970728 de Mozilla). eMudhra las vuelve a firmar y el síntoma desaparece
17 de octubre de 2026Un investigador firma un mensaje con las ocho claves privadas y lo comunica a los programas de raíces. Chrome (CRLSet) y Firefox (OneCRL) bloquean las intermedias en pocas horas
18 de octubreeMudhra revoca las ocho intermedias por compromiso de la CA; Sectigo revoca las certificaciones cruzadas
19 y 20 de octubreBloqueo en Android, Apple y Microsoft. Mozilla retira la raíz de su almacén. Go publica CVE-2026-111943
22 de octubreeMudhra anuncia que abandona el negocio global de certificados SSL/TLS
27 de octubre (previsto)Chrome retira la raíz emSign ECC Root CA – G3 de su almacén

Según Google, no llegó a registrarse en Certificate Transparency (el registro histórico público de certificados emitidos) ningún certificado fraudulento emitido con esas claves, por lo que los navegadores que exigen CT no pudieron ser atacados. Pero durante año y medio, cualquiera que hubiera mirado los certificados con atención habría podido emitir certificados de cualquier dominio aceptados por clientes que no exigen CT, como muchas aplicaciones y servicios que usan bibliotecas de Go, Python, Java o Node. eMudhra estima en unos 30.000 los certificados de clientes que deben migrar.

Actualización (26 de octubre). El hilo de Mozilla sigue abierto y aporta matices:

  • eMudhra insiste en que ella no emitió certificados finales con esas intermedias. Pero un participante ha contado 107.107 certificados registrados en Certificate Transparency entre el 20 y el 21 de octubre bajo seis de las ocho claves, emitidos por terceros una vez que las claves eran públicas. Es la demostración práctica de que cualquiera podía firmar con ellas.
  • Mozilla envió el 20 de octubre una lista de preguntas con 24 horas de plazo que, a 23 de octubre, seguían sin respuesta. El programa de raíces de Chrome ha rechazado que la presión mediática justifique el retraso.
  • eMudhra ha anunciado que presentará su informe completo dentro del plazo de 14 días que fija la CCADB. Varias respuestas vencen el 28 de octubre.
  • Se ha abierto otro incidente (bug 2085612) porque los servidores de CRL y OCSP de eMudhra bloqueaban peticiones según el agente de usuario, lo que podría incumplir los Requisitos Básicos sobre disponibilidad del estado de revocación.

La causa: una curva excelente con una clave ridícula

En ECDSA, la clave privada d es un número entero elegido al azar entre 1 y el orden de la curva, y la clave pública es el punto Q = d · G, que resulta de sumar el punto generador G consigo mismo d veces. La seguridad descansa en que, con un d de 384 bits aleatorios, recuperarlo a partir de Q (el problema del logaritmo discreto en curva elíptica) es inviable. Pero si d es menor que 256, basta con calcular 4·G, 56·G… hasta encontrar el punto que coincide con la clave pública del certificado: como mucho, 255 multiplicaciones.

Certificado intermedioClave privada (d)
EM OV TLS CA – G3C4
EM EV TLS CA – G3C56
EM OV CS CA – G3B66
EM EV TLS CA – G3B115
EM OV TLS CA – G3B155
EM DV TLS CA – G3B156
EM DV TLS CA – G3C230
EM OV CS CA – G3C237

Para hacerse una idea del tamaño: una clave privada correcta de P-384 tiene del orden de 2³⁸⁴ posibilidades, un número de 116 cifras. Estas claves tenían menos de 256.

Según la explicación preliminar de eMudhra en el hilo del incidente en Mozilla, el HSM funcionó correctamente. El fallo estuvo en el procedimiento:

  1. Durante la ceremonia se generaron primero pares de claves correctos.
  2. Una prueba de envoltura y desenvoltura (wrap/unwrap) aprobada como desviación del guión, combinada con un error en el código de automatización, creó en el HSM un segundo juego de claves con entropía truncada.
  3. Por la coincidencia de etiquetas entre ambos juegos, el script usó las claves débiles para generar las solicitudes de certificado.
  4. La raíz firmó esas solicitudes, y las listas de revocación, firmadas con las claves buenas, empezaron a fallar. En vez de investigar por qué, se volvieron a firmar con las claves débiles.

Hay un detalle técnico que merece atención: las comprobaciones habituales de validez de la clave pública no detectan este fallo. Un punto 4·G es un punto perfectamente válido de la curva P-384: cumple la ecuación, está en el subgrupo correcto y supera la validación completa de clave pública de NIST. Solo lo delata una prueba específica, comparar la clave pública con los múltiplos pequeños del generador, o una revisión de la clave privada antes de usarla.

No es la primera vez

La historia de la criptografía aplicada está llena de algoritmos impecables arruinados por una mala generación de claves o de números aleatorios. Y varios de los casos más graves ocurrieron en dispositivos certificados.

AñoCasoQué fallóLección
2008OpenSSL de Debian (CVE-2008-0166)Un cambio en el código dejó como única fuente de entropía el identificador de proceso: solo unas 32.000 claves posibles por tipo y tamaño, durante casi dos añosUn fallo de software en la generación anula cualquier algoritmo
2010Consola PlayStation 3Sony firmaba con ECDSA reutilizando siempre el mismo número aleatorio por firma, y su clave privada pudo despejarseEn ECDSA no basta con una buena clave: cada firma necesita aleatoriedad nueva
2012Estudio «Mining your Ps and Qs» (Heninger y otros)Miles de dispositivos de red generaban claves RSA al arrancar, sin entropía suficiente, y compartían factores primosLos dispositivos embebidos son especialmente vulnerables
2013Tarjetas del certificado digital ciudadano de Taiwán (Bernstein y otros)Un generador de números aleatorios defectuoso en tarjetas certificadas permitió factorizar 184 claves RSALa certificación del hardware no garantiza la calidad de cada clave
2017ROCA (CVE-2017-15361)La biblioteca RSALib de Infineon generaba primos con una estructura que permitía factorizar claves de 1024 y 2048 bits. Afectó a TPM, a YubiKey 4 y a documentos de identidad electrónicos de Estonia (unos 760.000), Eslovaquia y España, cuyos certificados se suspendieronEl fallo puede estar en el chip, y afectar a millones de claves a la vez
2024EUCLEAK (CVE-2024-45678)La implementación de ECDSA de la biblioteca de Infineon filtraba la clave por canal lateral; estuvo sin detectar unos 14 años y unas 80 evaluaciones Common CriteriaTampoco la curva elíptica en un chip certificado es garantía absoluta
2025-2026eMudhraUn error en el guión de la ceremonia dejó en producción claves P-384 menores que 256El procedimiento importa tanto como el HSM

El caso ROCA tiene especial interés en España. A principios de noviembre de 2017, la Policía anunció que suspendía los certificados de los DNI electrónicos afectados y que los sustituiría, aunque los documentos siguieron siendo válidos para identificarse y viajar. Estonia tuvo que suspender los certificados de unas 760.000 tarjetas y abrir centros temporales para renovarlos. Fue una demostración a escala nacional de lo que significa no tener criptoagilidad.

Generar en el HSM, sí; pero poder importar claves también

La buena práctica, y lo que exigen las normas para las claves de las autoridades de certificación, es generar las claves dentro de un módulo criptográfico seguro (HSM): así la clave privada nunca existe en claro fuera de un entorno protegido. Es lo correcto, pero no basta, por dos motivos.

El hardware también falla. ROCA, las tarjetas de Taiwán o EUCLEAK demuestran que el generador de claves o la biblioteca criptográfica de un chip certificado pueden tener defectos que afectan a todas las claves que produce. Cuando eso ocurre, el fabricante necesita meses para corregir el firmware y volver a certificarlo, y mientras tanto el prestador no puede generar claves fiables con ese equipo.

La diversidad es una defensa. Si un prestador puede instalar en su HSM claves generadas externamente, en otro dispositivo certificado de un fabricante distinto o en un entorno de generación aislado y auditado, no depende de un único generador de números aleatorios ni de una única biblioteca. Si se descubre un fallo en uno, puede seguir operando con el otro sin esperar a que el fabricante lo corrija. Es criptoagilidad aplicada no al algoritmo, sino al origen de las claves.

Ahora bien, el caso eMudhra tiene una ironía: las claves débiles nacieron precisamente en una prueba de envoltura y desenvoltura, que es el mecanismo con el que se exportan e importan claves entre HSM. Importar claves no es más seguro por sí mismo; exige el mismo rigor que generarlas:

  • La clave viaja siempre cifrada con otra clave (wrapping) y nunca en claro.
  • El proceso se divide entre varias personas, con conocimiento compartido y control dual (esquemas M de N, que exigen la presencia de al menos M custodios de entre N posibles).
  • La importación se hace en una ceremonia con guion, auditores, testigos y acta, igual que la generación.
  • Las pruebas se hacen en un entorno distinto del de producción, y nunca dejan material criptográfico en el HSM productivo.
  • Cada clave lleva una etiqueta única y se verifica, antes de firmar la solicitud de certificado, que la clave pública de la solicitud es la que se acaba de generar o importar.

Y, sobre todo, venga de donde venga la clave, hay que comprobarla antes de certificarla.

Qué revisar en una ceremonia de claves

Las normas ya obligan a documentar y supervisar la generación de claves de las autoridades de certificación. Los Requisitos Básicos del CA/Browser Forum exigen un guión de generación de claves, que la ceremonia la presencie o la grabe un auditor cualificado y que este emita un informe. En Europa, la norma ETSI EN 319 411-1, que aplican los prestadores de servicios de confianza bajo eIDAS, pide que las claves de CA se generen en dispositivos criptográficos seguros y bajo control múltiple. Los Requisitos Básicos obligan además a rechazar claves con debilidades conocidas, como las del OpenSSL de Debian o las afectadas por ROCA.

La ceremonia de eMudhra se hizo con un HSM certificado FIPS 140-2 de nivel 3 y bajo un guión aprobado, y aun así falló. Por experiencia en auditoría, añadiría a la lista de comprobaciones algunas que no siempre se hacen:

  1. Comprobar la calidad de cada clave generada, no solo que el HSM esté certificado. Para curvas elípticas, descartar que la clave pública coincida con múltiplos pequeños del generador. Para RSA, aplicar los detectores de ROCA, las listas de claves débiles conocidas y las pruebas de primos demasiado cercanos. Existen herramientas abiertas que agrupan estas pruebas, como paranoid_crypto, de Google, aunque su repositorio se archivó en agosto de 2026; en el hilo de eMudhra ya se ha preguntado si los programas de raíces aplican este tipo de comprobaciones a todas las intermedias.
  2. Probar la clave con el certificado ya emitido: firmar un mensaje de prueba y verificarlo con la clave pública del certificado, no con la que el sistema «cree» que tiene.
  3. Separar de verdad las pruebas de la producción. Cualquier desviación del guión, como la prueba de envoltura de eMudhra, debe repetirse después en un entorno limpio o justificar por qué no deja rastro.
  4. Exigir etiquetas únicas e inventario de objetos del HSM al final de la ceremonia: cuántas claves hay, cuáles y para qué.
  5. Tratar cualquier anomalía criptográfica como un posible incidente de claves. La firma no válida de las listas de revocación en 2025 era la pista que lo explicaba todo. Volver a firmarlas para que el error desapareciera fue tapar el síntoma.
  6. Prever la sustitución. Tener ensayado cómo revocar una intermedia, generar o importar otra y migrar a los clientes en horas, no en meses.

Conclusión

En plena transición postcuántica, buena parte del debate se centra en qué algoritmos elegir: ML-DSA, SLH-DSA, curvas elípticas o RSA de más bits. El caso eMudhra recuerda que una clave de P-384 que vale 4 es más débil que una clave RSA de 512 bits bien generada. La seguridad de una PKI depende de una cadena con muchos eslabones: el algoritmo, el generador de números aleatorios, el hardware, el guión de la ceremonia, las personas que lo ejecutan, las comprobaciones posteriores y la capacidad de reaccionar. Y la criptoagilidad no consiste solo en poder cambiar de algoritmo, sino también en poder cambiar de clave, de fabricante y de origen de las claves cuando uno de esos eslabones falla.

Fuentes

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Quien siga de cerca la transición a la criptografía postcuántica habrá notado que en los últimos seis meses el tema ha pasado de las recomendaciones genéricas a los calendarios con fechas, las normas técnicas aplicables y los estándares de protocolo publicados. Al mismo tiempo, una pieza que muchos esperábamos para este año, el estándar de firma FN-DSA (FIPS 206), sigue sin aparecer. En esta entrada repaso lo más relevante: normativa y pautas públicas, estándares de NIST, ETSI e IETF, la evolución de los certificados TLS y las herramientas abiertas para elaborar el inventario criptográfico.

FIPS 206 (FN-DSA): todavía no

En agosto de 2024 NIST publicó los tres primeros estándares postcuánticos: FIPS 203 (ML-KEM, mecanismo de encapsulado de claves derivado de CRYSTALS-Kyber), FIPS 204 (ML-DSA, firma basada en retículos derivada de CRYSTALS-Dilithium) y FIPS 205 (SLH-DSA, firma basada en funciones hash derivada de SPHINCS+). El cuarto, FIPS 206, debía especificar FN-DSA, la firma derivada de Falcon (de ahí el nombre: FFT over NTRU-Lattice-Based Digital Signature Algorithm), cuyo atractivo son unas firmas mucho más compactas que las de ML-DSA (en torno a 666 bytes en el nivel I frente a los 2.420 de ML-DSA-44).

A fecha de hoy FIPS 206 no se ha publicado, ni siquiera como borrador para comentarios públicos (initial public draft). En abril de 2026, Dustin Moody (NIST) indicaba en el foro PQC que el borrador seguía en la cadena de aprobación administrativa, sin fecha concreta. Y el 28 de septiembre de 2026 el equipo de FIPS 206, a través de Ray Perlner, presentó un nuevo plan sometido a discusión:

  • Un único procedimiento de firma, especificado con el detalle suficiente para validarse con vectores de prueba conocidos (KAT).
  • Aritmética de punto fijo en la generación de claves y en la firma (inicialmente 32.32 y 64.64), en lugar de la de punto flotante, que es la que hace de Falcon un algoritmo delicado de implementar de forma segura y reproducible.
  • Las variantes optimizadas se aprobarían más adelante en publicaciones especiales (SP) separadas, con sus propios KAT y separación de dominio.

Cambiar decisiones de diseño a estas alturas sugiere que el borrador tardará todavía unos meses, y que después vendrá el periodo de comentarios y la versión final. Para quien necesite firmas postcuánticas hoy, las opciones estandarizadas siguen siendo ML-DSA (Dilithium) y SLH-DSA (SPHINCS+) y, para firmware, los esquemas con estado LMS y XMSS de la SP 800-208.

NIST sí ha movido otras piezas en 2026: el borrador de la SP 800-230 (13 de abril), con nuevos juegos de parámetros de SLH-DSA (SPHINCS+) para casos de uso con un número limitado de firmas; el borrador de la SP 800-133r3 (17 de abril) sobre generación de claves; y el paso de nueve candidatos a la tercera ronda del proceso de firmas adicionales (NIST IR 8610, mayo). El estándar del segundo KEM, HQC (Hamming Quasi-Cyclic, basado en códigos correctores de errores), seleccionado en marzo de 2025 como alternativa a ML-KEM (Kyber) basada en otro problema matemático, también está pendiente de borrador.

El calendario ya tiene fechas

La novedad más importante del año no es técnica sino de planificación: Europa, España y Estados Unidos coinciden ya en un calendario muy parecido.

Unión Europea

La hoja de ruta coordinada del Grupo de Cooperación SRI (NIS), publicada en junio de 2025, fijó tres hitos: iniciar la transición antes de finales de 2026, completar la migración de los casos de uso de riesgo alto antes de 2030 y la del resto, en la medida de lo posible, antes de 2035. En enero de 2026 la Comisión dio un paso más con la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2022/2555 sobre medidas de simplificación y armonización con la [Propuesta de Reglamento sobre la Ciberseguridad 2] (COM(2026) 13 final, de 20 de enero de 2026). La Directiva (UE) 2022/2555 es la Directiva SRI 2, más conocida por su sigla inglesa NIS2. Su artículo 1, apartado 5, añade al artículo 7.2 de la Directiva, que enumera las políticas que deben formar parte de la estrategia nacional de ciberseguridad, una nueva letra:

«k) para la transición hacia una criptografía postcuántica, teniendo en cuenta los calendarios de transición y los requisitos pertinentes establecidos en los actos jurídicos y políticas de la Unión aplicables.»

El considerando 8 explica el porqué: la posibilidad de ataques basados en «recopilar ahora para descifrar más adelante», «que probablemente ya están teniendo lugar», los riesgos futuros de falsificación de firmas mediante ataques cuánticos y la retirada progresiva de los algoritmos de clave pública actuales «hacen aún más urgente iniciar acciones de migración a la criptografía poscuántica». Pide que esas políticas incluyan herramientas para evaluar la exposición de los activos criptográficos, un plan de migración y pruebas de implantación, que fomenten soluciones europeas verificadas y sometidas a evaluación formal, y que se ajusten a la hoja de ruta del Grupo de Cooperación SRI, «logrando así la migración a la criptografía poscuántica de aquí a 2030 para los casos de uso crítico y de aquí a 2035 para los casos de uso de nivel medio y bajo». Es todavía una propuesta, sujeta al procedimiento legislativo ordinario, pero convierte la hoja de ruta en una obligación de los Estados.

En el ámbito de la certificación de productos, ENISA y el subgrupo de criptografía del ECCG sometieron a consulta pública, hasta finales de julio de 2026, la versión 3 de los Agreed Cryptographic Mechanisms del esquema europeo EUCC, la referencia de mecanismos criptográficos aceptados para productos certificados.

España

En julio de 2026 el Centro Criptológico Nacional publicó la guía de buenas prácticas CCN-TEC 009 (BP/37) «Recomendaciones para una transición postcuántica segura», que traslada el calendario europeo a nuestro contexto:

  • 31 de diciembre de 2026: estrategia y gobernanza definidas, inventario criptográfico, clasificación de casos de uso y pilotos en marcha para los sistemas de riesgo alto y medio.
  • 31 de diciembre de 2030: migración completada en los sistemas de riesgo alto.
  • 31 de diciembre de 2035: migración completada en los de riesgo medio y, en lo posible, en los de riesgo bajo.

La guía recomienda soluciones híbridas al menos en las primeras etapas: en el establecimiento de claves, combinar al menos dos mecanismos (intercambio clásico, intercambio postcuántico o claves precompartidas) mediante una función de derivación; en firmas, hibridar las basadas en retículos (ML-DSA y FN-DSA), mientras que las basadas en hash (XMSS y SLH-DSA) no lo requieren. Entre los KEM cita ML-KEM, HQC y FrodoKEM, que considera la opción más conservadora. Insiste en la criptoagilidad como criterio de diseño, en el gobierno del programa (comité, oficina PQC, equipos técnicos) y en su alineamiento con el ENS, NIS2, DORA y el RGPD, y recuerda el teorema de Mosca para estimar el margen disponible: si el tiempo que deben protegerse los datos más el tiempo de migración supera el plazo hasta que exista un ordenador cuántico relevante, el problema ya está aquí. Para elegir productos remite a la guía CCN-STIC 221 de mecanismos autorizados y al apartado Quantum Resistant del catálogo CPSTIC.

En septiembre, el secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, Antonio Hernando, anunció en el encuentro de AMETIC en Santander que el Gobierno elaborará un inventario de sistemas, empezando por la Administración General del Estado, y un calendario de migración que situaría el inicio de la transición de los sistemas más críticos en 2030-2031. Por ahora no hay real decreto ni orden ministerial: es un anuncio de plan, que conviene seguir.

Estados Unidos

La orden ejecutiva 14412, Securing the Nation Against Advanced Cryptographic Attacks, de 22 de junio de 2026, endurece los plazos federales: criptografía postcuántica para el establecimiento de claves en los activos de alto valor y sistemas de alto impacto antes del 31 de diciembre de 2030, y para las firmas antes del 31 de diciembre de 2031. El memorando OMB M-26-15 que la acompaña pide además un inventario criptográfico automatizado que alimente un CBOM central. En el sector privado, Google anunció el 25 de marzo su objetivo de estar preparada en 2029, con ML-DSA incorporado a Android 17 para el arranque verificado y la atestación.

ETSI TS 119 312: los prestadores de servicios de confianza ya tienen reglas

Para los prestadores cualificados de servicios de confianza la publicación más relevante del semestre es la ETSI TS 119 312 V2.1.1 (junio de 2026), Cryptographic Suites, la especificación que establece qué algoritmos y longitudes de clave son adecuados para firmas, sellos y certificados en el ecosistema eIDAS. La versión 2 supone un cambio de enfoque:

  • Incorpora ML-DSA (Dilithium; parámetros 44, 65 y 87) y SLH-DSA (SPHINCS+) como algoritmos recomendados, y LMS y XMSS de forma condicionada a una gestión estricta del estado.
  • Define un marco de firmas híbridas (cláusula 6.4), con combinaciones recomendadas como RSA-PSS de 3.000 bits o más con ML-DSA-65.
  • Fija fechas de fin concretas: los certificados con claves RSA de menos de 3.000 bits no deberían emitirse después del 31 de diciembre de 2026, y su validez no debería ir más allá de 2028.
  • Exige protección postcuántica (híbrida o por sustitución) cuando la validez de lo protegido se extienda más allá de 2030, tanto para RSA como para ECDSA.

No incluye todavía FN-DSA (Falcon), por la razón ya explicada, ni ML-KEM (Kyber), que no es un algoritmo de firma. Y remite el calendario detallado de migración a un documento específico de ETSI que aún está en elaboración.

En España, el abandono de RSA-2048 por los prestadores no es solo una recomendación técnica: tiene mandato del organismo supervisor. La Subdirección General para la Sociedad Digital, de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, publicó en octubre de 2025 la Nota sobre la migración del algoritmo RSA, dirigida a los prestadores cualificados y no cualificados que usan RSA. Les exige cumplir el Anexo 1 de la guía CCN-STIC 807 del Centro Criptológico Nacional, según el cual a partir del 1 de enero de 2027 los certificados RSA que se sigan emitiendo deberán usar módulos de al menos 3.000 bits. Los prestadores cualificados que tengan jerarquías con claves más cortas deben generar otras nuevas y acreditarlo con un informe técnico de un organismo de evaluación de la conformidad que incluya, como mínimo, la evidencia de la ceremonia de generación de claves (o con el informe de su auditoría, si se realiza antes del 31 de diciembre de 2026). Ya lo comenté en «Actualización urgente para las administraciones públicas en relación con las firmas electrónicas», porque las Administraciones deben adaptar sus sedes y plataformas de firma para aceptar los nuevos certificados.

Norma europea y supervisor nacional coinciden, por tanto: 2026 es el último año para emitir certificados RSA-2048, y quien firme o selle documentos que deban conservar su valor más allá de 2030 debe planificar ya la hibridación con algoritmos postcuánticos.

En otro ámbito, ETSI ha publicado el informe técnico TR 104 171 (versión 1.1.1, de marzo de 2026, difundido en septiembre) con pautas de implementación para generadores cuánticos de números aleatorios (QRNG), que introduce el concepto de «confianza cero en la entropía».

En la parte de cifrado, la que protege frente a la recolección de tráfico para descifrarlo en el futuro, el IETF ha cerrado este año los documentos que faltaban:

TLS: el intercambio de claves postcuántico ya es estándar

  • RFC 9954 (julio de 2026), de carácter informativo, define la construcción general del intercambio de claves híbrido en TLS 1.3: se combinan un algoritmo clásico y uno postcuántico y el secreto resultante es seguro mientras lo sea cualquiera de los dos.
  • RFC 10024, Post-Quantum Traditional (PQ/T) Hybrid Key Agreement Mechanisms for TLS 1.3 (agosto de 2026), en vía de estándar, la concreta en tres grupos: X25519MLKEM768, el único marcado como recomendado en el registro de IANA y el que ya negocian por defecto los principales navegadores, y SecP256r1MLKEM768 y SecP384r1MLKEM1024, pensados para entornos cuyas normas exigen curvas NIST.
  • El borrador de ML-KEM sin componente clásico en TLS fue aprobado por el IESG en septiembre, está en la cola del RFC Editor y se publicará como RFC informativa; en el registro de IANA figura como no recomendado, frente al híbrido.

Es decir, las orientaciones del IETF coinciden con las del CCN: híbrido primero. Activar X25519MLKEM768 en servidores, balanceadores y CDN es hoy una de las acciones con mejor relación entre coste y beneficio.

La autenticación: certificados más cortos y Merkle Tree Certificates

La autenticación postcuántica es más difícil por una cuestión de tamaño. Una firma ML-DSA-44 (Dilithium) ocupa unos 2.420 bytes, frente a los 64 de ECDSA P-256; con las varias firmas y claves públicas que viajan en un handshake TLS (certificado, cadena, transparencia), la sustitución directa llevaría el handshake por encima de los 10 KB, con un impacto apreciable en la latencia. ML-DSA ya está definido para certificados X.509 en el RFC 9881 (octubre de 2025), pero su despliegue masivo en la web es otra cosa.

Por eso cobra interés el trabajo del grupo IETF PLANTS sobre los Merkle Tree Certificates (MTC): la autoridad de certificación emite los certificados en lotes, firma una sola vez la raíz del árbol de Merkle y los navegadores reciben esas firmas por separado, de modo que en el handshake solo viaja una prueba de inclusión. Let’s Encrypt anunció en junio que tendrá un entorno de pruebas con MTC a finales de 2026 y uno de producción en 2027, y Cloudflare y Chrome están experimentando con el mismo esquema.

En paralelo avanza la reducción de la duración de los certificados TLS acordada en el CA/Browser Forum (votación SC-081v3, abril de 2025): desde el 15 de marzo de 2026 el máximo es de 200 días, que bajará a 100 días en marzo de 2027 y a 47 días en marzo de 2029. La justificación principal es reducir la dependencia de una revocación que no funciona bien y la vigencia de datos de validación obsoletos, pero hay un argumento que interesa especialmente aquí: la criptoagilidad. Una organización que renueva sus certificados cada pocas semanas de forma automatizada (con ACME) puede cambiar de algoritmo, de clave o de autoridad de certificación en un ciclo de renovación; una que gestiona certificados de un año a mano, no. La renovación frecuente es, en la práctica, el ensayo general de la migración postcuántica.

El primer paso: inventario y CBOM con herramientas abiertas

Todas las guías coinciden en que el primer paso es saber qué criptografía se usa, dónde y para proteger qué información durante cuánto tiempo. El formato que se está imponiendo para documentarlo es el CBOM (Cryptography Bill of Materials), incorporado al estándar CycloneDX en su versión 1.6 (abril de 2024), que describe algoritmos, claves, certificados, protocolos y bibliotecas de un sistema y sus dependencias.

Entre las herramientas abiertas destaca CBOMkit, ahora bajo el paraguas de la Post-Quantum Cryptography Alliance de la Linux Foundation, que incluye un visor, un generador de CBOM y un plugin para SonarQube (sonar-cryptography) que detecta el uso de criptografía en el código fuente. En 2026 ha añadido soporte para Go, además de Java y Python, y está migrando su salida a CycloneDX 1.7. Un CBOM generado a partir del código, combinado con el inventario de certificados y configuraciones TLS de la infraestructura, es exactamente lo que piden tanto la guía del CCN como el memorando M-26-15.

Qué hacer ahora

Con lo publicado en estos meses, la lista de tareas para una entidad grande queda bastante definida:

  1. Gobierno: nombrar responsables y aprobar un plan con presupuesto antes de que termine 2026, como pide el CCN.
  2. Inventario y CBOM: descubrir la criptografía de aplicaciones, infraestructura y proveedores, y clasificar los casos de uso por riesgo y por tiempo de vida de la información.
  3. Quick wins: activar el intercambio de claves híbrido X25519MLKEM768 en TLS y automatizar la renovación de certificados.
  4. Firmas de larga duración: revisar qué documentos, sellos y evidencias deben conservar su valor más allá de 2030 y planificar firmas híbridas conforme a la ETSI TS 119 312.
  5. Proveedores: incluir la criptoagilidad y la hoja de ruta postcuántica en los requisitos de compra.
  6. Formación: preparar a los equipos técnicos y de cumplimiento, porque la migración será larga y afectará a casi todos los sistemas.

Cómo puede ayudar EADTrust

En EADTrust llevamos tiempo trabajando en esta transición. Nuestras jerarquías de certificación ya combinan RSA de 4.096 y 8.192 bits con curva elíptica ECC de 256 y 384 bits, precisamente para tener margen de criptoagilidad (por eso la nota del supervisor sobre RSA no nos ha afectado), y acompañamos a otras organizaciones en el mismo camino:

  • Formación en computación cuántica y criptografía postcuántica, in company y en abierto. Impartimos el curso de computación cuántica y criptografía postcuántica y lo adaptamos a cada organización, de forma presencial, en línea o híbrida, para que los equipos entiendan qué cambia, por qué y cómo abordarlo. Además, una vez al año celebramos una edición en abierto, presencial, que tendrá lugar cada año en torno al 14 de abril, Día Mundial de la Cuántica. La edición de 2026, con la metodología ENSAR y los modelos del IQC Kit, que permiten «tocar» los conceptos que se explican, se celebró los días 22 y 23 de abril (más información en «Evento formativo sobre computación cuántica y criptografía postcuántica en abril de 2026, con la metodología ENSAR»). Puede consultar el resto de nuestra oferta formativa en la página de cursos EADTrust.
  • Acompañamiento profesional en la migración de sistemas criptográficos de entidades grandes: inventario y CBOM, análisis de riesgos y priorización, hoja de ruta alineada con el calendario europeo y la guía del CCN, diseño de soluciones híbridas y adaptación de infraestructuras de clave pública. Ya estamos trabajando en estos aspectos con dos grandes clientes.

Si su organización necesita empezar o acelerar su transición postcuántica, puede contactar con nosotros:

Referencias

Fuentes originales

Resúmenes y artículos de terceros

Resumen del Plugtests de ETSI 2026 de declaraciones electrónicas de atributos


ETSI publicó en julio de 2026 el informe técnico de su primer Plugtests sobre declaraciones electrónicas de atributos, celebrado en remoto entre el 4 de mayo y el 30 de junio de 2026. Por primera vez, fabricantes, prestadores de servicios de confianza y laboratorios han puesto a prueba, unos contra otros, las declaraciones generadas conforme a la especificación ETSI TS 119 472-1 V1.2.1.

Las declaraciones electrónicas de atributos son una de las piezas centrales de la Cartera de Identidad Digital Europea (EUDI Wallet). Son las que permiten que la cartera vaya más allá de la identificación y se convierta en un contenedor portátil de credenciales verificables: títulos académicos, permisos de conducir, apoderamientos o certificados profesionales. Que funcionen igual con independencia de quién las emita es condición imprescindible para que el ecosistema funcione.

Cómo se organizó

El Plugtests lo organizó el Centro de Pruebas e Interoperabilidad de ETSI (CTI) a través de un portal accesible 24 horas, sin pruebas en tiempo real. Estaba previsto hasta el 1 de junio, pero se amplió hasta el 30 de junio a petición de los participantes, por el elevado número de pruebas. La participación fue gratuita e InfoCert facilitó certificados cualificados de prueba para firmar las declaraciones.

Se probaron los dos perfiles de la ETSI TS 119 472-1, en sus tres variantes: declaraciones no cualificadas, declaraciones cualificadas y declaraciones expedidas por o en nombre de un organismo del sector público responsable de una fuente auténtica.

  • SD-JWT VC (formato JSON, cláusula 5 de la especificación).
  • ISO/IEC mdoc (formato CBOR basado en ISO/IEC 18013-5, cláusula 6), tanto para permisos de conducir móviles (mDL) como para otras declaraciones.

Hubo tres tipos de prueba:

  1. Generación y verificación cruzada. Cada participante generaba declaraciones válidas según 54 casos de prueba y el resto las verificaba. El portal actualizaba automáticamente las matrices de interoperabilidad.
  2. Pruebas negativas. ETSI preparó 24 declaraciones SD-JWT VC deliberadamente defectuosas, que las herramientas de los participantes debían rechazar.
  3. Conformidad. Un verificador de conformidad en línea, todavía en versión beta, comprobaba la estructura de cada declaración frente a la especificación.

Por los acuerdos de confidencialidad, el informe no publica resultados por caso de prueba ni por empresa: solo estadísticas globales y anónimas.

Participantes

Se inscribieron 116 organizaciones de 41 países y 215 personas: 207 participantes, 4 miembros del personal de ETSI y 4 expertos. Alemania (14) y España (13) fueron los países con más organizaciones, seguidos de Francia (10) y los Países Bajos (9).

La presencia española fue muy notable e incluyó al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, prestadores de servicios de confianza, empresas tecnológicas y la UPC. También participaron organizaciones latinoamericanas: GSE (Colombia), Certisign y e-Sec (Brasil) y la Subsecretaría de Economía de Chile.

PaísOrganizacionesN.º
AlemaniaAUTHADA GmbH; Bundesamt für Sicherheit in der Informationstechnik (BSI); Deutsche Telekom AG; DiaLOGIKa; ecsec GmbH; Governikus GmbH & Co. KG; IDunion SCE; Independiente (experto); Lissi Gmbh; procilon GmbH; SIGN8 GmbH; Space Acceleration Industries; SPRIND GmbH; Technical University of Munich (TUM)14
EspañaBull; Centro Tecnológico del Notariado; Desteba Productions, S.L.; Digitel on Trusted Services, S.L.U; Entrust EU; ISTEC; Izertis; Lleida.net; Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública; Mobbeel Solutions, S.L.; Servicios de MailCertificado – Codicert; UPC; Validated ID, SL13
FranciaAtos Eviden; Cabinet Louis Reynaud; DOCAPOSTE CSP; Erick Virapatrin Consulting; iDAKTO; KEREVAL; MINISTERE DE L’INTERIEUR; NEOWAVE; TOPPAN Security; Verifiables10
Países BajosCleverbase; Credenco B.V.; Datakeeper; Digidentity B.V.; Forkbomb B.V.; iLabs Technologies B.V.C; Secumail B.V.; Truvity; Ver.iD9
EslovaquiaArdaco, a.s.; Disig a.s.; DITEC, a.s.; National Agency for Network and Electronic Services (NASES); National Security Authority; Plaut Slovensko s.r.o.; Triveria7
ItaliaARIA S.p.A.; Aruba PEC S.p.A.; InfoCert; INTESI GROUP S.p.A.; Namirial5
AustriaA-SIT Plus; GrEEV; walt.id3
ChequiaBankovni identita, a.s.; CZ.NIC; NEWPS.CZ s.r.o.3
HungríaIdomSoft; Microsec Ltd; POLYSYS Ltd3
Reino UnidoAllied Bits Ltd.; British Standards Institution (BSI); Entrust3
SerbiaChamber of Commerce and Industry of Serbia; E-Smart Systems; Post of Serbia3
SueciaComfact AB; Iris Development-PassportReader; LCubed AB (iGrant.io)3
AlbaniaFirst shpk; National Agency for Information Society (NAIS)2
BrasilCertisign; e-Sec Digital Security2
BulgariaEvrotrust Technologies AD; Trustvestor Ltd.2
BélgicaBOSA; Msg systems ag2
FinlandiaDigi- ja väestötietovirasto (DVV), Digital and Population Data Services Agency; Hovi ID2
GreciaGreek Universities Network (GUnet); Ministry of Digital Governance2
JapónNTT Data; Otip Office2
PoloniaAsseco Data Systems; Authologic Sp. z o.o.2
RumaníaAlfaTrust Certification; certSIGN2
TúnezHigher School of Communications, University of Carthage (Sup’Com); OneTech B.S. (OTBS)2
UcraniaEGA; State Enterprise «DIIA»2
AustraliaSITA1
ChileSubsecretaría de Economía1
ColombiaGestión de Seguridad Electrónica (GSE)1
Dinamarcadewa ApS1
EsloveniaNetis d.o.o.1
EstoniaSK ID Solutions AS1
IrlandaAdobe Systems Software Ireland Limited1
KeniaMobile Solution Network ltf1
LetoniaEUSO1
LituaniaMIT-SOFT, UAB1
LuxemburgoNowina Solutions1
Macedonia del NorteNextsense1
Moldaviae-Governance Agency of Moldova1
PakistánAscertia1
PortugalDEVISE FUTURES – IT SOLUTIONS, LDA1
SuizaProcivis AG1
TaiwánChunghwa Telecom Laboratories (CHTTL)1
TurquíaDuru Bilişim1

Fuente: lista de participantes del informe (cláusula 4). Denominaciones tal como figuran en él, salvo el nombre del ministerio español, traducido.

Resultados en cifras

Los participantes generaron 959 declaraciones y emitieron 11.172 informes de verificación: de media, cada declaración fue verificada por unas 12 herramientas distintas. El formato SD-JWT VC concentró casi dos tercios de la actividad.

FormatoDeclaraciones generadasVerificacionesSubidas al verificador de conformidad
SD-JWT VC5977.842698
ISO mDL (permiso de conducir móvil)96887330 (mDL y mdoc)
ISO mdoc (otras declaraciones)2662.443
Total95911.1721.028

El informe no publica los porcentajes de éxito: los acuerdos de confidencialidad limitan la difusión a estas cifras globales.

Principales conclusiones

La conclusión de fondo es que la especificación funciona, pero todavía no encaja del todo con el resto del ecosistema normativo. El informe recoge 17 cuestiones sobre las especificaciones, que ETSI trasladará a su comité técnico ESI para las próximas versiones. Las agrupo en cinco bloques.

1. Desajustes con otras normas y con el ARF

  • Datos de identificación personal (PID). La TS 119 472-1 exige que toda declaración mdoc que no sea un mDL use el espacio de nombres org.iso.23220.1. El PID Rulebook del ARF impone eu.europa.ec.eudi.pid.1 con su propio catálogo, de modo que un PID conforme al ARF no cumple la especificación de ETSI.
  • Firmas CB-AdES y mdoc. ISO/IEC 18013-5 sitúa el elemento x5chain en la cabecera no protegida, mientras que la ETSI TS 119 152-1 lo exige dentro de uHeaders. El resultado es que ninguna firma mdoc puede ser conforme con CB-AdES.
  • Reglamento de Ejecución (UE) 2026/248. Sus requisitos sobre el identificador del emisor y la cabecera x5c en firmas JAdES cualificadas chocan con los de la especificación, lo que impediría generar declaraciones cualificadas conformes con ambos textos.

2. Certificados de firma de las declaraciones

  • Exigir el uso de clave digitalSignature contrasta con los perfiles de certificados de ETSI EN 319 412-2 y -3. Se plantea definir un perfil específico para los certificados con que se firman las declaraciones electrónicas de atributos.
  • El Reglamento eIDAS (anexos IV y VII) exige indicar «la ubicación en la que está disponible gratuitamente» el certificado de firma. La especificación lo resuelve con las cabeceras x5u y x5t#S256, que fijan SHA-256. Los participantes pidieron admitir otros algoritmos (por ejemplo, x5t#o de JAdES) para no atar el formato a una función resumen concreta. Se propone elevar la consulta a la Comisión.

3. Estado y validez de las declaraciones

  • El servicio de estado se especifica de forma distinta en SD-JWT VC y en mdoc. Además, el RFC 9901 remite a la versión 13 del borrador de Token Status List, cuando la vigente es la 21.
  • No queda claro por qué las declaraciones de un solo uso (oneTime) deben llevar servicio de estado, si por definición no se conservan.
  • Los campos adm_nbf y adm_exp se atribuyen a normas del IETF que no los definen.
  • Se confirma que un sello de tiempo firmado con un certificado de TSU caducado sigue siendo válido mientras el servicio figure en la lista de confianza. Se aclarará en EN 319 102-1, TS 119 615 y TS 119 172-4.

4. Detalles de codificación que rompen la interoperabilidad

  • Muchas declaraciones codificaron el resumen de vct#integrity en base64url, cuando debe ir en base64.
  • Los parámetros del certificado del titular (x5c, x5t#S256, x5u) deben ir dentro de un miembro jwk anidado en cnf, no directamente en cnf.
  • Hay que aclarar si una SD-JWT VC compacta debe ser una firma JAdES completa o basta un JWS simple, y cómo se relaciona el parámetro iat de la cabecera con el claim iat.
  • Un mDL no debería admitir seudónimo, porque ISO 18013-5 exige nombre, apellidos y número de documento. Los nuevos claims deberían indicar si admiten divulgación selectiva.

5. El verificador de conformidad

La herramienta de ETSI, en beta, recibió 1.028 declaraciones. Los participantes notificaron 9 incidencias: 7 se resolvieron durante el evento y 2 quedaron pendientes (el tipo de fecha de expiry_date y la detección de vct y vct#integrity). Todavía no comprueba el perfil mdoc de la cláusula 6 ni las presentaciones de la TS 119 472-2.

En lo organizativo, ETSI concluye que el formato remoto era la única opción viable para un ejercicio de este tamaño, y destaca el papel de Discord como canal técnico y de actas.

Valoración

Este primer Plugtests demuestra que el ecosistema de declaraciones electrónicas de atributos tiene masa crítica: 116 organizaciones y más de 11.000 verificaciones cruzadas en dos meses. También muestra que la interoperabilidad no depende solo de cumplir una norma, sino de que todas las normas implicadas (ETSI, ISO, IETF, el ARF y los actos de ejecución) digan lo mismo.

Destacan tres mensajes para quienes vayan a emitir o verificar declaraciones electrónicas de atributos:

  1. Alinear la TS 119 472-1 con el ARF y los actos de ejecución es urgente, sobre todo en el PID y en las declaraciones cualificadas, antes de que las carteras lleguen a los ciudadanos.
  2. La criptoagilidad tiene que estar en el diseño. Fijar SHA-256 en la referencia al certificado de firma es una decisión que habrá que revisar, y es mejor hacerlo ahora que con millones de declaraciones emitidas. La criptografía tiene que ser ya postcuántica.
  3. Los detalles de codificación importan. Errores como base64 frente a base64url bastan para que una declaración válida sea rechazada por otro verificador.

La fuerte participación española, que incluye al propio Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, es una buena noticia de cara al despliegue de la Cartera de Identidad Digital Europea en España.

Fuente: ETSI CTI, Technical Report of the EAA Remote Plugtests™ Event (May-June 2026), versión 1.0, 1 de julio de 2026.

Una semana en Tallinn: identidad digital, firmas electrónicas, certificación y la EUDI Wallet


El 14 de septiembre viajo a Tallinn para una semana intensa de trabajo en torno a la identidad digital europea, los servicios de confianza y la certificación de la EUDI Wallet.

Estonia es un escenario natural para esto. Pocos países han llevado tan lejos el e-gobierno, la identidad electrónica y la confianza digital. Esta semana se concentran allí varias citas que, juntas, cubren casi todo el ecosistema: estándares, autoridades de certificación, firmas en la nube, implementación de eIDAS 2 y el trabajo experto sobre la certificación de la Wallet.

Después de haber estado la semana pasada (1, 2 y 3 de septiembre) en el «Global Digital Collaboration Conference 2026» seguimos profundizando en los aspectos relacionados con las carteras, la firma electrónica remota y la identidad digital.

Calendario de la semana

DíaEventoHorarioLugar
Lunes 14ETSI ESI CA Open Session13:00–18:00Kultuurikatel, Stalker Hall
Lunes 14CSC 10th Anniversary Celebration18:00–22:00F-Hoone, Telliskivi 60a/5
Martes 15ENISA Trust Services and eID Forum (12.ª ed.)jornada completaKultuurikatel
Miércoles 1618.º CA Day (D-Trust / TÜV NORD Cert)jornada completaKultuurikatel
Jueves 17 – viernes 18AHWG de ENISA sobre la EUDI Walletreunión de expertosKultuurikatel
Jueves 17PQC Migration Workshop (no asisto)09:00–12:50Kultuurikatel, Courtyard Tower

El taller de migración a criptografía post-cuántica coincide con el grupo de trabajo de la Wallet, así que me lo perderé.

Lunes 14 — ETSI ESI CA Open Session

13:00–18:00 · Kultuurikatel, Stalker Hall

Sesión abierta del comité técnico ESI (Electronic Signatures and Trust Infrastructures) de ETSI, centrada en las autoridades de certificación y en los retos del ecosistema EUDI.

Reúne a expertos, prestadores de servicios de confianza y profesionales que trabajan en la estandarización e implementación del marco eIDAS 2. El foco está en cómo se emitirán, validarán y usarán certificados e identidades digitales en los próximos años.

Kultuurikatel es la antigua central eléctrica de Tallinn. En sus instalaciones se rodó parte de Stalker de Tarkovsky, de ahí el nombre de la sala.

Lunes 14 por la noche — 10.º aniversario del Cloud Signature Consortium

18:00–22:00 · F-Hoone, Telliskivi 60a/5

El CSC celebra diez años con el lema “10 Years of Building Digital Trust — Together, Worldwide”.

Nació en 2016, coincidiendo con eIDAS, para definir un estándar abierto de firmas electrónicas remotas en la nube. Su API permite que las aplicaciones de firma y los QTSP se integren de forma interoperable. Hoy tiene más de 80 miembros en más de 40 países y su especificación está referenciada en los actos de ejecución relacionados con la EUDI Wallet.

F-Hoone está en Telliskivi Loomelinnak, otro espacio industrial reconvertido y uno de los centros creativos más vivos de la ciudad.

Martes 15 y miércoles 16 — Trust Services and eID Forum y CA Day (ENISA)

Kultuurikatel – Tallinn Creative Hub

Página del evento

El martes 15 se celebra la 12.ª edición del Trust Services and eID Forum, organizado por ENISA junto con la Comisión Europea. Es la cita anual de referencia para responsables políticos, prestadores de servicios de confianza, organismos de evaluación de la conformidad, supervisores e instituciones europeas y nacionales.En la agenda:

  • Estado de implantación de las EUDI Wallets en los Estados miembros
  • European Business Wallet
  • Relación del marco de identidad digital con el Cyber Resilience Act (CRA)
  • Situación de los servicios de confianza
  • Evolución de la estandarización
  • Efectos potenciales de la criptografía post-cuántica en la identidad digital

El miércoles 16 sigue el 18.º CA Day, organizado por D-Trust y TÜV NORD Cert, en el mismo recinto. Es la continuación natural: del debate de política y ecosistema al trabajo más específico de autoridades de certificación.

Jueves 17 y viernes 18 — AHWG de ENISA sobre la EUDI Wallet

Los días 17 y 18 participo en la reunión del Ad Hoc Working Group (AHWG) de ENISA sobre la certificación de las European Digital Identity Wallets.

Este grupo de expertos trabaja en el esquema candidato de certificación de ciberseguridad de las wallets y en los requisitos de seguridad de los prestadores de servicios relacionados. No es un congreso abierto, sino el trabajo técnico que después se traduce en el esquema europeo y en las evaluaciones que tendrán que pasar las wallets nacionales.

Por eso no podré asistir al PQC Migration Workshop del jueves 17 por la mañana en el mismo Kultuurikatel pqcsa.eu. El taller, organizado en el marco del proyecto PQCSA, aborda la migración a criptografía post-cuántica en firmas, autenticación y servicios de confianza. El tema está muy relacionado con lo que se discute esta semana (de hecho el propio Forum de ENISA incluye una sesión sobre PQC), pero coincide con el grupo de trabajo de la Wallet.

Por qué esta semana importa

En cuatro días se encadenan:

  1. estándares y autoridades de certificación (ETSI ESI),
  2. interoperabilidad de firmas en la nube (CSC),
  3. el foro europeo de eIDAS y servicios de confianza (ENISA + CA Day),
  4. el trabajo experto de certificación de la EUDI Wallet (AHWG).

Es una fotografía bastante completa del momento en que está Europa: de la estandarización a la certificación, de las firmas remotas a las wallets, y con la amenaza post-cuántica ya encima de la mesa.

Si también estás en Tallinn esos días, avísame.

Criptocalipsis, criptoagilidad y transición postcuántica: preparando el marco legal


La amenaza cuántica a la criptografía ha dejado de ser un debate académico para convertirse en un problema de gobierno, de cumplimiento y de responsabilidad de los administradores. Y ya empiezan a confirmarse movimientos regulatorios. Y esos movimientos no son solo nacionales: mientras España perfila su plan de migración, la Unión Europea prepara su propio Quantum Act y el Parlamento Europeo debate cómo convertir su liderazgo científico en liderazgo industrial y en soberanía tecnológica.

Durante años, la computación cuántica se consideró una promesa lejana y los riesgos para la criptografía serían una amenaza remota. Ese relato ha cambiado. Uno de los aspectos, el riesgo relevante para la seguridad de la información no es que exista mañana un ordenador cuántico capaz de romper la criptografía asimétrica actual con el Algoritmo de Shor (RSA, curva elíptica), sino un fenómeno que ya está ocurriendo hoy: el «recolecta ahora, descifra después» (harvest now, decrypt later). Un adversario puede capturar y almacenar hoy tráfico y datos cifrados para descifrarlos cuando disponga de esa capacidad. Todo dato con vida útil larga —historias clínicas, expedientes, secretos industriales, información clasificada— está, en la práctica, ya expuesto. De ahí que una palabra clave que representa la preparación para resistir los ataques es criptoagilidad: la capacidad de una organización de inventariar, sustituir y actualizar sus mecanismos criptográficos con rapidez y sin traumas.

1. El CCN marca el paso, con foco en el sector público

El Centro Criptológico Nacional (CCN) ha actualizado estos días su doctrina criptográfica para orientar la adopción de la criptografía postcuántica, con especial atención al sector público. La guía de buenas prácticas CCN-TEC 009, «Recomendaciones para una transición postcuántica segura» (julio de 2026), se suma a la CCN-STIC 221 de mecanismos criptográficos autorizados (noviembre de 2025) y al aviso expreso del CCN-CERT sobre los graves riesgos que la amenaza cuántica supone para la seguridad de la información y la llamada a prepararse frente a ella. El mensaje institucional es inequívoco: la migración no admite demoras y debe planificarse ya, empezando por inventariar qué se protege, con qué algoritmos y durante cuánto tiempo.

En el plano técnico, el destino está razonablemente definido: los estándares de criptografía postcuántica del NIST ya publicados: FIPS 203 (ML-KEM), FIPS 204 (ML-DSA) y FIPS 205 (SLH-DSA) y el FIPS 206 (FN-DSA) pendiente de publicar, fijan los algoritmos de referencia, y organismos como ENISA y ETSI vienen empujando la migración. Lo difícil no es elegir el algoritmo, sino gobernar la transición en organizaciones con miles de sistemas y dependencias.

2. Hacia una cobertura legal: norma y sentido de urgencia

Lo relevante de este momento es que la iniciativa técnica está recibiendo cobertura legal. Se prepara una norma —previsiblemente un real decreto— que dé amparo jurídico a la transición postcuántica y, sobre todo, transmita sentido de urgencia a administraciones y operadores. No es un gesto aislado: en el 40.º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, en Santander, el Gobierno anunció un plan de migración a criptografía postcuántica con horizonte de inicio en torno a 2030-2031 para los sistemas más críticos, articulado en cuatro ejes: inventario de sistemas a migrar (empezando por la Administración General del Estado), calendario de transición por criticidad de los datos, impulso de un ecosistema empresarial español y regulación y apoyo al desarrollo tecnológico propio, con el CCN como interlocutor técnico. Que se hable de calendario y de norma es la señal de que la criptoagilidad pasa de recomendación a obligación gestionada.

3. Las Cortes también analizan el riesgo

El impulso no es solo del Ejecutivo. En sede parlamentaria, la Comisión Mixta de Seguridad Nacional (Congreso-Senado) constituyó una Ponencia de análisis de las amenazas en el ciberespacio, en la era de la Inteligencia Artificial y la Computación Cuántica —creada el 19 de septiembre de 2024—, cuyo informe de riesgos y recomendaciones se aprobó el 24 de marzo de 2026. Que las Cortes hayan analizado formalmente estos riesgos —incluidos, de forma destacada, los que la computación cuántica proyecta sobre la criptografía— y hayan emitido recomendaciones es una señal potente: el asunto ha dejado de ser un tecnicismo del CISO para convertirse en materia de política pública y, potencialmente, de futura legislación.

4. Banca y DORA: la criptoagilidad como deber de buena administración

En el sector financiero, el marco ya existe y se llama DORA (Reglamento (UE) 2022/2554 de resiliencia operativa digital, aplicable desde el 17 de enero de 2025). DORA obliga a las entidades a una gestión rigurosa del riesgo TIC —incluidos el cifrado y la protección de datos— y crea el terreno natural para desarrollar iniciativas de criptoagilidad ante la inminencia del riesgo cuántico. Y lo hace con una lectura que interesa subrayar: la preparación frente a estos riesgos forma parte del deber de diligencia de los administradores, de lo que cabe llamar una «buena administración» digital. No anticipar un riesgo conocido, documentado por los organismos técnicos y con estándares ya disponibles, es difícilmente defendible desde el punto de vista de la responsabilidad de administradores y directivos. El énfasis, además, está en la protección de los usuarios bancarios, cuyos datos y operaciones no pueden quedar expuestos a la ventana del «recolecta ahora, descifra después».

5. El ecosistema español y AMETIC

La otra cara de la moneda es industrial: el sector de la computación cuántica se está desarrollando en España, y sus principales empresas se agrupan en torno al grupo de trabajo de Tecnologías Cuánticas de AMETIC. En el 40.º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones (Santander, #SANTANDER40, septiembre de 2026), AMETIC entregó sus Premios de Tecnologías Cuánticas 2026 —con reconocimientos a Kilimanjaro Quantum Tech y GMV— y concedió una mención especial a Garrigues por su coautoría de un informe pionero a nivel internacional sobre regulación, ética y gobernanza de las tecnologías cuánticas, acompañado del lanzamiento de un observatorio digital de acceso libre. Es un reconocimiento significativo, porque subraya algo que a veces se pasa por alto: la transición postcuántica no es solo un reto criptográfico, sino también jurídico y ético —gobernanza del riesgo, responsabilidad, protección de derechos— y ese marco hay que construirlo con rigor.

6. La dimensión europea: el Parlamento Europeo y el futuro Quantum Act

El movimiento no se limita a España. A comienzos de septiembre de 2026, el Parlamento Europeo acogió el encuentro de alto nivel «Europe’s Quantum Moment: From Lab to Leadership», organizado por el eurodiputado Sergey Lagodinsky, que reunió a representantes de la Comisión, el Consejo y el propio Parlamento con investigadores, líderes empresariales e inversores del ámbito cuántico. El diagnóstico compartido fue nítido: Europa es líder indiscutible en ciencia cuántica (aporta en torno al 80 % de los componentes que se emplean en los ordenadores cuánticos europeos), pero corre el riesgo de no traducir esa excelencia en tejido industrial. Tommaso Calarco, secretario del Consejo Asesor de Alto Nivel sobre Tecnologías Cuánticas, lo resumió en tres palabras: «dinero, velocidad y hacer las cosas juntos» y en una advertencia: «este es el último tren que pasa para Europa».

Sobre esa urgencia se proyecta el futuro Quantum Act, la norma europea que la Comisión prevé presentar hacia finales de 2026, con posible deslizamiento a 2027. No se concibe como una regulación restrictiva, sino como un «marco habilitador» que se apoya en la Estrategia Cuántica Europea y complementa iniciativas como el Chips Act, EuroHPC o IRIS². Persigue tres objetivos: impulsar la investigación y la innovación, escalar la capacidad industrial (líneas piloto e instalaciones de diseño y fabricación) y reforzar la resiliencia de la cadena de suministro y su gobernanza. Su consulta pública previa (la call for evidence) invitó expresamente a contribuir, entre otros, a los expertos en ciberseguridad y a los organismos de normalización, lo que enlaza directamente con el hilo de este artículo: la soberanía cuántica europea no es solo cuestión de fabricar hardware, sino también de gobernar la criptografía que protege los datos europeos.

Ahí es donde ambas caras de la moneda se encuentran. La cara industrial (consolidar un ecosistema hoy fragmentado en unas 78 startups sin campeones europeos comparables a Microsoft, Google o IBM, como reconoció Thomas Skordas de la DG CNECT) y la cara defensiva (la criptoagilidad y la transición postcuántica) forman parte del mismo objetivo de autonomía estratégica: «Europa puede liderar; podemos abastecernos a nosotros mismos; podemos decidir por nosotros mismos», en palabras de Cecile Perrault del «European Quantum Industry Consortium». El reto, además del capital (unos 2.000 millones de euros invertidos por la UE entre 2020 y 2025, más cerca de 9.000 millones de los Estados miembros), es de coordinación y de talento: como advirtió la profesora Eleni Diamanti, «el talento va donde están los líderes globales, no solo donde está el dinero». Para las organizaciones españolas, el mensaje es doble: el marco de referencia de la transición postcuántica ya no es únicamente el CCN o DORA, sino también un futuro Quantum Act que situará la seguridad, la resiliencia y la gobernanza cuánticas en el centro de la política industrial europea.

7. De la doctrina a la práctica: formación y acompañamiento

Garrigues es el principal accionista de EADTrust, y esa combinación —firma jurídica de referencia y agencia especializada en confianza digital— es exactamente la que hace falta para traducir todo lo anterior en acción. Desde EADTrust desarrollamos formación «In Company» que describe el marco legal que impulsa la adopción de la criptoagilidad: qué exige el CCN, qué implica DORA, qué responsabilidad recae en los administradores y cómo se convierte todo eso en un plan de inventario, priorización y migración criptográfica realista. Porque el obstáculo, en la mayoría de las organizaciones, no es la falta de algoritmos, sino la falta de gobernanza: quién es responsable, con qué calendario, con qué evidencias y bajo qué obligaciones.

Formación y Servicios Profesionales de EADTrust

La criptoagilidad y la transición postcuántica ya no son un ejercicio de futuro: el CCN marca el paso, se prepara cobertura normativa, el Senado analiza la necesidad de regular y DORA convierte la preparación en un deber de buena administración. En EADTrust (European Agency of Digital Trust) participada mayoritariamente por Garrigues, distinguida con una mención especial en los Premios de Tecnologías Cuánticas 2026 de AMETIC por su informe sobre regulación, ética y gobernanza de las tecnologías cuánticas, ayudamos a empresas y organismos a anticiparse.

Ofrecemos:

  • Formación «In Company» sobre computación cuántica y el marco legal que impulsa la criptoagilidad, con dos ponentes complementarios:
    • Jorge Christen, creador de la metodología ENSAR (Experience-Name-Speak-Apply-Repeat), lleva a los asistentes desde no saber nada de física cuántica hasta programar programas sencillos en el simulador de computación cuántica de IBM, sin requerir conocimientos previos.
    • Ainhoa Inza aborda el marco legal, la estandarización del NIST, la descripción de los algoritmos criptográficos (clásicos y postcuánticos) y el marco de criptoagilidad (CCN, DORA, responsabilidad de los administradores y hoja de ruta postcuántica).
  • Servicios profesionales de acompañamiento: análisis de impacto normativo, inventario de activos criptográficos, plan de criptoagilidad y priorización de la migración por criticidad.

Si tu organización puede verse impactada por la computación cuántica —sector público, banca y finanzas, sanidad, infraestructuras críticas o cualquier tratamiento de datos con vida útil larga—, hablemos. Contacta por correo electrónico en info@eadtrust.com o por teléfono en el 917 160 555 (también 902 365 612). Más información en eadtrust.com.

Fuentes

Modalidades de computación cuántica


Uno de los aspectos que tratamos en los Seminarios de Computación Cuántica y Criptografía Postcuántica de EADTrust es identificar las principales familias tecnológicas que hoy compiten por convertirse en la plataforma cuántica dominante.

La imagen que suele venir a la mente -ese ordenador repleto de tubitos dorados, los criostatos que enfrían qubits superconductores a décimas de grado sobre el cero absoluto- es solo una de ellas. En realidad hay al menos ocho enfoques distintos, cada uno nacido en un contexto diferente, con ventajas propias y cuellos de botella muy concretos. La carrera no tiene un ganador claro: mientras IBM y Google apuestan por superconductores, IonQ y Quantinuum perfeccionan los iones atrapados, PsiQuantum construye chips fotónicos a escala de wafer y Microsoft persigue los esquivos qubits topológicos. Lo que sigue es un mapa de ese territorio.

1. Qubits superconductores (superconducting qubits – circuitos basados en uniones Josephson)

Son hoy la tecnología más madura. Se basan en circuitos eléctricos que, enfriados a temperaturas de milikelvin mediante criostatos, exhiben comportamiento cuántico gracias a los pares de Cooper y las uniones Josephson. IBM, Google, Rigetti y Amazon (con sus variantes de cat qubits) llevan años acumulando experiencia en esta familia, lo que se traduce en recuentos de qubits ya en los cientos y operaciones extremadamente rápidas —del orden de nanosegundos.

El precio de esa velocidad es doble: los tiempos de coherencia son muy cortos, lo que obliga a corregir errores de forma intensiva, y la refrigeración criogénica necesaria es costosa y difícil de escalar. Cualquier tecnología que opere a temperatura ambiente parte con ventaja logística frente a los superconductores, aunque todavía ninguna les iguala en madurez global.

2. Iones atrapados (trapped ions)

En lugar de fabricar circuitos artificiales, este enfoque usa directamente la naturaleza: átomos ionizados suspendidos en trampas electromagnéticas y manipulados con láseres. IonQ y Quantinuum (la joint venture de Honeywell y Cambridge Quantum) son los principales exponentes.

Lo que destaca de esta tecnología es su precisión. La fidelidad de las operaciones lógicas supera el 99,9 % y los tiempos de coherencia son mucho más largos que los de los superconductores, lo que la hace especialmente atractiva para la corrección de errores cuánticos. Además, todos los qubits están interconectados entre sí de forma nativa (all-to-all connectivity), algo que otras arquitecturas solo consiguen mediante costosos swaps de puertas.

Su limitación más evidente es la velocidad: donde los superconductores operan en nanosegundos, las puertas de iones pueden tardar microsegundos o incluso milisegundos. Escalar a centenares o miles de qubits también resulta complejo por la delicadeza del control láser requerido.

3. Qubits fotónicos (photonic qubits)

En vez de usar partículas cargadas o circuitos criogénicos, este enfoque codifica la información en fotones —partículas de luz— mediante enfoques de computación basada en medición (measurement-based quantum computing) o en variables continuas. PsiQuantum, Xanadu y la francesa Quandela son empresas representativas.

La gran ventaja es inmediata: los fotones no necesitan frío ni trampas, así que estos sistemas operan a temperatura ambiente y se integran de forma natural con la infraestructura de fibra óptica existente, lo que los hace muy prometedores para la computación cuántica distribuida y las redes cuánticas. Las velocidades de operación son también muy altas.

La contrapartida es que los fotones son difíciles de retener: la pérdida de fotones en los circuitos es alta y muchas operaciones son probabilísticas, lo que obliga a repetir los cálculos muchas veces. La corrección de errores resulta más compleja que en iones o superconductores, aunque la apuesta de PsiQuantum es que la fabricación en oblea de silicio a gran escala compensará estas ineficiencias con volumen.

4. Átomos neutros (neutral atom qubits / interacción Rydberg)

Similar en espíritu a los iones atrapados, pero usando átomos neutros —sin carga eléctrica— atrapados en pinzas ópticas individuales o en retículas láser. Las interacciones entre qubits se activan excitando los átomos a estados de Rydberg, de altísima energía. QuEra (surgida del MIT y Harvard), Pasqal y Atom Computing son los nombres más conocidos.

El potencial de escalabilidad es notable: se han demostrado ya arrays de miles de átomos, y la capacidad de reconfigurar dinámicamente la posición de los qubits abre posibilidades únicas para la simulación cuántica analógica. Los tiempos de coherencia son razonables y no se requieren las complejas trampas electromagnéticas de los iones.

La fidelidad de las puertas lógicas todavía queda por debajo de lo que alcanzan los iones atrapados, y el control óptico preciso es intrincado. Como plataforma de computación universal basada en puertas (gate-based), está menos madura que los superconductores, aunque avanza a gran velocidad.

5. Qubits de espín en silicio (silicon spin qubits)

Usan el espín de electrones o de núcleos atómicos confinados en puntos cuánticos (quantum dots) fabricados en silicio. La apuesta de fondo es poderosa: si los qubits se pueden fabricar con la misma tecnología CMOS que se usa en los chips clásicos, la ruta hacia millones de qubits podría ser mucho más directa que con cualquier otra tecnología. Intel, Quantum Motion y SpinQ son representantes de este enfoque.

La integración potencial con la electrónica convencional es su principal baza, junto con la posibilidad de operar a temperaturas algo más elevadas que los superconductores de nitrógeno líquido, aunque todavía criogénicas.

El reto es que aún es una tecnología temprana: el número de qubits demostrados con alta fidelidad es limitado, el ruido nuclear del entorno del silicio afecta a la coherencia, y el control preciso de espines individuales en chips densos presenta dificultades técnicas considerables.

6. Qubits topológicos (topological qubits – basados en fermiones de Majorana)

Es la apuesta más radical y la que genera más expectativas y controversia a partes iguales. La idea es construir qubits que sean intrínsecamente resistentes a los errores, no a través de corrección activa sino gracias a propiedades topológicas de ciertos materiales: en concreto, los denominados fermiones de Majorana, que emergen en nanowires semiconductores bajo condiciones específicas. Microsoft lidera este camino con su chip Majorana 1 —y el más reciente Majorana 2— en el marco de su programa Azure Quantum.

Si funcionan como se espera en teoría, estos qubits requerirían órdenes de magnitud menos recursos de corrección de errores que cualquier otra tecnología, lo que los convertiría en candidatos naturales para la computación tolerante a fallos a largo plazo.

El problema es que son extremadamente difíciles de fabricar y de verificar experimentalmente —hubo incluso una retractación polémica de un artículo de Nature en 2021 sobre su observación—, y la comunidad científica no ha alcanzado aún consenso sobre si los dispositivos actuales exhiben genuinamente las propiedades topológicas reclamadas. En cualquier caso, es una tecnología en estadios muy tempranos comparada con superconductores o iones.

7. Centros NV en diamante (nitrogen-vacancy centers / NV centers)

Los centros de vacancia de nitrógeno (NV) son defectos puntuales en la red cristalina del diamante: una vacante atómica junto a un átomo de nitrógeno sustituyendo a un carbono. El espín de los electrones asociados a este defecto puede usarse como qubit, manipulado con microondas y leído ópticamente. Quantum Brilliance es la empresa más activa en su comercialización; también se investigan ampliamente en grupos académicos.

Su característica más llamativa es que operan a temperatura ambiente, lo que elimina la necesidad de criostatos. Además, los qubits NV individuales tienen alta fidelidad y son versátiles: sirven también como sensores cuánticos de campos magnéticos o como nodos de memoria en redes cuánticas.

La dificultad es escalar. Acoplar múltiples qubits NV entre sí de forma eficiente sigue siendo un problema abierto, la lectura óptica es ineficiente (muchos fotones se pierden), y las velocidades de operación son lentas comparadas con fotónica o superconductores.

8. Recocido cuántico (quantum annealing)

Es el único enfoque de esta lista que ya está comercialmente desplegado a gran escala. D-Wave Systems, su principal exponente, ofrece sistemas con miles de «qubits» —aunque de naturaleza diferente a los qubits lógicos universales— desde hace más de una década. En lugar de ejecutar circuitos de puertas, el recocido cuántico evoluciona lentamente el estado de un sistema físico para minimizar una función de energía, lo que lo hace especialmente apto para problemas de optimización combinatoria: logística, planificación, finanzas.

Su accesibilidad práctica hoy es real: empresas como Volkswagen, Mastercard o la NASA han explorado aplicaciones concretas. Sin embargo, su alcance es fundamentalmente limitado: no es una computadora cuántica universal, no puede ejecutar algoritmos como Shor o Grover en su forma general, y la ventaja cuántica demostrable sobre los mejores algoritmos clásicos sigue siendo objeto de debate académico.

And the winner is…

No existe una tecnología ganadora, al menos por ahora. Cada familia tiene fortalezas que las demás envidian y debilidades que sus competidoras explotan. Lo más probable es que el camino hacia la computación cuántica tolerante a fallos (fault-tolerant quantum computing) no lo recorra una única plataforma, sino arquitecturas híbridas o modulares que combinen lo mejor de varios enfoques: la madurez y velocidad de los superconductores, la fidelidad de los iones, la escalabilidad de los átomos neutros, la integración fotónica para comunicación y la estabilidad inherente —si se confirma— de los qubits topológicos.

El campo avanza a una velocidad inusual, y lo que hoy es un cuello de botella puede dejar de serlo en dos o tres años. Por eso conviene no apostar demasiado pronto por un solo caballo.

Contacte con EADTrust si está analizando si su organización puede beneficiarse de la adopción de tecnologías cuánticas. Nuestros consultores ayudarán a identificar las modalidades más prometedoras para su caso de uso y las empresas que las están implementando.

Llame al +34 91 7160555 o escríbanos a info (at) eadtrust.com

Webinar “Criptografía postcuántica para resistir la Computación Cuántica”, el 28 de mayo de 2026


Actualización del 30 de mayo de 2026.

El 28 de mayo de 2026 se llevó a cabo un webinar coordinado por EADTrust para explicar cómo preparar organizaciones, infraestructuras y servicios digitales para la transición a la criptografía postcuántica (PQC) ante el avance acelerado de la computación cuántica.

Se trataron fundamentos, mercado, riesgos, estándares, legislación y una hoja de ruta práctica para iniciar la migración desde la criptografía cuántica hacia la postcuántica.

Todavía es posible inscribirse y acceder a la sesión grabada.

🧭 Objetivo del webinar

Dar a los asistentes una visión completa sobre:

  • Qué es la computación cuántica y su estado real de madurez.
  • Qué oportunidades abre para sectores clave.
  • Por qué supone un riesgo urgente para los algoritmos RSA/ECC y la criptografía actual.
  • Qué algoritmos PQC están siendo estandarizados (NIST FIPS 203/204/205).
  • Cómo iniciar la transición: inventario criptográfico, crypto‑agility, despliegues híbridos y roadmap.

👥 Ponentes

  • Antonio Peris — CoFounder, QCentroid
  • Ainhoa Inza — Directora de Servicios Profesionales y Cumplimiento, EADTrust
  • Julián Inza — Presidente, EADTrust
  • Jorge Christen — Profesor universitario en la Universidad de Monterey (México). Creador de la metodología ENSAR, esencial para entender los fundamentos de la física cuántica que llevan finalmente a realizar los primeros «programas» de computación cuántica»

🗓️ Fecha y horario

28 de mayo de 2026 8:00 México | 9:00 Bogotá | 10:00 Miami | 11:00 Buenos Aires | 16:00 Madrid

La hora está pensada para faciltar la asistencia desde Iberoamérica.

📚 Qué contaremos

  • Fundamentos de computación cuántica.
  • Casos de uso reales y oportunidades de mercado.
  • Riesgos para la criptografía convencional (Shor, Grover, HNDL).
  • Impacto en TLS, PKI, firma electrónica, blockchain y eIDAS.
  • Estado actual de la estandarización PQC (ML‑KEM, ML‑DSA, SLH‑DSA, FN‑DSA).
  • Normativa y recomendaciones: NIST, CCN, ETSI, UE (CRA, NIS2, eIDAS 2.0).
  • Metodología práctica para iniciar la migración.

🕒 Agenda resumida

1. Bienvenida e introducción (Ainhoa Inza)

Contexto, urgencia (“¡hay prisa!”), encuesta inicial y reglas de interacción.

2. Fundamentos de la Computación Cuántica (Jorge Christen)

Bits vs qubits, superposición, entrelazamiento, estado tecnológico 2025‑2026.

3. Mercado cuántico: oportunidades y aplicaciones (Antonio Peris)

Tamaño del mercado, casos sectoriales (finanzas, salud, energía, logística), ROI y retos.

4. Legislación y recomendaciones de organismos internacionales (Julián Inza)

ENISA, Unión Europea, NIST, CNI-CCN, ETSI. Senado de España, NIS2, DORA, eIDAS2, CRA, Recomedación (UE) 2024/1101, TLS híbrido con criptografía postcuántica. , CCN-TEC-009, IEEE P1363.3, NIS Cooperation Group, Normalización de algoritmos.

5. PQC, Criptografía y estándares (Ainhoa Inza)

Algoritmos.RSA, ECC, HASH, lattice, , code-based; librerías; implementaciones. arboles de Merkle. algoritmo de Shor, Algoritmo de Grover. Herramientas de inventario criptográfico y herramientas para el despliegue de nuevos sistemas de criptotografía.

Estrategias de migración

6. Mesa redonda, Q&A y cierre

Mensaje clave: “El criptocalipsis no es ciencia ficción… hay prisa.” Próximos pasos y recursos adicionales.

Inscribete, queda poco tiempo

Mejoras del algoritmo TLS 1.3 para resistir la amenaza de la computación cuántica


«Criptocalipsis» o «Q-day»

En el sector de la ciberseguridad a menudo preferimos anticiparnos a las amenazas. Por eso se ha acuñado el término «Criptocalipsis» —ese momento teórico en el que un ordenador cuántico sea lo suficientemente potente como para romper en poco tiempo la criptografía asimétrica que protege Internet (la base de los algoritmos de cifrado asimétrico y de firma electrónica como RSA y ECC)— .

A ello ha contribuido las recomendaciones de los organismos de estandarización (IETF, NIST, ETSI, ISO) y los grandes proveedores de infraestructura que se toman en serio los riesgos detectados .

Y el riesgo actual tiene un nombre técnico bastante inquietante: «Harvest Now, Decrypt Later» (Recolectar ahora, descifrar después).

Cabe pensar que el tráfico cifrado que circula hoy por las redes podría estar siendo recogido y almacenado masivamente por organismos de algunos estados o por grandes organizaciones delictivas con recursos económicos a su disposición.

La información que se guarda cifrada, sin conocer la clave de descifrado, parece poco útil, pero dentro de 5, 10 o 15 años, cuando llegue el llamado «Q-Day» (el día que un ordenador cuántico relevante esté operativo), esa «caja fuerte» de datos grabados hoy podría abrirse en espacios de tiempo cortos usando el algoritmo de Shor.

Si la confidencialidad de los datos de las empresas y organismos (secretos industriales, comunicaciones diplomáticas, datos médicos a largo plazo) debe durar más de una década, la criptografía convencional podría no ser suficiente.

Uno de los usos del cifrado se da en las comunicaciones seguras de los browsers o navegadores con los sitios web que tendrán instalado un certificado para que se pieda activar esa comunicación cifrada.

El protocolo utilizado se llamaba antiguamente SSL pero ya no se usa esa denominación porque ese protocolo incluía importantes vulnerabilidades, que se han resuelto posteriormente.

Ahora se emplea el protocolo TLS , la evolución del SSL, pero tampoco vale cualquier versión. No valen la versiones anteriores a la 1.2 y pronto dejará de utilizarse esta, conforme se generalice la versión TLS 1.3.

Y en el protocolo se usa un certificado X.509 en el servidor en base al cual se gestiona el intercambio de claves

  1. Si un ataque en base a computación cuántica desvelara la clave privada del certificado, el atacante podría suplantar el servidor (lo que requeriría más operaciones para la suplantación como atacar los DNS). Incluso si eso sucede, habría indicios que permitirían al propietario del servidor web legítimo detectarlo y reaccionar.
  2. La Confidencialidad de las comunicaciones se basa en el intercambio de claves de cifrado: Si un ataque en base a computación cuántica desvelara la clave de cifrado, de un intercambio de información del pasado (preservada por el atacante), podría descifrar todo el intercambio de información.

Por eso, la prioridad del IETF en su actualización del protocolo ha sido blindar el intercambio de claves. Y ya está publicado como estándar.

Enfoque híbrido del intercambio de claves: compatibilidad y reforzamiento

El reto en el intercambio de claves en TLS es que el objetivo de usar nuevos algoritmos postcuánticos (PQC) como Kyber (ahora estandarizado por NIST como ML-KEM), debería ser compatible con el uso de algoritmos muy probados como RSA o las Curvas Elípticas (ECC). ¿Qué pasa si al profundizar en los nuevos algoritmos se descubre una vulnerabilidad matemática no detectada en los análisis previos?

La respuesta del IETF en el reciente estándar para TLS 1.3 es el pragmatismo puro: el Intercambio de Claves Híbrido.

La idea es simple y práctica: no sustituir lo viejo por lo nuevo, sino usar ambos simultáneamente. Es una estrategia de «compatibilidad y refuerzo». Para que un atacante rompa la sesión, tendría que romper a la vez la criptografía clásica (X25519, híper probada) Y la nueva criptografía postcuántica (Kyber). Si el ordenador cuántico no da con la clave, nos protege la criptografía clásica. Si el ordenador cuántico expone la clave basada en criptografía clásica, nos protege la basada en criptografía postcuántica.

3. Cómo funciona el nuevo «Handshake» TLS 1.3 Híbrido

¿Cómo se modifica un protocolo tan establecido como TLS 1.3 para negociar dos tipos de criptografía radicalmente distintos en una sola ida y vuelta, sin perder eficiencia?

El cambio ocurre en las extensiones clave del handshake inicial:

A. El Cliente propone (ClientHello)

En un TLS 1.3 normal, el cliente usa la extensión supported_groups para decir «soporte la curva elíptica X25519» y la extensión key_share para enviar «aquí tienes mi mitad de la clave pública X25519».

En el nuevo TLS híbrido, el cliente da un paso más:

  1. En supported_groups, indica soporte para nuevos identificadores «compuestos», por ejemplo, uno que significa específicamente «X25519 combinado con Kyber768».
  2. En el key_share, el cliente no envía solo una clave. Envía un paquete concatenado: [Su clave pública X25519] + [Su clave pública Kyber].

B. El Servidor elige (ServerHello)

El servidor recibe la propuesta. Si soporta ese grupo híbrido y decide usarlo:

  1. Selecciona el grupo compuesto.
  2. Genera sus propias claves para ambos algoritmos.
  3. Realiza la operación clásica Diffie-Hellman con la parte X25519.
  4. Utiliza el mecanismo de Encapsulación de Clave (KEM) de Kyber para generar un «secreto compartido» y encapsularlo para el cliente.
  5. Devuelve en su ServerHello el paquete: [Su clave pública X25519] + [El criptograma encapsulado de Kyber].

C. La Magia: La Derivación de la Clave Maestra

Este es el punto crítico. Al final de este intercambio, tanto cliente como servidor tienen en sus manos dos secretos compartidos distintos:

  • El secreto resultante del intercambio clásico (ECDH).
  • El secreto compartido desencapsulado del intercambio postcuántico (KEM).

El estándar dicta que el key schedule de TLS 1.3 (la «coctelera» criptográfica que deriva las claves finales de cifrado simétrico AES o ChaCha20) debe combinar ambos secretos. Se introducen los dos ingredientes en la función de derivación.

El resultado matemático es fundamental: la clave de sesión final resultante depende criptográficamente de ambos secretos. Si un atacante cuántico logra romper la parte de X25519 en el futuro, no le servirá de nada, porque le falta el ingrediente de Kyber para poder reconstruir la clave de sesión. La confidencialidad futura queda asegurada hoy.

4. Una nota sobre el futuro de la Autenticación (Firmas y Certificados)

Los lectores más atentos notarán que solo hemos hablado del intercambio de claves. ¿Qué pasa con el certificado que presenta el servidor para autenticarse?

A día de hoy, ese certificado (el que emiten prestadores como EADTrust o Google) sigue utilizando firmas clásicas RSA o ECDSA. Como se ha indicado al principio, esto se considera un riesgo aceptable temporalmente, ya que romper esto solo permite ataques en tiempo real, no descifrado retroactivo.

La migración a certificados con firmas postcuánticas es un desafío logístico mucho mayor que implicará actualizar todas las raíces de confianza en navegadores y sistemas operativos.

Cuando llegue ese momento, la industria se debate entre varios candidatos del NIST. Mientras que Dilithium (ML-DSA) parece el estándar para propósito general, para casos de uso específicos como la firma de documentos y PDF, FALCON se perfila como una opción técnicamente superior debido a su eficiencia y al tamaño extremadamente compacto de sus firmas, algo crítico para no engordar innecesariamente los documentos electrónicos a largo plazo.