Archivo de la categoría: Criptografía postcuántica (PQC)

Cumplir a la vez NIS2, CRA, DORA, CER y la Ley de IA: el GRC como hilo conductor


Hace un año repasé en este blog los retos de adecuación a las normas NIS2, CRA, CER y DORA. Desde entonces he hablado de ellas con partners y clientes en el roadshow NIS2 & DORA de Ingram Micro, en Madrid, Barcelona, Málaga y, este octubre, en Bilbao. La pregunta que más se repite en el turno de preguntas no es «¿qué dice cada norma?», sino «¿cómo cumplo todas a la vez sin montar cinco proyectos distintos?».

En 2026 la lista se ha alargado con el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act), y varias fechas se han movido. Este artículo actualiza el calendario y propone una respuesta práctica a esa pregunta: tratar el cumplimiento como un único sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC), con un mapa de controles común para todas las normas.

Qué ha cambiado desde 2025

En un año, tres normas han empezado a exigir cosas nuevas y dos siguen esperando su ley española. DORA se aplica desde enero de 2025; la notificación de vulnerabilidades del CRA, desde septiembre de 2026; y las reglas de transparencia del AI Act, desde agosto de 2026. NIS2 y CER, en cambio, siguen sin transponer en España, y el alto riesgo del AI Act se ha aplazado a 2027 y 2028. A eso se suma la disolución de las Cortes el 6 de octubre, con elecciones generales el 29 de noviembre: los proyectos de ley españoles sobre entidades críticas y sobre inteligencia artificial han decaído y vuelven a la casilla de salida.


Calendario de NIS2, DORA, CER, CRA y AI Act: hitos de 2024 a 2028. La línea discontinua marca noviembre de 2026.

La línea discontinua marca el dia de hoy: todo lo que queda a su izquierda ya debería estar resuelto.

Norma por norma

Cada norma mira el riesgo digital desde un ángulo distinto: la entidad, el producto, el sector financiero, la infraestructura física o el algoritmo.

NIS2: la ciberseguridad de la organización

La Directiva (UE) 2022/2555 obliga a las entidades esenciales e importantes de 18 sectores a gestionar sus riesgos de ciberseguridad y a notificar los incidentes significativos: alerta temprana en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final en un mes. Exige que los órganos de dirección aprueben las medidas, se formen y respondan de su cumplimiento.

En España seguimos sin ley. El anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad se aprobó en primera vuelta en enero de 2025, pero nunca llegó a remitirse a las Cortes como proyecto de ley, y en julio de 2026 la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por no transponer la directiva. Tras la disolución de las Cortes, su futuro depende del Gobierno que salga de las elecciones. Mientras tanto siguen vigentes el Real Decreto-ley 12/2018 y el Esquema Nacional de Seguridad, y muchas empresas españolas ya reciben exigencias NIS2 por contrato de clientes de otros países que sí la han transpuesto. Pero el terreno no está vacío.

Que no haya ley no significa que no haya obligaciones. El Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, de 17 de octubre de 2024, desarrolla NIS2 para once tipos de proveedores digitales: servicios DNS, registros de dominios de primer nivel, computación en nube, centros de datos, redes de distribución de contenidos, servicios gestionados y de seguridad gestionada, mercados en línea, motores de búsqueda, redes sociales y prestadores de servicios de confianza. Al ser un reglamento, es directamente aplicable y no necesita transposición, como ya comenté a propósito del roadshow de Ingram Micro.

Su anexo detalla, en trece secciones, las medidas técnicas y metodológicas que se esperan: política de seguridad, gestión de riesgos, gestión de incidentes, continuidad, cadena de suministro, control de accesos o criptografía, entre otras. También fija cuándo un incidente es significativo, por ejemplo una pérdida económica directa superior a 500.000 euros o al 5 % de la facturación anual, o un servicio en la nube indisponible más de 30 minutos. Para cualquier otra empresa es, además, la mejor guía disponible de lo que un supervisor considerará «medidas adecuadas» cuando llegue la ley española.

CRA: la seguridad del producto

El Reglamento (UE) 2024/2847, de ciberresiliencia, se dirige a fabricantes, importadores y distribuidores de productos con elementos digitales, del software al dispositivo conectado. Exige seguridad desde el diseño, gestión de vulnerabilidades durante todo el ciclo de vida, actualizaciones de seguridad y una lista de componentes (SBOM).

Desde el 11 de septiembre de 2026 ya hay que notificar las vulnerabilidades explotadas activamente y los incidentes graves que afecten a un producto: alerta en 24 horas, notificación en 72 horas e informe final, a través de la plataforma única de notificación de ENISA. El resto de obligaciones, incluido el marcado CE con requisitos de ciberseguridad, se aplica desde el 11 de diciembre de 2027.

DORA: la resiliencia operativa del sector financiero

El Reglamento (UE) 2022/2554 se aplica desde el 17 de enero de 2025 a bancos, aseguradoras, gestoras, entidades de pago y proveedores de criptoactivos. Pide un marco de gestión del riesgo TIC aprobado por el consejo, notificación de incidentes graves, pruebas de resiliencia (incluidas pruebas de penetración basadas en amenazas para las entidades más relevantes) y un control estricto de los proveedores TIC, con registro de información de todos los contratos.

En noviembre de 2025 las autoridades europeas de supervisión publicaron la primera lista de proveedores TIC críticos, que pasan a supervisión europea directa. Para el resto de proveedores de la banca, DORA llega por contrato: cláusulas obligatorias, derecho de auditoría y planes de salida.

CER: la resiliencia física de las entidades críticas

La Directiva (UE) 2022/2557 amplía la protección de infraestructuras críticas a toda amenaza que pueda interrumpir un servicio esencial: catástrofes naturales, sabotaje, terrorismo, crisis sanitarias o fallos en la cadena de suministro. Las entidades designadas como críticas deben evaluar sus riesgos, aprobar un plan de resiliencia y notificar los incidentes en 24 horas.

El Gobierno llevó al Congreso en marzo de 2026 el proyecto de Ley de Protección y Resiliencia de Entidades Críticas, que designaba a la Secretaría de Estado de Seguridad como autoridad competente y convertía el CNPIC en CNPREC. Preveía nueve meses para la evaluación de riesgos tras la designación, seis para el plan de resiliencia y multas de hasta 10 millones de euros o el 2 % de la facturación mundial. La parte de ciberseguridad de estas entidades se remitía a NIS2. El proyecto decayó con la disolución de las Cortes y tendrá que aprobarse y presentarse de nuevo en la próxima legislatura. Mientras tanto sigue vigente la Ley 8/2011 de protección de infraestructuras críticas, y el plazo europeo para identificar a las entidades críticas, julio de 2026, ya ha vencido.

AI Act: el riesgo del algoritmo

El Reglamento (UE) 2024/1689 clasifica los sistemas de IA por nivel de riesgo. Las prácticas prohibidas y la obligación de alfabetización en IA rigen desde febrero de 2025; las obligaciones de los modelos de uso general, desde agosto de 2025; y las de transparencia del artículo 50 (avisar de que se habla con una IA, marcar el contenido sintético), desde el 2 de agosto de 2026.

El paquete ómnibus digital, publicado en julio de 2026 como Reglamento (UE) 2026/1744, aplazó las obligaciones de los sistemas de alto riesgo: al 2 de diciembre de 2027 los del anexo III (empleo, solvencia crediticia, educación, biometría, servicios esenciales) y al 2 de agosto de 2028 los integrados en productos regulados. El aplazamiento da aire, pero no cambia lo que hay que preparar: inventario de sistemas, gestión de riesgos, gobernanza de datos, supervisión humana, registros y ciberseguridad del propio sistema. En España, la autoridad de supervisión es la AESIA. El Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, que debía completar el reparto de autoridades y el régimen sancionador nacional, estaba en el Congreso desde junio de 2026 y también decayó con la disolución. El reglamento europeo se sigue aplicando directamente, pero sin esa ley el régimen sancionador español queda incompleto.

Lo que tienen en común

Leídas juntas, las cinco normas piden casi lo mismo con distinto vocabulario. Hay seis piezas que se repiten:

  1. Responsabilidad de la dirección. NIS2 y DORA exigen que el consejo apruebe y supervise las medidas; CER pide una función de seguridad y resiliencia asignada; el AI Act exige un sistema de gestión de la calidad y responsables identificados.
  2. Gestión de riesgos documentada. Todas parten de un análisis de riesgos periódico, con medidas proporcionales y revisiones regulares.
  3. Notificación de incidentes con reloj. NIS2, CRA y CER coinciden en las 24 horas para el primer aviso; DORA pide la notificación inicial en 4 horas desde que el incidente se clasifica como grave, y el AI Act exige comunicar los incidentes graves de los sistemas de alto riesgo.
  4. Cadena de suministro. NIS2 pide evaluar a los proveedores, DORA regula sus contratos, el CRA obliga a controlar los componentes de terceros y el AI Act reparte obligaciones entre proveedor y responsable del despliegue.
  5. Continuidad y recuperación. Copias de seguridad, planes de continuidad y pruebas periódicas aparecen en NIS2, DORA y CER.
  6. Evidencias. Todas esperan que se pueda demostrar el cumplimiento ante un supervisor, un auditor o un cliente: políticas aprobadas, registros fechados, informes de pruebas y trazas de decisión.

La sexta pieza es la que más se olvida. Cumplir y no poder demostrarlo, a efectos prácticos, es no cumplir.

El GRC como hilo conductor

Si las seis piezas se repiten, lo razonable es construirlas una vez. Eso es un sistema de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC): un único marco en el que la dirección fija responsabilidades, se mantiene un solo registro de riesgos y cada control se asocia a todas las obligaciones que satisface.

En la práctica, un GRC bien planteado se apoya en cuatro elementos:

  • Un mapa de controles común. Se parte de un marco de referencia ya conocido (ISO/IEC 27001 o el Esquema Nacional de Seguridad) y se marca, control a control, a qué artículo de NIS2, DORA, CRA, CER o AI Act responde. Un mismo control de gestión de vulnerabilidades, por ejemplo, sirve a NIS2, al CRA y a DORA.
  • Normas de gestión complementarias. ISO 22301 para la continuidad, que alimenta DORA y CER, e ISO/IEC 42001 para los sistemas de gestión de la IA, que encaja con el AI Act.
  • Un procedimiento único de incidentes. Una sola clasificación y un solo flujo que, según el tipo de incidente, dispare la notificación a INCIBE-CERT o CCN-CERT, al Banco de España o la CNMV, a la plataforma de ENISA o al CNPREC, con sus plazos.
  • Una gestión de proveedores integrada. Un único inventario de terceros, con las cláusulas de DORA, las exigencias de seguridad de NIS2 y los requisitos de producto del CRA en el mismo expediente.

Las herramientas GRC del mercado automatizan buena parte de este trabajo: catálogos de controles con correspondencias entre normas, recogida de evidencias, cuadros de mando para la dirección y seguimiento de planes de acción. Pero la herramienta no sustituye al diseño: primero hay que decidir qué normas aplican y con qué alcance, y después elegir cómo gestionarlo.

La pieza que no aparece en ninguna norma: la criptografía poscuántica

Ninguna de las cinco normas menciona la criptografía poscuántica, pero todas exigen medidas acordes con el estado de la técnica. NIS2 pide políticas sobre el uso de la criptografía y el cifrado, y la sección 9 del anexo del Reglamento de Ejecución 2024/2690 exige una política criptográfica con gestión de claves; DORA, controles criptográficos que se revisen ante la evolución de las amenazas; el CRA, cifrado de los datos con mecanismos actualizados. Un algoritmo que un ordenador cuántico podrá romper dejará de ser estado de la técnica mucho antes de que ese ordenador exista, porque lo que hoy se cifra o se firma puede capturarse ahora y descifrarse o falsificarse después.

El calendario ya lo ha puesto la propia Unión Europea. La hoja de ruta coordinada para la transición a la criptografía poscuántica, publicada en junio de 2025, pide que a finales de 2026 estén hechos los inventarios de activos criptográficos, incluida la cadena de suministro; que en 2030 estén protegidos los casos de uso de alto riesgo; y que en 2035 la transición esté completa para los de riesgo medio. Los algoritmos de referencia, ML-KEM y ML-DSA, están normalizados por el NIST desde agosto de 2024.

Para un sistema GRC esto se traduce en tres tareas concretas: añadir al inventario de activos un inventario criptográfico (qué algoritmos, claves y certificados se usan y dónde), incluir la amenaza cuántica en el registro de riesgos, y exigir criptoagilidad a los proveedores, es decir, la capacidad de cambiar de algoritmo sin rediseñar el sistema. Un fabricante que hoy prepara el marcado CE de su producto para el CRA haría bien en contar con que ese producto seguirá en el mercado en 2030.

Las cinco normas de un vistazo

NormaQué protegeA quién obligaPrimer aviso de incidenteSituación a noviembre de 2026
NIS2Redes y sistemas de informaciónEntidades esenciales e importantes de 18 sectores24 horasAnteproyecto nunca remitido a las Cortes; España, ante el TJUE
CRAProductos con elementos digitalesFabricantes, importadores y distribuidores24 horasNotificación obligatoria desde el 11-09-2026; resto, desde el 11-12-2027
DORAResiliencia operativa TICEntidades financieras y proveedores TIC críticos4 horas tras clasificarlo como grave (máximo 24 horas)Aplicable desde el 17-01-2025
CERContinuidad de servicios esenciales ante cualquier amenazaEntidades designadas como críticas24 horasProyecto de ley decaído al disolverse las Cortes; sigue la Ley 8/2011
AI ActDerechos y seguridad frente a sistemas de IAProveedores y responsables del despliegue de IAIncidentes graves de sistemas de alto riesgoTransparencia desde el 02-08-2026; alto riesgo, 2027 y 2028; ley orgánica española decaída

Una hoja de ruta en seis pasos

  1. Determinar qué normas aplican. Por sector, tamaño, productos que se fabrican o distribuyen, uso de IA y relación con clientes financieros o entidades críticas. Muchas empresas descubren que les afectan tres o cuatro, aunque sea por contrato.
  2. Nombrar un responsable y llevarlo al consejo. La dirección tiene que aprobar el marco y recibir informes periódicos.
  3. Hacer un análisis de brechas único contra el mapa de controles común, no uno por norma.
  4. Priorizar por plazos ya vencidos. DORA y la notificación del CRA ya se aplican; la transparencia del AI Act, también.
  5. Unificar incidentes y proveedores en un solo procedimiento y un solo inventario.
  6. Preparar las evidencias desde el principio, con fecha cierta y conservación a largo plazo.

En este último punto los servicios de confianza del Reglamento eIDAS aportan algo que ninguna hoja de cálculo ofrece: la firma y el sello electrónico acreditan quién aprobó una política o emitió un informe, el sello de tiempo cualificado prueba cuándo, y la conservación cualificada mantiene ese valor probatorio durante años. Un registro de incidentes o un informe de pruebas de resiliencia sellado en el momento en que se genera es mucho más difícil de discutir ante un supervisor. Y conviene que esas firmas y sellos sigan siendo válidos cuando llegue la criptografía poscuántica, otra razón para planificar la criptoagilidad.

Ninguna organización tiene que recorrer este camino sola. En el roadshow de Ingram Micro lo hemos visto en cada parada: fabricantes como HPE, SonicWall, Hornetsecurity, Barracuda o Bitdefender aportan la tecnología de protección, copia y recuperación, y la red de partners de Ingram Micro la integra en soluciones adaptadas a cada cliente. El cumplimiento normativo es, al final, una buena excusa para hacer bien lo que habría que hacer de todos modos.

Cómo puede ayudar EADTrust

En EADTrust llevamos años cumpliendo como prestador cualificado de servicios de confianza bajo eIDAS, con certificaciones en el Esquema Nacional de Seguridad (categoría alta), ISO/IEC 27001, ISO/IEC 20000-1 e ISO 22301, y esa experiencia es la que ponemos al servicio de otras organizaciones. Nuestra división de servicios profesionales acompaña a las empresas en todo el recorrido descrito en este artículo: el análisis de brechas unificado frente a NIS2, DORA, CRA, CER y AI Act, la implantación de las medidas y la preparación de evidencias con firma, sello y sello de tiempo cualificados. También ayudamos a hacer el inventario criptográfico y a planificar la migración a la criptografía poscuántica, un trabajo que ya hacemos con grandes clientes, y ofrecemos formación in company en computación cuántica y criptografía poscuántica.

Cuando el reto tiene tanto de jurídico como de técnico, nuestro trabajo puede completar el asesoramiento de Garrigues, accionista de EADTrust y referente en alinear las exigencias legales con las tecnológicas: el despacho interpreta la norma y nosotros la convertimos en controles, procedimientos y evidencias que funcionan. Si quiere un primer diagnóstico, puede escribirnos a info@eadtrust.com o llamarnos al 91 716 05 55 o al 902 365 612.

Fuentes

Conferencia en ANIEI 2026: Ciberseguridad en el tiempo del cómputo cuántico


Hoy, 30 de octubre de 2026, Ainhoa Inza, Tech Policy Officer de EADTrust (cargo en el que se encuadran también sus responsabilidades como directora de Cumplimiento y de Servicios Profesionales), ha impartido a distancia la conferencia magistral internacional «Ciberseguridad en el mundo del cómputo cuántico» (anunciada en el programa como «Ciberseguridad en el tiempo del cómputo cuántico», con la misma filosofía) en el XXXIX Congreso Nacional y XXV Congreso Internacional de Informática y Computación ANIEI 2026, que se celebra del 28 al 30 de octubre en el Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la Universidad de Guadalajara, en Puerto Vallarta (Jalisco, México).

Es una satisfacción que la voz de EADTrust llegue a uno de los foros académicos de referencia de las tecnologías de la información en México, y que lo haga hablando de un tema que nos ocupa a diario: cómo preparar la criptografía, y con ella toda la ciberseguridad, para la llegada de los ordenadores cuánticos.

Las claves de la ponencia de Ainhoa Inza en ANIEI 2026.

ANIEI: casi cuatro décadas impulsando el talento TIC en México

La ANIEI (Asociación Nacional de Instituciones de Educación en Tecnologías de la Información, A.C.) reúne a universidades y centros de educación superior de todo México con programas de informática y computación. Además de sus reuniones de directivos, publica libros electrónicos con las aportaciones de sus congresos desde 2015 y concede cada año los reconocimientos a los mejores programas de tecnologías de la información del país, que distinguen a las titulaciones con más madurez y prestigio académico.

Su congreso anual es el gran punto de encuentro de estudiantes, docentes, investigadores y empresas del sector. La numeración de la edición de este año, la trigésima novena nacional y la vigésima quinta internacional, da idea de su trayectoria. Algunos hitos recientes:

  • 2022, Puerto Vallarta. El CUCosta acogió la XXXV edición nacional y XXI internacional, con la que el congreso celebró su 40 aniversario.
  • 2023, Xalapa. La Universidad Veracruzana organizó la XXXVI edición, con conferencias magistrales de Deborah J. Armstrong (Florida State University), sobre responsabilidad digital y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4; Luciano García Bañuelos (Tecnológico de Monterrey), sobre minería de procesos; Bárbara Baena (IBM), sobre inteligencia artificial generativa; y ponentes de Accenture, SAP, Fortinet y el CONAIC, el organismo acreditador de los programas de informática y computación.
  • 2024, Tonalá. El Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) de la Universidad de Guadalajara fue la sede de la XXXVII edición, del 23 al 25 de octubre.
  • 2025. La XXXVIII edición incorporó un hackatón virtual, la competencia de ciberseguridad Capture The Flag y el networking con empresas de TI, formatos que se mantienen este año.

En 2026 el congreso vuelve a Puerto Vallarta, de nuevo en el CUCosta.

ANIEI 2026: un programa a la altura

Esta edición cuenta con el respaldo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el CONAIC, la Universidad de Guadalajara, la UNAM (FES Acatlán), la Universidad del Caribe y la Universidad de Colima, entre otras instituciones afiliadas. Su objetivo es fortalecer las competencias de las nuevas generaciones de profesionales TIC en un entorno marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la ciencia de datos.

Además de las conferencias magistrales, el programa incluye ponencias estudiantiles y académicas, talleres especializados, paneles de expertos, el Seminario CONAIC, una feria virtual de empleo, el Concurso Nacional de Programación, un hackatón, una Game Jam, la competencia Capture The Flag, el Concurso Nacional de Tesis, una feria de proyectos y los reconocimientos a los mejores programas y egresados de TI.

Entre los conferenciantes destacan:

  • Ernesto Piedras, director general de The Competitive Intelligence Unit (The CIU) y uno de los analistas más conocidos del sector de las telecomunicaciones en México, que abrió el congreso con «La creatividad como competencia estratégica para el futuro profesional».
  • Sanathan Juturu, de Tata Consultancy Services, con «AI Beyond the Hype: Build What Matters», sobre cómo llevar la inteligencia artificial más allá de la moda.
  • Geoffrey N. Dick, de St. John’s University (Nueva York), comisionado de ABET y veterano de la educación en sistemas de información, con «Cyber security in an AI world?».
  • Ainhoa Inza, de EADTrust, con la conferencia magistral internacional del último día sobre ciberseguridad y cómputo cuántico.

Gracias, Jorge

Esta intervención no habría sido posible sin Jorge Christen, profesor de la Universidad de Monterrey y colaborador de EADTrust en la formación sobre computación cuántica y criptografía postcuántica. Jorge es el creador de la metodología ENSAR (Experience, Name, Speak, Apply, Repeat) y del kit didáctico IQC, con el que construimos modelos físicos de la esfera de Bloch y de circuitos cuánticos en nuestros cursos. Su conocimiento del mundo académico mexicano y su generosidad han hecho de puente entre EADTrust y la comunidad de ANIEI. Muchas gracias, Jorge, por favorecer esta participación.

La propia ponencia de Ainhoa se apoya en materiales ENSAR, como el «menú» de algoritmos postcuánticos del NIST que usamos en esas formaciones.

La ponencia de Ainhoa Inza: ciberseguridad en el mundo del cómputo cuántico

Ainhoa tiene más de quince años de experiencia en PKI, identidad digital y servicios de confianza. Dirigió TCAB, uno de los primeros organismos europeos de evaluación de la conformidad de prestadores cualificados de confianza bajo eIDAS, y está especializada en los aspectos tecnológicos y normativos de los servicios que aplican criptografía: eIDAS y eIDAS 2, DORA, NIS2, criptoactivos y la Cartera de Identidad Digital Europea. Es auditora de sistemas de información y formadora en computación cuántica y criptografía postcuántica; tiene las certificaciones CISA y CDPSE de ISACA, ECES de EC-Council e ITIL 4, participa en los comités de normalización de ciberseguridad e identidad digital de UNE y es autora de publicaciones sobre identidad digital y MiCA. Es ingeniera química, licenciada en Administración y Dirección de Empresas y máster en Gestión Internacional de Empresas.

Su conferencia, pensada para un público mayoritariamente universitario, fue de lo más conocido a lo menos familiar: la criptografía como cimiento, la amenaza cuántica, la respuesta global, la criptoagilidad y lo que nos espera, con una parada específica en México y un turno de preguntas final.

1. La criptografía, cimiento de la ciberseguridad

Ainhoa partió de una definición: la ciberseguridad es la práctica de proteger equipos, redes, aplicaciones, sistemas críticos y datos frente a amenazas digitales. Protege cuatro propiedades (confidencialidad, integridad, disponibilidad y autenticidad) frente a ataques pasivos (escucha e interceptación), activos (alteración, suplantación, denegación de servicio), internos y distribuidos, y lo hace previniendo, detectando, respondiendo y disuadiendo.

La criptografía es la ciencia que protege la información mediante transformaciones matemáticas que dependen de una clave. Ofrece cuatro herramientas: el cifrado (confidencialidad), el intercambio de claves (acordar un secreto en un canal inseguro), la firma digital (autenticidad, integridad y no repudio) y las funciones hash (huella única de integridad). Para explicar la criptografía asimétrica, base de las comunicaciones en internet, recurrió a la «caja de mago» con dos cerraduras: lo que se cierra con una llave solo se abre con la otra; una es pública y se entrega a los demás, y la otra es privada. Recordó además dos principios:

  • Principio de Kerckhoffs: los algoritmos son públicos y se someten a escrutinio; el secreto está solo en la clave.
  • El algoritmo no lo es todo: una clave mal generada o una implementación defectuosa anulan el mejor algoritmo; con algoritmos nuevos, que a menudo implementa el propio sector, conviene ir de la mano de implementadores expertos.

Todos los dominios de la ciberseguridad se apoyan en ella: el cifrado AES, TLS y las VPN dan confidencialidad; SHA-2, SHA-3 y HMAC, integridad; los certificados, la PKI, MFA y FIDO2, autenticidad; y la firma y el sello electrónicos y los sellos de tiempo, no repudio. Su conclusión: si cae el cimiento asimétrico (RSA, curvas elípticas, Diffie-Hellman), se resienten todos los pisos superiores. Y esa criptografía está en todas partes: HTTPS, VPN, firma electrónica, identidad digital (e.firma, DNI electrónico, carteras digitales), pagos y actualizaciones de software.

2. La amenaza cuántica: Shor, Grover y HNDL

Un ordenador cuántico trabaja con cúbits (qubits), que pueden estar en superposición de 0 y 1; n cúbits representan 2ⁿ combinaciones a la vez, pueden entrelazarse y colapsan a un resultado al medirlos. Los cúbits físicos son frágiles, y la corrección de errores agrupa muchos de ellos en un cúbit lógico fiable. Las puertas cuánticas, como Hadamard o CNOT, preparan estados en los que la interferencia amplifica la respuesta correcta. La diferencia entre cúbits físicos y lógicos es enorme: un equipo con un millar de cúbits físicos puede ofrecer apenas un centenar de cúbits lógicos útiles.

No es un ordenador más rápido para todo, pero con algoritmos específicos como el de Shor resuelve los problemas matemáticos que sostienen la criptografía asimétrica. Matizó que estos ataques no son nuevos: ya existen contra la criptografía clásica, pero el ordenador cuántico los hace mucho más eficientes, y la inteligencia artificial también está erosionando la robustez criptográfica actual. Contra Shor no sirve alargar las claves, como se hacía frente a los ordenadores clásicos; contra Grover sí, a costa de más recursos de cómputo. Ainhoa repasó el efecto sobre cada familia criptográfica:

FamiliaEjemplosEfecto cuánticoRiesgo
SimétricaAES, ChaCha20Grover reduce a la mitad la seguridad: AES-256 sigue siendo seguro; AES-128 queda en 64 bitsModerado
AsimétricaRSA, ECC, Diffie-HellmanShor la rompe en tiempo polinómicoCrítico
Funciones hashSHA-2, SHA-3Grover reduce parcialmente su resistencia; SHA-512 y SHA-3 mantienen margenBajo

Presentó también cómo han caído las estimaciones de recursos para romper RSA-2048: de unos 20 millones de cúbits físicos en 2019 (Gidney y Ekerå) a menos de un millón en 2025 (Gidney) y, en la estimación más reciente de Alice & Bob, unos 22.600 cúbits de tipo «cat» y 3,14 días de cálculo (Pappalardo et al., Cryptology ePrint Archive 2026/2665). Son estimaciones teóricas: esa máquina aún no existe, pero cada año se necesita una más pequeña. Y el hardware también avanza: en enero de 2026 QuEra publicó en Nature un sistema con 96 cúbits lógicos, codificados en 448 átomos neutros.

El riesgo no empieza el «Q-Day»: con la estrategia «recolectar ahora, descifrar después» (Harvest Now, Decrypt Later, HNDL) un adversario intercepta hoy tráfico cifrado de alto valor y lo descifrará cuando tenga un ordenador cuántico relevante. El teorema de Mosca lo resume: si la vida útil del dato (X) más el tiempo de migración (Y) supera el tiempo hasta un ordenador cuántico relevante (Z), hay que migrar ya. Su ejemplo: un historial médico cifrado hoy con RSA-2048 debe seguir protegido entre 50 y 100 años. Por eso la migración ya es prioritaria en sectores como la energía, la banca, la salud o la educación, donde muchas entidades no es que vayan a llegar justas: van a llegar tarde. En cuanto a horizontes, recordó que algunas previsiones sitúan ya en 2029 el primer ordenador cuántico criptográficamente relevante, que ningún escenario, ni optimista ni pesimista, lo lleva más allá de 2035 y que quien lo consiga primero no lo anunciará: lo usará. Además, advirtió que la inteligencia artificial aplicada al criptoanálisis puede acortar estos plazos.

3. La respuesta global: estándares y normativa

La respuesta ya está estandarizada. Ainhoa presentó el «menú» de algoritmos postcuánticos del NIST:

  • ML-KEM (FIPS 203, antes Kyber): encapsulado de claves para TLS, que los navegadores ya despliegan en modo híbrido junto con la curva elíptica; recomendó ML-KEM-768 o 1024.
  • ML-DSA (FIPS 204, Dilithium): sustituto de las firmas actuales en los certificados X.509, para firma general y de código y para autenticación en arquitecturas SOAP y API REST.
  • SLH-DSA (FIPS 205, SPHINCS+): firma basada en hash, más lenta, para firmware y documentos de larga vida.
  • FN-DSA (FIPS 206, Falcon): firma compacta y rápida, aún sin publicar; según Ainhoa, el NIST la retrasa a 2027 mientras rehace su implementación para evitar la aritmética de coma flotante.
  • HQC (seleccionado en 2025): encapsulado basado en códigos, para diversificar frente a los retículos.

Ainhoa insistió en la prudencia. RSA, de finales de los años setenta, acumula décadas de criptoanálisis, mientras que los nuevos algoritmos llevan entre cinco y diez años de escrutinio público, y SIKE, candidato del concurso del NIST, cayó ante un ataque con un ordenador clásico. De ahí los esquemas híbridos y la diversificación de familias matemáticas, para no «poner todos los huevos en la misma cesta». Además, las claves postcuánticas son entre 10 y 50 veces mayores que las actuales, lo que afecta a la memoria de los HSM y al rendimiento.

El calendario ya está en marcha: 2026, gobernanza, política criptográfica, inventario (CBOM) y análisis de riesgo; 2027, pruebas de concepto; 2028, modo híbrido en producción en sistemas críticos; 2030, migración de los sistemas de riesgo alto; y 2035, transición completa. La UE, EE. UU., Canadá y el G7 convergen en el horizonte 2030–2035, y para Latinoamérica los estándares del NIST son la referencia técnica de facto. Es un calendario muy ambicioso: abandonar SHA-1, que se sabe débil desde hace unos veinte años, ha llevado más de dos décadas, y ahora se pretende una migración criptográfica generalizada en menos de diez.

Del estándar se pasa a la obligación: normas técnicas (NIST, ISO/IEC 27001 y 42001, ETSI, PCI DSS 4.0), regulación europea (NIS2, DORA, eIDAS 2 y CRA) y referencias nacionales. La regulación europea no fija algoritmos: exige un análisis de riesgos que contemple los riesgos emergentes, como el cuántico, y deja los controles a cada entidad según la proporcionalidad, como en protección de datos. En España, según explicó, la Administración trabaja además en un real decreto que incluirá una hoja de ruta criptográfica.

4. México: el contexto regulatorio

Ainhoa dedicó una parte específica al país anfitrión:

  • Plan Nacional de Ciberseguridad de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (4 de diciembre de 2025), con un modelo preventivo que prevé una estrategia nacional y una ley general.
  • Política General de Ciberseguridad para la Administración Pública Federal (DOF, 17 de diciembre de 2025), obligatoria para sus dependencias y entidades.
  • Iniciativa de Ley de Ciberseguridad en el Senado (30 de abril de 2025), con una agencia nacional, infraestructuras críticas y auditorías con estándares internacionales.
  • Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, vigente desde el 21 de marzo de 2025, que exige medidas de seguridad proporcionales al riesgo.

Y un dato que lo resume: la e.firma del SAT supera los 55 millones de certificados y se apoya en una PKI de clave pública, justo lo que amenaza Shor. Su propuesta: aprovechar la futura ley y sus lineamientos para incorporar la criptoagilidad y los estándares postcuánticos del NIST. México podría ser así uno de los pocos países que recojan la criptoagilidad en el propio texto de la ley, al menos en su exposición de motivos.

5. Criptoagilidad: cambiar sin romper

Con una metáfora muy gráfica, Ainhoa comparó una cerradura soldada a la puerta (criptografía «cableada» en cada programa o dispositivo, que obliga a rehacer el sistema para cambiar un algoritmo) con un bombín intercambiable (criptografía como servicio separado que se actualiza sin tocar el resto). Deben poder cambiarse el algoritmo (RSA por ML-KEM), los parámetros (tamaños de clave), el protocolo (versión de TLS), los datos (el archivo histórico) y las reglas (nuevas normas). Porque «la criptografía ya no es un activo inmutable y seguro a perpetuidad». Y las políticas también deben ser criptoágiles: no se puede responder a ritmo humano a ataques que se producen a velocidad de máquina.

6. Qué nos espera

Ainhoa identificó cinco impactos para los próximos años:

  1. Convivencia de algoritmos: clásicos, híbridos y postcuánticos coexistirán durante años, y la negociación entre ellos será superficie de ataque (degradación).
  2. Criptografía visible: deja de ser invisible y afecta a gobiernos, empresas, universidades y personas.
  3. Núcleos de estabilidad: NIST, ISO, ETSI y los supervisores nacionales darán estabilidad en un entorno de cambio continuo.
  4. Soberanía digital: sin capacidad de evaluar o acceder a algoritmos seguros, la soberanía queda restringida; la criptografía ya fue tratada como un arma, y por eso China y Corea del Sur han lanzado sus propios concursos de algoritmos postcuánticos.
  5. Transformación del hardware: HSM, tarjetas, IoT y redes deben adaptarse a claves y firmas mayores y a más consumo de recursos, y certificar el nuevo hardware puede llevar cuatro o cinco años: hay que vigilar qué dependencias llegarán a tiempo para 2030.

Cinco mensajes y un primer paso

Cerró con cinco mensajes: la criptografía es el cimiento; la amenaza es real y asimétrica; el riesgo empieza hoy; los estándares ya existen; y la criptoagilidad es una responsabilidad compartida. Y con una invitación dirigida a los estudiantes: aprender los fundamentos, identificar dónde usan criptografía, preguntar «¿con qué algoritmo y con qué clave?» ante cada «eso está cifrado», pensar en la vida útil de la información, exigir criptoagilidad a plataformas y proveedores, y compartir lo aprendido.

La pregunta de los estudiantes

En el turno de preguntas, un asistente planteó lo difícil que puede resultar el cómputo cuántico a los estudiantes de informática en México, donde estos conceptos apenas empiezan a entrar en los planes de estudio. Ainhoa lo comparó con los inicios de la computación clásica y las tarjetas perforadas: se aprende probando. Citó el enfoque de Jorge Christen, que tras una primera base pasa enseguida a la práctica con simuladores gratuitos como los de IBM y Qiskit. Y tranquilizó a quienes temen las matemáticas: para afrontar la migración postcuántica no hace falta dominar la matemática de los algoritmos (pocos informáticos sabrían explicar RSA), sino tener criterio para saber dónde se usa la criptografía y elegir implementaciones correctas y certificadas, como las bibliotecas que ya incorporan algoritmos postcuánticos, entre ellas OpenSSL.

Para seguir leyendo

Enhorabuena a Ainhoa por su intervención, y gracias a la organización de ANIEI 2026 por la invitación. Si quieres profundizar en estos temas, estos artículos del blog son un buen punto de partida:

Si tu organización necesita evaluar su uso de la criptografía o planificar la transición postcuántica, en EADTrust podemos ayudarte: info@eadtrust.com · http://www.eadtrust.eu.

Los certificados de eMudhra: el algoritmo no lo es todo. Lecciones sobre la generación de claves


Una de las claves privadas de una autoridad de certificación de confianza pública era, literalmente, el número 4. Otra era el 56. Las ocho claves de las CA intermedias que la entidad de certificación india eMudhra generó en abril de 2025 eran números enteros menores que 256, cuando deberían haber sido números aleatorios de 384 bits. Cualquiera podía calcularlas en menos de un segundo a partir de los certificados públicos.

Para entender por qué esto es tan grave (y por qué un algoritmo criptográfico basado en una curva «excelente» no salvó la situación), conviene recordar brevemente cómo funciona un certificado digital y qué es realmente una clave privada. Si ya conoces estos conceptos, puedes saltarte el siguiente apartado.

Qué es una clave privada y una clave pública

Imagina una caja de mago con dos tapas, dos cerraduras y un mecanismo que gira al cerrarla. Lo que se introduce en la caja con una llave solo se puede sacar por la otra tapa, con la otra llave. Una de las llaves se define para que pueda conocerla cualquiera (la llave pública) y la otra se protege celosamente (la llave privada).

En criptografía de curva elíptica (ECDSA), la clave privada es un número secreto muy grande, y la clave pública se calcula a partir de ese número. Si el número secreto es fácil de adivinar, cualquiera puede fabricar la «llave» privada y hacerse pasar por la autoridad de certificación.

Qué es una autoridad de certificación raíz y una intermedia

Una autoridad de certificación (CA, Certification Authority) es una entidad de confianza que emite certificados digitales, los «DNI» de los sitios web. Hay una CA raíz, la de más confianza, y CA subordinadas a ella (CA intermedias), que son las que firman los certificados de los sitios web que se usan en el protocolo TLS. Si la clave privada de una CA intermedia queda comprometida, un atacante puede emitir certificados válidos para cualquier dominio (google.com, tu banco, etc.) que los navegadores aceptarían, siempre que esa CA haya superado los requisitos de aceptación del CA/Browser Forum.

Entropía y generación de claves

La seguridad de la clave privada depende de que ese número sea impredecible. Si en lugar de un número aleatorio de unos 384 bits se usa un número pequeño (como 4 o 56), cualquiera puede probar todos los valores posibles en segundos. Es como poner «0004» como combinación de la caja fuerte.

HSM y ceremonia de claves

Un HSM (Hardware Security Module) es un dispositivo físico diseñado para generar y proteger claves de forma segura. Una ceremonia de claves es el procedimiento formal (con testigos, auditores, guiones, controles duales…) que se sigue para generar las claves de una CA. El fallo del prestador de servicios de certificación eMudhra no fue del algoritmo ni, aparentemente, del HSM en sí, sino de un error en el procedimiento y en el código de automatización durante esa ceremonia.

Las claves usaban el algoritmo ECDSA sobre la curva NIST P-384, uno de los algoritmos más robustos que hoy se usan en una PKI. Y no sirvió de nada. El caso recuerda algo que en el debate sobre criptografía postcuántica y criptoagilidad a veces se olvida: el algoritmo no lo es todo. Tan importante como elegir bien la curva o el tamaño de clave es generar la clave correctamente, comprobar que se ha generado bien y poder sustituirla con rapidez cuando algo falla, incluso cuando el fallo está en el propio hardware.

Qué ha pasado

Los certificados afectados son seis CA intermedias de TLS (EM DV, EM OV y EM EV TLS CA – G3B y G3C) y dos de firma de código (EM OV CS CA – G3B y G3C), que dependían de la raíz emSign ECC Root CA – G3 y tenían además una certificación cruzada de Sectigo.

FechaHecho
30 de abril de 2025Ceremonia de generación de claves en la que se crean las intermedias
2025Las listas de revocación (CRL) de esas intermedias aparecen con firmas no válidas (bug 1970728 de Mozilla). eMudhra las vuelve a firmar y el síntoma desaparece
17 de octubre de 2026Un investigador firma un mensaje con las ocho claves privadas y lo comunica a los programas de raíces. Chrome (CRLSet) y Firefox (OneCRL) bloquean las intermedias en pocas horas
18 de octubreeMudhra revoca las ocho intermedias por compromiso de la CA; Sectigo revoca las certificaciones cruzadas
19 y 20 de octubreBloqueo en Android, Apple y Microsoft. Mozilla retira la raíz de su almacén. Go publica CVE-2026-111943
22 de octubreeMudhra anuncia que abandona el negocio global de certificados SSL/TLS
27 de octubre (previsto)Chrome retira la raíz emSign ECC Root CA – G3 de su almacén

Según Google, no llegó a registrarse en Certificate Transparency (el registro histórico público de certificados emitidos) ningún certificado fraudulento emitido con esas claves, por lo que los navegadores que exigen CT no pudieron ser atacados. Pero durante año y medio, cualquiera que hubiera mirado los certificados con atención habría podido emitir certificados de cualquier dominio aceptados por clientes que no exigen CT, como muchas aplicaciones y servicios que usan bibliotecas de Go, Python, Java o Node. eMudhra estima en unos 30.000 los certificados de clientes que deben migrar.

Actualización (26 de octubre). El hilo de Mozilla sigue abierto y aporta matices:

  • eMudhra insiste en que ella no emitió certificados finales con esas intermedias. Pero un participante ha contado 107.107 certificados registrados en Certificate Transparency entre el 20 y el 21 de octubre bajo seis de las ocho claves, emitidos por terceros una vez que las claves eran públicas. Es la demostración práctica de que cualquiera podía firmar con ellas.
  • Mozilla envió el 20 de octubre una lista de preguntas con 24 horas de plazo que, a 23 de octubre, seguían sin respuesta. El programa de raíces de Chrome ha rechazado que la presión mediática justifique el retraso.
  • eMudhra ha anunciado que presentará su informe completo dentro del plazo de 14 días que fija la CCADB. Varias respuestas vencen el 28 de octubre.
  • Se ha abierto otro incidente (bug 2085612) porque los servidores de CRL y OCSP de eMudhra bloqueaban peticiones según el agente de usuario, lo que podría incumplir los Requisitos Básicos sobre disponibilidad del estado de revocación.

La causa: una curva excelente con una clave ridícula

En ECDSA, la clave privada d es un número entero elegido al azar entre 1 y el orden de la curva, y la clave pública es el punto Q = d · G, que resulta de sumar el punto generador G consigo mismo d veces. La seguridad descansa en que, con un d de 384 bits aleatorios, recuperarlo a partir de Q (el problema del logaritmo discreto en curva elíptica) es inviable. Pero si d es menor que 256, basta con calcular 4·G, 56·G… hasta encontrar el punto que coincide con la clave pública del certificado: como mucho, 255 multiplicaciones.

Certificado intermedioClave privada (d)
EM OV TLS CA – G3C4
EM EV TLS CA – G3C56
EM OV CS CA – G3B66
EM EV TLS CA – G3B115
EM OV TLS CA – G3B155
EM DV TLS CA – G3B156
EM DV TLS CA – G3C230
EM OV CS CA – G3C237

Para hacerse una idea del tamaño: una clave privada correcta de P-384 tiene del orden de 2³⁸⁴ posibilidades, un número de 116 cifras. Estas claves tenían menos de 256.

Según la explicación preliminar de eMudhra en el hilo del incidente en Mozilla, el HSM funcionó correctamente. El fallo estuvo en el procedimiento:

  1. Durante la ceremonia se generaron primero pares de claves correctos.
  2. Una prueba de envoltura y desenvoltura (wrap/unwrap) aprobada como desviación del guión, combinada con un error en el código de automatización, creó en el HSM un segundo juego de claves con entropía truncada.
  3. Por la coincidencia de etiquetas entre ambos juegos, el script usó las claves débiles para generar las solicitudes de certificado.
  4. La raíz firmó esas solicitudes, y las listas de revocación, firmadas con las claves buenas, empezaron a fallar. En vez de investigar por qué, se volvieron a firmar con las claves débiles.

Hay un detalle técnico que merece atención: las comprobaciones habituales de validez de la clave pública no detectan este fallo. Un punto 4·G es un punto perfectamente válido de la curva P-384: cumple la ecuación, está en el subgrupo correcto y supera la validación completa de clave pública de NIST. Solo lo delata una prueba específica, comparar la clave pública con los múltiplos pequeños del generador, o una revisión de la clave privada antes de usarla.

No es la primera vez

La historia de la criptografía aplicada está llena de algoritmos impecables arruinados por una mala generación de claves o de números aleatorios. Y varios de los casos más graves ocurrieron en dispositivos certificados.

AñoCasoQué fallóLección
2008OpenSSL de Debian (CVE-2008-0166)Un cambio en el código dejó como única fuente de entropía el identificador de proceso: solo unas 32.000 claves posibles por tipo y tamaño, durante casi dos añosUn fallo de software en la generación anula cualquier algoritmo
2010Consola PlayStation 3Sony firmaba con ECDSA reutilizando siempre el mismo número aleatorio por firma, y su clave privada pudo despejarseEn ECDSA no basta con una buena clave: cada firma necesita aleatoriedad nueva
2012Estudio «Mining your Ps and Qs» (Heninger y otros)Miles de dispositivos de red generaban claves RSA al arrancar, sin entropía suficiente, y compartían factores primosLos dispositivos embebidos son especialmente vulnerables
2013Tarjetas del certificado digital ciudadano de Taiwán (Bernstein y otros)Un generador de números aleatorios defectuoso en tarjetas certificadas permitió factorizar 184 claves RSALa certificación del hardware no garantiza la calidad de cada clave
2017ROCA (CVE-2017-15361)La biblioteca RSALib de Infineon generaba primos con una estructura que permitía factorizar claves de 1024 y 2048 bits. Afectó a TPM, a YubiKey 4 y a documentos de identidad electrónicos de Estonia (unos 760.000), Eslovaquia y España, cuyos certificados se suspendieronEl fallo puede estar en el chip, y afectar a millones de claves a la vez
2024EUCLEAK (CVE-2024-45678)La implementación de ECDSA de la biblioteca de Infineon filtraba la clave por canal lateral; estuvo sin detectar unos 14 años y unas 80 evaluaciones Common CriteriaTampoco la curva elíptica en un chip certificado es garantía absoluta
2025-2026eMudhraUn error en el guión de la ceremonia dejó en producción claves P-384 menores que 256El procedimiento importa tanto como el HSM

El caso ROCA tiene especial interés en España. A principios de noviembre de 2017, la Policía anunció que suspendía los certificados de los DNI electrónicos afectados y que los sustituiría, aunque los documentos siguieron siendo válidos para identificarse y viajar. Estonia tuvo que suspender los certificados de unas 760.000 tarjetas y abrir centros temporales para renovarlos. Fue una demostración a escala nacional de lo que significa no tener criptoagilidad.

Generar en el HSM, sí; pero poder importar claves también

La buena práctica, y lo que exigen las normas para las claves de las autoridades de certificación, es generar las claves dentro de un módulo criptográfico seguro (HSM): así la clave privada nunca existe en claro fuera de un entorno protegido. Es lo correcto, pero no basta, por dos motivos.

El hardware también falla. ROCA, las tarjetas de Taiwán o EUCLEAK demuestran que el generador de claves o la biblioteca criptográfica de un chip certificado pueden tener defectos que afectan a todas las claves que produce. Cuando eso ocurre, el fabricante necesita meses para corregir el firmware y volver a certificarlo, y mientras tanto el prestador no puede generar claves fiables con ese equipo.

La diversidad es una defensa. Si un prestador puede instalar en su HSM claves generadas externamente, en otro dispositivo certificado de un fabricante distinto o en un entorno de generación aislado y auditado, no depende de un único generador de números aleatorios ni de una única biblioteca. Si se descubre un fallo en uno, puede seguir operando con el otro sin esperar a que el fabricante lo corrija. Es criptoagilidad aplicada no al algoritmo, sino al origen de las claves.

Ahora bien, el caso eMudhra tiene una ironía: las claves débiles nacieron precisamente en una prueba de envoltura y desenvoltura, que es el mecanismo con el que se exportan e importan claves entre HSM. Importar claves no es más seguro por sí mismo; exige el mismo rigor que generarlas:

  • La clave viaja siempre cifrada con otra clave (wrapping) y nunca en claro.
  • El proceso se divide entre varias personas, con conocimiento compartido y control dual (esquemas M de N, que exigen la presencia de al menos M custodios de entre N posibles).
  • La importación se hace en una ceremonia con guion, auditores, testigos y acta, igual que la generación.
  • Las pruebas se hacen en un entorno distinto del de producción, y nunca dejan material criptográfico en el HSM productivo.
  • Cada clave lleva una etiqueta única y se verifica, antes de firmar la solicitud de certificado, que la clave pública de la solicitud es la que se acaba de generar o importar.

Y, sobre todo, venga de donde venga la clave, hay que comprobarla antes de certificarla.

Qué revisar en una ceremonia de claves

Las normas ya obligan a documentar y supervisar la generación de claves de las autoridades de certificación. Los Requisitos Básicos del CA/Browser Forum exigen un guión de generación de claves, que la ceremonia la presencie o la grabe un auditor cualificado y que este emita un informe. En Europa, la norma ETSI EN 319 411-1, que aplican los prestadores de servicios de confianza bajo eIDAS, pide que las claves de CA se generen en dispositivos criptográficos seguros y bajo control múltiple. Los Requisitos Básicos obligan además a rechazar claves con debilidades conocidas, como las del OpenSSL de Debian o las afectadas por ROCA.

La ceremonia de eMudhra se hizo con un HSM certificado FIPS 140-2 de nivel 3 y bajo un guión aprobado, y aun así falló. Por experiencia en auditoría, añadiría a la lista de comprobaciones algunas que no siempre se hacen:

  1. Comprobar la calidad de cada clave generada, no solo que el HSM esté certificado. Para curvas elípticas, descartar que la clave pública coincida con múltiplos pequeños del generador. Para RSA, aplicar los detectores de ROCA, las listas de claves débiles conocidas y las pruebas de primos demasiado cercanos. Existen herramientas abiertas que agrupan estas pruebas, como paranoid_crypto, de Google, aunque su repositorio se archivó en agosto de 2026; en el hilo de eMudhra ya se ha preguntado si los programas de raíces aplican este tipo de comprobaciones a todas las intermedias.
  2. Probar la clave con el certificado ya emitido: firmar un mensaje de prueba y verificarlo con la clave pública del certificado, no con la que el sistema «cree» que tiene.
  3. Separar de verdad las pruebas de la producción. Cualquier desviación del guión, como la prueba de envoltura de eMudhra, debe repetirse después en un entorno limpio o justificar por qué no deja rastro.
  4. Exigir etiquetas únicas e inventario de objetos del HSM al final de la ceremonia: cuántas claves hay, cuáles y para qué.
  5. Tratar cualquier anomalía criptográfica como un posible incidente de claves. La firma no válida de las listas de revocación en 2025 era la pista que lo explicaba todo. Volver a firmarlas para que el error desapareciera fue tapar el síntoma.
  6. Prever la sustitución. Tener ensayado cómo revocar una intermedia, generar o importar otra y migrar a los clientes en horas, no en meses.

Conclusión

En plena transición postcuántica, buena parte del debate se centra en qué algoritmos elegir: ML-DSA, SLH-DSA, curvas elípticas o RSA de más bits. El caso eMudhra recuerda que una clave de P-384 que vale 4 es más débil que una clave RSA de 512 bits bien generada. La seguridad de una PKI depende de una cadena con muchos eslabones: el algoritmo, el generador de números aleatorios, el hardware, el guión de la ceremonia, las personas que lo ejecutan, las comprobaciones posteriores y la capacidad de reaccionar. Y la criptoagilidad no consiste solo en poder cambiar de algoritmo, sino también en poder cambiar de clave, de fabricante y de origen de las claves cuando uno de esos eslabones falla.

Fuentes

Artículos relacionados

Cuando la criptografía era un arma: de los 40 bits y el SGC a la criptoagilidad


Hoy los Gobiernos fijan calendarios para que todos adoptemos criptografía más robusta, la postcuántica. Hace treinta años ocurría justo lo contrario: Estados Unidos consideraba la criptografía fuerte un arma y prohibía exportarla. Aquella etapa, conocida como las «guerras criptográficas» (crypto wars), dejó historias memorables, como la de un código fuente que viajó por el mundo impreso en un libro, y una herencia de algoritmos debilitados que tardó quince años en desaparecer. Merece la pena recordarla, porque es la mejor demostración práctica de por qué necesitamos criptoagilidad.

La criptografía como material militar

Durante décadas, Estados Unidos incluyó la criptografía en su lista de material de defensa, sometida a las normas sobre comercio de armas (ITAR). Desde 1996 pasó a regularse como bien de doble uso por el Departamento de Comercio (EAR), pero el efecto práctico fue el mismo durante años: exportar software con cifrado fuerte requería una licencia que, en general, no se concedía.

La consecuencia más visible afectó a la naciente web segura. Las versiones «internacionales» de Netscape Navigator e Internet Explorer solo podían negociar cifrado simétrico de 40 bits (RC4 o RC2) y un intercambio de claves RSA limitado a 512 bits. Fuera de Estados Unidos y Canadá, las conexiones HTTPS de bancos, tiendas y administraciones se protegían con una criptografía que, ya entonces, podía romperse en días con recursos modestos. La limitación no estaba en el certificado del sitio web, sino en el software del navegador.

Los certificados SGC: criptografía fuerte con permiso

Para los usos que el Gobierno estadounidense consideraba aceptables, sobre todo la banca, se ideó una excepción. Microsoft la llamó Server-Gated Cryptography (SGC) y Netscape, International Step-Up. Funcionaba así: si el servidor presentaba un certificado especial, el navegador de exportación «subía» la conexión a 128 bits. Esos certificados solo podían emitirlos unas pocas autoridades de certificación autorizadas, principalmente VeriSign y Thawte, y solo a entidades aprobadas: bancos y organizaciones con necesidades justificadas de criptografía fuerte.

Era, en el fondo, un sistema de licencias de exportación encarnado en una extensión de certificado: la robustez de la criptografía dependía de quién eras, no de lo que necesitabas proteger.

PGP y el código fuente que viajó en un libro

En 1991, Phil Zimmermann publicó PGP (Pretty Good Privacy), un programa de cifrado de correo electrónico con criptografía fuerte. PGP se difundió rápidamente fuera de Estados Unidos a través de Internet, y Zimmermann fue objeto de una investigación penal por presunta exportación ilegal de armas, que el Gobierno cerró en 1996 sin presentar cargos.

Mientras tanto, a Zimmermann se le ocurrió una idea brillante. Las normas de exportación se aplicaban al software, pero un libro está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza la libertad de expresión. Así que en 1995 la editorial del MIT publicó PGP: Source Code and Internals, con el código fuente completo de PGP impreso en sus páginas. Como el propio Zimmermann explicaba en el prefacio, el libro estaba pensado para que pudiera escanearse con un programa de reconocimiento óptico de caracteres (OCR) y reconstruir el código. Un libro es mucho más difícil de prohibir que un programa.

La idea funcionó. Las versiones posteriores de PGP se exportaron también impresas y, en Europa, voluntarios del proyecto internacional de PGP las escanearon y compilaron, lo que dio lugar a las versiones «i» (internacionales) que se distribuían legalmente fuera de Estados Unidos.

La EFF: el código es expresión

La Electronic Frontier Foundation (EFF) llevó la batalla a los tribunales y a los laboratorios.

En los tribunales, respaldó a Daniel J. Bernstein, entonces estudiante de doctorado en Berkeley, que quería publicar su algoritmo de cifrado Snuffle, un artículo que lo explicaba y el código fuente que lo implementaba. En el caso Bernstein contra el Departamento de Justicia de Estados Unidos, iniciado en 1995, los tribunales declararon inconstitucionales partes de la normativa de exportación, y en mayo de 1999 el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito confirmó que publicar código fuente de cifrado es una forma de expresión protegida. En enero de 2000, Estados Unidos relajó sustancialmente sus controles de exportación de criptografía.

En el laboratorio, la EFF quiso demostrar que el algoritmo estándar de la época, DES, con claves de 56 bits, era inseguro, algo que algunos responsables públicos negaban. Construyó por menos de 250.000 dólares una máquina específica, Deep Crack, que en julio de 1998 recuperó una clave DES en 56 horas. Y publicó todos los detalles en el libro Cracking DES (O’Reilly, 1998), incluido el código de los chips y del software, impreso en papel y preparado para leerse con OCR. De nuevo, por la misma razón: el papel podía exportarse; el disco, no.

La herencia envenenada: FREAK y Logjam

Con la liberalización del año 2000, la criptografía «de exportación» dejó de tener sentido y los certificados SGC perdieron su razón de ser. Pero los algoritmos debilitados no desaparecieron: siguieron escondidos en las bibliotecas criptográficas y en la configuración de muchos servidores, por compatibilidad.

En 2015 dos ataques demostraron el precio de ese olvido:

  • FREAK permitía a un atacante en posición intermedia forzar a clientes y servidores a negociar el RSA «de exportación» de 512 bits y factorizar la clave en horas.
  • Logjam hacía lo mismo con el intercambio Diffie-Hellman de 512 bits. Según sus descubridores, el 8,4 % de los principales sitios web del mundo era vulnerable cuando se dio a conocer.

Quince años después de que dejaran de ser obligatorios, los 512 bits de exportación seguían ahí.

Las lecciones para la transición postcuántica

La historia ofrece cuatro enseñanzas que hoy son de plena actualidad:

  1. Los algoritmos debilitados no mueren solos. Si no se retiran activamente, permanecen durante años en bibliotecas, configuraciones y protocolos, esperando a que alguien los explote. La migración a la criptografía postcuántica exige un inventario criptográfico (CBOM) y la eliminación deliberada de lo obsoleto, no solo la incorporación de lo nuevo.
  2. La negociación de algoritmos es una superficie de ataque. FREAK y Logjam no rompieron la criptografía fuerte: engañaron a los sistemas para que eligieran la débil. Los esquemas híbridos y los mecanismos de transición deben diseñarse para resistir ataques de degradación.
  3. La criptoagilidad es una propiedad de diseño. Los sistemas que en 2000 pudieron pasar de 40 a 128 bits con una simple actualización de navegador sobrevivieron; los que tenían los algoritmos «cableados» arrastraron el problema durante años. Lo mismo ocurrirá con el paso a ML-KEM, ML-DSA y sus sucesores.
  4. Desplegar TLS 1.3 y retirar todo lo anterior. Al poner en marcha un sistema, la buena práctica es usar TLS 1.3 y desactivar SSL 2.0 y 3.0, prohibidos desde 2011 y 2015, y también TLS 1.0 y 1.1, que el IETF declaró obsoletos en 2021 (RFC 8996). TLS 1.2 solo debería mantenerse donde siga siendo necesario por compatibilidad, y con una configuración restringida. TLS 1.3 aprendió de aquellos errores: eliminó los cifrados de exportación, el intercambio de claves RSA y los grupos Diffie-Hellman débiles, firma toda la negociación e incorpora un mecanismo específico contra la degradación de versión, para impedir ataques como FREAK y Logjam. Y es la versión en la que se están desplegando los intercambios de claves híbridos postcuánticos, como X25519MLKEM768, normalizado este verano en el RFC 10024 y negociado por defecto desde 2024 por Chrome y Firefox. Mantener versiones antiguas «por si acaso» es repetir el error de los 512 bits.

Hay, además, una lección de fondo. Las guerras criptográficas enfrentaron la seguridad de todos con el interés de algunos Gobiernos en poder descifrar comunicaciones, y aquel debate no ha terminado: reaparece cada vez que se proponen accesos excepcionales o puertas traseras. La experiencia de los 40 bits demuestra que debilitar la criptografía «solo para algunos» acaba debilitándola para todos.

La coincidencia de fechas no ha sido buscada, pero viene al caso: este artículo se publica un día después del Global Encryption Day, el día mundial del cifrado que la Global Encryption Coalition, con el apoyo de la Internet Society, promueve cada 21 de octubre desde 2021. La edición de este año, la sexta, se ha centrado precisamente en defender el cifrado de extremo a extremo frente a las propuestas que pretenden debilitarlo. Treinta años después de los 40 bits, el mensaje sigue siendo el mismo.

Lo contaba recientemente en «Camino a la criptoagilidad: qué tener en el radar en la transición postcuántica a finales de 2026»: el calendario ya está fijado, y la historia nos dice que conviene empezar por saber qué criptografía tenemos.

Referencias

Camino a la criptoagilidad: qué tener en el radar en la transición postcuántica a finales de 2026


Quien siga de cerca la transición a la criptografía postcuántica habrá notado que en los últimos seis meses el tema ha pasado de las recomendaciones genéricas a los calendarios con fechas, las normas técnicas aplicables y los estándares de protocolo publicados. Al mismo tiempo, una pieza que muchos esperábamos para este año, el estándar de firma FN-DSA (FIPS 206), sigue sin aparecer. En esta entrada repaso lo más relevante: normativa y pautas públicas, estándares de NIST, ETSI e IETF, la evolución de los certificados TLS y las herramientas abiertas para elaborar el inventario criptográfico.

FIPS 206 (FN-DSA): todavía no

En agosto de 2024 NIST publicó los tres primeros estándares postcuánticos: FIPS 203 (ML-KEM, mecanismo de encapsulado de claves derivado de CRYSTALS-Kyber), FIPS 204 (ML-DSA, firma basada en retículos derivada de CRYSTALS-Dilithium) y FIPS 205 (SLH-DSA, firma basada en funciones hash derivada de SPHINCS+). El cuarto, FIPS 206, debía especificar FN-DSA, la firma derivada de Falcon (de ahí el nombre: FFT over NTRU-Lattice-Based Digital Signature Algorithm), cuyo atractivo son unas firmas mucho más compactas que las de ML-DSA (en torno a 666 bytes en el nivel I frente a los 2.420 de ML-DSA-44).

A fecha de hoy FIPS 206 no se ha publicado, ni siquiera como borrador para comentarios públicos (initial public draft). En abril de 2026, Dustin Moody (NIST) indicaba en el foro PQC que el borrador seguía en la cadena de aprobación administrativa, sin fecha concreta. Y el 28 de septiembre de 2026 el equipo de FIPS 206, a través de Ray Perlner, presentó un nuevo plan sometido a discusión:

  • Un único procedimiento de firma, especificado con el detalle suficiente para validarse con vectores de prueba conocidos (KAT).
  • Aritmética de punto fijo en la generación de claves y en la firma (inicialmente 32.32 y 64.64), en lugar de la de punto flotante, que es la que hace de Falcon un algoritmo delicado de implementar de forma segura y reproducible.
  • Las variantes optimizadas se aprobarían más adelante en publicaciones especiales (SP) separadas, con sus propios KAT y separación de dominio.

Cambiar decisiones de diseño a estas alturas sugiere que el borrador tardará todavía unos meses, y que después vendrá el periodo de comentarios y la versión final. Para quien necesite firmas postcuánticas hoy, las opciones estandarizadas siguen siendo ML-DSA (Dilithium) y SLH-DSA (SPHINCS+) y, para firmware, los esquemas con estado LMS y XMSS de la SP 800-208.

NIST sí ha movido otras piezas en 2026: el borrador de la SP 800-230 (13 de abril), con nuevos juegos de parámetros de SLH-DSA (SPHINCS+) para casos de uso con un número limitado de firmas; el borrador de la SP 800-133r3 (17 de abril) sobre generación de claves; y el paso de nueve candidatos a la tercera ronda del proceso de firmas adicionales (NIST IR 8610, mayo). El estándar del segundo KEM, HQC (Hamming Quasi-Cyclic, basado en códigos correctores de errores), seleccionado en marzo de 2025 como alternativa a ML-KEM (Kyber) basada en otro problema matemático, también está pendiente de borrador.

El calendario ya tiene fechas

La novedad más importante del año no es técnica sino de planificación: Europa, España y Estados Unidos coinciden ya en un calendario muy parecido.

Unión Europea

La hoja de ruta coordinada del Grupo de Cooperación SRI (NIS), publicada en junio de 2025, fijó tres hitos: iniciar la transición antes de finales de 2026, completar la migración de los casos de uso de riesgo alto antes de 2030 y la del resto, en la medida de lo posible, antes de 2035. En enero de 2026 la Comisión dio un paso más con la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2022/2555 sobre medidas de simplificación y armonización con la [Propuesta de Reglamento sobre la Ciberseguridad 2] (COM(2026) 13 final, de 20 de enero de 2026). La Directiva (UE) 2022/2555 es la Directiva SRI 2, más conocida por su sigla inglesa NIS2. Su artículo 1, apartado 5, añade al artículo 7.2 de la Directiva, que enumera las políticas que deben formar parte de la estrategia nacional de ciberseguridad, una nueva letra:

«k) para la transición hacia una criptografía postcuántica, teniendo en cuenta los calendarios de transición y los requisitos pertinentes establecidos en los actos jurídicos y políticas de la Unión aplicables.»

El considerando 8 explica el porqué: la posibilidad de ataques basados en «recopilar ahora para descifrar más adelante», «que probablemente ya están teniendo lugar», los riesgos futuros de falsificación de firmas mediante ataques cuánticos y la retirada progresiva de los algoritmos de clave pública actuales «hacen aún más urgente iniciar acciones de migración a la criptografía poscuántica». Pide que esas políticas incluyan herramientas para evaluar la exposición de los activos criptográficos, un plan de migración y pruebas de implantación, que fomenten soluciones europeas verificadas y sometidas a evaluación formal, y que se ajusten a la hoja de ruta del Grupo de Cooperación SRI, «logrando así la migración a la criptografía poscuántica de aquí a 2030 para los casos de uso crítico y de aquí a 2035 para los casos de uso de nivel medio y bajo». Es todavía una propuesta, sujeta al procedimiento legislativo ordinario, pero convierte la hoja de ruta en una obligación de los Estados.

En el ámbito de la certificación de productos, ENISA y el subgrupo de criptografía del ECCG sometieron a consulta pública, hasta finales de julio de 2026, la versión 3 de los Agreed Cryptographic Mechanisms del esquema europeo EUCC, la referencia de mecanismos criptográficos aceptados para productos certificados.

España

En julio de 2026 el Centro Criptológico Nacional publicó la guía de buenas prácticas CCN-TEC 009 (BP/37) «Recomendaciones para una transición postcuántica segura», que traslada el calendario europeo a nuestro contexto:

  • 31 de diciembre de 2026: estrategia y gobernanza definidas, inventario criptográfico, clasificación de casos de uso y pilotos en marcha para los sistemas de riesgo alto y medio.
  • 31 de diciembre de 2030: migración completada en los sistemas de riesgo alto.
  • 31 de diciembre de 2035: migración completada en los de riesgo medio y, en lo posible, en los de riesgo bajo.

La guía recomienda soluciones híbridas al menos en las primeras etapas: en el establecimiento de claves, combinar al menos dos mecanismos (intercambio clásico, intercambio postcuántico o claves precompartidas) mediante una función de derivación; en firmas, hibridar las basadas en retículos (ML-DSA y FN-DSA), mientras que las basadas en hash (XMSS y SLH-DSA) no lo requieren. Entre los KEM cita ML-KEM, HQC y FrodoKEM, que considera la opción más conservadora. Insiste en la criptoagilidad como criterio de diseño, en el gobierno del programa (comité, oficina PQC, equipos técnicos) y en su alineamiento con el ENS, NIS2, DORA y el RGPD, y recuerda el teorema de Mosca para estimar el margen disponible: si el tiempo que deben protegerse los datos más el tiempo de migración supera el plazo hasta que exista un ordenador cuántico relevante, el problema ya está aquí. Para elegir productos remite a la guía CCN-STIC 221 de mecanismos autorizados y al apartado Quantum Resistant del catálogo CPSTIC.

En septiembre, el secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, Antonio Hernando, anunció en el encuentro de AMETIC en Santander que el Gobierno elaborará un inventario de sistemas, empezando por la Administración General del Estado, y un calendario de migración que situaría el inicio de la transición de los sistemas más críticos en 2030-2031. Por ahora no hay real decreto ni orden ministerial: es un anuncio de plan, que conviene seguir.

Estados Unidos

La orden ejecutiva 14412, Securing the Nation Against Advanced Cryptographic Attacks, de 22 de junio de 2026, endurece los plazos federales: criptografía postcuántica para el establecimiento de claves en los activos de alto valor y sistemas de alto impacto antes del 31 de diciembre de 2030, y para las firmas antes del 31 de diciembre de 2031. El memorando OMB M-26-15 que la acompaña pide además un inventario criptográfico automatizado que alimente un CBOM central. En el sector privado, Google anunció el 25 de marzo su objetivo de estar preparada en 2029, con ML-DSA incorporado a Android 17 para el arranque verificado y la atestación.

ETSI TS 119 312: los prestadores de servicios de confianza ya tienen reglas

Para los prestadores cualificados de servicios de confianza la publicación más relevante del semestre es la ETSI TS 119 312 V2.1.1 (junio de 2026), Cryptographic Suites, la especificación que establece qué algoritmos y longitudes de clave son adecuados para firmas, sellos y certificados en el ecosistema eIDAS. La versión 2 supone un cambio de enfoque:

  • Incorpora ML-DSA (Dilithium; parámetros 44, 65 y 87) y SLH-DSA (SPHINCS+) como algoritmos recomendados, y LMS y XMSS de forma condicionada a una gestión estricta del estado.
  • Define un marco de firmas híbridas (cláusula 6.4), con combinaciones recomendadas como RSA-PSS de 3.000 bits o más con ML-DSA-65.
  • Fija fechas de fin concretas: los certificados con claves RSA de menos de 3.000 bits no deberían emitirse después del 31 de diciembre de 2026, y su validez no debería ir más allá de 2028.
  • Exige protección postcuántica (híbrida o por sustitución) cuando la validez de lo protegido se extienda más allá de 2030, tanto para RSA como para ECDSA.

No incluye todavía FN-DSA (Falcon), por la razón ya explicada, ni ML-KEM (Kyber), que no es un algoritmo de firma. Y remite el calendario detallado de migración a un documento específico de ETSI que aún está en elaboración.

En España, el abandono de RSA-2048 por los prestadores no es solo una recomendación técnica: tiene mandato del organismo supervisor. La Subdirección General para la Sociedad Digital, de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, publicó en octubre de 2025 la Nota sobre la migración del algoritmo RSA, dirigida a los prestadores cualificados y no cualificados que usan RSA. Les exige cumplir el Anexo 1 de la guía CCN-STIC 807 del Centro Criptológico Nacional, según el cual a partir del 1 de enero de 2027 los certificados RSA que se sigan emitiendo deberán usar módulos de al menos 3.000 bits. Los prestadores cualificados que tengan jerarquías con claves más cortas deben generar otras nuevas y acreditarlo con un informe técnico de un organismo de evaluación de la conformidad que incluya, como mínimo, la evidencia de la ceremonia de generación de claves (o con el informe de su auditoría, si se realiza antes del 31 de diciembre de 2026). Ya lo comenté en «Actualización urgente para las administraciones públicas en relación con las firmas electrónicas», porque las Administraciones deben adaptar sus sedes y plataformas de firma para aceptar los nuevos certificados.

Norma europea y supervisor nacional coinciden, por tanto: 2026 es el último año para emitir certificados RSA-2048, y quien firme o selle documentos que deban conservar su valor más allá de 2030 debe planificar ya la hibridación con algoritmos postcuánticos.

En otro ámbito, ETSI ha publicado el informe técnico TR 104 171 (versión 1.1.1, de marzo de 2026, difundido en septiembre) con pautas de implementación para generadores cuánticos de números aleatorios (QRNG), que introduce el concepto de «confianza cero en la entropía».

En la parte de cifrado, la que protege frente a la recolección de tráfico para descifrarlo en el futuro, el IETF ha cerrado este año los documentos que faltaban:

TLS: el intercambio de claves postcuántico ya es estándar

  • RFC 9954 (julio de 2026), de carácter informativo, define la construcción general del intercambio de claves híbrido en TLS 1.3: se combinan un algoritmo clásico y uno postcuántico y el secreto resultante es seguro mientras lo sea cualquiera de los dos.
  • RFC 10024, Post-Quantum Traditional (PQ/T) Hybrid Key Agreement Mechanisms for TLS 1.3 (agosto de 2026), en vía de estándar, la concreta en tres grupos: X25519MLKEM768, el único marcado como recomendado en el registro de IANA y el que ya negocian por defecto los principales navegadores, y SecP256r1MLKEM768 y SecP384r1MLKEM1024, pensados para entornos cuyas normas exigen curvas NIST.
  • El borrador de ML-KEM sin componente clásico en TLS fue aprobado por el IESG en septiembre, está en la cola del RFC Editor y se publicará como RFC informativa; en el registro de IANA figura como no recomendado, frente al híbrido.

Es decir, las orientaciones del IETF coinciden con las del CCN: híbrido primero. Activar X25519MLKEM768 en servidores, balanceadores y CDN es hoy una de las acciones con mejor relación entre coste y beneficio.

La autenticación: certificados más cortos y Merkle Tree Certificates

La autenticación postcuántica es más difícil por una cuestión de tamaño. Una firma ML-DSA-44 (Dilithium) ocupa unos 2.420 bytes, frente a los 64 de ECDSA P-256; con las varias firmas y claves públicas que viajan en un handshake TLS (certificado, cadena, transparencia), la sustitución directa llevaría el handshake por encima de los 10 KB, con un impacto apreciable en la latencia. ML-DSA ya está definido para certificados X.509 en el RFC 9881 (octubre de 2025), pero su despliegue masivo en la web es otra cosa.

Por eso cobra interés el trabajo del grupo IETF PLANTS sobre los Merkle Tree Certificates (MTC): la autoridad de certificación emite los certificados en lotes, firma una sola vez la raíz del árbol de Merkle y los navegadores reciben esas firmas por separado, de modo que en el handshake solo viaja una prueba de inclusión. Let’s Encrypt anunció en junio que tendrá un entorno de pruebas con MTC a finales de 2026 y uno de producción en 2027, y Cloudflare y Chrome están experimentando con el mismo esquema.

En paralelo avanza la reducción de la duración de los certificados TLS acordada en el CA/Browser Forum (votación SC-081v3, abril de 2025): desde el 15 de marzo de 2026 el máximo es de 200 días, que bajará a 100 días en marzo de 2027 y a 47 días en marzo de 2029. La justificación principal es reducir la dependencia de una revocación que no funciona bien y la vigencia de datos de validación obsoletos, pero hay un argumento que interesa especialmente aquí: la criptoagilidad. Una organización que renueva sus certificados cada pocas semanas de forma automatizada (con ACME) puede cambiar de algoritmo, de clave o de autoridad de certificación en un ciclo de renovación; una que gestiona certificados de un año a mano, no. La renovación frecuente es, en la práctica, el ensayo general de la migración postcuántica.

El primer paso: inventario y CBOM con herramientas abiertas

Todas las guías coinciden en que el primer paso es saber qué criptografía se usa, dónde y para proteger qué información durante cuánto tiempo. El formato que se está imponiendo para documentarlo es el CBOM (Cryptography Bill of Materials), incorporado al estándar CycloneDX en su versión 1.6 (abril de 2024), que describe algoritmos, claves, certificados, protocolos y bibliotecas de un sistema y sus dependencias.

Entre las herramientas abiertas destaca CBOMkit, ahora bajo el paraguas de la Post-Quantum Cryptography Alliance de la Linux Foundation, que incluye un visor, un generador de CBOM y un plugin para SonarQube (sonar-cryptography) que detecta el uso de criptografía en el código fuente. En 2026 ha añadido soporte para Go, además de Java y Python, y está migrando su salida a CycloneDX 1.7. Un CBOM generado a partir del código, combinado con el inventario de certificados y configuraciones TLS de la infraestructura, es exactamente lo que piden tanto la guía del CCN como el memorando M-26-15.

Qué hacer ahora

Con lo publicado en estos meses, la lista de tareas para una entidad grande queda bastante definida:

  1. Gobierno: nombrar responsables y aprobar un plan con presupuesto antes de que termine 2026, como pide el CCN.
  2. Inventario y CBOM: descubrir la criptografía de aplicaciones, infraestructura y proveedores, y clasificar los casos de uso por riesgo y por tiempo de vida de la información.
  3. Quick wins: activar el intercambio de claves híbrido X25519MLKEM768 en TLS y automatizar la renovación de certificados.
  4. Firmas de larga duración: revisar qué documentos, sellos y evidencias deben conservar su valor más allá de 2030 y planificar firmas híbridas conforme a la ETSI TS 119 312.
  5. Proveedores: incluir la criptoagilidad y la hoja de ruta postcuántica en los requisitos de compra.
  6. Formación: preparar a los equipos técnicos y de cumplimiento, porque la migración será larga y afectará a casi todos los sistemas.

Cómo puede ayudar EADTrust

En EADTrust llevamos tiempo trabajando en esta transición. Nuestras jerarquías de certificación ya combinan RSA de 4.096 y 8.192 bits con curva elíptica ECC de 256 y 384 bits, precisamente para tener margen de criptoagilidad (por eso la nota del supervisor sobre RSA no nos ha afectado), y acompañamos a otras organizaciones en el mismo camino:

  • Formación en computación cuántica y criptografía postcuántica, in company y en abierto. Impartimos el curso de computación cuántica y criptografía postcuántica y lo adaptamos a cada organización, de forma presencial, en línea o híbrida, para que los equipos entiendan qué cambia, por qué y cómo abordarlo. Además, una vez al año celebramos una edición en abierto, presencial, que tendrá lugar cada año en torno al 14 de abril, Día Mundial de la Cuántica. La edición de 2026, con la metodología ENSAR y los modelos del IQC Kit, que permiten «tocar» los conceptos que se explican, se celebró los días 22 y 23 de abril (más información en «Evento formativo sobre computación cuántica y criptografía postcuántica en abril de 2026, con la metodología ENSAR»). Puede consultar el resto de nuestra oferta formativa en la página de cursos EADTrust.
  • Acompañamiento profesional en la migración de sistemas criptográficos de entidades grandes: inventario y CBOM, análisis de riesgos y priorización, hoja de ruta alineada con el calendario europeo y la guía del CCN, diseño de soluciones híbridas y adaptación de infraestructuras de clave pública. Ya estamos trabajando en estos aspectos con dos grandes clientes.

Si su organización necesita empezar o acelerar su transición postcuántica, puede contactar con nosotros:

Referencias

Fuentes originales

Resúmenes y artículos de terceros

Desde Poznań (Polonia): agenda y ponentes del Trusted Economy Forum 2026


Escribo desde Poznań, donde hoy, 14 de octubre, arranca el Trusted Economy Forum 2026. Como adelanté en Rumbo a Poznań: Trusted Economy Forum 2026, este foro se ha consolidado como una de las citas centroeuropeas de referencia sobre identidad digital y servicios de confianza. En aquel artículo hice una presentación general; en este quiero repasar con más detalle la agenda de los dos días y quiénes intervienen en cada sesión.

El lema de esta edición es «Connected by Trust». El foro se celebra en el edificio Concordia Design (calle Zwierzyniecka 3), a pocos minutos andando de la estación de tren, y lo organiza Obserwatorium.biz. Las sesiones son en inglés con traducción simultánea al polaco. La edición de 2025 reunió a más de 300 participantes de 15 países.

El programa se articula en seis módulos, tres por día, que combinan presentaciones breves (de unos 15 minutos) con muchos debates. Lo resumo a continuación.

Día 1 — miércoles 14 de octubre

Módulo 1: On the way to European Digital Identity Wallets

El primer bloque plantea una pregunta directa: ¿estamos preparados para la Cartera de Identidad Digital Europea?

  • Giorgia Dragoni (Observatorio de Identidad Digital del Politecnico di Milano) abre con la keynote «EUDI wallets landscape and its national strategies», un panorama de las estrategias nacionales de cartera.
  • Joanna Koczorowska (COI, el Centro de Tecnologías de la Información polaco, que es además patrocinador honorífico estratégico del foro) presenta «Ready for Polish EUDI Wallet!», sobre el estado de la cartera polaca.
  • Michał Tabor y Piotr Sterczała (Obserwatorium.biz) presentan el informe «Making the EUDI Wallet a Success».
  • Debate «Europe’s Digital Identity Ecosystem: from trust infrastructure to global reference model – is this the realistic scenario?», moderado por Andras A. Barsi (Aruba), con Katarzyna Zajkowska (Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia), Katarzyna Seroczyńska (COI), Lal Chandran (iGrant.io), Jan Szajda (IDENTT) y Edgars Stafeckis (Trustlynx).
  • Elżbieta Andrukiewicz (Instituto Nacional de Telecomunicaciones de Polonia) explica la certificación de la cartera en «EUDI Wallet Certification in Practice: The Polish Experience and Future Perspectives».
  • Marco Mangiulli (Aruba) cierra el módulo con «Beyond the Wallet: Building Europe’s Next Trust Infrastructure».

Módulo 2: Trust trends

Nuevos servicios, mercados y tecnologías. Es el módulo más cercano a los temas que trato habitualmente en este blog.

  • Doble sesión sobre criptografía postcuántica: Martin Stiefel (Allaris) pregunta «Is your organisation ready for the post-quantum world?» y Piotr Rydlichowski (Centro de Supercomputación y Redes de Poznań, PCSS) plantea «Post-quantum – buzzword or real threat?».
  • Debate «Electronic Attestations of Attributes: The Missing Link in Digital Business Transformation?» sobre las declaraciones electrónicas de atributos, moderado por Marcin Wolski (Obserwatorium.biz), con Viktor Varga (Microsec) y Sebastian Elfors (IDnow Trust Services).
  • Aleksandra Nowak (IDENTT) aborda la integración de las partes usuarias en «EUDI Wallet relying party integration».
  • Jakub Kwiatkowski (PCSS) habla de confianza y procedencia en la inteligencia artificial: «Trust and Provenance in AI».
  • Debate «Business Wallet – what is it all about?», moderado por Arno Fiedler (Nimbus; vicepresidente de ETSI TC ESI), con Marcin Szulga (Asseco Data Systems), Szymon Mamrot (coordinador nacional de la Pasarela Digital Única, Ministerio de Desarrollo Económico y Tecnología) e Iñigo Barreira (Sectigo; también vicepresidente de ETSI TC ESI).
  • Grzegorz Sokołowski (GS1 Polonia) cierra con «Digital Product Passport and the Future of Trusted Data Exchange».

Tras la comida hay un interludio muy apropiado para la ciudad: Oliwier Sakowski, del Centro del Cifrado Enigma de Poznań, presenta «From Enigma to Modern Cryptography». Conviene recordar que fueron tres matemáticos formados en la Universidad de Poznań —Marian Rejewski, Jerzy Różycki y Henryk Zygalski— quienes rompieron por primera vez la criptografía de la máqiina Enigma, utilizada por Alemania en la segunda guerra mundial, a comienzos de los años treinta. En julio de 1939, semanas antes de la invasión alemana, compartieron sus resultados, sus réplicas de la máquina y el diseño de su bomba criptológica con los servicios de inteligencia británico y francés. Sobre esa base trabajó Alan Turing en Bletchley Park: su Bombe británica perfeccionó la idea polaca y permitió descifrar de forma sistemática las comunicaciones alemanas durante la guerra. Turing, que en 1936 ya había sentado las bases teóricas de la computación con su «máquina universal», es hoy una figura de referencia de la informática, y la historia de Enigma ilustra bien algo que seguimos aplicando en criptografía: la seguridad de un sistema no debe depender del secreto del algoritmo, sino de la solidez de las claves y de su correcta gestión.

Módulo 3: Digital market players

  • Jarek Sygitowicz (Authologic): «Making cross border verifiable credentials work».
  • Karen Mkoyan (imID) presenta el caso de Armenia: «Digital Trust Beyond the EU: Armenia’s eIDAS-Aligned Digital Trust Ecosystem».
  • Debate «Building a successful partnership between supervisory bodies and national QTSPs», moderado por Jon Ølnes (Signicat), con Michał Kowalewski-Li (Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia), Artur Miękina (Asseco Data Systems), Andrea Röck (ANSSI) y Andrea Sassetti (Aruba PEC; presidente de AssoCertificatori Italia).

La jornada termina con una discusión abierta y, por la noche, con la velada de networking «Connected by Trust» en el propio Concordia Design.

Día 2 — jueves 15 de octubre

Módulo 1: Trust in action!

Implantación real de servicios de confianza, carteras y verificación de identidad en empresas y administraciones.

  • Andreas Freitag (Procivis): «Implement EUDI Wallet (Fast) – What are the options?».
  • Debate «The World of Payment, Identity and Super Wallets: One Ecosystem or Competing Digital Universes?», moderado por Beata Galas, con Jarek Sygitowicz (Authologic), Kevin Meijer (Betaalvereniging Nederland; responsable de pagos de consumo en el consorcio WE BUILD) y Tomasz Chomicki (Samsung Electronics Polonia).
  • Debate «Building the EUDI Wallet Ecosystem Together: Why Market Collaboration Is Essential?», moderado por Piotr Sterczała, con Piotr Brewiński (FinTech Poland), Maciej Mironiuk (Visa), Anna Koźlik (COI) y Jakub Banaś (BNP Paribas Bank Polska).
  • Karol Ciechoński (Ayuntamiento de Lublin) aporta la visión de la administración local: «Local administration view on new digital ecosystem».

Módulo 2: Customer in the centre!

Experiencia de usuario y modelos de negocio.

  • Bart Jurkowski (I’MPRO): «Ready for the Unexpected – Acting Effectively in a World of Change and Uncertainty».
  • Gran debate «Sector Solutions or Shared Digital Infrastructure?», moderado por Miłosz Brakoniecki (Obserwatorium.biz), con Grzegorz Wójcik (Autenti), Edgars Stafeckis (Trustlynx), Anna Sienkiewicz (ING Leasing), Andrzej Ochocki (Deutsche Telekom), Bartosz Witkowski (Signius) y Tomasz Litarowicz (Asseco Data Systems).
  • Adrian Doerk (Lissi) sobre la experiencia de usuario de la cartera y los retos para las partes usuarias.
  • Arno Fiedler (Nimbus) presenta «Proving What’s Real: C2PA, Content Credentials and the Future of Digital Trust», sobre la autenticidad del contenido digital.
  • Debate «What Customers Really Need», moderado por Remigiusz Lewandowski, con Piotr Andruszkiewicz (eIDAS Easy), Andrzej Zduńczyk (BIK), Krzysztof Król (UODO, la autoridad polaca de protección de datos) y Marek Pieróg (Siepomaga.pl).
  • Tomasz Nogol (MONET+): «Digital Identity in Insurance 2027: Opportunities You Can’t Afford to Miss».

Después de la comida, Marcin Bielicki (SENSE) habla de «habilidades blandas» para equipos de innovación, y le sigue el debate «Zero Trust Meets Digital Trust: Rethinking the Security of Electronic Transactions», moderado por Krzysztof Bogacki, con Agata Kolorz-Lentini (Autenti), Piotr Rutkowski (NASK; vicepresidente de la Asamblea General de EUROPEUM-EDIC) y Robert Poznański (Asseco Data Systems).

Módulo 3: Global Trust Services

Interoperabilidad y expansión internacional de los servicios de confianza.

  • Guillaume Forget (Cloud Signature Consortium; Cryptomathic): «CSC as interoperability pillar in the Trusted Digital Economy», sobre el uso de la firma electrónica más allá de los contratos (cumplimiento, prevención del fraude, facturación electrónica y cadenas de suministro).
  • Charla con Xavier Juredieu (EUROPEUM-EDIC; consorcio WE BUILD) sobre la hoja de ruta de EUROPEUM-EDIC y EBSI, moderada por Miłosz Brakoniecki.
  • Alessia Soccio (Entaksi Solutions): «Trust services as a factor of European Sovereignty – the e-Archive Case».
  • Michał Tabor (Obserwatorium.biz): «How to build PanEuropean eDelivery».
  • Debate final «How to build a bridge of trust and digital identity between Asia, America and Europe?», moderado por Guillaume Forget, con Andreea Prian (IDAKTO), Svetlanna Maleryan (imID), Łukasz Jaromin (Raidiam), Igor Marcolongo (InfoCert, grupo Tinexta) y Melany Pașca (Edge Institute, Rumanía).

La clausura está prevista para las 16:30 del jueves.

Lo que más me interesa

De un programa tan denso, hay varias sesiones que seguiré con especial atención:

  • El debate sobre declaraciones electrónicas de atributos. Es probablemente el servicio de confianza nuevo de eIDAS 2 con más recorrido comercial, y la pregunta del título —¿el eslabón perdido de la transformación digital de las empresas?— es exactamente la que nos hacemos los prestadores cualificados.
  • La relación entre organismos de supervisión y prestadores cualificados. Tener en la misma mesa al ministerio polaco, a la ANSSI francesa y a prestadores de Polonia e Italia permite comparar modelos de supervisión, algo muy útil para quienes operamos bajo la supervisión de la SEDIA en España.
  • La Business Wallet, con dos vicepresidentes de ETSI TC ESI en el debate, en pleno proceso de definición de la cartera empresarial europea.
  • La criptografía postcuántica, que aquí se presenta desde dos ángulos: la preparación de las organizaciones y el análisis de la amenaza real.
  • Los pilotos a gran escala, con la presencia de WE BUILD en el debate sobre pagos y en la sesión sobre EUROPEUM-EDIC y EBSI.
  • El puente entre Asia, América y Europa, con el caso de Armenia como ejemplo de ecosistema alineado con eIDAS fuera de la Unión, un tema que me interesa por el trabajo que hacemos en Latinoamérica.

Organización y patrocinio

El foro cuenta con el patrocinio honorífico estratégico del COI y con Asseco Data Systems como socio Gold. Entre los socios Silver están Siepomaga, IDENTT, Authologic, Signius, Aruba, Allaris y Autenti, y entre los Bronze, Crédit Agricole (EFL), QSCert, Lissi, Procivis, IDnow, Trustlynx y Monet+. Entre los patrocinadores honoríficos figuran ETSI, el Ministerio de Digitalización y el Ministerio de Desarrollo y Tecnología polacos, la UODO, NASK, el comité polaco de normalización (PKN), la Universidad Tecnológica de Poznań y el PCSS.

EADTrust y la Cartera de Identidad Digital Europea

Mi presencia en Poznań forma parte del compromiso de EADTrust con el despliegue de la Cartera de Identidad Digital Europea. EADTrust es uno de los prestadores cualificados de servicios de confianza más activos de España en el impulso de la cartera, como pueden comprobar los lectores habituales de este blog.

Ese compromiso también se traduce en eventos en España. El pasado 28 de abril coorganizamos con el Observatorio Legaltech Garrigues-ICADE la jornada «La Cartera de Identidad Digital de la UE, su implementación y transformación de la gestión de la identidad», que puede verse en vídeo en la web de la Universidad Pontificia Comillas.

Ahora estamos preparando con G-Digital, de Garrigues, dos nuevas citas: un evento ligero en diciembre de 2026 y otro más amplio, previsiblemente en abril de 2027. Buena parte de lo que estoy escuchando estos días en Poznań, y de los contactos que estoy haciendo, servirá para preparar esos encuentros. Daré más detalles aquí en cuanto estén cerrados.

Seguiré informando

En los próximos días compartiré aquí mis notas y conclusiones de las sesiones. Si también estás en Poznań y quieres que hablemos, búscame en los descansos o escríbeme a julian.inza@eadtrust.com.

Enlaces

Una semana en Tallinn: identidad digital, firmas electrónicas, certificación y la EUDI Wallet


El 14 de septiembre viajo a Tallinn para una semana intensa de trabajo en torno a la identidad digital europea, los servicios de confianza y la certificación de la EUDI Wallet.

Estonia es un escenario natural para esto. Pocos países han llevado tan lejos el e-gobierno, la identidad electrónica y la confianza digital. Esta semana se concentran allí varias citas que, juntas, cubren casi todo el ecosistema: estándares, autoridades de certificación, firmas en la nube, implementación de eIDAS 2 y el trabajo experto sobre la certificación de la Wallet.

Después de haber estado la semana pasada (1, 2 y 3 de septiembre) en el «Global Digital Collaboration Conference 2026» seguimos profundizando en los aspectos relacionados con las carteras, la firma electrónica remota y la identidad digital.

Calendario de la semana

DíaEventoHorarioLugar
Lunes 14ETSI ESI CA Open Session13:00–18:00Kultuurikatel, Stalker Hall
Lunes 14CSC 10th Anniversary Celebration18:00–22:00F-Hoone, Telliskivi 60a/5
Martes 15ENISA Trust Services and eID Forum (12.ª ed.)jornada completaKultuurikatel
Miércoles 1618.º CA Day (D-Trust / TÜV NORD Cert)jornada completaKultuurikatel
Jueves 17 – viernes 18AHWG de ENISA sobre la EUDI Walletreunión de expertosKultuurikatel
Jueves 17PQC Migration Workshop (no asisto)09:00–12:50Kultuurikatel, Courtyard Tower

El taller de migración a criptografía post-cuántica coincide con el grupo de trabajo de la Wallet, así que me lo perderé.

Lunes 14 — ETSI ESI CA Open Session

13:00–18:00 · Kultuurikatel, Stalker Hall

Sesión abierta del comité técnico ESI (Electronic Signatures and Trust Infrastructures) de ETSI, centrada en las autoridades de certificación y en los retos del ecosistema EUDI.

Reúne a expertos, prestadores de servicios de confianza y profesionales que trabajan en la estandarización e implementación del marco eIDAS 2. El foco está en cómo se emitirán, validarán y usarán certificados e identidades digitales en los próximos años.

Kultuurikatel es la antigua central eléctrica de Tallinn. En sus instalaciones se rodó parte de Stalker de Tarkovsky, de ahí el nombre de la sala.

Lunes 14 por la noche — 10.º aniversario del Cloud Signature Consortium

18:00–22:00 · F-Hoone, Telliskivi 60a/5

El CSC celebra diez años con el lema “10 Years of Building Digital Trust — Together, Worldwide”.

Nació en 2016, coincidiendo con eIDAS, para definir un estándar abierto de firmas electrónicas remotas en la nube. Su API permite que las aplicaciones de firma y los QTSP se integren de forma interoperable. Hoy tiene más de 80 miembros en más de 40 países y su especificación está referenciada en los actos de ejecución relacionados con la EUDI Wallet.

F-Hoone está en Telliskivi Loomelinnak, otro espacio industrial reconvertido y uno de los centros creativos más vivos de la ciudad.

Martes 15 y miércoles 16 — Trust Services and eID Forum y CA Day (ENISA)

Kultuurikatel – Tallinn Creative Hub

Página del evento

El martes 15 se celebra la 12.ª edición del Trust Services and eID Forum, organizado por ENISA junto con la Comisión Europea. Es la cita anual de referencia para responsables políticos, prestadores de servicios de confianza, organismos de evaluación de la conformidad, supervisores e instituciones europeas y nacionales.En la agenda:

  • Estado de implantación de las EUDI Wallets en los Estados miembros
  • European Business Wallet
  • Relación del marco de identidad digital con el Cyber Resilience Act (CRA)
  • Situación de los servicios de confianza
  • Evolución de la estandarización
  • Efectos potenciales de la criptografía post-cuántica en la identidad digital

El miércoles 16 sigue el 18.º CA Day, organizado por D-Trust y TÜV NORD Cert, en el mismo recinto. Es la continuación natural: del debate de política y ecosistema al trabajo más específico de autoridades de certificación.

Jueves 17 y viernes 18 — AHWG de ENISA sobre la EUDI Wallet

Los días 17 y 18 participo en la reunión del Ad Hoc Working Group (AHWG) de ENISA sobre la certificación de las European Digital Identity Wallets.

Este grupo de expertos trabaja en el esquema candidato de certificación de ciberseguridad de las wallets y en los requisitos de seguridad de los prestadores de servicios relacionados. No es un congreso abierto, sino el trabajo técnico que después se traduce en el esquema europeo y en las evaluaciones que tendrán que pasar las wallets nacionales.

Por eso no podré asistir al PQC Migration Workshop del jueves 17 por la mañana en el mismo Kultuurikatel pqcsa.eu. El taller, organizado en el marco del proyecto PQCSA, aborda la migración a criptografía post-cuántica en firmas, autenticación y servicios de confianza. El tema está muy relacionado con lo que se discute esta semana (de hecho el propio Forum de ENISA incluye una sesión sobre PQC), pero coincide con el grupo de trabajo de la Wallet.

Por qué esta semana importa

En cuatro días se encadenan:

  1. estándares y autoridades de certificación (ETSI ESI),
  2. interoperabilidad de firmas en la nube (CSC),
  3. el foro europeo de eIDAS y servicios de confianza (ENISA + CA Day),
  4. el trabajo experto de certificación de la EUDI Wallet (AHWG).

Es una fotografía bastante completa del momento en que está Europa: de la estandarización a la certificación, de las firmas remotas a las wallets, y con la amenaza post-cuántica ya encima de la mesa.

Si también estás en Tallinn esos días, avísame.

Criptocalipsis, criptoagilidad y transición postcuántica: preparando el marco legal


La amenaza cuántica a la criptografía ha dejado de ser un debate académico para convertirse en un problema de gobierno, de cumplimiento y de responsabilidad de los administradores. Y ya empiezan a confirmarse movimientos regulatorios. Y esos movimientos no son solo nacionales: mientras España perfila su plan de migración, la Unión Europea prepara su propio Quantum Act y el Parlamento Europeo debate cómo convertir su liderazgo científico en liderazgo industrial y en soberanía tecnológica.

Durante años, la computación cuántica se consideró una promesa lejana y los riesgos para la criptografía serían una amenaza remota. Ese relato ha cambiado. Uno de los aspectos, el riesgo relevante para la seguridad de la información no es que exista mañana un ordenador cuántico capaz de romper la criptografía asimétrica actual con el Algoritmo de Shor (RSA, curva elíptica), sino un fenómeno que ya está ocurriendo hoy: el «recolecta ahora, descifra después» (harvest now, decrypt later). Un adversario puede capturar y almacenar hoy tráfico y datos cifrados para descifrarlos cuando disponga de esa capacidad. Todo dato con vida útil larga —historias clínicas, expedientes, secretos industriales, información clasificada— está, en la práctica, ya expuesto. De ahí que una palabra clave que representa la preparación para resistir los ataques es criptoagilidad: la capacidad de una organización de inventariar, sustituir y actualizar sus mecanismos criptográficos con rapidez y sin traumas.

1. El CCN marca el paso, con foco en el sector público

El Centro Criptológico Nacional (CCN) ha actualizado estos días su doctrina criptográfica para orientar la adopción de la criptografía postcuántica, con especial atención al sector público. La guía de buenas prácticas CCN-TEC 009, «Recomendaciones para una transición postcuántica segura» (julio de 2026), se suma a la CCN-STIC 221 de mecanismos criptográficos autorizados (noviembre de 2025) y al aviso expreso del CCN-CERT sobre los graves riesgos que la amenaza cuántica supone para la seguridad de la información y la llamada a prepararse frente a ella. El mensaje institucional es inequívoco: la migración no admite demoras y debe planificarse ya, empezando por inventariar qué se protege, con qué algoritmos y durante cuánto tiempo.

En el plano técnico, el destino está razonablemente definido: los estándares de criptografía postcuántica del NIST ya publicados: FIPS 203 (ML-KEM), FIPS 204 (ML-DSA) y FIPS 205 (SLH-DSA) y el FIPS 206 (FN-DSA) pendiente de publicar, fijan los algoritmos de referencia, y organismos como ENISA y ETSI vienen empujando la migración. Lo difícil no es elegir el algoritmo, sino gobernar la transición en organizaciones con miles de sistemas y dependencias.

2. Hacia una cobertura legal: norma y sentido de urgencia

Lo relevante de este momento es que la iniciativa técnica está recibiendo cobertura legal. Se prepara una norma —previsiblemente un real decreto— que dé amparo jurídico a la transición postcuántica y, sobre todo, transmita sentido de urgencia a administraciones y operadores. No es un gesto aislado: en el 40.º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, en Santander, el Gobierno anunció un plan de migración a criptografía postcuántica con horizonte de inicio en torno a 2030-2031 para los sistemas más críticos, articulado en cuatro ejes: inventario de sistemas a migrar (empezando por la Administración General del Estado), calendario de transición por criticidad de los datos, impulso de un ecosistema empresarial español y regulación y apoyo al desarrollo tecnológico propio, con el CCN como interlocutor técnico. Que se hable de calendario y de norma es la señal de que la criptoagilidad pasa de recomendación a obligación gestionada.

3. Las Cortes también analizan el riesgo

El impulso no es solo del Ejecutivo. En sede parlamentaria, la Comisión Mixta de Seguridad Nacional (Congreso-Senado) constituyó una Ponencia de análisis de las amenazas en el ciberespacio, en la era de la Inteligencia Artificial y la Computación Cuántica —creada el 19 de septiembre de 2024—, cuyo informe de riesgos y recomendaciones se aprobó el 24 de marzo de 2026. Que las Cortes hayan analizado formalmente estos riesgos —incluidos, de forma destacada, los que la computación cuántica proyecta sobre la criptografía— y hayan emitido recomendaciones es una señal potente: el asunto ha dejado de ser un tecnicismo del CISO para convertirse en materia de política pública y, potencialmente, de futura legislación.

4. Banca y DORA: la criptoagilidad como deber de buena administración

En el sector financiero, el marco ya existe y se llama DORA (Reglamento (UE) 2022/2554 de resiliencia operativa digital, aplicable desde el 17 de enero de 2025). DORA obliga a las entidades a una gestión rigurosa del riesgo TIC —incluidos el cifrado y la protección de datos— y crea el terreno natural para desarrollar iniciativas de criptoagilidad ante la inminencia del riesgo cuántico. Y lo hace con una lectura que interesa subrayar: la preparación frente a estos riesgos forma parte del deber de diligencia de los administradores, de lo que cabe llamar una «buena administración» digital. No anticipar un riesgo conocido, documentado por los organismos técnicos y con estándares ya disponibles, es difícilmente defendible desde el punto de vista de la responsabilidad de administradores y directivos. El énfasis, además, está en la protección de los usuarios bancarios, cuyos datos y operaciones no pueden quedar expuestos a la ventana del «recolecta ahora, descifra después».

5. El ecosistema español y AMETIC

La otra cara de la moneda es industrial: el sector de la computación cuántica se está desarrollando en España, y sus principales empresas se agrupan en torno al grupo de trabajo de Tecnologías Cuánticas de AMETIC. En el 40.º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones (Santander, #SANTANDER40, septiembre de 2026), AMETIC entregó sus Premios de Tecnologías Cuánticas 2026 —con reconocimientos a Kilimanjaro Quantum Tech y GMV— y concedió una mención especial a Garrigues por su coautoría de un informe pionero a nivel internacional sobre regulación, ética y gobernanza de las tecnologías cuánticas, acompañado del lanzamiento de un observatorio digital de acceso libre. Es un reconocimiento significativo, porque subraya algo que a veces se pasa por alto: la transición postcuántica no es solo un reto criptográfico, sino también jurídico y ético —gobernanza del riesgo, responsabilidad, protección de derechos— y ese marco hay que construirlo con rigor.

6. La dimensión europea: el Parlamento Europeo y el futuro Quantum Act

El movimiento no se limita a España. A comienzos de septiembre de 2026, el Parlamento Europeo acogió el encuentro de alto nivel «Europe’s Quantum Moment: From Lab to Leadership», organizado por el eurodiputado Sergey Lagodinsky, que reunió a representantes de la Comisión, el Consejo y el propio Parlamento con investigadores, líderes empresariales e inversores del ámbito cuántico. El diagnóstico compartido fue nítido: Europa es líder indiscutible en ciencia cuántica (aporta en torno al 80 % de los componentes que se emplean en los ordenadores cuánticos europeos), pero corre el riesgo de no traducir esa excelencia en tejido industrial. Tommaso Calarco, secretario del Consejo Asesor de Alto Nivel sobre Tecnologías Cuánticas, lo resumió en tres palabras: «dinero, velocidad y hacer las cosas juntos» y en una advertencia: «este es el último tren que pasa para Europa».

Sobre esa urgencia se proyecta el futuro Quantum Act, la norma europea que la Comisión prevé presentar hacia finales de 2026, con posible deslizamiento a 2027. No se concibe como una regulación restrictiva, sino como un «marco habilitador» que se apoya en la Estrategia Cuántica Europea y complementa iniciativas como el Chips Act, EuroHPC o IRIS². Persigue tres objetivos: impulsar la investigación y la innovación, escalar la capacidad industrial (líneas piloto e instalaciones de diseño y fabricación) y reforzar la resiliencia de la cadena de suministro y su gobernanza. Su consulta pública previa (la call for evidence) invitó expresamente a contribuir, entre otros, a los expertos en ciberseguridad y a los organismos de normalización, lo que enlaza directamente con el hilo de este artículo: la soberanía cuántica europea no es solo cuestión de fabricar hardware, sino también de gobernar la criptografía que protege los datos europeos.

Ahí es donde ambas caras de la moneda se encuentran. La cara industrial (consolidar un ecosistema hoy fragmentado en unas 78 startups sin campeones europeos comparables a Microsoft, Google o IBM, como reconoció Thomas Skordas de la DG CNECT) y la cara defensiva (la criptoagilidad y la transición postcuántica) forman parte del mismo objetivo de autonomía estratégica: «Europa puede liderar; podemos abastecernos a nosotros mismos; podemos decidir por nosotros mismos», en palabras de Cecile Perrault del «European Quantum Industry Consortium». El reto, además del capital (unos 2.000 millones de euros invertidos por la UE entre 2020 y 2025, más cerca de 9.000 millones de los Estados miembros), es de coordinación y de talento: como advirtió la profesora Eleni Diamanti, «el talento va donde están los líderes globales, no solo donde está el dinero». Para las organizaciones españolas, el mensaje es doble: el marco de referencia de la transición postcuántica ya no es únicamente el CCN o DORA, sino también un futuro Quantum Act que situará la seguridad, la resiliencia y la gobernanza cuánticas en el centro de la política industrial europea.

7. De la doctrina a la práctica: formación y acompañamiento

Garrigues es el principal accionista de EADTrust, y esa combinación —firma jurídica de referencia y agencia especializada en confianza digital— es exactamente la que hace falta para traducir todo lo anterior en acción. Desde EADTrust desarrollamos formación «In Company» que describe el marco legal que impulsa la adopción de la criptoagilidad: qué exige el CCN, qué implica DORA, qué responsabilidad recae en los administradores y cómo se convierte todo eso en un plan de inventario, priorización y migración criptográfica realista. Porque el obstáculo, en la mayoría de las organizaciones, no es la falta de algoritmos, sino la falta de gobernanza: quién es responsable, con qué calendario, con qué evidencias y bajo qué obligaciones.

Formación y Servicios Profesionales de EADTrust

La criptoagilidad y la transición postcuántica ya no son un ejercicio de futuro: el CCN marca el paso, se prepara cobertura normativa, el Senado analiza la necesidad de regular y DORA convierte la preparación en un deber de buena administración. En EADTrust (European Agency of Digital Trust) participada mayoritariamente por Garrigues, distinguida con una mención especial en los Premios de Tecnologías Cuánticas 2026 de AMETIC por su informe sobre regulación, ética y gobernanza de las tecnologías cuánticas, ayudamos a empresas y organismos a anticiparse.

Ofrecemos:

  • Formación «In Company» sobre computación cuántica y el marco legal que impulsa la criptoagilidad, con dos ponentes complementarios:
    • Jorge Christen, creador de la metodología ENSAR (Experience-Name-Speak-Apply-Repeat), lleva a los asistentes desde no saber nada de física cuántica hasta programar programas sencillos en el simulador de computación cuántica de IBM, sin requerir conocimientos previos.
    • Ainhoa Inza aborda el marco legal, la estandarización del NIST, la descripción de los algoritmos criptográficos (clásicos y postcuánticos) y el marco de criptoagilidad (CCN, DORA, responsabilidad de los administradores y hoja de ruta postcuántica).
  • Servicios profesionales de acompañamiento: análisis de impacto normativo, inventario de activos criptográficos, plan de criptoagilidad y priorización de la migración por criticidad.

Si tu organización puede verse impactada por la computación cuántica —sector público, banca y finanzas, sanidad, infraestructuras críticas o cualquier tratamiento de datos con vida útil larga—, hablemos. Contacta por correo electrónico en info@eadtrust.com o por teléfono en el 917 160 555 (también 902 365 612). Más información en eadtrust.com.

Fuentes

Empresas que están construyendo el futuro cuántico


Durante años, cuando alguien mencionaba “computación cuántica”, la imagen que nos venía a la mente era la de un cilindro dorado, lleno de cables y tubitos, suspendido dentro de un frigorífico que roza la temperatura del cero absoluto. Una especie de candelabro futurista que combina arte contemporáneo y tecnología.

Pero esa imagen, como veíamos en el artículo anterior sobre modalidades de computación cuántica, es solo una de ellas. Detrás hay una carrera industrial global, silenciosa y trepidante, en la que gigantes tecnológicos, startups especializadas y laboratorios nacionales compiten por construir la próxima gran infraestructura de la humanidad. Y, aunque no siempre se visibiliza, España tiene ingenieros, científicos y directivos en puestos clave dentro de esta revolución.

Este es un repaso de algunas de las empresas que están construyendo el futuro cuántico y que señalan un camino y por las personas que están dejando huella en él, muchas de ellas españolas.

IBM, Google y el reino de los superconductores

Los superconductores son, hoy por hoy, la tecnología más industrializada. Aquí se juega la liga de los gigantes.

En IBM Quantum, entre los pasillos del laboratorio de Yorktown Heights (Nueva York), uno de los nombres que más se escucha es el de Antonio Córcoles, ingeniero español que lleva años afinando los procesadores cuánticos de la compañía como quien afina un instrumento extraordinariamente delicado.

El gran arquitecto de toda la estrategia cuántica de IBM durante más de una década fue Darío Gil (Zaragoza, 1975), quien hasta 2025 fue Senior Vice President y Director de IBM Research. Bajo su liderazgo, IBM fue la primera empresa del mundo en poner computadoras cuánticas programables a disposición de cualquiera a través de la nube y desarrolló Qiskit, el SDK más utilizado del planeta.

Hoy, como Under Secretary for Science en el Departamento de Energía de EE.UU., Darío Gil lidera la Genesis Mission, una ambiciosa iniciativa nacional que fusiona IA, computación cuántica y supercomputación clásica para duplicar la productividad científica estadounidense.

En Google Quantum AI, el responsable científico del equipo es otro español: Sergio Boixo. Fue una de las mentes detrás del histórico experimento de «supremacía cuántica» de 2019, un hito que marcó un antes y un después en la industria. Google acaba de presentar su chip Willow, que representa un avance sustancial en corrección de errores cuánticos.

Y desde el CSIC, Juan José García Ripoll aporta teoría, algoritmos y modelos que alimentan a ambas empresas. España, sin hacer ruido, está en el corazón de la computación cuántica superconductora.

En el flanco europeo destaca IQM Quantum Computers, empresa finlandesa y uno de los pocos fabricantes europeos que ofrece ordenadores cuánticos instalados en las propias instalaciones del cliente (on-premise). IQM fue clave en el suministro del procesador cuántico para la primera computadora cuántica de acceso público en España, instalada en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) e integrada en el superordenador MareNostrum 5. Todo ello en un consorcio liderado por la startup barcelonesa Qilimanjaro Quantum Tech y GMV.

Al frente de Qilimanjaro, como co-fundador y presidente, está Víctor Canivell. Físico cuántico con más de 30 años de trayectoria en alta tecnología, Canivell ha sido uno de los grandes impulsores del ecosistema cuántico español. Bajo su liderazgo, Qilimanjaro ha conseguido que España cuente con sus primeros sistemas cuánticos operativos y se ha posicionado como uno de los referentes europeos en computación cuántica full-stack. En enero de 2026 fue reconocido como Académico Correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores por su contribución a esta revolución tecnológica.

Este esfuerzo empresarial español se coordina a nivel sectorial a través del Grupo de Trabajo de Información, Computación y Ciberseguridad Cuánticas de AMETIC. El grupo ha publicado el informe La España cuántica: Una aproximación empresarial, un documento de referencia que analiza el ecosistema cuántico nacional, identifica oportunidades por sectores y propone recomendaciones concretas para impulsar su desarrollo industrial en España. Puedes descargarlo aquí: La España cuántica: Una aproximación empresarial (AMETIC).

Quantinuum, IonQ y el arte de atrapar átomos

Los ordenadores de iones atrapados son otra historia: menos ruidosos, más precisos, casi quirúrgicos. La tecnología se parece más a un laboratorio de física atómica que a un centro de datos.

Quantinuum —la empresa nacida de la unión de Honeywell Quantum Solutions y Cambridge Quantum— es hoy una de las referencias mundiales en fidelidad de operaciones lógicas. Sus procesadores H-Series tienen conectividad total entre qubits y acumulan récords en corrección de errores. Aquí trabaja María Viñas, ingeniera española especializada en óptica cuántica, cuyo día a día consiste en domar láseres que manipulan átomos individuales: ciencia ficción hecha rutina.

IonQ, empresa cotizada en bolsa (NYSE: IONQ), acaba de completar la adquisición de Oxford Ionics, lo que refuerza su posición en computación cuántica y redes cuánticas. Sus últimos sistemas AQ 64 han alcanzado una fidelidad de puertas de dos qubits del 99,99 %, una cifra que hace apenas cinco años parecía inalcanzable.

En el ecosistema europeo de iones, merece mención especial AQT (Alpine Quantum Technologies), empresa austriaca que desarrolla sistemas compactos de iones atrapados con coherencia cuántica de varios segundos y trabaja en prototipos conectables a redes de fibra óptica.

PsiQuantum, Xanadu, Quandela y la revolución fotónica

La computación cuántica fotónica es la rebelde del grupo: funciona a temperatura ambiente, viaja por fibras ópticas y promete escalabilidad masiva fabricando qubits en obleas de silicio.

PsiQuantum (EE.UU.) ejecuta la apuesta más audaz: construir el primer ordenador cuántico con un millón de qubits usando exclusivamente procesos de fabricación de chips en instalaciones de GlobalFoundries. Su filosofía es que solo la escala industrial de la microelectrónica convencional puede superar las pérdidas fotónicas inherentes al enfoque.

Xanadu (Canadá) apuesta por la computación fotónica de variables continuas y ha publicado su plataforma Borealis, con la que demostró ventaja cuántica en una tarea de muestreo. Su SDK PennyLane se ha convertido en uno de los frameworks de código abierto más populares para computación cuántica.

La francesa Quandela representa la vanguardia europea en fotónica cuántica, con fuentes de fotones únicos de muy alta eficiencia fabricadas en semiconductores.

Pero la figura española más influyente en el espacio fotónico es, sin duda, Carmen Palacios-Berraquero, CEO de Nu Quantum (Cambridge). Su empresa no compite por construir un procesador gigante, sino por algo igual de crucial: la infraestructura de redes cuánticas que conectará procesadores entre sí y con el mundo. Carmen es, probablemente, la española con mayor proyección internacional en el sector cuántico actual.

Pasqal, QuEra, Atom Computing y los ejércitos de átomos neutros

Los átomos neutros son la tecnología que más rápido ha pasado de laboratorio a empresa. Pasqal y QuEra están construyendo procesadores que parecen constelaciones de puntos brillantes: cada punto, un átomo atrapado por luz.

Pasqal (Francia) fue fundada por Alain Aspect —Premio Nobel de Física 2022— junto con Antoine Browaeys y Thierry Lahaye. Su arquitectura de átomos neutros en retículas ópticas 2D y 3D permite configuraciones con más de mil qubits y tiempos de coherencia prolongados. En Pasqal trabaja Guillermo García-Pérez, investigador español especializado en simulación cuántica.

QuEra (EE.UU., surgida del MIT y Harvard) demostró en 2023 un procesador de 48 qubits lógicos tolerantes a fallos usando solo 228 qubits físicos —uno de los hitos más importantes en corrección de errores cuánticos de los últimos años.

Atom Computing, también estadounidense, fue la primera empresa en demostrar un procesador de más de 1.000 qubits neutros, aunque por el momento con fidelidad de puertas aún en desarrollo.

Aunque no está en una empresa, aquí es imposible no mencionar a Ignacio Cirac, director del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching (Alemania). Sus contribuciones teóricas —incluyendo la propuesta original de computación cuántica con iones, junto a Peter Zoller— son la base intelectual de buena parte de lo que Pasqal, QuEra y el resto de estas empresas hacen hoy. Es el científico español más citado en física cuántica a nivel mundial.

Intel,Quantum Motion y la apuesta por el silicio

Los qubits de espín en silicio son la promesa de fabricar ordenadores cuánticos como si fueran chips convencionales. Si esta vía triunfa, la computación cuántica podría escalar como lo hizo la electrónica clásica.

Intel lleva años apostando por esta tecnología con sus chips Tunnel Falls y, más recientemente, con su programa Horse Ridge para electrónica criogénica de control. La integración con procesos CMOS estándar es su mayor ventaja diferencial.

El español Fernando González Zalba es uno de los investigadores más relevantes a nivel mundial en esta modalidad. Actualmente es Ingeniero Principal en Quantum Motion (Londres) y, desde 2024, también Profesor Ikerbasque en el CIC nanoGUNE de San Sebastián, donde dirige el grupo de Hardware Cuántico en las nuevas instalaciones del Quantum Tower. En diciembre de 2025 recibió una de las 349 ERC Consolidator Grants europeas (de más de 3.100 candidaturas) para financiar el proyecto QuDos, centrado en usar puntos cuánticos semiconductores como base para electrónica de control de muy bajo consumo —aplicable a todas las modalidades cuánticas, no solo al silicio.

Microsoft y la búsqueda del qubit imposible

Los qubits topológicos son la gran apuesta a largo plazo de Microsoft. Una tecnología que, si funciona, podría resolver el mayor problema de todos: la fragilidad cuántica.

Microsoft presentó en 2025 su chip Majorana 1 —y posteriormente Majorana 2— como primeros pasos hacia qubits topológicos basados en fermiones de Majorana. La apuesta es radical: construir qubits que sean intrínsecamente resistentes a los errores por razones topológicas, sin corrección activa intensiva. La comunidad científica sigue debatiendo si los dispositivos actuales exhiben las propiedades topológicas reclamadas, después de una retractación polémica en Nature en 2021 sobre su observación. Chetan Nayak, declaró: “Hemos demostrado un qubit topológico que se comporta como tal; ahora el camino hacia el escalado a un millón de qubits es mucho más claro”.

La presencia española aquí es más académica pero relevante: Ana María Rey, física teórica española afincada en la Universidad de Colorado Boulder y colaboradora habitual de Microsoft Research, trabaja en teoría cuántica avanzada de átomos ultrafríos e interacciones cuánticas que influyen en varias líneas de investigación de la compañía.

Defectos en diamante: computación cuántica a temperatura ambiente

Los defectos en diamante (centros NV) representan la gran promesa de computación cuántica sin criogenia. La empresa líder es Quantum Brilliance (Australia-Alemania), que fabrica aceleradores cuánticos basados en nitrógeno-vacancia en diamante sintético. Sus dispositivos ya se han desplegado en laboratorios como Oak Ridge y Fraunhofer.

Su CTO, Marcus Doherty, lo explica así: “El diamante es el único material práctico para desplegar computación cuántica a escala masiva en entornos reales, sin necesidad de refrigeración extrema”. Esta tecnología permite integrar qubits directamente en racks convencionales, vehículos o satélites.

D-Wave y el recocido cuántico

D-Wave Systems (Canadá) es el único jugador de esta lista que ya ofrece computación cuántica comercialmente desplegada a gran escala desde hace más de una década. Su enfoque no es la computación de puertas universales sino el recocido cuántico (quantum annealing): evolucionar un sistema físico para minimizar una función de energía y resolver así problemas de optimización combinatoria.

D-Wave opera la plataforma Advantage con más de 5.000 qubits, y su servicio en la nube Leap tiene usuarios activos en sectores de logística, finanzas y farmacéutica. Volkswagen, Mastercard y otras grandes empresas han explorado aplicaciones concretas. Su alcance es fundamentalmente distinto al de las máquinas universales —no puede ejecutar Shor ni Grover en su forma general— pero es la plataforma con mayor madurez comercial de toda la industria.

Su CEO, Alan Baratz, lo resumió en 2026: “Hemos superado ya el momento ‘ChatGPT’ de la computación cuántica: nuestros sistemas de recocido ya resuelven problemas que los ordenadores clásicos no pueden abordar en absoluto”.

En la línea del software para hardware de recocido y optimización cuántica destaca también la española Multiverse Computing, con sede en San Sebastián, cuya plataforma Singularity lleva el paradigma cuántico-híbrido a casos de uso reales en banca, energía e industria, sin que el usuario final necesite saber programación cuántica.

Más allá del hardware: el software y la ciberseguridad cuántica

La carrera cuántica no solo se libra en el hardware. Algunas empresas construyen la capa de software, los algoritmos y la infraestructura que permitirá usar esas máquinas.

Riverlane (Reino Unido) desarrolla sistemas operativos cuánticos, en particular pilas de corrección de errores en tiempo real. Quantinuum (además de hardware) lidera en software cuántico con su plataforma TKET y en criptografía cuántica. IBM ofrece Qiskit, el SDK de código abierto más usado del sector.

En el campo de las comunicaciones cuánticas seguras (distribución de claves cuánticas, QKD), los actores más relevantes incluyen a Toshiba Quantum (Reino Unido), ID Quantique (Suiza) y QuantumCTek (China). Y en España, LuxQuanta, cuya CEO Vanesa Díaz preside también la recién nacida SQuA.

Y en casa: el ecosistema cuántico español

España no fabrica aún procesadores cuánticos de frontera, pero sí tiene un ecosistema en crecimiento real, con empresas que van desde el hardware hasta el software y la ciberseguridad cuántica.

El 19 de mayo de 2026, en el marco del Q-Expo 2026 celebrado en Bilbao, nació la Spanish Quantum Alliance — SQuA, la primera asociación nacional que reúne al ecosistema español de tecnologías cuánticas. Presidida por Vanesa Díaz (CEO de LuxQuanta) e impulsada por el Ministerio para la Transformación Digital y el Ministerio de Ciencia, SQuA agrupa a 53 organizaciones fundadoras: grandes grupos industriales, multinacionales tecnológicas, pymes, startups, universidades y centros de investigación. Su misión es vertebrar el sector, alinearse con la Estrategia Española de Tecnologías Cuánticas 2025–2030 y posicionar a España como actor relevante en la economía cuántica europea.

Entre sus 53 miembros fundadores figuran, entre otros, BBVA, Indra, Telefónica, GMV, Sener, Fujitsu, Santander, Tecnalia, ICFO, IQM, Multiverse Computing, Qilimanjaro, Quside, LuxQuanta, QCentroid y Quantum Mads, junto a asociaciones como Ametic, Adigital y varias universidades públicas.

Las empresas del ecosistema que más cabe destacar:

  • aQuantum — división cuántica de Alhambra-IT, especializada en integración de algoritmos cuánticos en sistemas empresariales.
  • Entanglement Partners —Es la primera empresa de consultoría cuántica que se creó en España y Latinoamérica. Su actividad principal se centra en consultoría estratégica y tecnológica en torno a las tecnologías cuánticas.
  • GMV — Cuenta con un importante departamento de ciberseguridad y telecomunicaciones y ofrece soluciones para sectores como aeronáutica, espacio, automoción, sanidad o banca, entre otros. Están trabajando en soluciones de ciberseguridad cuántica y post cuántica.
  • LuxQuanta — comunicaciones cuánticas seguras mediante distribución de claves cuánticas (QKD) por fibra óptica.
  • Multiverse Computing — software cuántico e híbrido para finanzas, energía e industria; su plataforma Singularity abstrae la complejidad del hardware para el usuario final. Fundada por Román Orús, físico teórico de referencia en computación cuántica variacional.
  • Qilimanjaro Quantum Tech — hardware superconductor analógico de bajo coste y sistemas de control; lideraron el consorcio que instaló la primera computadora cuántica pública de España en el BSC.
  • Quside — hardware fotónico para generación cuántica de números aleatorios (QRNG), de aplicación directa en ciberseguridad y criptografía postcuántica; sus generadores están desplegados en centros de datos de Equinix y han colaborado con NIST y ETH Zurich en experimentos publicados en Nature. Fundada y dirigida por Carlos Abellán.
  • QCentroid — plataforma cuántica as-a-service (QaaS) con su sistema QuantumOPS, orientada a hacer accesible la computación cuántica a empresas sin necesidad de conocimientos especializados.
  • Quantum Mads — consultoría y desarrollo de soluciones cuánticas aplicadas a la industria.
  • Quantum Spain / BSC — la infraestructura nacional de computación cuántica conectada a la red europea EuroHPC, que sitúa a España entre los pocos países con acceso cuántico integrado en el sistema europeo.
  • VLC Photonics. Con sede en Valencia. Empresa de diseño de chips ópticos que opera de manera sencilla (confiando en fundiciones externas para la fabricación de chips) y pure play. Brinda soluciones de integración fotónica.

En el plano institucional y científico, no puede dejar de mencionarse a José Ignacio Latorre, físico teórico, divulgador y uno de los impulsores más visibles del ecosistema cuántico en España e internacionalmente. Fue director científico del Centre for Quantum Technologies de Singapur y ha actuado como asesor en proyectos europeos. Su papel ha sido clave para que España aparezca en el mapa internacional con identidad propia.

Y el ICFO (Institut de Ciències Fotòniques) de Barcelona sigue siendo uno de los centros de investigación cuántica más activos de Europa, fuente de varias de las empresas mencionadas aquí y hogar de grupos de investigación de primer nivel en fotónica cuántica, comunicaciones y metrología.

No solo las empresas impulsan el avance: el tejido académico e institucional es igualmente fundamental. El Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual, situado en el corazón del Pirineo aragonés, fue diseñado en cercana y modesta analogía con el famoso Aspen Center for Physics de Colorado (Montañas Rocosas). Se ha consolidado como uno de los principales focos internacionales de formación y debate en física teórica y computación cuántica. Cada año acoge escuelas de primavera e invierno y talleres especializados —como la Spring School on Near-Term Quantum Computing— que reúnen a los mejores investigadores del mundo, muchos de ellos españoles, y fomentan colaboraciones que alimentan directamente el ecosistema nacional.

Reflexión final

La computación cuántica es global, pero también es profundamente humana. Y en esa humanidad, España tiene más presencia de la que cualquiera imaginaría.

Ingenieros en IBM. Científicos en Google. Directoras ejecutivas premiadas internacionalmente. Investigadores con ERC Grants trabajando en Londres y en San Sebastián. Una asociación nacional recién nacida con 53 miembros y respaldo ministerial. Y un grupo de empresas propias que ya no solo investigan: venden, despliegan y exportan.

La revolución cuántica no tiene fronteras. Pero tampoco tiene por qué tenerlas para el talento español.

Contacte con EADTrust si está analizando si su organización puede beneficiarse de la adopción de tecnologías cuánticas. Nuestros consultores ayudarán a identificar las modalidades más prometedoras para su caso de uso y las empresas que las están implementando.

Llame al +34 91 7160555 o escríbanos a info (at) eadtrust.com

Modalidades de computación cuántica


Uno de los aspectos que tratamos en los Seminarios de Computación Cuántica y Criptografía Postcuántica de EADTrust es identificar las principales familias tecnológicas que hoy compiten por convertirse en la plataforma cuántica dominante.

La imagen que suele venir a la mente -ese ordenador repleto de tubitos dorados, los criostatos que enfrían qubits superconductores a décimas de grado sobre el cero absoluto- es solo una de ellas. En realidad hay al menos ocho enfoques distintos, cada uno nacido en un contexto diferente, con ventajas propias y cuellos de botella muy concretos. La carrera no tiene un ganador claro: mientras IBM y Google apuestan por superconductores, IonQ y Quantinuum perfeccionan los iones atrapados, PsiQuantum construye chips fotónicos a escala de wafer y Microsoft persigue los esquivos qubits topológicos. Lo que sigue es un mapa de ese territorio.

1. Qubits superconductores (superconducting qubits – circuitos basados en uniones Josephson)

Son hoy la tecnología más madura. Se basan en circuitos eléctricos que, enfriados a temperaturas de milikelvin mediante criostatos, exhiben comportamiento cuántico gracias a los pares de Cooper y las uniones Josephson. IBM, Google, Rigetti y Amazon (con sus variantes de cat qubits) llevan años acumulando experiencia en esta familia, lo que se traduce en recuentos de qubits ya en los cientos y operaciones extremadamente rápidas —del orden de nanosegundos.

El precio de esa velocidad es doble: los tiempos de coherencia son muy cortos, lo que obliga a corregir errores de forma intensiva, y la refrigeración criogénica necesaria es costosa y difícil de escalar. Cualquier tecnología que opere a temperatura ambiente parte con ventaja logística frente a los superconductores, aunque todavía ninguna les iguala en madurez global.

2. Iones atrapados (trapped ions)

En lugar de fabricar circuitos artificiales, este enfoque usa directamente la naturaleza: átomos ionizados suspendidos en trampas electromagnéticas y manipulados con láseres. IonQ y Quantinuum (la joint venture de Honeywell y Cambridge Quantum) son los principales exponentes.

Lo que destaca de esta tecnología es su precisión. La fidelidad de las operaciones lógicas supera el 99,9 % y los tiempos de coherencia son mucho más largos que los de los superconductores, lo que la hace especialmente atractiva para la corrección de errores cuánticos. Además, todos los qubits están interconectados entre sí de forma nativa (all-to-all connectivity), algo que otras arquitecturas solo consiguen mediante costosos swaps de puertas.

Su limitación más evidente es la velocidad: donde los superconductores operan en nanosegundos, las puertas de iones pueden tardar microsegundos o incluso milisegundos. Escalar a centenares o miles de qubits también resulta complejo por la delicadeza del control láser requerido.

3. Qubits fotónicos (photonic qubits)

En vez de usar partículas cargadas o circuitos criogénicos, este enfoque codifica la información en fotones —partículas de luz— mediante enfoques de computación basada en medición (measurement-based quantum computing) o en variables continuas. PsiQuantum, Xanadu y la francesa Quandela son empresas representativas.

La gran ventaja es inmediata: los fotones no necesitan frío ni trampas, así que estos sistemas operan a temperatura ambiente y se integran de forma natural con la infraestructura de fibra óptica existente, lo que los hace muy prometedores para la computación cuántica distribuida y las redes cuánticas. Las velocidades de operación son también muy altas.

La contrapartida es que los fotones son difíciles de retener: la pérdida de fotones en los circuitos es alta y muchas operaciones son probabilísticas, lo que obliga a repetir los cálculos muchas veces. La corrección de errores resulta más compleja que en iones o superconductores, aunque la apuesta de PsiQuantum es que la fabricación en oblea de silicio a gran escala compensará estas ineficiencias con volumen.

4. Átomos neutros (neutral atom qubits / interacción Rydberg)

Similar en espíritu a los iones atrapados, pero usando átomos neutros —sin carga eléctrica— atrapados en pinzas ópticas individuales o en retículas láser. Las interacciones entre qubits se activan excitando los átomos a estados de Rydberg, de altísima energía. QuEra (surgida del MIT y Harvard), Pasqal y Atom Computing son los nombres más conocidos.

El potencial de escalabilidad es notable: se han demostrado ya arrays de miles de átomos, y la capacidad de reconfigurar dinámicamente la posición de los qubits abre posibilidades únicas para la simulación cuántica analógica. Los tiempos de coherencia son razonables y no se requieren las complejas trampas electromagnéticas de los iones.

La fidelidad de las puertas lógicas todavía queda por debajo de lo que alcanzan los iones atrapados, y el control óptico preciso es intrincado. Como plataforma de computación universal basada en puertas (gate-based), está menos madura que los superconductores, aunque avanza a gran velocidad.

5. Qubits de espín en silicio (silicon spin qubits)

Usan el espín de electrones o de núcleos atómicos confinados en puntos cuánticos (quantum dots) fabricados en silicio. La apuesta de fondo es poderosa: si los qubits se pueden fabricar con la misma tecnología CMOS que se usa en los chips clásicos, la ruta hacia millones de qubits podría ser mucho más directa que con cualquier otra tecnología. Intel, Quantum Motion y SpinQ son representantes de este enfoque.

La integración potencial con la electrónica convencional es su principal baza, junto con la posibilidad de operar a temperaturas algo más elevadas que los superconductores de nitrógeno líquido, aunque todavía criogénicas.

El reto es que aún es una tecnología temprana: el número de qubits demostrados con alta fidelidad es limitado, el ruido nuclear del entorno del silicio afecta a la coherencia, y el control preciso de espines individuales en chips densos presenta dificultades técnicas considerables.

6. Qubits topológicos (topological qubits – basados en fermiones de Majorana)

Es la apuesta más radical y la que genera más expectativas y controversia a partes iguales. La idea es construir qubits que sean intrínsecamente resistentes a los errores, no a través de corrección activa sino gracias a propiedades topológicas de ciertos materiales: en concreto, los denominados fermiones de Majorana, que emergen en nanowires semiconductores bajo condiciones específicas. Microsoft lidera este camino con su chip Majorana 1 —y el más reciente Majorana 2— en el marco de su programa Azure Quantum.

Si funcionan como se espera en teoría, estos qubits requerirían órdenes de magnitud menos recursos de corrección de errores que cualquier otra tecnología, lo que los convertiría en candidatos naturales para la computación tolerante a fallos a largo plazo.

El problema es que son extremadamente difíciles de fabricar y de verificar experimentalmente —hubo incluso una retractación polémica de un artículo de Nature en 2021 sobre su observación—, y la comunidad científica no ha alcanzado aún consenso sobre si los dispositivos actuales exhiben genuinamente las propiedades topológicas reclamadas. En cualquier caso, es una tecnología en estadios muy tempranos comparada con superconductores o iones.

7. Centros NV en diamante (nitrogen-vacancy centers / NV centers)

Los centros de vacancia de nitrógeno (NV) son defectos puntuales en la red cristalina del diamante: una vacante atómica junto a un átomo de nitrógeno sustituyendo a un carbono. El espín de los electrones asociados a este defecto puede usarse como qubit, manipulado con microondas y leído ópticamente. Quantum Brilliance es la empresa más activa en su comercialización; también se investigan ampliamente en grupos académicos.

Su característica más llamativa es que operan a temperatura ambiente, lo que elimina la necesidad de criostatos. Además, los qubits NV individuales tienen alta fidelidad y son versátiles: sirven también como sensores cuánticos de campos magnéticos o como nodos de memoria en redes cuánticas.

La dificultad es escalar. Acoplar múltiples qubits NV entre sí de forma eficiente sigue siendo un problema abierto, la lectura óptica es ineficiente (muchos fotones se pierden), y las velocidades de operación son lentas comparadas con fotónica o superconductores.

8. Recocido cuántico (quantum annealing)

Es el único enfoque de esta lista que ya está comercialmente desplegado a gran escala. D-Wave Systems, su principal exponente, ofrece sistemas con miles de «qubits» —aunque de naturaleza diferente a los qubits lógicos universales— desde hace más de una década. En lugar de ejecutar circuitos de puertas, el recocido cuántico evoluciona lentamente el estado de un sistema físico para minimizar una función de energía, lo que lo hace especialmente apto para problemas de optimización combinatoria: logística, planificación, finanzas.

Su accesibilidad práctica hoy es real: empresas como Volkswagen, Mastercard o la NASA han explorado aplicaciones concretas. Sin embargo, su alcance es fundamentalmente limitado: no es una computadora cuántica universal, no puede ejecutar algoritmos como Shor o Grover en su forma general, y la ventaja cuántica demostrable sobre los mejores algoritmos clásicos sigue siendo objeto de debate académico.

And the winner is…

No existe una tecnología ganadora, al menos por ahora. Cada familia tiene fortalezas que las demás envidian y debilidades que sus competidoras explotan. Lo más probable es que el camino hacia la computación cuántica tolerante a fallos (fault-tolerant quantum computing) no lo recorra una única plataforma, sino arquitecturas híbridas o modulares que combinen lo mejor de varios enfoques: la madurez y velocidad de los superconductores, la fidelidad de los iones, la escalabilidad de los átomos neutros, la integración fotónica para comunicación y la estabilidad inherente —si se confirma— de los qubits topológicos.

El campo avanza a una velocidad inusual, y lo que hoy es un cuello de botella puede dejar de serlo en dos o tres años. Por eso conviene no apostar demasiado pronto por un solo caballo.

Contacte con EADTrust si está analizando si su organización puede beneficiarse de la adopción de tecnologías cuánticas. Nuestros consultores ayudarán a identificar las modalidades más prometedoras para su caso de uso y las empresas que las están implementando.

Llame al +34 91 7160555 o escríbanos a info (at) eadtrust.com