La negociación del Canon


Esta es una época pródiga en noticias sobre el Canon.

Este instrumento compensatorio surgió hace unos años ante la posibilidad de los aparatos a cassette de realizar copias de los discos de vinilo o las retransmisiones de la radio (sobre todo).

La limitación al derecho del autor se justifica de varias formas, entre otras facilitar el acceso a la cultura.

Esa limitación se traduce en un derecho, el de copia privada, cuando el copista accede de forma legal a la obra y la copia es para su uso.

Si el acceso no es legal, no se trata de una copia privada sino de la transgresión de diferentes normas con tratamiento diferente según sea el Código Penal o la Ley de Propiedad Intelectual.

Para compensar al artista, o mejor dicho, a quien ostenta sus derechos económicos, se aplica un canon, que está recogido en la normativa y que por la extensión a los dispositivos digitales ya se denomina «Canon Digital».

Por mi condición de coordinador del Foro de las Evidencias Electrónicas y de miembro de ASIMELEC a veces creo estar próximo al entendimiento del problema por las partes que negocian la futura composición del Canon.

Por un lado, quisiera hacerme eco de la reflexión de Martín Pérez en «Por un Canon Digital sostenible» y por el otro ser sensible con el drama que supone para los Autores y otros intervinientes en la industria del entretenimiento el incremento de la piratería.

Yo tengo una opinión que quiere estar en el término medio.

Aunque ya sé que no es posible esta consideración con la Ley de Propiedad Intelectual tal como está redactada en la actualidad, mi visión es que el copista se integra inmediatamente en el supuesto de «aceso legal» a la obra por el mero hecho de utilizar un soporte para la copia que haya satisfecho el Canon.

De esta forma se despenaliza a los copistas que pagan el Canon y se puede valorar el impacto de la compensación a los autores no solo por la copia privada legal (que es la única que, con la redacción actual de la LPI podrían reclamar as sociedades de gestión) sino por cualquier otra, que dejaría de tener la consideración de ilegal que con tanto empeño intenta acotar la actual LPI.

Reflexiones sobre el Canon compensatorio por copia privada


Tras los comentarios de ayer, me he fijado en otro Blog «El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era» que se ha hecho eco del debate y que incluye dos posts al respecto:

Aunque discrepo de algunos argumentos, me parece oportuno destacar que representa un punto de vista en el que se diferencia entre justicia y legalidad (me recuerda la diferencia de criterio que se manifiesta en los arbitrajes de «de derecho» y «de equidad»).

Con posiciones más analíticas en lo legal (la Ley de Propiedad Intelectual, guste más o menos, dice lo que dice) otros blogs resultam igualmente interesantes:

Por otro lado, la semana pasada los equipos técnicos de los Ministerios de Industria y Cultura encargados de cuantificar el canon digital se reunieron en busca de un acuerdo. Industria se mantiene en posiciones cercanas a las de Aetic y Asimelec, mientras que Cultura parece seguir respaldando las opiniones de la SGAE y el resto de asociaciones de gestión de derechos de autor. Y es que, mientras la industria tecnológica calcula el daño de la copia privada en unos 11 millones de euros, las asociaciones de derechos de autor elevan esta cifra hasta el entorno de los 1.200 millones.

De no llegarse a un pacto, como parece más probable, entraría en juego María Teresa Fernández de la Vega, que se convertiría en mediadora entre los dos ministerios. De hecho, la vicepresidenta del Gobierno ya tiene programadas reuniones con las patronales de la electrónica para esta semana ,y con probabilidad De la Vega también se reunirá con las sociedades de gestión derechos, de forma que en algo más de un mes, se tendrá que dilucidar la cuantía y el listado de productos sujetos al canon digital por el que se compensa a los autores.

Usos y Abusos. Debate en torno al Canon compensatorio por copia privada


Aunque han pasado ya algunos días desde que estos dos artículos vieron la luz en el periódico «Cinco Dias«, ambos, representativos de posiciones encontradas proponen interesantes argumentos a tener en cuenta.

Por un lado «Usos y Abusos que a todos nos afectan» artículo en el que Jesús Banegas indica que «La legislación recientemente aprobada establece la obligación de pagar por la realización de copias privadas -de una obra previamente adquirida de manera legal- sin ánimo de lucro, tanto por la compra de soportes de almacenamiento -discos- como de aparatos potencialmente grabadores. Vaya por delante que apenas media docena de países entre todos los del mundo -que tiene cerca de 200- han prescrito tal sistema. Un sistema innecesario, obsoleto, injusto e indiscriminado como es fácil demostrar.

(…)

En las discusiones entre cobradores y recaudadores, en ausencia de los consumidores que verdaderamente pagarán el nuevo impuesto, los primeros apenas se han molestado en argumentar analíticamente sus demandas económicas, que pretenden imponer sin más. La industria, sin embargo, ha presentado un programa desagregado, debidamente justificado y contrastable empíricamente, basado en el concepto de daño efectivo y en aplicación de los criterios prescritos por la ley.

Frente a la razonable y razonada propuesta de la industria, las sociedades de gestión pretenden imponer metafísicamente a los consumidores -es decir, como un acto de fe indemostrable- un pago anual cien veces superior al daño efectivamente causado por la copia privada según contempla la ley y más de lo que recaudan por la venta regular de las obras; a lo que pretenden añadir una aplicación retroactiva simple y llanamente inconstitucional.

(…)

De satisfacerse las demandas de las sociedades de gestión, éstas cobrarían mucho más por recaudación del canon digital que por su actividad tradicional. De este modo los autores -con independencia de su creatividad intelectual- percibirían más ingresos fijos que variables, es decir, sujetos a las ventas reales de sus obras. Por tanto, con la excusa de la defensa de la propiedad intelectual -que se supone incentivadora de la creatividad- los autores disfrutarían de un ingreso fijo creciente derivado del canon ya inicialmente muy superior al conseguido por la venta regular de sus obras. Con la ilegítima excusa de defender la propiedad intelectual -se supone que, obviamente, individual- se consagraría una anacrónica modalidad colectivista lógicamente desincentivadora de la creatividad artística.»

Por otro lado en «Usos y abusos de Aetic» José Luis Cuerda, Soledad Giménez, David de María, Ventura Pons, Victor Manuel y Rosa Vergés, autores socios de la SGAE, comienzan su artículo diciendo que «Aetic viene oponiéndose de manera obstinada e injustificada a la Ley de Propiedad Intelectual, a las entidades de gestión y al Gobierno y a todos los partidos del arco parlamentario con el fin exclusivo de defender los intereses económicos de las empresas, mayoritariamente multinacionales extranjeras, que le han convertido en su portavoz, no sabemos durante cuánto tiempo dados los éxitos en los servicios que les presta.

(…)

El canon no compensa por la piratería, sino por la copia que el consumidor realiza. La piratería está en el Código Penal, mientras que la copia privada es una facultad que el autor concede al consumidor para que pueda realizar copias de su obra. Y son dos cosas distintas.

(…)

Los contenidos, es decir las obras protegidas, no son freno a la sociedad de la información, sino un incentivo a la misma. El señor Banegas sólo debe leer las encuestas que se realizan y donde, por ejemplo, se demuestra de manera palmaria cómo la demanda de ADSL en los hogares españoles encuentra una de sus primeras causas en la descarga de música y vídeos, normalmente ilegales. Si el señor Banegas pusiese el mismo empeño en atacar las prácticas ilícitas que se llevan a cabo que el que pone en atacar el sistema de copia privada, quizá conseguiría ganar algo de la credibilidad que está perdiendo en este debate ante las autoridades.

Es cierto que el sistema de copia privada es imperfecto, y le invitamos a que invente uno en el que a partir del derecho exclusivo del autor a decidir en qué soportes se incorpora su obra, se fijen los mecanismos compensatorios. Sinceramente, pensamos que no lo desea y que detrás de la lucha contra la copia privada, un elemento por cierto de difusión y democratización del acceso a los bienes culturales, late el intento de algunas de las grandes multinacionales de construir un mundo cerrado en el que la llave para entrar pretenden tenerla exclusivamente ellos. Eso no va ser posible, al menos mientras en Europa, que tiene de manera mayoritaria implantado este sistema, existan sociedades con una rica tradición cultural en la que los autores y sus obras, y no los dueños de los soportes, son los que ostentan la facultad de decidir cómo se difunden las obras.»

Puesto que este es un blog de opinión, voy a decir alguna de las mías.

Aunque no estoy de acuerdo con todos los argumentos del señor Banegas ni con todos los de los autores de la SGAE firmantes veo una diferencia de enfoque de artículos: el señor Banegas señalaba diferentes posiciones de dos partes de la industria que no llegan a un acuerdo, mientras que los autores realizan un ataque «ad hominem» que, desde el punto de vista de la argumentación es una torpeza retórica.

Además, el hecho de que se incluyan varios firmantes, lo que probablemente se debe más a que suscriben los conceptos del artículo que a que constituyan sus autores materiales, desmerece la argumentación (incluso el artículo tiene el aspecto de haber sido redactado por una persona que no firma). Se parece a una típica «recogida de firmas» para oponerse al artículo de un señor en la que el argumento se legitime «ad verecundiam«, lo que podría ser otra torpeza retórica.

En el fondo, veo un argumento común en las dos posturas (y ya es difícil): no es lo mismo la copia legal que la ilegal. La copia legal se produce a partir de una obra a la que el copista accede legalmente y la ilegal cuando no es legal el acceso a la obra, como sucede en las redes P2P. En el primer caso estamos ante el tipo de copia que compensa el canon, y en el segundo ante copias ilegales, que el canon no tiene por qué compensar.

Mi teoría personal es que dada la desproporción de las cuantías del Canon respecto a lo que de verdad supone la copia privada «legal», en el fondo sí que persigue compensar a los autores por la copia «ilegal» . Y al hacerlo, convierte la copia «ilegal» en «legal», puesto que prevalece su carácter compensatorio por encima del hecho de que el «derecho de copia privada» (que solo debería aplicar en algunos supuestos concretos) constituye una limitación (una expropiación que diría Paloma Llaneza) del derecho del autor.

Exposec 2007 visita Málaga


El próximo 15 marzo tendrá lugar en Málaga el Evento Exposec 2007, Jornada sobre Seguridad Informática enmarcada en una serie con la que ASIMELEC está recorriendo media España.

En esta ocasión la Organización cuenta con la colaboración de Unicaja, por lo que el evento tendrá lugar en el Salón de Actos de Unicaja, sito en la Plaza de la Marina, 1 .- 29015 Málaga y dará comienzo a la 9:00 de la mañana.

Hay más información sobre este evento  en el web de Exposec 2007.

Yo impartiré una conferencia sobre «Factura Electrónica» contando las últimas novedades que se han producido en la estandarización de formatos de factura y firma eletrónica y explicando un poco la actividad del Grupo de Trabajo de eFactura de ASIMELEC.

En España se emiten 4.800 millones de facturas al año


A pesar de que es un dato que no figura en las estadísticas del INE, en Albalia Interactiva hemos podido estimar que en España se emiten cada año 4.800 millones de facturas.

Considerando que el número de empresas activas se cifra en 3.174.393, según la última actualización del Directorio Central de Empresas (DIRCE) a 1 de enero de 2006, la cifra indicada supondría que cada empresa expide o recibe 1.500 facturas al año en promedio.

Aunque la cifra parece elevada, hay que considerar que empresas como Telefónica emiten cada año más de 80 millones de facturas, y un número elevado de empresas supera el millón de facturas expedidas al año.

Entre las empresas del club del millón de facturas, cabe señalar a las siguientes:

  • Vodafone emite más de 50 millones de facturas al año
  • Orange emite en su división de teefonía móvil 15 millones de facturas al año
  • Carrefour España gestiona más de 6 millones de facturas por año
  • Caprabo  maneja unas 4, 8 millones de facturas al año
  • Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia supera los 1,8 millones de facturas anuales
  • Bimbo emite aproximadamante 1,8 millones de facturas anuales

Desde el punto de vista del tamaño, las empresas españolas se siguen caracterizando por su pequeño tamaño. Más de 1,6 millones de empresas (el 50,9% del total) no emplea a ningún asalariado y otras 881.000 (el 27,8% del total) tienen entre uno y dos empleados. Si se suman estos dos grupos, resulta que casi ocho de cada 10 empresas tienen dos o menos asalariados. Por su parte, si se considera sólo a las empresas con asalariados, las que emplean a 20 o más trabajadores apenas representan el 5,6% del total. Este segmento, que es el más amplio,  intercambia del orden de 200 facturas anuales.

Por otro lado, en el sector del comercio, los tickets, «documentos sustitutivos de factura» consituyen una herramienta de amplia difusión.

Con que el 30 % de las facturas se gestionaran electrónicamente las empresas españolas se ahorrarían más de 2.000 millones de euros al año.

Del monedero electrónico al ciberdinero


Este artículo lo publicó Miriam Prieto el 31 ENE 1997 en Computerworld

Lo he encontrado buscando Virtu@lCash, un proyecto que impulsé hace unos años en Banesto.

Permite constatar lo que se ha avanzado estos años en materia de pago electrónico.

Primero fue el monedero electrónico, que nos ha abierto las puertas de los nuevos medios de pago; y ahora llega el dinero virtual. De momento, la falta de seguridad en las transacciones ha frenado la generalización del comercio electrónico. Mientras la industria avanza en la puesta en práctica de las especificaciones SET (Secure Electronic Transactions), en España Banesto y Asimelec han lanzado Virtu@lCash, una tarjeta privada para la compra a través de InfoVía e Internet. Son sólo los primeros pasos hacia un futuro en el que se impondrá la tarjeta inteligente multifuncional.

Las nuevas Tecnologías de la Información han diversificado aún más los ya numerosos medios de pago. Al dinero en metálico, los cheques y las tarjetas de banda magnética se suman ahora los monederos electrónicos y el dinero virtual, o ciberdinero.

La tarjeta inteligente utilizada como monedero electrónico ya está en la calles, pero no se espera una difusión masiva hasta dentro de unos diez años. Estos monederos son tarjetas de plástico que funcionan como dinero en metálico. El microchip embebido en cada tarjeta almacena una cantidad de dinero no muy elevada (el máximo suele estar alrededor de las 25.000 pesetas) para realizar pagos en quioscos, cines, bares, transporte público, llamadas telefónicas…

Los usuarios cargan el dinero de forma online en los cajeros automáticos, mientras que las operaciones de pago pueden ser off line en los terminales de los comercios. La cantidad de dinero contenida en el chip disminuirá a medida que se vayan realizando las compras. La memoria que utiliza, conocida como EEPROM, es regrabable, con lo que el usuario puede recargar su tarjeta cuando lo necesite.

Telesincro, empresa del Grupo Bull especializada en terminales de pago, asegura que estos monederos cubrirán el mercado de los pequeños pagos, estimado en 10 billones de pesetas. Para ello será necesario en los próximos años contar con unos 30 millones de tarjetas y 700.000 terminales.

En España fue La Caixa, con el soporte tecnológico de la Sociedad Española de Medios de Pago (SEMP), quien abrió el fuego de los monederos electrónicos con una serie de proyectos piloto en la Universidad Autónoma de Barcelona durante 1992. Ahora, los usuarios españoles cuentan con la oferta de VISA Cash, 4B y, en breve, EURO 6000 de la CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro).

De momento, BBV, Argentaria, Caja Madrid, La Caixa y Caja Cataluña han emitido 1.450.000 monederos electrónicos VISA Cash en trece ciudades españolas. Las cifras aumentan vertiginosamente: ahora se cuenta con 45.000 terminales, 32.00 cabinas telefónicas preparadas para su uso y 4.200 cajeros automáticos para cargar el monedero. Para el próximo año se prevé alcanzar 4,5 millones de tarjetas.

La CECA, que inició el proyecto del monedero electrónico en 1995, espera que las Cajas de Ahorro Confederadas lancen durante este año alrededor del millón de tarjetas. «Nosotros consideramos la posibilidad de utilizar la tecnología de VISA Cash y de 4B, pero ellos cuentan con una máscara o sistema operativo propietario denominado Tarjeta Inteligente de Bancos y Cajas (TIBC) que es un sistema muy rígido y tiene una importante problemática de evolución al no cumplir los estándares internacionales. Por eso hemos optado por la máscara de Gemplus adaptada a las especificaciones de la Unión Europea sobre monedero electrónico», explica Antonio José Cerezo, Jefe de Productos del Departamento de Tecnologías y Nuevos Productos de Medios de Pago de la CECA.

La tecnología ya está en la calle, pero ahora es necesario asegurar su uso masivo, que probablemente no se produzca hasta dentro de una década. Para los impulsores de este monedero, tendrán que pasar alrededor de 8 años antes de recuperar las fuertes inversiones realizadas, según asegura Cerezo. Dentro del interés por generalizar su utilización, Visa, IBM y Origin han desarrollado conjuntamente un cargador personal para las tarjetas monedero de Visa CASH. El producto, denominado P100, es un teléfono que actúa como cargador al permitir enviar y recibir información al banco o la caja desde el domicilio, además de ofrecer la posibilidad de hacer consultas online a Internet, InfoVía o mediante videotexto.

Hacia el dinero virtual

Las tarjetas chip también se podrán utilizar para realizar transacciones electrónicas. De momento, comprar en una red abierta es tentar a la suerte. Los fraudes están a la orden del día porque aún no hay una completa seguridad. Nadie asegura que el comprador y el vendedor son quienes dicen ser, que el número de tarjeta que se da existe verdaderamente, que hay fondos que cubran la compra, que aquello que se adquiere vaya a acabar en poder del comprador. Hoy en día, comprar por Internet exige un procedimiento similar al de las ventas por correo y teléfono, no exento de fraude. «Aunque hay ciertos métodos de encriptación aún no hay una seguridad completa. Ahora se realizan muy pocas transacciones electrónicas pero la implantación de los estándares SET ayudará al despegue del comercio electrónico», asegura José María Ayuso, Subdirector General de SEMP y de Visa España.

SET (Secure Electronic Transactions) supone para algunos analistas un hito similar al de las tarjetas de banda magnética durante los años 60. Este conjunto de especificaciones para las transacciones electrónicas acordado por Visa, MasterCard, American Express, IBM, Microsoft, Netscape y otras empresas, permitirá a los españoles realizar compras seguras en Internet durante la segunda mitad de este año. «La seguridad se basa en tres conceptos: la autentificación del titular y del comercio, la integridad de la información mediante procedimientos de encriptación y la privacidad», explica José María Ayuso.

España ha dado el primer paso con la creación de una Entidad Certificadora para todas las transacciones realizadas a través de medios electrónicos. La nueva empresa está participada en un 40% por Telefónica mientras que el 60% restante queda dividido en partes iguales entre la CECA, el Sistema 4B y SERMEPA. «El objetivo es poner en marcha una Entidad Certificadora que de la suficiente confianza a los compradores, vendedores y entidades financieras como para que se pueda fomentar la realización de transacciones electrónicas a través de InfoVía e Internet», explica Alberto Albal, Presidente de Telefónica Sistemas, quien asegura que de esta forma se ha dado el primer paso para poner en marcha un proyecto SET en nuestro país.

Los planes pasan por empezar a operar en un plazo de tres meses; de momento se ha creado un grupo de trabajo que está estudiando las alternativas tecnológicas SET existentes en el mercado, pero aún no se ha concretado nada. Visa España y 4B también trabajan en un proyecto piloto europeo en donde participan bancos de 17 países en Europa con el fin de lograr después del verano una implantación de las especificaciones SET.

Pero la generalización de este tipo de transacciones en redes abiertas no parece posible a medio plazo. «El comercio electrónico en Internet requiere una normalización mundial aceptada además de los actuales estándares SET y EMV. A nivel del usuario particular el uso de Internet es todavía muy pequeño, y en el ámbito empresarial se prefieren redes no públicas para realizar las transacciones. Sociológicamente el monedero electrónico tendrá un impacto mucho mayor que el que pueda suponer las transacciones electrónicas», asegura Cerezo.

Para José María Ayuso, la aceptación de estas nuevas forma de pago en España va a ser la normal cuando se habla de nuevas tecnologías, «el usuario ha recibido relativamente bien el monedero electrónico, y en el caso del comercio electrónico va a depender más que del medio de pago en sí, de la introducción del ordenador personal en el hogar y de la explosión de Internet».

Negroponte en la Comunidad de Madrid


negroponte-aguirre.gifLa Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se reunió el dia 21 de febrero, en la sede del gobierno regional, con el investigador Nicholas Negroponte, considerado uno de los «gurús» de la era digital.

Nicholas Negroponte, estadounidense de origen griego, es uno de los más famosos científicos informáticos de la actualidad. Enseña en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) desde 1966 y fue el fundador y director de Media Lab, un laboratorio de diseño y nuevos medios para el propio MIT. Negroponte es especialmente conocido por su controvertido proyecto, que presentó en el Foro económico de Davos 2005, para producir computadoras portátiles de bajo coste, a un precio de . También es destacable la labor de su fundación «Un ordenador para cada niño», que pretende desarrollar el uso de la informática e internet en países poco desarrollados.

Evidencias electrónicas en el proyecto SETI


El laboratorio en ciencias espaciales de la Universidad de California en Berkeley, ha recibido la ayuda de más de un millón de voluntarios a lo largo de todo el mundo para la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI Search for Extra Terrestrial intelligence). Hasta el momento no han encontrado a ningún alienígena, pero al menos han conseguido encontrar un portátil desaparecido.

La noticia la he leido en el Blog de Maikelai y procede de un artículo de Rachel Konrad Missing laptop found in ET hunt.

El proyecto realizado en Berkeley, más conocido como SETI(at)home, usa las computadoras de los voluntarios, cuando entran en modo de salva-pantallas, para procesas los datos recibidos por el radio observatorio de Arecibo en Puerto Rico. Las computadoras tratan de localizar señales en el ruido de radio que llega desde el espacio.

Un voluntario, James Melin, programador de software para una agencia gubernamental presente en un condado de Minnesota, ejecuta SETI(at)home en cada una de sus siete máquinas domésticas, las cuales van comprobando periódicamente el estado de los servidores en la Universidad de California. Cada vez que esto sucede, los servidores registran la dirección del protocolo de Internet (IP) de la computadora remota y la almacenan en una base de datos que la gente que ejecuta el software del proyecto SETI puede consultar.

Uno de los ordenadores en los que Melin había instalado el SETI(at)home fue el portátil de su esposa, el cual robaron del hogar de la pareja de Minneapolis el pasado 1 de enero.

Molesto y alarmado ante la posibilidad de que alguien pudiera borrar los guiones y novelas que su esposa, Melinda Kimberly, estaba escribiendo – Melin monitorizó la base de datos del SETI(at)home para comprobar si el portátil robado podía “hablar” con los servidores de Berkeley. Y así fue, el portátil se conectó tres veces en una semana, y Melin envió las direcciones de IP al Departamento de Policía de Minneapolis.

Después de una citación a un proveedor local de internet, la policía determinó la dirección en el “mundo real” desde la que se conectaba el ordenador robado. En cuestión de días, los oficiales recuperaron el ordenador y se lo devolvieron a su dueña. Ayer miércoles aún no habían arrestado a nadie, y el caso permanece bajo investigación, comentó la teniente Amelia Huffman, del Departamento de Policía de Minneapolis.

Los escritos de Kimberly se encuentran a salvo, y los ladrones no parecen haber irrumpido en su correo personal o en sus otros archivos privados. Pero el ordenador devuelto contenía 20 pistas de música rap con letras ininteligibles, posiblemente pertenecen a la persona que robó la computadora o a la que la compró en el mercado negro.

“Es un rap verdaderamente horrible” comenta Melin. “A su lado hasta el Fari se parece a Pavarotti”.

Kimberly está encantada con el trabajo de detective realizado por Melin.

“Siempre supe que un geek sería un gran marido”, comentó ella. “Siempre hace copias de seguridad de todos mis datos, pero esto lo supera todo. Esto ha sido como una “Misión Imposible” para él, buscando evidencias para facilitarle pistas a la policía… es un genio – ¡mi héroe!”.

Espero no tener que demostrar a mi mujer mis habilidades como investigador informático en un caso como este, pero también está encantada con mi preocupación por la seguridad, lo que ya nos ha permitido resolver un par de incidentes.