En la Memoria del Servicio de Reclamaciones del Banco de España del año 2005, se da un indicio estadístico del impacto que las diferentes técnicas de fraude (phishing, pharming, keyloggers, troyanos,…) han tenido en la banca española en el citado año.
Aparte de las escasas actuaciones al alcance del organismo que tiene que ver con sus atribuciones y medios, merece la pena hacerse eco de los comentarios al respecto que figuran en la Memoria:
Se han recibido numerosas denuncias de intentos de fraude por Internet, que no han podido ser objeto de tratamiento por parte del Servicio de Reclamaciones del Banco de España, por exceder su ámbito de competencia.
Dada la multitud de ataques informáticos de los que se ha tenido conocimiento, se alerta a las entidades y usuarios a extremar las medidas de cautela a la hora de enviar las claves de acceso para operar con banca telefónica o electrónica.
El uso de los servicios de banca electrónica implica la utilización y adopción por parte de los usuarios de las medidas de seguridad informática adecuadas de sus equipos (antivirus, firewall, etc.).
Las denuncias de spam, correos falsos procedentes de supuestas entidades financieras para la obtención de las claves de seguridad de los usuarios financieros (phishing), no pueden ser objeto de reclamación contra la entidad financiera suplantada.
Sistemas de ataques más comunes:
Phishing
Conduce a los clientes de una entidad de crédito a una página web falsa, que aparentemente pertenece a dicha entidad. Una vez en dicha página, se solicitan los datos personales, que posteriormente son utilizados para la realización de operaciones fraudulentas.Pharming
Mediante la explotación de la vulnerabilidad de los sistemas de servidores DNS, el atacante adquiere el nombre de dominio de un sitio web y redirige el tráfico de esa página a otro sitio distinto del verdadero, a través del cual se obtiene la información personal.Keylogging
Registro de pulsaciones. En ocasiones es utilizado como una técnica de espionaje para obtener contraseñas o claves encriptadas y así traspasar las medidas de seguridad de las entidades de crédito.Los sistemas que deben utilizarse para evitar en lo posible estos fraudes son:
- Utilizar el protocolo SSL (Secure Sockets Layer). Permite cifrar la conexión y garantiza la autenticación.
- Comprobar el propietario del dominio al que se está accediendo.
- No atender las peticiones de información personal, ni de claves de acceso, mediante correo electrónico o llamadas telefónicas que aparentemente proceden de entidades de crédito.


