Archivo del Autor: inza

Avatar de Desconocido

Acerca de inza

Presidente de EAD TRUST, Prestador Cualificado de Servicios Electrónicos de Confianza EIDAS del Grupo Garrigues. Director del Laboratorio de Identidad Digital del Observatorio Legaltech y Newlaw Garrigues - ICADE. Miembro del Grupo de Expertos ENISA Ad Hoc Working Group on EU Digital Identity Wallets Cybersecurity Certification, Presidente de la Comisión Blockchain de AMETIC. Colaboró con la DGTDAJ y el CTEAJE (Justicia) a través de Procesia. Fue Auditor Jefe en TCAB, organismo de Evaluación de Conformidad EIDAS. Pionero de la certificación digital y de la banca electrónica. Fue Vicepresidente de Mobipay (entidad de pagos móviles de BBVA), Director General de Camerfirma y de FESTE (CA de los Notarios) y Director de Redes Distribuidas en Banesto EFT y en Banesto. Fue el primer presidente de AECODI, Asociación del Sector de los Servicios de Confianza Digital.

Internet y transparencia empresarial.Eficiencia del mercado y buen gobierno societario


Internet y transparencia empresarial.
Eficiencia del mercado y buen gobierno societario

Autor: Javier W. Ibáñez Jiménez

Este artículo fue publicado en la Revista TELOS de la Fundación Telefónica  en el número de enero-marzo 2006 y corresponde a la Ponencia presentada en la Universidad Internacional de Andalucía (Sede Antonio Machado), Seminario «Internet y transparencia empresarial» (VI Foro José de la Vega–DIEM sobre transparencia y responsabilidad social corporativa) a finales de 2004. Figura también como autor el coordinador de las ponencias, el  profesor Ibáñez Jiménez. Las referencias legislativas han cambiado y en la actualidad (2011) la legislación vigente recoge la mayor parte de los aspectos que se vaticinaban en este artículo, especialmente tras el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.

El presente artículo se plantea las posibles contribuciones de la Red Internet a la transparencia empresarial. Asimismo, su autor se detiene a reflexionar acerca de los nuevos problemas y contradicciones agrupados en torno al ejercicio de los derechos políticos o de participación en la vida del accionista
This article considers the possible contributions of Internet to corporate transparency. Its author pauses to reflect on the new problems and contradictions associated with the exercise of political rights and that of shareholder participation.

La implantación social de las nuevas herramientas tecnológicas de comunicación cobra toda su fuerza en el terreno de la comunicación corporativa, tanto interna como externa

Internet facilitaría la comunicación ordinaria entre accionistas, y, para las juntas generales, la elaboración de campañas electorales previas

La duplicidad entre conectados y desconectados genera a su vez sus propios costes y problemas, por la asimetría informativa implícita en el dual uso de las instituciones

Internet ha sido el vehículo seleccionado tanto para publicar el informe de gobierno corporativo anual, como para posibilitar el derecho general de información del accionista

El ejercicio del derecho de información alcanza a una dimensión activa, superadora del ámbito pasivo de la recepción de datos

Bankinter usó en sus últimas cuatro juntas generales de accionistas el voto electrónico

Un gobierno más eficiente de las sociedades pasa por la informatización de sus mecanismos de comunicación intraorgánica e interorgánica

Las grandes corporaciones caminan irreversiblemente hacia su democratización, con el acicate de la desmaterialización de los soportes comunicativos

Gobiernos, legisladores, sociedades cotizadas e inversores parecen asumir en los últimos años, sigilosa pero acaso irreversiblemente, el reemplazo del paradigma clásico de la empresa como organización creadora de valor para sus dueños, los accionistas, por una visión de las empresas (corporaciones, en la terminología angloamericana, bien distinta de nuestra tradición jurídica, donde el vocablo se reserva a entes públicos) como núcleos originarios de generación de valor (económico) uti universi.

El nuevo paradigma considera que la empresa, además de desempeñar una función primaria de atención o subvención a las necesidades de crecimiento económico de sus socios o propietarios, también cumple, por sus relaciones múltiples con la comunidad social, una función complementaria de atención a las necesidades de crecimiento o expansión social, de promoción del bienestar social, considerado en sus multiformes vertientes.

De ahí que quienes esto sostienen, propugnando la necesidad de depurar una cierta responsabilidad social corporativa o empresarial frente a la sociedad en su conjunto, amplíen ilimitadamente el círculo de personas capaces de exigir esa responsabilidad, hasta coincidir con el propio espectro social, más allá de los dueños de la empresa (accionistas), sus acreedores, o los mercados donde operan, en su caso, de forma organizada (inversores, intermediarios, supervisor de mercado).

La extensión del precitado círculo entiende como potenciales beneficiarios (o, en su caso, damnificados) de la actuación empresarial a la ciudadanía lato sensu (global, si la empresa es multinacional); a la comunidad política nacional y local de la sede donde opera; a las Administraciones territoriales e institucionales que a dicha comunidad representan; también, singularmente, al conjunto de competidores en el mercado de la empresa, a sus proveedores y suministradores, a sus clientes y a otros centros sociales de poder fáctico y comunicador, desde los movimientos sindicales, ONG y lobbies mediáticos, hasta las asociaciones y fundaciones de varia función y orientación social, con tal de que operen como actores sociales de manera significativa.

Bajo esa nueva creencia, o cuando menos apariencia, del acervo colectivo de Occidente, que considera a empresarios y negocios como agentes indeclinablemente comprometidos con el desarrollo sostenible, o por decirlo con el modismo al uso, socialmente responsables, las organizaciones, en particular las que asumen formas corporativas societarias, van concretando ese compromiso en sistemas y modalidades eficientes y, en ocasiones, innovadores, de actuación gerencial. Y, asimismo, en estructuras internas progresivamente más transparentes, capaces de comunicar el estilo y el contenido de las actuaciones directivas a la comunidad social.

La llamada Sociedad de la Información no es, ni puede ser, ajena al fenómeno descrito. La implantación social de las nuevas herramientas tecnológicas de comunicación cobra toda su fuerza en el terreno de la comunicación corporativa, tanto interna, entre administradores, directivos y trabajadores, como externa, con los agentes públicos y privados. En la medida en que las herramientas aludidas se componen de sistemas de teletransmisión de datos, la comunicación corporativa que encuentra cauce a través de las mismas podrá denominarse cibercomunicación societaria, no exenta de los riesgos genéricos que asumen los usuarios de la comunicación telemática, incluidos los riesgos legales inherentes a la imposible asimilación por los jueces de los cambios en los sistemas de comunicación, o a la falta de globalización jurisdiccional (nota 1).

No puede ponerse en duda que, si lo que intenta este cúmulo de técnicas de transporte de datos en tiempo real, y particularmente el uso de la red Internet, es propiciar en todos los ámbitos una mejor comunicación corporativa (con el propósito último de fortalecer la transparencia, en aras del eficiente funcionamiento de los órganos sociales, del proceso de creación de valor, y del control por la propiedad de la empresa de aquel funcionamiento y de este proceso), las aplicaciones informáticas y el empleo generalizado de la propia red Internet como vehículo de comunicación masiva cobran ahora, y cobrarán en lo sucesivo, un protagonismo decisivo e irreversible, favorecedor, en primera instancia, de un gobierno corporativo más sólido, por el lado de la gestión; y, de parte de la propiedad de la empresa, de una nueva democracia participativa del accionariado en las grandes decisiones adoptadas por quienes administran su patrimonio mobiliario (nota 2).

Un tipo nuevo y singular de democracia corporativa que bien cabría calificar como la ciberdemocracia del accionariado, constitutiva de una auténtica revolución de poder en el seno de las sociedades: el accionista minoritario, pequeño o desinteresado del control de las participaciones significativas de la sociedad (que no de la gestión social), comunicado eficientemente por herramientas ágiles con otros miles o millones para la salvaguarda de sus específicos intereses, podrá organizarse en asociaciones, generalmente con el apoyo de inversores institucionales (fondos de inversión, bancos, otras sociedades), salvando las barreras de distancia física que le impedían tradicionalmente votar en junta general, delegar en otro accionista, criticar o rechazar las decisiones del Consejo de Administración traducidas en propuestas del orden del día de la propia junta, orden impuesto de hecho al accionariado minoritario por los administradores y directivos (nota 3).

Empleando los mecanismos cibernéticos de comunicación para el cruce de datos entre socios y los de éstos con la sociedad, el sentido originario de la propiedad de una acción podría recobrarse prácticamente en su integridad, retornando en buena medida su significación primigenia de poder de disposición; no tanto de poder de enajenación sobre el título, que ha permanecido casi incólume hasta nuestros días, sino, sobre todo, de poder de control de gestión o control de decisión sobre el destino o aplicación de los fondos arriesgados en la empresa, cuestión crucial del derecho de sociedades contemporáneo y aspiración legítima común de los sistemas modernos de administración y dirección última de los negocios conocidos por best governance practices.

Y el gobierno de las sociedades, a su estado originario de servicio a los intereses del accionariado en su conjunto, aunque éste esté disperso en Bolsa. Naturalmente, la mayor responsabilidad que acecha a los administradores actualmente deberá ser compensada de forma justa; a mayores exigencias y riesgos, habrán de corresponder superiores rendimientos, o de lo contrario se resentirá la calidad de la gestión.

Pero, por otro lado, es cabal pensar que la gestión y su control mejorarán, constituyéndose esas acrecentadas exigencias y responsabilidades, derivadas del fortalecido control del accionista, en revulsivo inicial, y a la postre en signo y prueba, de un buen gobierno corporativo (el que maximiza el valor de la empresa commodis omnium), y en su caso, de una remodelación depuradora de los equipos directivos y de administración. Las grandes sociedades precisan de gobernantes eficientes, no sólo en interés de los inversores, sino de los propios mercados, tanto de capitales como de los bienes y servicios reales que aquéllas generan.

Posibles contribuciones de Internet a la transparencia corporativa

En particular, el uso de Internet, del correo electrónico, de la firma digital y otras herramientas tecnológicas disponibles por las grandes corporaciones, ha arrancado en España, como en otros países de nuestro entorno, con pertrecho legal consistente (nuevos artículos 116 y 117 de la Ley del Mercado de Valores (LMV), introducidos en julio de 2003 por la Ley para la Transparencia de las sociedades cotizadas, y desarrollados por Circular 1/2004 de la Comisión Nacional del Mercado de Valores) (nota 4).

¿Qué posibilidades brinda la técnica en este campo? Casi ilimitadas. Veamos algunas de ellas:

  1. Mejor comunicación corporativa interna entre administradores (por ejemplo, vía ciberconsejos donde los consejeros puedan preparar el orden del día e informarse a distancia, e incluso votar y confirmar sus votos telemáticamente en línea), redundante en un mejor sistema de gobierno corporativo y, por consiguiente, en un fortalecimiento del interés social.
  2. Más fluida y frecuente comunicación entre accionistas; tanto entre los mayoritarios o de control y los minoritarios, en aras del interés social, como entre minoritarios, quienes podrían organizarse para preparar eventuales acuerdos en junta general contrarios o confrontados con el interés de los tenedores de participación significativa; para obstaculizar, diferir la aplicación o, incluso, impugnar eventuales acuerdos adoptados por la mayoría contra el interés social. Internet facilitaría la comunicación ordinaria entre accionistas, y, para las juntas generales, la elaboración de campañas electorales previas aglutinadoras de eventuales nuevas mayorías o participaciones significativas, coyunturales o estables.
  3. Una comunicación estable, eficiente (y pacificadora, en muchos casos), entre sociedad y socios, fundamentalmente por conducto de los administradores. Internet facilita extraordinariamente la comunicación corporativa entre la sociedad y el socio, ampliando las posibilidades de las juntas como vehículos efectivamente canalizadores de la voluntad real de los socios (nota 5). Sea vía ciberjuntas en las que se permita asistir y debatir al socio en tiempo real, a la par que se celebran las juntas presenciales clásicas (la junta virtual sin junta presencial no parece realista ni posible); sea recogiendo, antes o durante la junta, junto al voto presencial de los asistentes, el cibervoto o voto virtual también recogido, como modalidad lícita de voto a distancia, por Internet u otro cauce electrónico; sea incluyendo en el cómputo el voto delegado por vía telemática, o voto ciberdelegado (id est, e-proxies), que permite potenciar la figura de la representación en junta hasta el punto de servir de cauce para la expresión de la voluntad de millones de accionistas en poco tiempo, constituyéndose en eficaz vía de control de gobierno corporativo (nota 6).
  4. Una más sólida proyección externa de la sociedad. Internet y las cibercomunicaciones facilitan extraordinariamente la implementación, más allá de las obligaciones formales de información periódica corporativa, que en todo caso constituyen mínimos imperativos irrenunciables para el accionista, de canales habituales de información recíproca integral entre sociedades emisoras, sus inversores, las Administraciones públicas (incluido el organismo de control de los mercados) y la sociedad en general (nota 7) . No en vano está proliferando el uso de Internet para cumplir no sólo la nueva normativa sobre transparencia de mercados, sino además para informar voluntariamente sobre medidas, parámetros, sistemas y contenidos de responsabilidad social corporativa (sirva de ejemplo la publicación periódica en Internet de informes voluntarios, medioambientales o sobre inversión socialmente responsable, más allá de las obligaciones de comunicación legalmente impuestas).

La nueva regulación sobre e-transparencia y algunos de sus problemas, paradojas y contradicciones

En las sociedades anónimas, las relaciones entre los socios y la sociedad se modelan en buena medida dependiendo de la configuración positiva del estatuto del socio en cuanto posición jurídica que ostenta éste en el contrato de sociedad, y que le vincula con la persona jurídica y con sus órganos (junta y consejo).

Tradicionalmente, los socios disponen de un elenco de derechos ejercitables frente a la sociedad que caracterizan su estatuto, entre los cuales, si tradicionalmente en la gran sociedad cotizada contaban con una superior consideración subjetiva los denominados de orden económico (derecho al dividendo, derecho de enajenación, derecho de suscripción preferente de nuevas acciones, derecho de asignación, derechos de conversión de valores, entre otros), hoy la balanza de las preferencias parece inclinarse por los de orden político (asistencia, representación y voto en junta general, impugnación de acuerdos sociales, información sobre las vicisitudes que presenta la vida social, por citar algunos de los más característicos del régimen societario en los países de nuestro entorno jurídico), merced sobre todo al nuevo paradigma societario de la transparencia informativa, defendido abiertamente por nuestro legislador en la Ley de Transparencia de 2003, cuyo destinatario son las grandes sociedades cotizadas.

La nueva regulación propiciatoria de la transparencia, en su vertiente societaria, presenta un problema general: es innovadora, y por tanto topa con las rémoras de un ordenamiento jurídico pensado para un mundo documental sobre soporte papel. No se trata simplemente de ampliar el marco jurídico y extender las reglas preexistentes al caso de la cibercomunicación. Ésta, paradójicamente, plantea problemas nuevos de seguridad jurídica, y de asimetría. Para empezar, no todos los socios tienen capacidad económica y/o voluntad de comunicarse por estas vías. Ni la sociedad podría obligar a ello al socio; lo cual genera duplicidad en el funcionamiento de las comunicaciones. Duplicidad que conlleva a su turno la coexistencia de dos regímenes legales, uno para el funcionamiento tradicional, y otro para el funcionamiento telemático, en cada institución societaria concernida (por ejemplo, sistema de representación para votar, preparación y funcionamiento de las sesiones de la junta general de accionistas). Y la duplicidad genera a su vez sus propios costes y problemas, por causa de la asimetría informativa implícita en el dual uso de las instituciones. Paradójicamente de nuevo, los costes, de no controlarse o relegarse suficientemente a su ámbito racional por el legislador, pueden generar nuevas ineficiencias, inutilizando las ventajas de la informatización.

Sirvan como muestra de los nuevos problemas y contradicciones algunos de los que, agrupados en torno al ejercicio de los derechos políticos o de participación en la vida social del accionista, presentamos sumariamente:

a) Derecho (societario) de información

Precisamente fue esta Ley de Transparencia, 26/2003, de 17 de julio, la que modificó los dos textos básicos reguladores de las sociedades cotizadas (Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores, y el Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas, aprobado por Real Decreto Legislativo 1.564/1989, de 22 de diciembre) con el fin de reforzar la transparencia de las sociedades anónimas cotizadas, el cuerpo normativo que procura fomentar la disponibilidad de la información por parte de sus socios, en relación con los datos que éstos puedan conocer sobre su sociedad, con una doble función: por una parte, reforzar los niveles de transparencia exigibles a las entidades emisoras de valores admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales, para una mayor eficiencia de los propios mercados y una mayor racionalidad en la toma de decisiones por inversores o compradores de títulos y desinversores o vendedores; por otra parte, perfeccionar las posibilidades de recto ejercicio del derecho a informarse sobre la vida social que corresponde, como una extensión natural del derecho de propiedad, a todos los tenedores legítimos de las acciones representativas del capital.

Entre las medidas propiciatorias de la transparencia destacan, en el ámbito que ahora nos ocupa, la obligación que se impone a las sociedades de presentar un informe anual de gobierno corporativo, por una parte; por otra, la obligación de que las sociedades anónimas cotizadas cuenten con una página web para atender el ejercicio del derecho de información de los accionistas (nota 8).

La generalidad y profusión de los datos servidos en dicho informe anual bastarían por sí solos para enjuiciar la obligatoriedad de su confección y publicidad por parte de las sociedades como medida extraordinariamente benéfica para mejorar el ejercicio y aun el contenido real del derecho de información del accionista. Máxime cuando la normativa de desarrollo (por ejemplo, art. 2.a Circular CNMV 1/2004 (nota 9) ) obliga a clarificar el contenido de cada uno de los datos sobre los que es preciso informar, redundando para desembocar en una suerte de sobreabundante transparencia de la transparencia, esto es, en una clarificación sistemática y plena de datos ya de suyo exhaustivos, orientados a dar la mejor información posible.

Pues bien: Internet ha sido el vehículo seleccionado tanto para publicar el informe de gobierno corporativo anual, obligatorio para las sociedades cotizadas, como para, en general, posibilitar el encauzamiento eficiente del derecho general de información del accionista en cuanto accionista, y particularmente cara al conocimiento de los asuntos sociales que se ventilan en junta general (artículo 112 LMV), y no tanto (que también) en cuanto inversor en el mercado de valores.

Una vez que el órgano de administración de la entidad emisora de éstos apruebe el informe anual de gobierno corporativo lo ha de comunicar a la CNMV como hecho relevante (art. 82 LMV y Norma 4.a de la precitada Circular) en la medida en que su contenido puede incidir en el juicio de los inversores, y por tanto, en las cotizaciones futuras. La sociedad debe remitir dicho informe precisamente por vía telemática, pero no Internet, sino la vía especial del sistema Cifradoc/CNMV u otro análogo que determine la propia Comisión Nacional, la cual lo publicará a su vez como hecho relevante, esta vez sí vía Internet, en la página web del organismo supervisor. Mas, por otra parte, e incurriendo ciertamente en duplicidad publicitaria, las sociedades han de publicar en su propia website el mismo informe anual. Y además han de hacerlo, según la normativa de la CNMV, inmediatamente después de recibido por la entidad el mensaje de incorporación correcta del informe en la CNMV; de este modo, cuando la sociedad conoce que la CNMV ha recibido el informe correctamente, y que por tanto va a ser comunicado a los inversores, ella misma debe ponerlo a disposición de los accionistas a través, entre otros medios, de la página web de la entidad.

Con todo, la indicada duplicidad informativa parece hasta cierto punto justificable: el objetivo de la publicidad telemática del informe de gobierno corporativo, en la Ley del Mercado de Valores, es la toma racional de decisiones por los inversores; el objetivo de la publicidad telemática de dicho informe, en cambio, desde la perspectiva de la Ley de Sociedades Anónimas, es la información correcta del propietario de los valores, el accionista, por más que éste sea, a un tiempo, necesariamente, inversor del mercado. Cosa que a la inversa no sucede: el destinatario natural de la página de Internet de la CNMV no tiene por qué ser, y no es de hecho, desde el punto de vista de la tutela legal, un inversor actual (socio), sino más bien el inversor potencial, o el inversor pretérito, o, en suma, quien puede operar u opera en el mercado de capitales, donde los bienes jurídicos protegidos son la eficiencia, así como la integridad, del mercado mismo.

En modo alguno es casual que el legislador haya decidido no posponer la difusión del informe anual de gobierno corporativo como hecho relevante allende el día en que se publique el primer anuncio de la convocatoria de la junta general ordinaria o del órgano que resulte competente para aprobar las cuentas anuales de la entidad correspondientes al mismo ejercicio. De lo contrario, el socio no podría informarse adecuadamente del contenido del informe anual con vistas a preparar adecuadamente las juntas, ni los propios administradores enjuiciar y revisar el contenido del informe.

Ciertamente, la nueva legislación española sobre transparencia, incidente así en la modificación del derecho societario como en la del derecho del mercado de valores, promueve un ámbito extensísimo a favor de una mejora substancial de la información del accionista, y no sólo en el ámbito de la transparencia sobre la estructura de propiedad societaria y sobre el sistema de administración o facilitación del conocimiento de las reglas y medidas de buen gobierno corporativo (nuevo capítulo IV, titulado «de la información societaria», que precisamente es presidida por el informe anual de gobierno, expresión favorita del significado de la transparencia para nuestro legislador).

Puede afirmarse que, hoy, el derecho de información del accionista adquiere una dimensión objetiva totalizadora y globalizada que alcanza a cualquier asunto atinente a su interés como propietario; así lo prueba el tenor de preceptos recién introducidos en la LMV como el 117, cuyo párrafo 2 erige a Internet en vehículo por excelencia de comunicación corporativa bidireccional (sociedad-socio y socio-sociedad), y que impone este vehículo a la anónima cotizada y su órgano de administración no tanto ni sólo con una finalidad de cumplimiento normativo o cobertura de las exigencias legales en materia de transparencia, sino además y de forma destacada como vía para una justa y eficiente opción de ejercicio por parte del accionista de su derecho político y participativo fundamental de información.

En efecto, la página de Internet societaria se ha de disponer «para atender el ejercicio, por parte de los accionistas, del derecho de información», y no sólo para «difundir la información relevante» para las cotizaciones, difusión exigible a los administradores ex 82.5 LMV. El ejercicio del derecho de información alcanza a una dimensión activa, superadora del ámbito pasivo de la recepción de datos. Internet no está sólo para divulgar datos, sino para recibirlos. Sólo así cabe interpretar la expresión «atender el ejercicio del derecho de información» (117.2 LMV).

Esta dimensión activa es superadora de la tradicional circunscripción del derecho de información al ámbito preparatorio y de desenvolvimiento crítico de las juntas generales (art. 112 LSA), respecto de cuyo contenido típico (orden del día, preparado por los administradores) el socio puede recabar los datos precisos, pidiendo aclaraciones antes de terminar la semana anterior a su celebración. Este plazo puede y debe entenderse limitativo de los derechos de información del socio, en un entorno tecnológico donde los administradores podrían contestar hasta el instante anterior a la junta (nota 10).

Resulta criticable que la Ley de Transparencia no haya modificado la redacción del art. 112.1 extendiendo el deber de respuesta de los administradores hasta el día de la junta, exigible por los socios para el caso de las informaciones públicas facilitadas por la sociedad a la CNMV (típicamente, hechos relevantes) a las informaciones sobre el orden del día, cruciales para el debate en junta y para la orientación del sentido del voto. Como criticable parece el silencio legal sobre los mecanismos cibernéticos de respuesta, que obviamente inutilizarían el plazo semanal concedido a los administradores para elaborarla, en aras de la transparencia.

Igualmente habría bastado una referencia al correo electrónico o a la página web corporativa para inutilizar el plazo de respuesta de una semana posterior a la junta previsto para responder a las preguntas que durante la sesión formulen los socios y los administradores no sepan o no puedan responder (112.2, a salvo el derecho de éstos de invocar la excepción de secreto en interés social, siempre que los socios peticionarios no representen más del 25 por ciento del capital, caso en que primará la transparencia sobre el secreto, igualmente en interés social). Parece inadecuado, en fin, haber desperdiciado la ocasión de exigir, o al menos facilitar, el empleo de Internet o del correo electrónico para equiparar a las comunicaciones verbales de socios intervinientes durante la junta las que puedan formular a distancia los cibervotantes o los delegantes por vía telemática debidamente legitimados, en aras de un correcto ejercicio del derecho de información para todos los socios (cf. 112.2).

b) Derecho de voto

El eficiente ejercicio de este derecho involucra problemas jurídicos relativos al itinerario preparatorio de la junta general de accionistas, en particular la convocatoria, acto jurídico relacionado igualmente con el derecho de información (para votar rectamente hay que disponer de información completa en tiempo oportuno). Pero también, desde luego, concierne a otras cuestiones relacionadas propiamente con el desenvolvimiento de la propia junta: entre otras, con la legitimación para asistir a ésta, con la posibilidad de celebrar junta disponiendo de asistencia virtual o telemática de socios en coexistencia con la junta presencial clásica (ciberjunta, que sólo es propiamente tal si se carece de conexión física entre los votantes, lo que no sucede en caso de videoconferencia, pero sí en el de teleasistencia informática, ciberdebate o deliberación electrónica, y cibervoto habilitado por tiempo durante la sesión presencial), y con los problemas de implementación técnica del voto a distancia, en particular los referentes a los estándares de seguridad jurídica en la legitimación para votar (aseguramiento de la personalidad del votante y actualidad de la titularidad), en la transmisión y recepción válida de votos por la secretaría y la presidencia de la junta, y en el cómputo de los votos válidamente emitidos.

Según estudio publicado en 2003 por el IESE, Bankinter usó en sus últimas cuatro juntas generales de accionistas el voto electrónico; en 2002, el 98 por ciento de los socios que eran empleados emitió su voto telemáticamente; en total, lo hicieron 1.700 accionistas que eran clientes. Experiencias semejantes llevadas a cabo durante 2004 en las sociedades cotizadas cuyas juntas se han celebrado en el territorio español ponen de relieve las dificultades de implementación técnica y jurídica que plantea la consolidación y generalización del voto electrónico en las sociedades cotizadas.

Para superarlos, parece imprescindible adoptar las siguientes medidas:

  1. Una reconfiguración racional de las normas internas societarias: estatutos y reglamento de funcionamiento de la junta, que deben proveer los mecanismos necesarios para integrar el sistema tradicional de información y voto con los nuevos medios a distancia habilitados ya legalmente.
  2. La disposición efectiva de medios tecnológicos capaces de superar las barreras informativas existentes en la comunicación tradicional, con suficiente seguridad jurídica y a coste razonable, tanto para facilitar la asistencia, como para votar, como para computar el voto.
  3. Un análisis coste-beneficio que permita seleccionar sólo la tecnología eficiente en este terreno, esto es, la que satisfaga las exigencias del accionariado en el marco legal, pero a un coste razonable para la sociedad y sin perjudicar la posición jurídica de ésta, y el correcto desenvolvimiento de las actividades del órgano de administración en interés social. No siempre aparece claro en este análisis si basta, por ejemplo, la acreditación de la personalidad del votante vía claves personales, o si es preciso asegurarla mediante firma avanzada; la opción de la firma electrónica parece dispendiosa a los expertos (nota 11).
  4. Combinar la actuación societaria con la de los sistemas de compensación y liquidación, que a fecha de hoy no parecen disponer de tecnología que pueda certificar la titularidad en tiempo real. En su defecto, los reglamentos corporativos están optando por introducir periodos razonables para presumir la vigencia de la posición jurídica del televotante, mediante sistemas de doble legitimación (por ejemplo, tarjeta de asistencia más certificación de Iberclear expedida con la mínima antelación posible) (nota 12). El vetusto sistema actual de certificación de Iberclear (hoy sociedad compensadora y liquidadora de valores en España), llamado «X 25», permite al emisor de acciones cotizadas electrónicas (anotaciones) informarse sobre quiénes son los accionistas el quinto día previo al de la sesión de la junta (cf. art. 22.2 Decreto 116/1992, de 14.02, sobre anotaciones), pero no quiénes lo son después, por ejemplo el mismo día o la víspera. Por eso el art. 104 LSA legitima para asistir a los socios que tengan anotaciones hasta el quinto día anterior al de la junta. Tras comprobar los datos de convocatoria de la junta y solicitar provisión de fondos al emisor que la celebrar, Iberclear recaba información a esa fecha de sus entidades participantes (bancos y demás depositarios), la integra en un fichero ´X-25´ (que procesa y valida) y la canaliza al emisor, quien la usa para controlar la asistencia a la Junta cotejando el contenido del fichero con las tarjetas de asistencia emitidas por las entidades adheridas a Iberclear, es decir, por los intermediarios depositarios de anotaciones (nota 13).
  5. Detallar minuciosamente y con absoluto rigor jurídico el sistema de funcionamiento de la sesión, precisando en caso de ciberjunta, entre otros extremos, algunos tan elementales como: el instante de formación de la lista de asistentes a distancia, su compatibilidad con la asistencia presencial, el instante de apertura de la sesión electrónica, el tiempo y límites racionales de contenido del debate, incluido el electrónico eventualmente concomitante, la legitimación para debatir, el sistema de intercalación del debate presencial y del electrónico en su caso, el sistema de turnos de intervención en el debate electrónico, y el mecanismo de cómputo de las participaciones de capital asistentes (y su control, vía certificaciones registrales o de depósito bancario) y del número de votos y capital representado por éstos a favor de cada acuerdo sujeto a aprobación (nota 14).
  6. los oportunos mecanismos de transparencia interna (por ejemplo, comunicación al los departamentos de relaciones con inversores u oficinas del accionariado) para difundir con la mayor brevedad los resultados de la sesión, y los correlativos mecanismos de publicidad externa (página web, prioritariamente, ex 117.2 LMV).

c) Derecho de representación

Por cuanto concierne a la delegación del voto y asistencia en junta general, baste aquí apuntar que la posición de los interesados hoy legalmente involucrados en los procesos representativos (cf. 107 LSA) puede cambiar sustancialmente si tanto inversores institucionales como pequeños inversores, en solitario o a través de asociaciones eficientes, aglutinan el voto a través de sistemas electrónicos de delegación (e-proxies) capaces de batallar críticamente en el propio campo del orden del día servido por los administradores de la sociedad.

El papel de los depositarios de valores en el futuro seguirá resultando crucial en la medida en que sigan sirviendo de cauce al sistema representativo a través del doble mecanismo de notificación de la convocatoria de junta unido a las cartas o documentos de delegación estándar. Los depositarios, no se olvide, son directamente, o a través de terceros con quienes contraten el servicio registral de las anotaciones en cuenta, entes adheridos a los sistemas de compensación y liquidación de valores e instrumentos negociados en bolsas y demás mercados secundarios. Por esta razón no podrá nunca ignorarse la trascendencia de su intervención a la hora de configurar y canalizar cibernéticamente nuevos sistemas de delegación a distancia del voto, donde se presentan problemas del calado de:

  1. La organización del calendario que permita anticipar la delegación con tiempo suficiente. Obviamente los administradores notifican la convocatoria de junta apurando los breves plazos legales, y si las entidades depositarias no cooperan en la previa organización de las delegaciones, cualquier campaña de delegación de voto o cualquier grupo de políticas de voto en sentido diverso al prefigurado por el órgano de administración será difícil de llevar a buen puerto (nota 15). Sólo las asociaciones de accionistas podrían preorganizar y preparar una campaña de voto en sentido distinto al favorable a todos los puntos del orden del día que suele comunicarse a través de los documentos de delegación habitualmente servidos por las entidades depositarias cuando notifican la convocatoria de junta.
  2. La organización del sentido del voto de forma homogénea para muchos votantes en caso de solicitud pública de representación; y, naturalmente, en sentido distinto, incluso no meramente abstentivo, sino opuesto, a operaciones corporativas o estrategias de negocio contrapuestas al interés de los accionistas delegantes, cuya voluntad queda dispersa habitualmente merced al conocido fenómeno disociativo entre propiedad y control característico de las empresas cotizadas.
  3. La ejecución de la campaña de delegación mediante redacción de instrucciones estandarizadas de voto en sentido alternativo, de producirse en junta (eventualmente también telemática) acontecimientos diferentes a los previstos por representados y representantes en el documento de apoderamiento o representación.
  4. La coordinación eficaz entre representantes que sean solicitantes públicos, cuando estén conformes entre sí para votar de modo distinto al predeterminado por el órgano de administración, o cuando se deseen formular instrucciones de voto concertadas. Tal coordinación sólo es pensable empleando Internet y correos electrónicos, cuando se trata de empresas multinacionales. Y podría aglutinar las voluntades, por ejemplo, de determinados accionistas de referencia; de institucionales con vocación transitoria de control o con determinación para hacer valer sus exigencias con la dirección social de forma crítica y eficaz; de sindicados para el voto, o para la delegación, o para ambos menesteres, que de otro modo no podrían afrontar con éxito el reto de plasmar la fuerza de sus intereses en la junta; y, en igual sentido, de los asociados en agrupaciones legales de accionistas pequeños o minoritarios.

Los documentos concernidos (tarjeta de delegación, carta de delegación, poder, comunicaciones previas y posteriores a la documentación del apoderamiento, instrucciones para cada punto del orden del día, instrucciones extraordinarias para la atención de circunstancias sobrevenidas en junta) son susceptibles de configuración y circulación telemática; no sólo el poder de representación mismo, sino toda la documentación informativa estándar anexa (orden del día e instrucciones de voto), habitualmente cursada a través del propio consejo de administración o de las entidades adheridas al sistema de compensación (banca depositaria).

La configuración de tarjetas de delegación y de asistencia a junta por medios digitales asegurará la identidad, capacidad y legitimación del apoderado, y los medios telemáticos de transferencia de datos, la vigencia y contenido del poder.

Conclusiones

Primera. Un gobierno más eficiente de las sociedades pasa por la informatización de sus mecanismos de comunicación intraorgánica e interorgánica. Entre los órganos sociales, en particular, supone una más fluida, puntual y completa información recibida por los socios (particularmente durante el periodo de convocatoria y preparación de la junta general de accionistas) y proveniente del consejo de administración. Entre miembros de cada órgano, la informatización de las comunicaciones incrementa también el eficiente funcionamiento de cada uno de los órganos. En el caso del consejo de administración, el empleo de consejos o reuniones virtuales mediante redes locales parece una solución adecuada. Los reglamentos internos de funcionamiento del consejo deben regular en el futuro los pormenores de estos mecanismos de trasvase de información entre consejeros (y, en su caso, entre comisiones delegadas del órgano de administración) de manera que no se entorpezca, sino antes bien se propicie un mejor desempeño de las labores de control de gestión que le son inherentes. En el caso de la junta general de accionistas cabe afirmar lo mismo, salvando las distancias, respecto al reglamento de funcionamiento de la junta. La comunicación telemática entre accionistas, en efecto, tanto durante el periodo preparatorio y de celebración de las juntas ordinarias o extraordinarias, como a lo largo del desenvolvimiento ordinario de la vida social, resulta una vía idónea para cumplir la finalidad que persigue el ejercicio del derecho de información reconocido por la legislación societaria, particularmente en el caso de sociedades cotizadas, donde se ve involucrado adicionalmente un elemento crucial trascendente para el orden público: la transparencia hacia los inversores.

Segunda. Buen gobierno también significa, en el campo de la e-transparencia, comply or explain. Esto es: lo que la Ley exija imperativamente, se debe cumplir; asimismo ha de publicarse su cumplimiento; aquí, vía Internet. Lo que no exija la Ley pero los supervisores recomienden seguir, debe seguirse, pero de no hacerse ahí debe explicarse por qué, a través de las webs de la CNMV y a través de la propia página corporativa de Internet, detallando los motivos de desviación respecto a los estándares generales de buen gobierno corporativo, dando así cuenta y razón de las políticas por las que se conducen las decisiones empresariales a los propietarios actuales (accionistas) y también a los potenciales (inversores).

Tercera. Las grandes corporaciones caminan irreversiblemente hacia su democratización. Proceso al que no sólo no resulta ajeno, sino que constituye un acicate insustituible y un elemento técnico de referencia, el propio proceso de espiritualización o desmaterialización de los soportes comunicativos. Merced a esa democratización todos los accionistas adquieren mayores oportunidades de reconfigurar la voluntad social expresada orgánicamente (junta y órgano de administración) en consonancia con su interés. Es más, el desinterés político se puede tornar renovado interés, allí donde la masa accionarial inconexa pueda interconectarse para formar una voluntad autónoma de la gestión social; este cambio de actitud bien puede tildarse de revolucionario, de giro copernicano silencioso en la estructura y en la gobernación de las empresas.

Cuarta. Democratización societaria en el sentido expuesto y eficiencia deben ir de la mano. Fortalecer la voluntad del mandante social (socio) es correlativo con una más eficiente conducción del mandatario social (administrador) según esa voluntad. Eficiencia que ha de redundar en aras del interés social, concebido, en primera y fundamental instancia, como interés del mandante (accionariado, de nuevo), vale decir, como creación o generación de valor sostenible para el accionista. Acogiendo el paradigma de responsabilidad social corporativa, además, la creación de valor ha de ser compatible con los intereses de la sociedad considerada en su conjunto, lo que supone respetar los derechos humanos, el medio ambiente y fomentar la cohesión social. Internet por sí no supone la adscripción a este paradigma, que va gozando de mayor predicamento entre las grandes corporaciones, pero sí ha de servir como elemento difusor de sus propósitos y de una nueva cultura social de creación de valor. No en vano las páginas web societarias divulgan los avances de cada sociedad experimentados en sus políticas de avance social, respeto medioambiental e inversión sostenible.

Notas al pie
 [1] Paradoja que planteó Marta Fernández en su artículo «La nueva Economía llega a los tribunales» (Expansión, 20 de marzo de 2003) expresando que, «por un lado… las nuevas tecnologías… son cada vez más rápidas. Por otro, la aprobación de nuevas leyes y la aplicación de las ya existentes tardan mucho más (…) El resultado es que, mientras las leyes tardan en aprobarse y los tribunales son lentos en la resolución de conflictos, los negocios tecnológicos van a un ritmo tan rápido que, a veces, pueden incluso llegar a desaparecer antes de que un problema legal se resuelva». Cf. Santacana, R., Internet, legislación y tribunales, abogando por «un nuevo concepto de jurisdicción que no descanse sobre la territorialidad» (Observatorio digital, Boletín 130, 12 de marzo de 2001, http://www.observatoriodigital.net/bol130.htm).
[2] Conformes, Bernáldez, A. / Conde, A. / Gallifa, A. / Díaz, N., La comunicación con el pequeño accionista y la responsabilidad social corporativa: nuevas tendencias en la comunicación financiera, estudio de investigación, Iese Business School/Irco/ Inforpress/Apie, 2003, disponible en http://www.observatoriodigital.net/bol130.htm. Fijan posición acorde, en un marco de aproximación europea a las prácticas estadounidenses en la materia, Baums y Wymeersch, Shareholder Voting Rights and Practices in Europe and in the United States, Londres 1999.
[3] Tuvimos ya ocasión de acuñar la expresión «revolución del accionariado» para designar el cambio desde una actitud pasiva y resignada del accionista minoritario en el seno de accionariados dispersos, hacia otra proactiva y comprometida con la creación de valor, en el seminario «La revolución del accionariado» (IV Foro José de la Vega-Diem sobre transparencia y responsabilidad corporativa, El Escorial, 30 de junio al 1 de julio de 2003, dir. Ibáñez), en la ponencia «La revolución del accionariado: sentido político-legal, económico y ético social»; en ese mismo foro matizaban que la revolución debía significar “tránsito pacífico”. F. San Sebastián, en su ponencia «El ejercicio de los derechos de voto y representación en junta: tutela accionarial y presupuestos para las buenas prácticas gubernativas»; y asimismo el entonces Vicepresidente de la CNMV, J. J. Roldán, en su intervención «El papel de la CNMV en la consolidación de los derechos del accionariado». En Alemania preocupa la transición hacia la democracia accionarial ya antes del fracaso de Enron, que impulsó los esfuerzos de reforma del gobierno societario culminantes en la autorregulación intraorgánica societaria que propugna el Cromme Kodex (v. Gregor Bachmann, Verwaltungsvollmacht und Aktionärsdemokratie: Selbstregulative Ansätze für die Hauptversammlung, Die Aktiengesellschaft (AG) 1999, 635–637; ÍD., Die Geschäftsordnung der Hauptversammlung, AG 1999, 210–211; Baums, T. / Schmitz, R.: Shareholder Voting in Germany, Arbeitspapier Nr. 76 der Universität Osnabrück (jetzt Universität Frankfurt), 2000, 9–22.
[4] En Alemania la reforma ha venido de la mano de la Namensaktie und zur Erleichterung der Stimmrechtsausübung (NaStraG), como expone Hanloser, S., Proxy–Voting, Remote–Voting und Online HV: 134 III 3AktG nach dem NaStraG, Neue Zeitschrift für Gesellschaftsrecht (NZG) 2001, 355.
[5] Las juntas son caras, ineficientes y ajenas al interés real del accionariado (Ulrich Noack, Zukunft der Hauptversammlung–Hauptversammlung der Zukunf, en Zetzsche, D. (ed.), Die Virtuelle Hauptversammlung, Berlín 2002, Rn.2, 13.
[6] Friedman, H. M.: Proxy Solicitation and the Cyberspace Revolution, 11 Insights 9; ÍD., How far have we travelled in Cyberspace by this proxy season?, 12 Insights 19; Purcell, New Technology: Some Strategic Benefits of Electronic Proxy Voting, www.jura.uni–duesseldorf.de/HV/.

[7] V. Weiss, H. J. / Heiden, M., Elektronische Kapitalmarktkommuninkation. Der Einsatz des Internet als Instrument der IR, Betrieb und Rechnungswesen 2000, 981–983.

[8] En desarrollo de la Ley 26/2003, la Orden ECO/3722/2003, de 26 de diciembre, explicitaba el contenido del informe anual de gobierno corporativo y demás instrumentos de información de las sociedades anónimas cotizadas y otras entidades, profundizando la regulación del contenido y estructura del informe anual de gobierno corporativo de las sociedades anónimas cotizadas y otras entidades con valores admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales –que no revistan el estatuto de caja de ahorros–, y regulando el contenido mínimo que habrá de tener la página web de las sociedades anónimas cotizadas en orden a cumplir con las exigencias de transparencia que derivan de la propia Ley 26/2003. A su vez, la Circular de la CNMV 1/2004, de 17 de marzo, desciende al máximo nivel de detalle en la configuración estándar del informe, sin impedir a las entidades la adición voluntaria de datos, aclaraciones o matices sobre sus propias prácticas de governance «en la medida que resulten relevantes para la comprensión del informe», tal como se indica en el apartado G de los anexos I y II incluidos en esta Circular.

[9] A cuyo tenor cumplir el «principio transparencia» significa que la «información ha de ser clara, íntegra, correcta y veraz» y nunca «sesgada, abarcar un espacio temporal insuficiente, no ser contrastable, no incluir las oportunas advertencias», ni ser de tal naturaleza que «por cualquier otro motivo, pueda inducir a error o confusión o no permita al inversor hacerse un juicio fundado de la entidad».

[10] El Reglamento de la Junta de Unión Fenosa (2004) permite a los administradores rehacer las propuestas ya aprobadas hasta la fecha de la junta «si fuere legalmente posible», y facilita a los socios el «acceso a dichas propuestas y modificaciones» en todo momento (art. 7.2). De nuevo, Internet y el cibercorreo serán herramientas clave para facilitar la transparencia en este ámbito. Por lo demás, los administradores tienen que responder a las preguntas de los socios hasta el día anterior a la junta (art. 7.3), con los límites del art. 112.3 (excepción de secreto, limitada en el caso de agrupación de la cuarta parte del capital, según exige el 112.4 LSA).

[11] Con todo, algunos Reglamentos la prefieren como vía típica (cf. art. 19.2 RJUF).

[12] Razonablemente, el art. 9.1. RJUF presume la titularidad del accionista registrado en Iberclear, actual gestor de los sistemas de compensación, el quinto día anterior a la celebración de la junta. La legitimación se controla de modo dual, pero alternativo: se exige la tarjeta de asistencia o bien la certificación de esa entidad (art. 9.3), lo que no parece mermar la seguridad siempre que la configuración de las tarjetas presuponga un control efectivo de la propiedad. A lo que coadyuva la disposición del art. 13.2, según la cual la admisión de tarjetas de asistencia y delegación se abre horas antes de la sesión y se cierra justo antes de formarse la lista de asistentes, incluyendo a los cibervotantes (el art. 13.5 permite formar la lista en cibersoporte, limitando el tiempo una posible comisión de irregularidades).

[13] Algunos emisores tienen por costumbre pedir varios ´X–25´ desde la convocatoria de la junta, teniendo siempre en cuenta los datos del último formulario expedido, por ser los más recientes y, por tanto, acordes con la realidad. De este modo, resulta de la Ley que: Iberclear sólo puede informar sobre el accionariado votante/asistente (o legitimado para asistir y votar) a la sociedad emisora de valores no nominativos sí y sólo cuando haya convocado una junta, y no con ningún otro motivo; que sólo están legitimados los que consten 5 días antes; que para controlar la legitimación para ejercer voto electrónico emitido antes de la sesión, y computarlo válidamente, sería necesario que el emisor solicitase un ´X–25´ diario desde la convocatoria de la Junta (siempre hasta 5 días antes); y que el contenido del ´X–25´ es únicamente informativo (sin responsabilidad para Iberclear), debiendo tenerse en cuenta que la condición de accionista no se tiene en su virtud, sino del contenido del registro contable, como dispone la Ley (arts. 5 a 12 LMV y Decreto precitado).

[14] El presidente de la junta debe anunciar el número de ciberasistentes y el capital que éstos representan, de forma separada (no lo prevé así el art. 14 RJUF), y dirigir todo el debate, fijando turnos de intervención, y permitiendo en su caso un tiempo razonable para la comunicación telemática. Asimismo, debe cotejar la fidelidad de la transcripción de las ciberintervenciones en el acta. Y controlar adecuadamente el cómputo de los votos, separando los nulos por defecto de legitimación o indebida ejecución de las instrucciones sobre procedimiento de voto. Sorprendentemente, el art. 19 del citado Reglamento traslada ex post la prueba de una correcta ejecución al socio; como compensación, hace al Consejo pechar con la carga ex ante de arbitrar los medios necesarios para eludir problemas de identificación personal, de transmisión de datos, y de duplicidad de voto.

[15] La Ley ha tratado siempre de respetar la voluntad de las partes. Y en lo sucesivo debe seguir siendo respetuosa con la autonomía de la voluntad. Pero también debe intervenir en la composición de intereses enfrentados, facilitando información acerca de conductas potencialmente peligrosas para el interés social, que no es el de los administradores, ni siquiera el de la mayoría, como reiteradamente pone de relieve nuestra mejor doctrina (sería tan prolijo como inútil reiterarla aquí). Los conflictos de intereses son inherentes al mercado de valores; pero es necesario que el mercado esté informado de su existencia, para que pueda expresar una voluntad informada, síntoma de funcionamiento eficiente y expresión de justicia y racionalidad. No estamos ante una guerra contra los gestores de las sociedades cotizadas, sino desarrollando medios de defensa (también la técnica servirá aquí a la justicia) frente a determinadas actividades o conductas de gestores que antepongan sus intereses a los de la sociedad. Administradores y directores de las sociedades cotizadas están al servicio de los propietarios de la empresa, quienes tienen derecho como inversores a disponer con tiempo bastante de los asuntos y negocios que se les propondrá para emitir un voto racional, y en su caso, organizar un voto eventualmente alternativo. En ese campo han de jugar las recientes y lúcidas iniciativas privadas que están surgiendo en Francia y otros países para agrupar a los accionistas minoritarios, defender sus intereses y representarlos en las juntas. Sea mediante empresas que aúnan fuerzas en el campo de la inversión institucional (caso del ISS o Servicios para Inversores Institucionales norteamericano), o sea, como en el caso español de ACCTER, mediante creación de ONG tipo asociación, normalmente global y al servicio exclusivo de socios minoritarios o pequeños inversores (en el precitado supuesto, los de Terra en España y Estados Unidos, principalmente). Con esta y otras iniciativas de este tipo, surge un nuevo sujeto en el mercado de valores, los accionistas minoritarios asociados; o, mejor dicho, los pequeños inversores asociados, pues el conflicto se suele dar más entre pequeños y grandes inversores que entre minoría y mayoría, que pueden estar de uno u otro lado circunstancialmente), legalmente organizados, lo que hacen principalmente vía Internet, medio que por su velocidad y universalidad es el idóneo para aglutinar voluntades numerosas y dispersas.

Otros artículos relacionados:

La Seguridad Social aceptará pagos con tarjeta por Internet


La Tesorería General ha trabajado en un sistema que permitirá el pago utilizando tarjetas de crédito o débito

Las deudas con la Seguridad Social podrán pagarse con tarjeta de crédito o débito a través de internet en 2012, según comunicó el pasado 7 de diciembre de 2012 el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

Los ciudadanos que mantengan deudas en vía ejecutiva (no abonadas en el plazo reglamentario) con la Seguridad Social podrán pagar mediante tarjeta bancaria a través de Internet, a partir de 2012. Esta posibilidad engloba a VISA y MASTERCARD  en sus modalidades de tarjeta de crédito y débito.

Se trata de una novedad en Administración Electrónica, una mejora implantada por la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) en colaboración con el banco adjudicatario, BBVA, que permitirá a particulares y empresas abonar deudas que hayan llegado a la vía ejecutiva. La operación se podrá realizar desde el domicilio y sin pagar comisiones. Esta forma de pago se suma a las ya existentes para este tipo de deuda: transferencia, cajeros recaudadores del BBVA y en efectivo en las sucursales del banco.

La TGSS ha desarrollado en los últimos meses este sistema de pago telemático, con el objetivo de facilitar a los ciudadanos el cumplimiento de sus obligaciones con la Administración de la Seguridad Social. Esta nueva iniciativa  tecnológica está en la línea emprendida en los últimos años para transformar los procesos de gestión y de atención al ciudadano, adaptarlos a los nuevos tiempos y hacer progresivamente un mayor uso de los medios tecnológicos.

La Seguridad Social potencia el uso de la Administración Electrónica y, en este sentido, ha facilitado a los empresarios un sistema para tramitar las altas y bajas de los trabajadores a través de la Remisión Electrónica de Documentos (RED). El sistema RED permite también a las empresas cumplir las obligaciones en materia de cotización a través de las denominadas modalidades de pago, cargo en cuenta y pago electrónico.

El Sistema RED ha evolucionado en el proyecto Cret@ (Control de la Recaudación a Nivel de Trabajador), que permite a la TGSS facturar las cuotas a las empresas, ofreciendo a las mismas la cuantía a pagar, y evitando con ello posibles errores por parte de éstas, con la consiguiente generación de deuda.

El Tablón Electrónico de Edictos y Anuncios y Notificaciones Telemáticas

Además, la Seguridad Social ha puesto en marcha en los últimos meses el Tablón Electrónico de Edictos y Anuncios y las Notificaciones Telemáticas.

El Tablón Electrónico, único para toda la Administración de la Seguridad Social y accesible gratuitamente veinticuatro horas al día a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, es de fácil manejo mediante localización por un sistema de búsqueda y permite a los ciudadanos conocer aquellos actos administrativos que se publican en el mismo a través de una consulta a la página web de la Seguridad Social.

Las notificaciones telemáticas cuentan ya desde mayo de 2011 con un servicio de suscripción voluntaria al que se puede acceder a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social.

José Moreno Rodríguez nuevo director general de NCR para España y Portugal


NCR Corporation ha anunciado el pasado 1 de diciembre de 2011 el nombramiento de José Moreno Rodríguez como nuevo director general de la filial de la compañía en España y Portugal.

José Moreno se encargará de liderar el equipo de ventas y tendrá la responsabilidad de que la facturación crezca, de mejorar los márgenes y de aumentar la cuota de mercado en la península ibérica, ha señalado la multinacional.

Además, el nuevo directivo se ocupará de desarrollar el núcleo de negocio de NCR en los sectores financiero y ‘retail’, a la vez que lo expande a nuevos sectores, como viajes, salud y sector público. También implantará en España y Portugal la estrategia de la empresa de desarrollo del canal indirecto «para impulsar el crecimiento rentable de la facturación».

Moreno, que antes de incorporarse a NCR fue director general de Diebold y ocupó diversos puestos en compañías como Oracle y Peoplesoft, ha explicado que su papel en la empresa implicará extender el alcance de las soluciones y servicios que ofrece NCR «para aumentar la productividad del personal y agilizar la atención a los clientes».

Sin embargo, el nombramiento pudo haber sido realizado con anterioridad, ya que la revista Banca15, ya presenta a José Moreno como Director General de NCR en una entevista publicada en el número de octubre de 2011.

Novagalicia recupera el 100% de las acciones de CxG Corporación


CxG Corporación integra participaciones empresariales en 97 compañías

Según comunicó el pasado 2 de diciembre de 2011, Novagalicia Banco, ha adquirido a la empresa gallega Hierros Añón S.A., tras un arbitraje extrajudicial respetado por ambas partes,  el 5,57% del capital de CxG Corporación Novacaixagalicia, del que era titular. Con esta operación, Novagalicia Banco recupera el 100% de su filial de participaciones industriales, lo que le permitirá consolidar un solo grupo con todas sus empresas participadas.

Adicionalmente, ambas partes han alcanzado un acuerdo que incluye la reinversión parcial por parte de Hierros Añón S.A. en acciones de Novagalicia Banco, que serán adquiridas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), lo que otorgará a la empresa gallega cerca del 1% del accionariado del banco.

CxG Corporación Novacaixagalicia integra participaciones empresariales en 97 compañías, la mitad de ellas gallegas, que suman 12.600 millones de euros en facturación, 300 millones en beneficio y 65.000 empleos directos. La cartera de CxG incluye participaciones en Norvento, Cupa Group, Plásticos Ferro, Terras Gauda, Cafento, Sacyr, Caser, Banco Etcheverría o Tecnocom.

Fuente: Novagalicia Banco

Novagalicia obtiene 31 millones de liquidez y 2 de plusvalías por la liquidación de Afianza

Por otro lado, la entidad comunicó el pasado 30 de noviembre de 2011, la liquidación de  Afianza entidad de garantía recíproca en la que participaba.

La Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) y las entidades accionistas de Afianza, entre ellas Novagalicia Banco, han decidido liquidar esta sociedad, dedicada a emitir avales en garantía recíproca de las operaciones de los socios. Tras la liquidación, Novagalicia Banco ha obtenido una liquidez de 31 millones de euros y unas plusvalías de 2 millones.

Novagalicia Banco contaba con una participación de un 9,97%, tras vender en junio una participación de un 4,93% a la propia sociedad. No obstante, a la hora de repartir el patrimonio neto del balance de liquidación, su porcentaje es algo mayor debido al reparto de las acciones en autocartera. La liquidación de esta sociedad no afectará a la actividad del negocio en el banco. En los últimos meses no se estaban ejecutando operaciones avaladas por Afianza y se habían liquidado todas las que estaban en vigor.

Fuente: Novagalicia Banco

Resultados del “Barómetro Anual de las Tarjetas en España 2011”


MasterCard presentó el pasado 30 de noviembre de 2011 los resultados del “Barómetro Anual de las Tarjetas en España 2011”, el estudio que patrocina y que realiza Inmark (yo colaboré hace años con FRS Ibérica, la empresa de estudios de mercado que se integró en el Grupo Inmark).

Este estudio periódico sobre los hábitos de uso de la población española de las tarjetas de crédito y débito se lleva realizando desde 2005, por lo que permite valorar los cambios que se producen en el mercado y da un valor especial a la serie.

La presentación la realizaron Pilar Aurrecoechea, Directora General de MasterCard España y Portugal y Manuel López Hernández, director de Inmark Estudios y Estrategias.

Según los datos del estudio realizado para MasterCard (Inmark, julio 2011), los titulares españoles de tarjetas afirman utilizar cada vez más la tarjeta para compras en establecimientos comerciales, tanto en la modalidad de débito como de crédito.

Este estudio se ha realizado a partir de 12.000 entrevistas personales realizadas de forma aleatoria en todo el territorio espeñol entre abril y julio de 2011 a personas de mas de 18 años, bancarizadas y residentes en habitat superiores a 2.000 habitantes.

Sus objetivos son ofrecer una radiografía anual de las tarjetas de crédito y de débito así como ofrecer un análisis de la evolución de las preferencias y de las tendencias de utilización de la población española.

Las principales conclusiones demuestran que en los últimos años se ha reducido la penetración de las tarjetas de crédito desde el máximo alcanzado en 2008 como consecuencia de la restricción del crédito por parte de las entidades financieras. También se ha constatado un mayor control por parte de los consumidores que han reducido las compras a crédito aplazado (revolving). Sin embargo se ha incrementado el uso de la tarjeta como medio de pago en comercios tanto de débito como de crédito y hay un gran liderazgo de la tarjeta como medio de pago para compras on line.

Los resultados revelan que el número de titulares que declaran haber utilizado su tarjeta de débito para compras en comercios ha aumentado en un 6,9 % frente al año pasado, situándose en un 77,2%.

También los titulares de tarjetas de crédito que las usan en comercios han aumentado, pasando de un 81,8% en 2010 a un 84,8% en 2011, mostrando una tendencia al alza en los últimos siete años y confirmando que aún queda recorrido por delante para los pagos electrónicos.

En comparación con los datos del Barómetro del año pasado, especialmente significativa es la reducción del uso de la modalidad de pago a crédito aplazado (con intereses) que ha pasado del 22,1% al 14,1% lo que supone una reducción del 36% con respecto al año anterior y la vuelta a niveles de utilización anteriores a la crisis. Asimismo, un 14% de los entrevistados declaró que se plantea el uso de esta modalidad sólo para compras superiores a los 300 euros, frente al 40% que no se lo plantea nunca.

En cuanto al gasto medio efectuado con la tarjeta de crédito, en el mes anterior a la elaboración de la encuesta la población entrevistada declaró gastar un 42% más que el año anterior, pasando de 236 euros a 338 euros.

El valor medio de gasto efectuado con la tarjeta de débito en el mes anterior a la elaboración de la encuesta es un poco inferior al de la tarjeta de crédito situándose en 298 euros.

Pilar Aurrecoechea, directora general de MasterCard para España y Portugal, afirmó que “como podemos ver en los resultados de nuestro estudio anual, el uso de la tarjeta para realizar pagos en establecimientos continúa extendiéndose. A pesar de la contracción en el consumo, esta opción ha continuado su crecimiento en los últimos tres años, lo que nos demuestra que los consumidores españoles van desplazando cada vez más del uso del efectivo hacia los pagos electrónicos para realizar sus compras diarias o habituales, que es nuestro principal objetivo en la Compañía”.

“Este dato es especialmente importante, si tenemos en cuenta que los pagos electrónicos, además de más cómodos y seguros para el consumidor, también son más eficientes para el conjunto de la economía. En España sólo alrededor del 17,1% del consumo privado se realiza mediante pagos electrónicos, eso nos indica el recorrido que queda y el esfuerzo que tenemos que seguir haciendo en beneficio de los consumidores, comercios, Gobiernos, sociedad y economía en su conjunto” continuó Aurrecochea.

Uso de las tarjetas en Internet

Según los datos del Barómetro Anual de las Tarjetas en España 2011 el uso de ordenadores y el acceso a Internet continúa creciendo. Sin embargo, el número de usuarios que realizan compras a través de Internet se mantiene prácticamente estable en los últimos tres años situándose en el 17,6% en 2011.

Cabe destacar que algo más de 7 de cada 10 entrevistados que disponen de acceso a Internet eligen la modalidad de pago con tarjeta para realizar sus compras online, siendo el sistema de pago preferido por los titulares de tarjetas.

Perfil de los titulares de tarjeta de crédito

El número de personas que declaran tener una tarjeta, se mantiene estable, siendo algo más de 7 de cada 10 personas entrevistadas las que confirman tener al menos una tarjeta de crédito o de débito.

El perfil del titular de una tarjeta de débito es un varón de entre 18 y 34 años, con unos ingresos familiares superiores a 1.500 euros al mes. Por Comunidades Autónomas, los entrevistados en Canarias y Madrid son los que alcanzan cotas de penetración más elevadas (77,2% y 76,7% respectivamente).

Por otra parte, el perfil del titular de una tarjeta de crédito es un varón adulto de entre 35 y 54 años, con unos ingresos familiares superiores a 1.500 euros al mes. Por Comunidades Autónomas, los entrevistados en País Vasco, Madrid y Cataluña son los que alcanzan cotas de penetración más elevadas en posesión de tarjetas de crédito (34,5%, 30,9% y 30,8% respectivamente).

El número medio de afiliados a la Seguridad Social se ha reducido un 2,07% en un año hasta17.248.530 ocupados


En noviembre de 2011 se registró una caída de la afiliación de 111.782 ocupados

En el mes baja el número de ocupados en Hostelería, Construcción, Actividades Administrativas y Servicios Auxiliares y aumenta en Educación

El número de becarios dados de alta es de 41.135, la gran mayoría se han inscrito en los últimos días del mes

Según datos publicados por el Ministerio de Trabajo e Inmigración el pasado 2 de diciembre de 2011, el número medio de afiliados a la Seguridad Social fue de 17.248.530 ocupados en el mes de noviembre, lo que sitúa la tasa interanual para el conjunto del sistema en -2,07%, según datos de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Se han registrado 41.135 altas de becarios, la gran mayoría a fin de mes. Prácticamente no han tenido repercusión en las medias mensuales aunque en diciembre si se notará ya que la estadística recogerá estos nuevos afiliados.

En el mes de noviembre se produjo una caída de la afiliación de 111.782 ocupados para el total del sistema y de 108.826 para el Régimen General, que contabiliza una media de 12.979.216 afiliados.

El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, con 3.078.368 ocupados, sufrió en el último año una caída en la afiliación de 32.377 afiliados, lo que sitúa la tasa interanual en -1,04%. Los restantes regímenes de afiliación (Mar, Agrario, Carbón y Hogar) han incrementado la afiliación en 9.985 ocupados en los últimos doce meses.

Por sectores, disminuyeron, en términos mensuales, Hostelería (-72.563), Construcción (-21.793), Actividades Administrativas y Servicios Auxiliares (-10.099), y sube en Educación (23.794). En cuanto a la variación interanual, caídas importantes se registran en Construcción (-205.895), Industria manufacturera (-69.128), Administración Pública (-34.732), Comercio (-22.695) y Actividades Financieras y de Seguros (-13.548), entre otros.

Por sexo, la caída de afiliados se centra en los hombres que representan el 54,33% de afiliados (9.371.633) y experimentan un descenso en la tasa interanual del 2,07%. El dato de mujeres ocupadas se sitúa en el 45,67% (7.876.897) y registra un leve descenso (-0,64%).

El número de afiliados extranjeros, 1.751.297, ha disminuido en 34.065 trabajadores.

La afiliación durante este mes ha disminuido en todas las Comunidades Autónomas, excepto en la Comunidad Valenciana (0,51%), Madrid (0,30%), Murcia (0,23%), Melilla (0,45) y Ceuta (3,05). Tomando como referencia el último año, registran descensos más significativos Castilla-La Mancha (-4,91%), Galicia (-3,13%), Asturias (-2,98%) y Murcia (-2,78%).

Ignacio Miguel González García, Director del Departamento de Informática Tributaria de la AEAT


Ignacio Miguel González García,  nacido el 30 de junio de 1955, es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, Licenciado en Psicología, Doctor en Psicología por la Universidad de Salamanca, Diplomado en Planificación y Administración de Empresas, Executive MBA por el Instituto de Empresa, Máster en Filosofía, Máster en Sociología y Experto Universitario en métodos avanzados de estadística, Experto universitario en estadística multivariante. Asimismo es inspector de Hacienda del Estado, especialidad Aduanas e II.EE con número uno de su promoción, Inspector de Servicios, por oposición, de Ministerio de Economía y hacienda e Inspector Financiero Tributario.

En su carrera profesional en la Administración, ha sido Director Adjunto de Vigilancia Aduanera en el Departamento de Aduanas e II.EE, Subdirector General de Aplicaciones Aduaneras e II.EE en el Departamento de Informática Tributaria y además de sus destinos iniciales en la Aduana de Barcelona, ha desempeñado varios puestos en la Subdirección de Explotación del Departamento de Informática Tributaria y la Jefatura del Servicio de Aplicaciones centralizadas de Aduanas.

Esta entrevista ha sido publicada en el portal Administración Digital (Diario Digital de  la Asociación de Antiguos Alumnos del INAP de España)

¿Nos podría comentar como se desarrolló el primer contacto con la Administración en una persona como usted que tiene un curriculum académico tan amplio?

Mi primera formación fue como ingeniero de Caminos Canales y Puertos.  Tras acabar el servicio militar me encontré con una situación como la actual en que existía una gran crisis en el sector de la construcción y aconsejado por mi padre, era funcionario de Hacienda decidí opositar a Inspector hasta que las cosas pudieran mejorar.  Una vez ingresado la actividad profesional me gustó y desistí de reanudar mi actividad en la ingeniería civil.

¿Cuáles han sido los pasos más significativos en su carrera profesional?

Tras una primera instancia en la Aduana de Barcelona comencé a trabajar en el antiguo CPD del Mº de Hacienda.  Comencé como jefe de servicio en desarrollo de aplicaciones y durante 12 años cambié a plazas en Explotación, en Sistemas y luego como subdirector de Aplicaciones.  Más adelante fui nombrado Director de Vigilancia Aduanera, que es la organización dentro de la Agencia Tributaria que con medios aeronavales y consideración de policía judicial reprime el contrabando y el tráfico de drogas.  Hace tres años volví a los orígenes al ser nombrado Director del Departamento de Informática Tributaria.

¿Qué características considera más relevantes del trabajo en la Administración Tributaria?

La Administración Tributaria es un entramado de enorme complejidad donde coexisten actividades tan diversas como la gestión de los tributos la inspección del fraude tributario la persecución de delitos de muy distinta naturaleza (fiscales de blanqueo de capitales de contrabando), actividades de policía judicial, laboratorios químicos como los de Aduanas, análisis económico y tecnologías de la información.

En resumen bajo una apariencia externa cuyos elementos más visibles son la atención al ciudadano con elementos de ayuda tales como el PADRE de Renta o elementos de control como la Inspección financiera existe una tupida red de profesionales extraordinariamente cualificados, sumamente especializados y que han atravesado procesos de selección de formación y de actualización muy rigurosos.

Por lo que se refiere al trabajo es muy distinta la naturaleza de aquellos puestos en los que se exige rigor jurídico y competencia técnica, como la Inspección, de aquellos en los que se exige honradez a toda prueba y valor como en la tripulaciones de asalto en la lucha contra la droga, de aquellos en los que se exige un máximo nivel de conocimientos tecnológico y la capacidad de trabajar con gran presión en plazos brevísimos con acuerdos de nivel de servicio tremendamente exigentes, como ocurre en Informática Tributaria.

La nota común que une actividades tan distintas es la conciencia de que se trata de servicios imprescindibles para el funcionamiento ordenado de la sociedad.

¿En qué medida considera que beneficia al trabajo de la Administración Tributaria las tecnologías de la información?

Las TIC son el mundo en el que se desarrolla nuestra actividad que sería simplemente imposible sin su utilización. Pueden servir de ejemplo los siguientes datos.  La instalación proporciona 146 millones de transacciones cada día.  Durante una mañana hasta 300.000 contribuyentes hacen uso de la sede electrónica navegando una media de 4 minutos para utilizar alguno de los más de 2.600 tramites encuadrados en más de 600 procedimientos que ofrecemos.  Cada año se ofrecen la posibilidad de presentar por medios telemáticos centenares de tipos de declaraciones y más de 40 millones de ellas son presentadas electrónicamente.  Se despacha en tiempo real la totalidad de las mercancías que por barco y avión se introducen en nuestro país permitiendo que un flujo de contenedores, que si fuera situado en fila alcanzaría cada día desde Madrid hasta París, fluya ininterrumpidamente por los recintos aduaneros.  Cada año más de 40 millones de comunicaciones y notificaciones son emitidas por nuestro Centro de Impresión.  Estas cifras son un mero ejemplo de que el modelo que ha hecho a la Agencia Tributaria una de las organizaciones más eficientes, en lo tributario, del mundo no podría sostenerse sin el uso masivo continuo y eficaz de las TIC.

¿Qué actividades destacaría entre las que habitualmente lleva a cabo su Centro Directivo?

Más allá de los productos que ofrecemos y de los que son ejemplo las enunciadas en la pregunta anterior desarrollamos cuatro bloques de actividad.  El primero es el desarrollo de aplicaciones.  Existen más de 700 aplicaciones a las que se acceden a través de más de 5.000 puntos de control para dar servicio a los 30.000 empleados de la AEAT.  Más de 600 personas organizadas en 36 equipos de desarrollo mantienen y hacen evolucionar las aplicaciones.

El segundo, investigación y desarrollo.  El tipo de servicios que proporciona la AEAT lleva la tecnología en muchos casos a su límite.  Sirvan de ejemplo las herramientas de análisis de datos (Warehousing).  Ha sido necesario hacer posible que los usuarios puedan realizar análisis multidimensional OLAP de tantos datos como sean necesario y de tantas variables como sea preciso on line y con tiempos de respuesta del orden del segundo.  Para ello fue desarrollada una herramienta llamada ZUJAR que cuando se utiliza sobre la base de datos del contribuyente ha permitido trabajar, sin que sea su límite, con 560.000  millones de filas y 29.000 dimensiones.  Programas de ayuda como el PADRE de la Renta se apoyan en motores de reglas desarrolladas en la instalación, los sistemas de filtros utilizados para detección del tráfico de drogas incorporan tecnologías sofisticadas.  En resumen, existe un constante esfuerzo de creación e innovación.

Tercer lugar.  La atención al ciudadano a través de Contact Center, la utilización de VRU y la extensión de los servicios de sede electrónica han hecho necesaria la creación de un centro de soporte al ciudadano en materia tecnológica que le ayude en las dificultades experimentadas con elementos tecnológicos como certificados, navegadores, seguridad, versiones de sistemas operativos y resto de sutilezas técnicas en un entorno, en el que por más que se intente simplificar, la voluntad de ofertar servicios con total seguridad y garantía de no repudiación a contribuyentes que son muy libres de utilizar la tecnología que prefieran, hace necesariamente complejo.

Por último, pero no menos importante, mantener la producción no interrumpida 365 días al año 24 horas al día de una instalación que a la carga de producción on line que antes hemos descrito añade 8 millones de trabajos Bach por año, al tiempo que se garantiza un respaldo continuo en un centro de seguridad.

¿En qué proyectos de futuro se encuentra actualmente implicado su Centro Directivo?

Habiendo finalizado íntegramente el mandato de la Ley 11 se trabaja activamente en los proyectos derivados del análisis realizado con el mandato de Esquema Nacional de Seguridad, y en las tareas asociadas al Esquema Nacional de Interoperabilidad.  En el ámbito tecnológico se mantiene la evolución de la plataforma de desarrollo, que habiendo estado tradicionalmente centrada en COBOL, Natural y CICS está siendo sustituida por un Framework J2EE.

Desde la perspectiva de negocio se sigue impulsando la creación de sistemas que reduzcan costes, de los que son ejemplo el sistema RENO de relación con el contribuyente a través de SMS en Renta, que ha permitido un ahorro de 2,5 millones de euros en borradores o el sistema NEO, que reducirá progresivamente hasta 20 millones de euros la factura de notificaciones y comunicaciones.

Durante el año pasado se han finalizado 534 proyectos lo que ha implicado la entrega de 2.170 productos.

¿Qué dificultades considera que deben superarse para el adecuado desarrollo de estos proyectos?

Una dificultad conceptual pues hay que conseguir al tiempo que el sistema crece, hacerlo más simple mediante la construcción de objetos de software más abstractos y polivalentes.  Desde la perspectiva de arquitectura desplazar el software desde las plataformas en que inicialmente fue concebido a las más eficientes en cada momento.  Desde la perspectiva de dirección comprimir los tiempos de desarrollo permitiendo entregas muy rápidas de los nuevos proyectos.

¿En qué sentido su trabajo en la Administración Tributaria le ha influido en su vida personal?

El trabajo tanto en Informática Tributaria como en Vigilancia Aduanera tiene dos características. La primera de ellas es la extensión en el tiempo que exige.  Independientemente de la duración de la jornada de trabajo, que siempre es exigente en estos entornos, en un Centro de Proceso de Datos surgen problemas de día y de noche y los cambios se realizan básicamente de noche los sábados y los domingos.  Lo propio sucede en una actividad policial en que las operaciones se realizan en el momento en el que tiene que hacerse sea cual sea.  La permanente disponibilidad durante más de 30 años sin duda condiciona la vida personal.  Por otra parte en este tipo de tareas existe una tensión que se debe sobrellevar.  En el ámbito informático es presión de tiempo.  Cuando se va a acabar algo o cuando se va a resolver un incidente.  En el ámbito de la lucha contra el narcotráfico existe un problema de riesgo de vidas humanas que se debe sobrellevar.  Sin duda este tipo de trabajo afecta a la vida personal.

¿Que aficiones práctica ahora y cuales le gustaría desarrollar en un próximo futuro?

Con un horario como el que acabo de contar lo único que se puede hacer es leer y correr cuando uno tiene tiempo.  A veces de día, a veces de noche.

¿Qué cree que echara más de menos de su trabajo actual en el futuro?

Tampoco tiente usted al Destino, ¡ojalá que nada!

Voy a procurar que en vez de echar más de menos, echar menos de más.

Tendencias en Medios de Pago 2011


Tecnocom y Afi presentan el primer estudio regional sobre medios de pago en América Latina y España

Este informe aspira a ser el punto de referencia de la situación de los medios de pago en España y América Latina.

Tecnocom y Analistas Financieros Internacionales, Afi, han presentado el pasado 1 de diciembre de 2011 el Informe Tecnocom sobre Tendencias en Medios de Pago 2011, un estudio pionero encomendado a Afi y a The Cocktail Analysis, en el que se analiza la evolución de los medios de pago durante el año 2011 en España y en seis países de América Latina (Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y República Dominicana).

El acto de presentación ha estado presidido por Ladislao Azcona, Presidente de Tecnocom, y ha contado con la presencia de Javier Rey, Director General del Sector Banca y Seguros de Tecnocom, Emilio Ontiveros, Presidente de Afi, Álvaro Martín, Director del Departamento Internacional de Afi y Javier Martín, Consejero Delegado de Tecnocom.

Este informe aspira a ser el punto de referencia de la situación de los medios de pago en España y América Latina, dado que año a año va a seguir la evolución de los mismos. Este informe también está destinado a sentar las bases para conocer las oportunidades y desafíos específicos a los que se presenta el sector a partir de 2012.

La industria de los medios de pago está experimentando cambios muy relevantes

Las empresas del sector de los medios de pago se han enfrentado a nuevos retos derivados de la evolución en las preferencias en los consumidores, la creciente competencia, la entrada de nuevos competidores no tradicionales (operadores móviles, empresas de Internet y comercios), las innovaciones tecnológicas y los cambios regulatorios.

Los ejecutivos entrevistados destacan que mientras el negocio de emisión es el que ofrece la cuenta de resultados más saneada para las entidades, el negocio de adquisición ha sufrido una gran reducción de los márgenes. Dentro del primero destacan las tarjetas de crédito, que en varios países de América Latina son utilizadas con más frecuencia como instrumento de financiación. También tienen un importante potencial de desarrollo los productos de prepago, que son utilizados , por ejemplo para abonar salarios públicos o subsidios en Brasil.

Uno de los cambios más comentados es la adopción del estándar EMV (Europay, MasterCard, Visa) en las tarjetas de pago. Estas tarjetas, además de ser más seguras, permiten incorporar otros servicios de valor añadido, como las aplicaciones de fidelización y vinculación de clientes a través de programas de recompensas.

Aunque las economías analizadas siguen mostrando una fuerte dependencia del efectivo, se observa una sustitución gradual de los medios de pago basados en papel (efectivo y cheques) por los electrónicos. Mientras que el cheque registra una tendencia claramente bajista en América Latina, las tarjetas están en ascenso y son el medio de pago (después del efectivo) preferido, hasta el punto de que son utilizadas en la mitad de las operaciones. En este contexto, el número de tarjetas en circulación en los países latinoamericanos analizados no para de crecer debido, entre otros factores, al buen comportamiento de la economía, a las campañas de divulgación, a la creciente bancarización y a la expansión de la infraestructura física de los puntos de acceso (cajeros automáticos y POS). En España, por el contrario, han desaparecido casi cinco millones de plásticos en los últimos dos años, por la voluntad de los usuarios de controlar el gasto y la consiguiente reducción de las tarjetas como una de las vías para conseguirlo, y porque el sector financiero ha aprovechado para no re-emitir las tarjetas inactivas al migrar de las tarjetas magnéticas tradicionales a las tarjetas chip bajo el estándar EMV.

Las cámaras de compensación electrónica (ACH, por sus siglas en inglés), que permiten realizar operaciones interbancarias, han posibilitado el desarrollo de las transferencias de crédito y los débitos directos en América Latina. Además en esta región ha aumentado considerablemente la cobertura de las redes de adquisición ( cajeros automáticos, POS y corresponsales no bancarios) Estos últimos juegan un papel muy importante en la estrategia de mejora de la cobertura del sistema financiero y de la inclusión financiera de América Latina.

Recientemente se han puesto en marcha numerosos pilotos relacionados con pagos con teléfonos móviles

Sin duda, el pago móvil es la tecnología del futuro por la que está apostando la industria. Prueba de ello es que se han puesto en marcha numerosos pilotos relacionados con pagos con teléfonos móviles. Es necesario destacar que, por ahora, la mayor parte de los avances están teniendo lugar en los extremos de la cadena de valor, con innovaciones en la emisión y adquisición de los pagos, aunque el máximo potencial se obtiene cuando se utiliza como generador de demanda y elemento de fidelización.

Se distinguen dos tipos de pagos móvilesremotos y de proximidad, los primeros se realizan de manera remota desde un terminal, empleando alguno de los canales que operan sobre la infraestructura de telecomunicaciones móviles. En los países emergentes se tiende a emplear el SMS o el servicio de datos USSD, mientras que en los países desasarrollandos los consumidores están migrando hacia el uso de teléfonos inteligentes que incorporan la posibilidad de navegar por internet, lo que permite a los usuarios acceder a los servicios en línea de las instituciones financieras.

En América Latina la banca móvil tiene el potencial de convertirse en uno de los medios de pago más populares, dada la gran penetración del teléfono móvil. Sin embargo, por el momento, apenas hay unos pocos servicios dirigidos a segmentos de población no bancarizada.

Desde la perspectiva de los consumidores, la realidad de los medios de pago en España y en los países de América Latina es muy diversa, presentando cada país su propia trayectoria. Los países analizados presentan distintos niveles de bancarización, penetración y uso de medios de pago. También hay diferencias en las preferencias entre el pago inmediato y el pago a crédito, el uso de canales, la penetración de la compra online, y el interés por el pago móvil.

Con el objetivo de establecer una medida que permita la comparación directa entre el nivel de desarrollo de los medios de pago electrónicos en los países analizados, se ha diseñado el Indicador Tecnocom, un indicador sintético que agrupa las variables penetración y uso mensual de medios de pago electrónicos, pago móvil y compra online. Los países que puntúan más alto son España y Brasil (más de 70 puntos sobre 100) aunque todavía existe margen para el desarrollo de los pagos electrónicos (en banca online, móvil, e intensificación del pago con tarjetas). Chile, Colombia y México obtienen una puntación media (por encima de 40 puntos) mientras que en Perú y la República Dominicana los resultados son más bajos, dado que los medios de pago alcanzan una menor penetración.

Propuestas para un nuevo modelo energético


Nombrado doctor «honoris causa» por la universidad de Salamanca, Ignacio Galán propone un decálogo de medidas para impulsar un sector «imprescindible para el crecimiento económico sostenido y sostenible»

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha propuesto el pasado viernes 2.11.2011, un nuevo modelo energético alternativo al oficial para 2020 «más barato, más sostenible, con menos emisiones y creador de más empleo», al tiempo que ha destacado la importancia de este sector «como tractor económico».

Sánchez Galán, que ha sido investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca (USAL), en reconocimiento a su trayectoria profesional y a la labor de mecenazgo de su empresa a la institución académica y al Campus de Excelencia Internacional, ha trazado en su discurso los ejes centrales de su propuesta energética.

A su juicio, de lo que se trata es de avanzar «hacia un modelo energético seguro, sostenible y competitivo», en torno a una serie de objetivos, entre los que ha destacado, «la garantía de suministro, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la eficiencia económica».

Galán ha calificado de «equilibrado» su propuesta de mix energético, «con una contribución similar de las tecnologías térmica (24%), eólica (21%) y nuclear (18%), y una aportación del 12% de la hidroeléctrica y del 5% de la solar, quedando el 20% restante cubierto básicamente por cogeneración y biomasa».

En su opinión, este nuevo escenario conllevaría una mejora sustancial respecto a la planificación energética oficial prevista para 2020 y no sólo desde el punto de vista medioambiental, sino también desde la perspectiva económica.

Desde este ámbito, ha subrayado que «los costes serían un 20% inferiores y en igual medida (20%) se recortarían las inversiones -hasta los 36.000 millones de euros-, un factor especialmente importante en estos momentos de escasez de recursos financieros».

También, ha subrayado que «se mantendrían o crearían, además, cientos de miles de empleos estables, dado que la mayor parte del esfuerzo inversor se destinaría a industrias españolas, al apostar por tecnologías con un fuerte componente de contribución nacional».

Sánchez Galán ha subrayado que la política energética debe ser una «cuestión de Estado» y ha insistido en que más de la mitad de los costes incluidos en la factura «no están relacionados con el suministro de electricidad sino con decisiones administrativas».

También en clave económica, ha estimado en «más de 19.000 millones de euros las necesidades de inversión en las redes de distribución y de cerca de 11.000 millones para las de transporte de electricidad y la evacuación de la energía de las nuevas instalaciones renovables que construyan».

El nuevo Doctor Honoris Causa de la USAL, tras hacer un llamamiento a «la reflexión» y a la «toma de las correspondientes decisiones regulatorias», ha expresado la «necesidad» de que las fuerzas políticas «trabajen de forma conjunta para alcanzar un consenso que transmita estabilidad y seguridad de cara a hacer posibles las inversiones requeridas».

Por su parte, el rector de la USAL, Daniel Hernández Ruipérez, en su discurso, ha definido a Sánchez Galán como «uno de los más importantes ejecutivos de nuestro país», al tiempo que ha resaltado la «audacia» en la «apuesta decidida por la innovación y la investigación».

Todo ello ha permitido a Iberdrola, según ha concluido Hernández Ruipérez, «convertirse en una de las empresas líderes mundiales del sector energético y una de las firmas con más menciones en el ámbito de la sostenibilidad».

Propuestas para un nuevo modelo energético

POR IGNACIO GALÁN
03/12/2011

El diseño de un modelo energético seguro, sostenible y competitivo ocupa un lugar prioritario en la agenda política europea y española. Compartimos unos retos comunes con los países de nuestro entorno que tienen su origen en la necesidad de suministrar de forma eficiente y segura una demanda energética creciente en un escenario de precios al alza, derivados de la evolución de las materias primas y de las restricciones ambientales, que impactan en la competitividad de todos los sectores productivos. Pero, además, confluyen en nuestro país factores diferenciales agravantes; unos de carácter estructural, como la elevada dependencia energética del exterior y el escaso nivel de interconexiones eléctricas y gasistas existente; otros, derivados de decisiones estrictamente administrativas que han fomentado la producción con tecnologías poco eficientes, poco maduras y no siempre respetuosas con el medio ambiente.

Como consecuencia de estas decisiones han crecido exponencialmente las primas a las energías renovables y la cogeneración (el llamado régimen especial) que han elevado significativamente los costes eléctricos. Este aspecto, unido al mantenimiento de las tarifas de suministro oficiales sin reconocimiento de dichos incrementos de costes, ha generado un déficit de tarifa que es equivalente ya al 2% del PIB de nuestro país y que, por contar con el aval del Estado en su titulización, puede afectar directamente a la consideración de la deuda pública.

La necesidad acuciante de abordar los retos energéticos pendientes se produce, además, en un escenario de crisis económica sin precedentes, a cuya solución puede contribuir decisivamente el sector dado su carácter dinamizador del desarrollo económico, industrial y social. Se trata de un sector que invierte en España alrededor de 15.000 millones de euros anuales, destinados al desarrollo de infraestructuras determinantes para la competitividad del país y sin recurrir a los fondos de los Presupuestos Generales del Estado, y da empleo directo e indirecto a 400.000 personas. Además, realiza compras anuales por valor de 40.000 millones de euros a fabricantes y suministradores, con el consiguiente efecto tractor para el conjunto del tejido industrial.

Es urgente diseñar una estrategia para el sector clara y estable, que haga de la política energética una cuestión de Estado y en la que trabajen de forma conjunta todas las fuerzas políticas, para alcanzar un consenso que transmita estabilidad y seguridad al sector. Además, es fundamental establecer un marco jurídico y regulatorio predecible, que dé certidumbre a las inversiones energéticas y confianza para acometer nuevos proyectos.

Para llevar a cabo los cambios necesarios es esencial que se realice una planificación completa y detallada, que dote de visión de largo plazo y que permita adoptar decisiones sobre las distintas opciones que se plantean.

Esta planificación debe ser la base de un nuevo modelo energético que, a mi juicio, debe tener cinco objetivos principales: en primer lugar, la garantía de suministro, con el fin de asegurar la cobertura de la demanda; en segundo lugar, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, según los compromisos de nuestro país en materia de cambio climático; el tercer objetivo es la eficiencia económica, tanto en inversión como en costes, que mejore la competitividad de la economía; el cuarto, la reducción de la dependencia exterior, disminuyendo la vulnerabilidad en términos de riesgos de precio y geopolíticos; y finalmente, garantizar la contribución al crecimiento de la economía española, ya que el modelo energético puede y debe tener un impacto positivo sobre la balanza comercial, así como sobre el desarrollo industrial y la creación de empleo.

El balance eléctrico para 2020 se realizaría partiendo de una demanda nacional estimada en 300 TWh en 2020 (en lugar de los 350 TWh previstos en el PER 2011-2020), con una potencia punta de 55.000 megavatios y un índice de cobertura del 1,1, valor comúnmente aceptado como límite para garantizar la cobertura de la demanda. Además, tendría que cumplirse estrictamente el objetivo de renovables planteado por la Unión Europea para España, cifrado en el 20% sobre el consumo final, en lugar del 20,8% propuesto en el mencionado plan energético oficial, lo que implicaría rebajar la producción renovable de 146 TWh a 126 TWh, priorizando aquellas tecnologías más eficientes en función de su coste de producción e inversión.

El mix de producción resultante sería equilibrado, con una contribución similar de las tecnologías térmica (24%), eólica (21%) y nuclear (18%), y una aportación del 12% de la hidroeléctrica y del 5% de la solar, quedando el 20% restante cubierto básicamente por cogeneración y biomasa. Las inversiones necesarias para alcanzar esos objetivos de nueva capacidad ascenderían a 36.000 millones de euros, es decir, 20.000 millones menos que la cifra prevista en la planificación oficial.

Esta estructura de producción tendría un triple efecto positivo en términos de sostenibilidad ambiental (20% menos de emisiones con respecto al PER); menores costes de suministro (20% inferiores) y menores necesidades de inversión (-20%), un factor especialmente importante en estos momentos de escasez de recursos financieros y del que se podrían beneficiar otros sectores de nuestra economía.

A este notable incremento de eficiencia en el suministro de energía, habría que añadir los beneficios derivados del hecho de que la mayor parte del esfuerzo inversor se destinaría a industrias españolas, al apostar por tecnologías con un fuerte componente de contribución nacional. Ello permitiría el mantenimiento o la creación de cientos de miles de puestos de trabajo estables.

Además, sería necesario destinar más de 19.000 millones de euros a las redes de distribución, tanto para llevar a cabo las inversiones recurrentes como para desarrollar las llamadas redes inteligentes, y cerca de 11.000 millones de euros para las redes de transporte de electricidad, las interconexiones con nuestros vecinos y la evacuación de la energía de las nuevas centrales renovables que se construyan.

Esta propuesta de planificación debe ir acompañada de algunas reflexiones y, en su caso, decisiones regulatorias, dado que, a día de hoy, más de la mitad de los costes incluidos en la factura eléctrica no están relacionados con el suministro de electricidad, sino con decisiones políticas tales como el suministro eléctrico a las islas, la financiación de los déficit de años anteriores, los costes sociales de la minería del carbón o la tarifa social, además de un sinfín de tasas e impuestos de ámbito local, autonómico o estatal.

En definitiva, las reformas estructurales que necesita nuestro país en el ámbito energético deben ser abordadas desde una visión de Estado que vele por la solidez y la estabilidad del modelo, sin el dictado cortoplacista de las coyunturas económicas y políticas. Como recientemente decía el también Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Luiz Inácio Lula da Silva, a propósito de la perspectiva con la que los gobiernos deberían afrontar la crisis: «el político no puede decidir pensando en las próximas elecciones. Tiene que pensar en las próximas generaciones».

Dia de Navarra en Madrid


Antesdeayer, 1 de diciembre de 2011, participé, junto con casi 300 navarricos en la celebración del «Dia de Navarra en Madrid«, que homenajeaba a Ignacio Zoco y María Ostiz. Se celebró en el Museo de la Ciudad, que frecuentemente acoge estos eventos navarros que impulsa Salvador Estébanez, Delegado de Gobierno de Navarra. El colofón del acto fue la interpretación de obras clásicas de raiz popular «Música para un día festivo» por Iñaki Fresán (barítono) y Juan Antonio Álvarez Parejo (piano) y el «Vino Navarro», excelente, de Bodegas Pago de Larráinzar.

Hoy (3 de diciembre de 2011) se ha reseñado en ABC «Madrid celebra el Dia de Navarra«.

Foto de Belén Díaz - De izquierda a derecha: Juan Luis Sánchez de Muniáin, consejero de Cultura de Navarra, los galardonados Ignacio Zoco y María Ostiz, y Yolanda Barcina, presidenta del Gobierno de Navarra

Navarra vive hoy su día grande con motivo de la festividad de su representante más universal, San Francisco Javier, y Madrid se suma a esta fiesta con una serie de actos entre los que se encuentra la entrega de premios que lleva el nombre del patrón de la Comunidad Foral y que anualmente se realiza en el Museo de la Ciudad. Este año los galardones han recaído en la figura de dos «navarros universales» como son el histórico exjugador del Real Madrid, Ignacio Zoco, y su esposa María Ostiz, la cantautora española que ganó por primera vez el Festival de la OTI en 1976.

Precedida por el himno de Navarra, esta fiesta contó con la presencia de Salvador Estébanez, delegado de Gobierno, y de Yolanda Barcina, presidenta de Navarra, que destacó la importancia de unos premios que reconocen, desde 1985, a aquellos «que han aportado brillo al buen nombre de Navarra a lo largo de sus vidas». «Atendiendo a esto, tiene un sentido pleno otorgárselo a este matrimonio ejemplar que ha honrado siempre a la tierra en la que crecieron, trabajaron y forjaron una familia común, y hacia la que profesan un especial afecto y compromiso», afirmo la presidenta.

Visiblemente emocionado, el exfutbolista navarro que jugó doce temporadas con la camiseta blanca y que ganó la primera Eurocopa de España en 1964, recibió junto con su esposa el premio de manos del consejero de cultura de Navarra, Juan Luis Sánchez de Muniáin. «Estoy muy feliz porque para mí este premio es como la culminación de mi carrera. Después de 50 años en Madrid, nunca me he olvidado de mi tierra y sólo puedo dar las gracias a Navarra por acordarse ahora de mí. Este premio me hace sentir útil todavía», expresó Zoco.

Rodeados de amigos, familiares y de veteranos del Atlético Osasuna y del Real Madrid —como Pirri, Amancio, «Pachín», Gordillo y Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del Real Madrid—, este matrimonio disfrutó de su particular homenaje. Una fiesta que, en palabras de María Ostiz, recordarán «cada vez que veamos este premio en la estantería del salón y que nos hace profundamente felices. Un motivo por el que agradecer a todos aquellos que nos han ayudado en la vida y que son el reflejo de que la mejor tierra de un lugar siempre son las personas».