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Firma manuscrita digitalizada avanzada en las administraciones públicas


La digitalización de los administraciones públicas ha pasado a ser obligatoria con la aprobación de la Ley 39/2015 del procedimiento administrativo común y las administraciones públicas, estatales, autonómicas y locales deben dotarse de las herramientas necesarias para atender a los ciudadanos de una manera rápida, eficaz y segura.

La aplicación de la citada Ley 39/2015, de 1 de octubre, del procedimiento administrativo común de las administraciones públicas obliga a los entes públicos a evolucionar hacia la administración sin papeles de forma que las solicitudes y trámites puedan realizarse en formato electrónico. La administración íntegramente electrónica mejorará en eficacia y en eficiencia la gestión pública, dotará de mayor celeridad a los trámites y permitirá ahorrar costes a la administración y al administrado.

No obstante, digitalizar los procesos es una tarea costosa que requiere soluciones tecnológicas adecuadas.

La administración pública debe comprometerse a disponer de métodos digitales legalmente válidos y sencillos de usar, especialmente para los ciudadanos, para poder formular solicitudes, presentar declaraciones responsables o comunicaciones, interponer recursos, desistir de acciones o renunciar a derechos.

Los organismos públicos deben garantizar que los ciudadanos (incluyendo los representantes de las empresas)  puedan relacionarse con ellos a través de los medios electrónicos poniendo a disposición canales de acceso, sistemas y aplicaciones seguras.

Dos aspectos claves de esta relación son la acreditación de la identidad (según lo define el artículo 9) y la firma electrónica  (según lo define el artículo 10). Es importante señalar que muchos procedimientos requieren identificación  y otros requieren firma (cuando verdaderamente sea necesario prestar consentimiento).

Aunque la norma se orienta hacia la firma electrónica basada en certificados, deja margen para gestionar firmas avanzadas, no basadas en certificados, como sucede con el caso de la gestión de firmas manuscritas digitalizadas.

A la hora de implantar un sistema de firma manuscrita digitalizada en un organismo hay que tener en cuenta las garantías que se ofrecen por parte del sistema sobre seguridad técnica y jurídica. Es importante garantizar que durante el proceso de firma y de custodia del documento firmado electrónicamente no se podrán manipular los datos biométricos de la firma.

En el nuevo marco jurídico administrativo, muchos ciudadanos continuarán acudiendo a las oficinas de atención presencial para realizar sus trámites con la ayuda de funcionarios habilitados, pero los trámites se cursarán de forma digital. Tiene sentido que, aunque el funcionario se identifique y firme con su certificado electrónico, los ciudadanos que no se manejen con esa tecnología puedan firmar los escritos  de su puño y letra, pero de forma que el documento electrónico que firman preserve la información de su firma de forma digital.

Los sistemas de firma biométrica o grafométrica permiten firmar en una tableta u otro dispositivo móvil obteniendo una firma manuscrita en soporte digital  con valor legal. De esta manera se agiliza el trámite a realizar potenciando la administración electrónica.

La firma en tabletas o dispositivos móviles, a priori, no permite por si misma garantizar la integridad y autenticidad de la documentación firmada a no ser que se apliquen ciertas medidas de seguridad como el cifrado de la información biométrica.

Se debe usar una combinación de medios tecnológicos y de procedimientos que permiten dar garantías a la firma, recogiendo entre otras aspectos evidencias electrónicas del contexto de la transacción.

Las plataformas de  firma digital permiten la automatización del proceso administrativo de recogida de firma, de envío, de registro y de archivo. Y eventualmente de gestión de controversias respecto a la atribución de la firma al firmante, en un contexto en que se tenga que demostrar esta vinculación.

Para tener la certeza de que un  plataforma es adecuada para la gestión de firmas manuscritas digitalizadas avanzadas (FMDA) es conveniente que esta pueda aportar un certificado de idoneidad tras haber superado una auditoría.

EADTrust cuenta con experiencia para la realización de auditorías de FMDA y avala a las  plataformas y soluciones que han superado sus auditorías.

Son auditorías que se enmarcan en un esquema de evaluación que permite que en cada país pueda desarrollarse un modelo específico orientado al contexto normativo del país, especialmente en lo relativo a las normas procesales.

Entre los principios que se revisan se destacan los siguientes:

  1. Captura de elementos biométricos dinámicos de la firma asociados a sus datos de producción
  2. Vinculación biunívoca de los elementos biométricos con el documento firmado
  3. Imposibilidad de incrustar la firma en otros documentos
  4. Autenticidad del documento y vinculación con el firmante
  5. Confidencialidad de los datos biométricos y Protección de la información conforme a la LOPD
  6. Posibilidad de comprobar la firma por el titular
  7. Posibilidad de demostrar la validez de la firma en un proceso litigioso
  8. Simetría probatoria
  9. Soporte duradero
  10. Existencia de un procedimiento de detección y notificación a la autoridad de protección de datos de incidentes de seguridad que afecten a datos de carácter personal.

 

Más información sobre la firma manuscrita digitalizada: ¿es firma electrónica avanzada?


Llevo varios años explicando como se puede desarrollar un sistema que capta firmas manuscritas de forma que tengan la consideración de firma electrónica avanzada según la definición del Reglamento europeo UE 910/2014 (#eIdAS) e impulsando en EADTrust un modelo (un «ecosistema» si se me permite usar la palabra en ese sentido) que puede ser auditado y certificado.

En estos años hemos auditado varias soluciones en entidades del sector sanitario, financiero y de telecomunicaciones que pueden lucir los certificado expedidos por EADTrust que lo acreditan.

Muchas de las ideas relacionadas con la firma biométrica y la firma digitalizada las he recogido en un sencillo blog especializado.

Se indican seguidamente alguno de los artículos más recientes recogidos en dicho blog:

 

 

Seguridad en entornos de trabajo móviles


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En la nueva era de IT la migración hacia entornos móviles en las grandes organizaciones constituye una tendencia imparable.

Ante este hecho están apareciendo algunas incógnitas relacionadas con la seguridad en el entorno IT profesional. Movilidad y seguridad, ¿incompatibles ?…. No, en absoluto.

En esta jornada podrá conocer de primera mano las soluciones conjuntas de HP y SERBAN y el asesoramiento y auditoría de EADTRUST para la implementación de proyectos de movilidad de firma manuscrita digitalizada con total seguridad, así como algunas experiencias reales de grandes organizaciones, como Banc Sabadell,  pioneras en proyectos de movilización de la fuerza de ventas.

Descubrirá también las mejoras en eficiencia, ahorro de costes e incremento en la calidad de servicio e imagen que conlleva la eliminación del papel en la firma de contratos, con la implantación de la firma digitalizada biométrica de SERBAN sobre dispositivos de HP.

Fecha: 26.11.2014
Ubicación:

Casa de la Seda
Carrer de Sant Pere Més Alt, 1
08003 Barcelona

Agenda
09:30         Recepción de asistentes y coffee de bienvenida
10:00 Bienvenida y apertura de la jornada 
Víctor Fernández, Director de Ventas para Grandes Cuentas, HP Sistemas Personales
10:15 Conformidad normativa de la Firma Digitalizada 
Julián Inza, Socio, European Agency of Digital Trust
10:45 Integración de dispositivos móviles HP en entornos de seguridad 
Melchor Sanz, Director de Preventa, HP Impresión y Sistemas Personales
11:15 La firma digitalizada biométrica en movilidad 
Juan Pablo Yagüe, Director Comercial, SERBAN Biometrics
11:45 Visión y experiencia de Banc Sabadell 
Juan Tomás Barrionuevo, Banc Sabadell
12:15 Coloquio y preguntas. Demostraciones de producto
13:00 Cocktail
14:00 Fin de la jornada

Consultoría y Auditoría sobre firma digitalizada en paises europeos y latinoamericanos


Certificación de soluciones

Certificación de soluciones

Hemos insistido desde EADTrust en la importancia de seguir ciertos criterios para que una firma manuscrita captada en un dispositivo como tablet (dispositivo autónomo) o tableta (dispositivo asociado a un equipo de sobremesa) tenga valor legal.

El cumplimiento de los criterios no conviene reducirlo a una mera declaración de la parte que implementa la solución sino que es preferible llevar a cabo una auditoría independiente que lo acredite.

En EADTrust hemos definido 10 criterios (a modo de “10 mandamientos”) que permitirían acreditar una implementación diligente y con respeto a las mejores prácticas para preservar entre otros aspectos, la confidencialidad de los datos biométricos, la gestión de un soporte duradero y la simetría probatoria (el método por el que el firmante puede acreditar que un documento electrónico está o no refrendado con su firma manuscríta verdadera).

Aportamos consultores a los proyectos, para encontrar la mejor funcionalidad enmarcada en las arquitecturas propia de cada entidad, maximizando el valor legal y minimizando el esfuerzo de despliegue.

También hemos formado auditores para llevar a cabo las auditorías en base a las cuales emitimos informes de cumplimiento y expedimos los certificados de calidad.

Sin embargo, en las versiones iniciales de nuestra metodología hicimos especial hincapié en demostrar que las firmas digitalizadas avanzadas están perfectamente alineadas con la legislación española de firma electrónica y con la legislación procesal en materia mercantil y civil (subsidiaria de otras normativas procesales) referida al cotejo de letras y valoración pericial de las firmas digitalizadas.

Este esfuerzo inicial se justificaba porque con frecuencia debíamos explicar a los juristas de las entidades nuestra metodología y nuestro enfoque legal y justificar a los responsables técnicos de los proyectos  los cambios que pedíamos en las arquitecturas técnicas y en los procesos involucrados en los sistemas que debían usar las firmas digitalizadas avanzadas.

Como nuestros primeros clientes eran españoles, tenía pleno sentido nuestro planteamiento de que los principios de la FMDA (Firma Manuscrita Digitalizada Avanzada) se ajustaban como un guante a la legislación española.

Desde hace unos meses hemos realizado un esfuerzo significativo en identificar las normativas de diferentes países europeos y latinoamericanos que nos permiten demostrar que nuestros principios pueden ser considerados “invariantes legales” aplicables a diferentes entornos legales y jurisdicciones.

Ello se debe, en buena medida, a que se han identificado las mejores prácticas mundiales de gestión de evidencias electrónicas y en un aspecto relevante, a que en los países con legislación sobre firma electrónica el articulado tienes aspectos comunes compatibles con el uso de la criptografía de clave pública.

Y en los países en los que esa legislación no existe o está incompleta, la legislación procesal (que si está bien desarrollada en todo el mundo) es suficiente para permitir la aportación de pruebas con un elevado grado de inoponibilidad.

En el momento actual hemos avanzado con la normativa europea, afianzada en varias directivas y reglamentos europeos, centrándola en las legislaciones nacionales de Alemania , Francia, Grecia Portugal e Italia. Paulatinamente iremos completando otros países.

En Latinoamérica hemos ajustado nuestro modelo a las legislaciones de México, Colombia, Perú y Chile.

Nuestra tesis ahora es que los principios de la Firma Manuscrita Digitalizada Avanzada desarrollados por EADTrust se adecúan a cualquier Ley Aplicable en cualquier lugar del mundo. Llame al +34 91 7160555 para saber más sobre la firma manuscrita digitalizada.

¿Cómo llevamos la adaptación a SEPA?


Aunque el 1 de febrero de 2014 era la fecha inicialmente prevista para eliminar las modalidades no-SEPA de transferencias y domiciliaciones bancarias que se realicen en España y el resto de los países miembros de la Unión Europea, lo cierto es que el cambio no está siendo tan radical como parecía, empezando por el retraso de algunas entidades financieras de proporcionar los servicios adecuados para la transición a los estándares y normas SEPA (Single Euro Payments Area). Los principales beneficios que se esperan de la implantación de una Zona Única de Pagos en Euros son:

  • La desaparición de barreras para la ejecución de pagos internacionales, especialmente a nivel de costes.
  • La posibilidad de utilizar una sola cuenta bancaria para operaciones en euros dentro de la zona SEPA, sin requerir abrir cuentas en varios paises.
  • Una cierta mayor protección para los usuarios de servicios de pago.
  • El uso de estándares comunes, que permite mejoras de eficiencia en los procesos de ejecución de pagos, cuando se trata de operaciones internacionales o de empresas multinacionales..

Los principales aspectos a tener en cuenta para la adaptación, son los siguientes:

  • El IBAN será el identificador único de cualquier cuenta de pago en SEPA, reemplazando a los actuales identificadores de cuenta nacionales (el CCC en el caso español). Muchas entidades ofrecen servicios gratuitos de conversión para cuentas españolas
  • Nuevo formato de intercambio de información entre las Empresas y las Entidades bancarias.
  • Adeudos Directos SEPA en fichero electrónico, orientado a particulares– Esquema básico (core): Serie normas y procedimientos bancarios Cuaderno Nº 19-14.
  • Adeudos Directos SEPA en fichero electrónico, orientado a empresas – Esquema B2B (Business to Business): Serie normas y procedimientos bancarios Cuaderno Nº 19-44.

Puede ampliar información sobre la Diferencias entre la modalidad B2B y la básica del mandato SEPA de adeudo por domiciliaciones Creación de un mandato. El mandato es el medio por el que el deudor autoriza y consiente al acreedor a:

  • Iniciar los cobros mediante el cargo en la cuenta indicada por el deudor.
  • Autorizar a la entidad del deudor a cargar en su cuenta los adeudos presentados al cobro por la entidad bancaria del acreedor.

El mandato, que tendrá una referencia única, debe estar suscrito por el deudor como titular de la cuenta de cargo o persona en disposición de poder otorgado por éste, antes de iniciar el cobro de los adeudos. Puede ampliar información sobre

Las adaptaciones tendrán unos costes asociados para las entidades bancarias y para las empresas de difícil recuperación, ya que no producirán cambios significativos en el aumento de los negocios ni el incremento de los márgenes de beneficio. Por ello, el mejor enfoque es aprovechar la necesidad de cambio para acometer algún otro cambio técnico y organizativo que sí se traduzca en reducción de costes o en mejora de posición competitiva.

Entre los ejemplos de posibles soluciones, cabe la posibilidad de implantar sistemas de firma digitalizada o de firma vocal para la creación de los mandatos: Una de las características de la normativa SEPA es que, a partir del 1 de febrero de 2014, es obligatorio para las empresas recabar la firma de los clientes que contraten un servicio que será cobrado a través de un adeudo bancario. Sin el consentimiento expreso del cliente con alguna modalidad de firma, manuscrita o electrónica, la empresa prestadora del servicio no podrá solicitar a ninguna entidad bancaria el cobro de sus recibos, o podrá ver como los recibos son devueltos por el acreedor. Existen diferentes posibilidades para la obtención de la firma de los clientes:

  • Mediante la firma del mandato en papel.
  • Mediante la firma del mandato por medios electrónicos, a través de Internet y/o dispositivos móviles.
  • Mediante firma mediante un sistema de confirmación por llamada telefónica que esté diseñado con las debidas garantías.

Por otra parte, SEPA establece que la información contenida en los mandatos, incluida las firmas, debe quedar almacenada en poder de la empresa acreedora mientras esté en vigor el periodo de reembolso, así como durante los plazos que establezca la Ley para la conservación de documentos una vez cancelado.

También puede ser una gran oportunidad para que las empresas comiencen la adaptación a la Ley 3/2014, de 27 de marzo, por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.  Ver más en este artículo sobre Firma vocal como soporte duradero para call centers

EADTrust en el evento sobre firma biométrica de VASS y GNEIS


En el evento organizado el pasado 27 de noviembre de 2013 por VASS (Valor Añadido en Soluciones y Servicios), y Gneis Global Services, empresa de tecnología y procesos del Grupo Bankinter, para presentar la solución de firma manuscrita desarrollado por Alianet y que distribuyen dichas entidades participó también EADTrust, European Agency of Digital Trust.

Ambas entidades presentaron el proyecto de Firma Biométrica Digital como una solución de contratación que revolucionará la manera en la que las empresas comercializan y operan en Internet.

La tecnología biométrica se basa en la caracterización de las personas a través de rasgos personales y en el caso de la firma se traduce en la captura y cifrado de datos de movimiento y presión al trazar la rúbrica sobre un dispositivo de captación idóneo.

La tecnología propuesta permite realizar procesos de firma de uno o más signatarios en cualquier lugar y momento, sin usar papel, mediante una aplicación disponible de forma online y con el más alto nivel de movilidad.

El evento contó con más de 40 asistentes de clientes de los sectores de Banca, Seguros, Telecomunicaciones y Administración Pública, que pudieron comprobar las funcionalidades de dicha solución.

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La solución presentada cuenta con la Auditoría de Firma Manuscrita Digitalizada Avanzada, realizada por European Agency of Digital Trust, que otorga su sello de confianza para transmitir a los firmantes que la captura de su información biométrica se realiza en condiciones adecuadas de seguridad.

En la jornada, Julián Inza, representante de European Agency of Digital Trust, repasó los aspectos más reseñables de la legislación de firma electrónica española y europea, así como de las condiciones que hay que exigir a las soluciones de firma digitalizada.

Garantía de Seguridad en cada proceso de Firma

A fin de dar cobertura a los requerimientos más exigentes, desde contratación de productos de alto riesgo potencialmente litigiosos hasta procedimientos con menor exigencia o riesgo de controversia, la solución Firma Biométrica Digital se basa en un proceso de gestión de identidad y presvación de la  integridad que no necesita papeles, que puede desplegarse de forma online y en ámbitos de movilidad que facilitan la contratación en cualquier lugar.

Entre otras ventajas, se pueden enumerar la mejora de la seguridad jurídica y el cumplimiento con normativas como FATCA, MIFID y la lucha antifraude en la contratación, lo que le otorga plena validez legal.

Según Juan Rosas, Director de Innovación en GNEIS, “la tecnología de firma biométrica digital permite que los usuarios realicen firmas manuscritas en formato electrónico sobre tabletas con un nivel de confianza similar al de la firma sobre papel, que desaparecerá de las sucursales. Esto es gracias a que el documento se guarda y certifica teniendo en cuenta no sólo el grafo del firmante sino también otros datos biométricos como la velocidad o la presión con la que se firma, lo que garantiza la seguridad de la operación“.

Citibank España incorpora la firma manuscrita digitalizada avanzada en la contratación


Citibank España ha puesto en marcha un «innovador proceso digital» para la comercialización de sus tarjetas de crédito a través de dispositivos Ipad, desarrollado por Indra y auditado por European Agency of Digital Trust, que le ha otorgado un certificado de cumplimiento de sus requistos de seguridad.

La noticia la publica Expansión.

Con esta herramienta, que estará disponible para los comerciales de ventas directas, Citibank ha tenido como objetivo conseguir ventajas apreciables para el cliente, como la innovación y la seguridad, con este proceso digital.

En este sentido, la compañía ha destacado la innovadora solución de captura de la imagen del DNI del cliente, que permite un alto control de seguridad de los datos y de la veracidad de los mismos. Esta solución, en palabras de Citibank, es capaz de volcar directamente los datos del DNI en el formulario de venta, «simplificando y agilizando notablemente el proceso de venta».

Otro punto innovador destacado por la compañía es la firma manuscrita digitalizada avanzada, por la que el cliente firma sobre el Ipad y su firma se cifra aplicando criterios de máxima seguridad.

La entidad ha indicado que el sistema añade una plataforma de formación e información de campañas comerciales para los agentes de ventas y un acceso directo a un informe estadístico personalizado de las ventas realizadas.

Para este nuevo desarrollo, Citibank España se ha apoyado en Indra, como compañía experta en el desarrollo de soluciones de movilidad, y en la tecnología de Apple, puesto que el nuevo
proceso digital se canaliza a través de terminales Ipad de Apple. Indra, a su vez, ha contado con European Agency of Digital Trust para identificar los requerimientos de seguridad y realizar la auditoría FMDA que ha superado la plataforma y la implementación del cliente final, Citibank.

Citi es el mayor emisor de tarjetas del mundo con más de 170 millones de tarjetas emitidas en 50 países, En España, la entidad cuenta en la actualidad con más de 1.000.000 de tarjetas emitidas que destacan por ofrecer a sus clientes una gran flexibilidad y máxima seguridad.

Citibank España es la filial de banca de consumo del grupo Citi en España. Cuenta con cerca de 800 empleados, 45 sucursales y 1.000.000 tarjetas, que se enfocan en tres líneas de actividad: tarjetas, banca de retail y banca comercial.

Digitalización de firma manuscrita


La digitalización de firma que se lleva a cabo en algunos comercios podría ser considerada firma electrónica simple y con medidas técnicas especiales de custodia, podría defenderse su valor probatorio.

Sin embargo, tras una reciente resolución (la R/00098/2006) del Director de la Agencia de Protección de Datos (en el Procedimiento Nº PS/00241/2005), habrá que tener mucho cuidado en los detalles de la implementación de estos sistemas, y, en general, de los que utilizan datos biométricos en la identificación.

Transcribo el documento que tiene un gran interés:

En el procedimiento sancionador PS/00241/2005, instruido por la Agencia Española de Protección de Datos a las entidades SFERA JOVEN, S.A. y EL CORTE INGLÉS, S.A., vista la denuncia presentada por DÑA. E.B.P., y en base a los siguientes,

ANTECEDENTES

PRIMERO: En fecha 20/12/04, tuvo entrada en esta Agencia un escrito de Dña. E.B.P. (en lo sucesivo la denunciante), en el que manifiesta que, en fecha 14/10/04, al realizar una compra con tarjeta de crédito en la tienda «SFERA» del Centro Comercial ……., recibe el original del tique de compra y advierte a la dependienta de ello. La dependienta le contesta que en el momento de estampar su firma la misma ha quedado digitalizada y guardada con el resto de la operación, por lo que el original en papel del tique de compra le puede ser entregado.

Manifiesta no haber sido informada en su momento del tratamiento y que, en el comprobante de la operación, no figura ningún tipo de cláusula informativa de que los datos personales quedarían recogidos, ni del uso o fin de la recogida y tratamiento de esos datos.

Con posterioridad, en fecha 10/11/04, ejerce ante Sfera Joven, S.A. el derecho de acceso a sus datos personales, indicándole en la contestación que sus datos no figuran en fichero alguno de la entidad y que los datos de la operación de compra quedan en poder de los emisores de las tarjetas.

SEGUNDO: En fecha 24/08/05, Inspectores de Datos, adscritos a la Subdirección General de Inspección de Datos de la Agencia Española de Protección de Datos, se desplazaron a la tienda «SFERA» del Centro Comercial ……., siendo la entidad responsable de la mencionada marca Sfera Joven, S.A. (en lo sucesivo Sfera). En dicha visita se constató que el comercio dispone de diversos puntos de venta dotados de terminales de marca IBM, a los cuales se encuentran conectadas pequeñas tabletas digitalizadoras. Las tabletas digitalizadoras incluyen el logotipo «Sfera» y constan de una tapa de metacrilato que restringe la posibilidad de escribir sobre la tableta, salvo en una pequeña zona del tamaño adecuado para una firma manuscrita.

Realizada una compra con tarjeta de crédito por los Inspectores de Datos, comprueban que, una vez aceptada la operación e impreso el resguardo de la compra correspondiente, la empleada de la tienda ofrece a la firma el mismo, situándolo entre la tableta digitalizadora y la tapa de metacrilato descritas. Una vez firmado, el resguardo es entregado al comprador, constando de un sólo ejemplar y verificándose que la empleada no procede a emitir o imprimir ningún otro tique.

En ningún momento se informa al cliente de la digitalización de su firma. Tampoco se aprecia la disposición de carteles informativos sobre dicho tratamiento en ningún lugar visible del comercio.

TERCERO: Aunque los representantes de Sfera manifestaron que existen carteles informativos al respecto, los Inspectores de Datos que se personaron en la tienda «SFERA» del Centro Comercial ……., constataron que no se encontraba expuesta ninguna información sobre el sistema de recogida electrónica de firma.

Los datos recabados en las compras abonadas con tarjetas externas, no emitidas por empresa del Grupo El Corte Inglés, son almacenados en el fichero denominado «Clientes Otras Tarjetas Externas» inscrito en el Registro General de Protección de Datos y cuyo responsable es la sociedad El Corte Inglés, S.A. Su finalidad es la gestión de cobros y pagos con otras tarjetas externas de crédito o debito, dentro de la red comercial de El Corte Ingles, S.A.

Todo el tratamiento de los tiques de compra se realiza por El Corte Inglés, S.A., siendo esta entidad la responsable del cobro de los importes de las transacciones, gestión de las posibles reclamaciones y conservación de la información durante el plazo establecido.

En la referida Inspección, se comprobó la existencia de los siguientes datos correspondientes a la operación realizada por la denunciante: nombre y apellidos, número de tarjeta de crédito, tipo (VISA), fecha de caducidad, importe de la compra y tipo de artículo o departamento, además de la firma digitalizada realizada por la denunciante en aquella ocasión asociada a la operación de compra.

También se encontró la misma tipología de datos correspondientes a la compra realizada por los Inspectores de la Agencia en fecha 24/08/05.

Sfera y El Corte Inglés, S.A. (en lo sucesivo El Corte Inglés) tienen suscrito un contrato de prestación de servicios informáticos, de fecha 01/11/01, en el cual se estipula como objeto del mismo que El Corte Inglés se compromete a gestionar toda la actividad informática de Sfera, incluyendo el tratamiento automatizado de los datos de la misma, constituyéndose expresamente como encargado del tratamiento.

A pesar de que en el referido contrato El Corte Inglés se identifique como encargado del tratamiento, es responsable del fichero denominado «Clientes Otras Tarjetas Externas», así como del cobro de los importes de las transacciones, gestión de las posibles reclamaciones y conservación de la información durante el plazo establecido.

CUARTO: A la vista del resultado de estas actuaciones previas de investigación, el Director de la Agencia Española de Protección de Datos acordó, en fecha 26/09/05, iniciar procedimiento sancionador a Sfera por la presunta infracción del artículo 5.1 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (en lo sucesivo LOPD), tipificada como leve en el artículo 44.2.d) de dicha norma, pudiendo ser sancionada con multa de 601,01 € a 60.101,21 € , de acuerdo con el artículo 45.1 de la citada Ley Orgánica.

Igualmente, el Director de la Agencia Española de Protección de Datos acordó iniciar procedimiento sancionador a El Corte Inglés por la presunta infracción del artículo 6.1 de la LOPD, tipificada como grave en el artículo 44.3.d) de dicha norma, pudiendo ser sancionada con multa de 60.101,21 € a 300.506,05 €, de acuerdo con el artículo 45.2 de la citada Ley Orgánica.

QUINTO: Notificado el acuerdo de inicio de procedimiento sancionador, ambas entidades presentaron alegaciones al respecto.

Sfera manifiesta que no realiza ningún tratamiento de datos personales, simplemente acepta, como medio de pago, las tarjetas previamente convenidas con su gestor de pasarela de pago que, en este caso, es El Corte Inglés. Los sistemas de cobro de Sfera no son de su propiedad y no guarda ningún tipo de datos, dado que Sfera no tiene ningún fichero de clientes. Por tanto, si no hay tratamiento, no hay obligación de informar. Además, los datos que se obtienen del cliente son el número de tarjeta y la firma digitalizada, y este tipo de datos no puede considerarse como datos de carácter personal.

El Corte Inglés alega que, respecto a los clientes que pagan con tarjeta de crédito, no guardan ninguna información identificativa del mismo. No es necesario el consentimiento para tratar esos datos, dado que son necesarios para la relación negocial que el propio cliente ha aceptado al realizar el pago con tarjeta de crédito, cuyo emisor ya le ha informado de la necesaria captura de datos por parte del responsable del comercio donde sea utilizada.

SÉXTO: En la fase de pruebas se practicaron, entre otras, la prueba propuesta por El Corte Inglés consistente en que la denunciante aportase copia del contrato suscrito con su emisor de tarjeta de crédito.

SÉPTIMO: Terminada la fase de práctica de pruebas, el expediente se puso de manifiesto a los interesados, otorgándoles un plazo de quince días para presentar alegaciones. Solicitada ampliación de dicho plazo, el Instructor del procedimiento acordó ampliar el plazo en siete días más. Transcurrido la totalidad del plazo otorgado, no se han recibido alegaciones de ambas entidades interesadas en el presente procedimiento.

OCTAVO: En fecha 23/01/06 se emitió Propuesta de Resolución en el sentido que por el Director de la Agencia Española de Protección de Datos se sancionase a Sfera con multa de 601,01€ por la infracción del artículo 5 de la LOPD, tipificada como leve en el artículo 44.2.d) de dicha norma, y a El Corte Inglés con multa de 60.101,21 € por la infracción del los artículo 6.1 de la LOPD, tipificada como grave en el artículo 44.3.d) de dicha norma.

NOVENO: En fecha 24/01/06 se recibieron las alegaciones de Sfera y El Corte Inglés a la fase de audiencia en las que se ratifican en sus manifestaciones anteriores.

DÉCIMO: En fecha 28/02/06 se han recibido las alegaciones de Sfera y El Corte Inglés a la Propuesta de Resolución, indicando que la Propuesta emitida es nula dado que no se han tenido en cuenta las alegaciones realizadas en la fase de audiencia. No obstante, reconocen la posibilidad de que las mismas se hubiesen recibido en esta Agencia con posterioridad a la emisión de la Propuesta. Añaden que es importante que se sumen dos hechos de interés: de una parte, que en el contrato de tarjeta aportado por la denunciante, ésta se compromete a identificarse ante el comerciante y firmar los comprobantes de compra que le sean presentados, y por otra, que El Corte Inglés es gestor de la pasarela de pagos de Sfera. Esta última aclaración es importante porque demuestra que El Corte Inglés tiene una doble cualidad respecto a su filial Sfera. Por un lado, le presta servicios informáticos (confección de nómina, contabilidad, etc.) conforme al contrato de prestación de servicios firmado el 01/11/01. Pero, por otro lado, El Corte Inglés es gestor de la pasarela de pagos y respecto a los datos referidos a pagos con tarjeta es el único titular. Reinciden en que no conocen ningún procedimiento para identificar al titular de la tarjeta con los datos que se conservan. El Corte Inglés manifiesta que no es necesario solicitar el consentimiento de los interesados dado que existe una relación negocial. Sfera afirma que es innecesaria la información por su parte, dado que quien debe informar, en tal caso, es el emisor de la tarjeta, y concluye que, en contra de lo manifestado en la Propuesta de Resolución, existen folletos explicativos para los clientes.

HECHOS PROBADOS

PRIMERO: Dña. E.B.P., en fecha 14/10/04, realizó una compra con tarjeta de crédito en la tienda «SFERA» del Centro Comercial …….. No fue informada de que su firma había sido digitalizada y guardada con el resto de los datos de la operación de compra (folio 5).

SEGUNDO: En fecha 24/08/05, Inspectores de Datos, adscritos a la Subdirección General de Inspección de Datos de la Agencia Española de Protección de Datos, se desplazaron a la tienda «SFERA» del Centro Comercial ……., y realizaron una compra con tarjeta de crédito, comprobado que, en ningún momento, se informa al cliente de la digitalización de su firma. Tampoco se aprecia la disposición de carteles informativos sobre dicho tratamiento en ningún lugar visible del comercio (folios 13-15).

TERCERO: En fecha 01/09/05, a consecuencia de la visita de Inspección a Sfera, se constató que tienen implantado un sistema de recogida electrónica de la firma de aquellos clientes que abonan la compra mediante tarjeta de crédito o débito (ya fuera la emitida por el Grupo Corte Inglés o una tarjeta externa), utilizando para su captura una tableta digitalizadora. En el proceso de compra se imprime un sólo tique que el cliente firma sobre una tableta digitalizadora. Este tique es entregado al cliente, no realizándose ninguna otra impresión para su conservación por la entidad (folios 24-26, 34-39).

CUARTO: Los datos recabados en las compras abonadas con tarjetas externas, no emitidas por ninguna empresa del Grupo El Corte Inglés, son almacenados en el fichero denominado «Clientes Otras Tarjetas Externas» inscrito en el Registro General de Protección de Datos y cuyo responsable es la sociedad El Corte Inglés, S.A. (folio 25).

QUINTO: En la visita de Inspección realizada en Sfera, se comprobó la existencia de los siguientes datos correspondientes a Dña. E.B.P.: nombre y apellidos, número de tarjeta de crédito, tipo (VISA), fecha de caducidad, importe de la compra y tipo de artículo o departamento, además de la firma digitalizada realizada por la denunciante en aquella ocasión asociada a la operación de compra. También se encontró la misma tipología de datos correspondientes a la compra realizada por los Inspectores de Datos en fecha 24/08/05 (folios 36-39).

SEXTO: «Clientes Otras Tarjetas Externas», inscrito en el Registro General de Protección de Datos, cuyo responsble es El Corte Inglés, S.A.. Su finalidad es la gestión de cobros y pagos con otras tarjetas externas de crédito o debito, dentro de la red comercial de El Corte Ingles, S.A. (folios 25, 104-108).

SÉPTIMO: , de fecha 01/11/01, en el cual se estipula, como objeto del mismo, que El Corte Inglés se compromete a gestionar toda la actividad informática de Sfera, incluyendo el tratamiento automatizado de los datos de la misma, constituyéndose expresamente como encargado del tratamiento (folios 29-31). A pesar de ello, es responsable del fichero citado en el Hecho Probado anterior, así como del cobro de los importes de las transacciones, gestión de posibles reclamaciones y conservación de la información durante el plazo establecido (folios 104-108).

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I

Es competente para resolver este procedimiento el Director de la Agencia Española de Protección de Datos, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 37.g) en relación con el artículo 36 de la LOPD.

II

Como cuestión previa, procede responder a la petición de nulidad de la Propuesta de Resolución emitida por no haberse tenido en cuenta las alegaciones efectuadas por El Corte Inglés y Sfera en la fase de audiencia.

Terminado el período de práctica de pruebas, el expediente se puso de manifiesto a ambas entidades, mediante la notificación de la relación de documentos obrantes en el expediente y la posibilidad de presentar alegaciones en el plazo de quince días hábiles a contar desde la recepción de dicho escrito. Sfera y el Corte Inglés recibieron dicha comunicación el 19/12/05, según aviso de recibo del Servicio de Correos. Por consiguiente, el plazo para presentar alegaciones terminaba el 05/01/06. No obstante, en fecha 03/01/06 se recibió solicitud de ampliación del plazo para presentar alegaciones, y el Instructor del procedimiento, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 49.1 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (en lo sucesivo LRJPAC), admitió la ampliación en un plazo de siete días a contar desde el día siguiente a aquél en que finalice el primer plazo. Por tanto, teniendo en cuenta la ampliación, el plazo de alegaciones finalizaba el 14/01/06.

En fecha 23/01/06 se emitió la Propuesta de Resolución. Las alegaciones de Sfera y El Corte Inglés se recibieron en esta Agencia el 24/01/06, aunque consta en las mismas su presentación en el Servicio de Correos en fechas 19/01/06 y 20/01/06, respectivamente. Esto demuestra que dichas alegaciones, con independencia de que se recepcionasen en esta Agencia con posterioridad a la emisión de la Propuesta de Resolución, se habían presentado transcurrido el plazo otorgado para formular dichas alegaciones.

No obstante, dado que la Propuesta de Resolución no pone fin al procedimiento sancionador, no se produce ninguna indefensión a las entidades interesadas, dado que tras la Propuesta, existe un nuevo plazo de presentación de alegaciones.

Y, respecto a este último plazo, procede concretar que la Propuesta de Resolución fue notificada a El Corte Inglés y a Sfera el 27/01/06, otorgándoles un plazo de quince días hábiles para presentar alegaciones. Dicho plazo vencía el 14/02/06. Sin embargo, ambas entidades han presentado sus alegaciones en el Servicio de Correos en fecha 16/02/06, es decir, transcurrido el plazo otorgado para presentar alegaciones, siendo recibidas en esta Agencia el 28/02/06.

No obstante, aunque las alegaciones de Sfera y El Corte Inglés realizadas tras la fase de audiencia y después de la Propuesta de Resolución, han sido presentadas vencidos los plazos otorgados para tal fin, se ha procedido a tener en cuenta las mismas para elaborar la presente Resolución.

III

Respecto al fondo del asunto, procede analizar si los datos obtenidos por Sfera de los clientes que pagan con tarjetas de crédito o débito externas, y que se recogen y conservan en el fichero denominado «Clientes Otras Tarjetas Externas»de El Corte Inglés, deben considerarse datos de carácter personal. Sfera y El Corte Inglés manifiestan que los datos que se conservan no permiten identificar a la persona física que realizó la operación, sin embargo ha quedado acreditado en el procedimiento que en el fichero informático denominado «Clientes Otras Tarjetas Externas» se almacenan los talones de compras abonadas con tarjetas externas al grupo Corte Inglés y estos talones contienen datos sobre la identificación de los productos adquiridos, importe de la compra, fecha, número de tarjeta, nombre, apellidos del titular de la misma y firma digitalizada de éste, según consta en los folios 36 a 39.

El artículo 3.a) de la LOPD define datos de carácter personal como «cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables,» añadiendo el apartado 4 del artículo 1, del Real Decreto 1332/1994, de 20 de junio, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley Orgánica 5/1992, que continúa en vigor de acuerdo con lo establecido en la disposición transitoria tercera de la LOPD, que dato de carácter personal es «toda información numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo, susceptible de recogida, registro, tratamiento o transmisión concerniente a una persona física identificada o identificable.»

En línea con lo anterior el artículo 2.a) de la Directiva 95/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24/10/95, relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, considera identificable «toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, en particular mediante un número de identificación o uno o varios elementos específicos característicos de su identidad física, fisiológica, psíquica, económica, cultural o social.»

Este concepto de dato personal es sumamente amplio. La Audiencia Nacional en su Sentencia de 08/03/02, ha señalado que «no hay datos de carácter personal, y por tanto no es posible aplicar la Ley de Protección de Datos a los llamados «datos disociados» y así el mismo artículo 3 de la Ley, pero en su apartado f), define como «Procedimiento de disociación: Todo tratamiento de datos personales de modo que la información que se obtengas no pueda asociarse a persona determinada o determinable» <

Y añade la citada sentencia «Procedimiento de disociación que consiste en eliminar la conexión entre el dato y la persona, en «despersonalizar» el dato, actuando como barrera que impide la identificación y entrañando en definitiva un elemento protector de la intimidad o privacidad del afectado.

Sin embargo, para que exista dato de carácter personal (en contraposición con dato disociado) no es imprescindible una plena coincidencia entre el dato y una persona concreta, sino que es suficiente con que tal identificación pueda efectuarse sin esfuerzos desproporcionados, tal y como se desprende del mencionado artículo 3 de la Ley, en sus apartados a) y f) y también del Considerando 26 de la invocada Directiva 95/46/CE que expresamente señala que, para determinar si una persona es identificable, hay que considerar el conjunto de los medios que puedan ser razonablemente utilizados por el responsable del tratamiento o por cualquier otra persona, para identificar a dicha persona; que los principios de la protección no se aplicarán a aquellos datos hechos anónimos de manera tal que ya no sea posible identificar al interesado; que los códigos de conducta con arreglo al art. 27 pueden constituir un elemento útil para proporcionar indicaciones sobre los medios gracias a los cuales los datos pueden hacerse anónimos y conservarse de forma tal que impida identificar al interesado» (El subrayado es de la Agencia Española de Protección de Datos).

Aplicando la anterior doctrina al presente caso, en el que se registran en el fichero, entre otros datos, la identificación de la tarjeta de crédito o débito, el nombre y apellidos y la firma de los afectados, ha de concluirse que tales datos son datos de carácter personal, pues contienen información concerniente a una persona física identificable o determinable, ya que con tales datos es posible identificar, sin utilizar esfuerzos desproporcionados, a la persona titular de los mismos.

IV

El artículo 5 de la LOPD regula el derecho de información al interesado en la recogida de sus datos. Los apartados 1, 2 y 3 del citado artículo disponen:

«1. Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco:

a) De la existencia de un fichero o tratamiento de datos de carácter personal, de la finalidad de la recogida de éstos y de los destinatarios de la información.

b) Del carácter obligatorio o facultativo de su respuesta a las preguntas que les sean planteadas.

c) De las consecuencias de la obtención de los datos o de la negativa a suministrarlos.

d) De la posibilidad de ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.

e) De la identidad y dirección del responsable del tratamiento o, en su caso, de su representante.

Cuando el responsable del tratamiento no esté establecido en el territorio de la Unión Europea y utilice en el tratamiento de datos medios situados en territorio español, deberá designar, salvo que tales medios se utilicen con fines de tránsito, un representante en España, sin perjuicio de las acciones que pudieran emprenderse contra el propio responsable del tratamiento.

2. Cuando se utilicen cuestionarios u otros impresos para la recogida, figurarán en los mismos, en forma claramente legible, las advertencias a que se refiere el apartado anterior.

3. No será necesaria la información a que se refieren las letras b), c) y d) del apartado 1 si el contenido de ella se deduce claramente de la naturaleza de los datos personales que se solicitan o de las circunstancias en que se recaban.»

Y el artículo 6 de la LOPD regula el principio del consentimiento, disponiendo en sus apartados 1 y 2:

«1. El tratamiento de los datos de carácter personal requerirá el consentimiento inequívoco del afectado, salvo que la Ley disponga otra cosa.

2. No será preciso el consentimiento cuando los datos de carácter personal se recojan para el ejercicio de las funciones propias de las Administraciones Públicas en el ámbito de sus competencias; cuando se refieran a las partes de un contrato o precontrato de una relación negocial, laboral o administrativa y sean necesarios para su mantenimiento o cumplimiento; cuando el tratamiento de los datos tenga por finalidad proteger un interés vital del interesado en los términos del artículo 7, apartado 6, de la presente Ley, o cuando los datos figuren en fuentes accesibles al público y su tratamiento sea necesario para la satisfacción del interés legítimo perseguido por el responsable del fichero o por el del tercero a quien se comuniquen los datos, siempre que no se vulneren los derechos y libertades fundamentales del interesado.»

La obligación que impone el artículo 5 es la de informar al afectado en la recogida de datos, pues sólo así queda garantizado el derecho del afectado a tener una apropiada información y a consentir o no, en función de aquélla, el tratamiento. Por tanto, es necesaria una información previa para que el consentimiento que se presta sea válido.

La Sentencia del Tribunal Constitucional 292/2000, de 30 de noviembre, al delimitar el contenido esencial del derecho fundamental a la protección de los datos personales, ha considerado el derecho de información como un elemento indispensable del derecho fundamental a la protección de datos, al declarar que: «el contenido del derecho fundamental a la protección de datos consiste en un poder de disposición y de control sobre los datos personales que faculta a la persona para decidir cuáles de esos datos proporcionar a un tercero, sea el Estado o un particular, o cuáles puede este tercero recabar, y que también permite al individuo saber quién posee esos datos personales y para qué, pudiendo oponerse a esa posesión o uso. Estos poderes de disposición y control sobre los datos personales, que constituyen parte del contenido del derecho fundamental a la protección de datos se concretan jurídicamente en la facultad de consentir la recogida, la obtención y el acceso a los datos personales, su posterior almacenamiento y tratamiento, así como su uso o usos posibles, por un tercero, sea el Estado o un particular. Y ese derecho a consentir el conocimiento y el tratamiento, informático o no, de los datos personales, requiere como complementos indispensables, por un lado, la facultad de saber en todo momento quién dispone de esos datos personales y a qué uso los está sometiendo, y, por otro lado, el poder oponerse a esa posesión y usos. En fin, son elementos característicos de la definición constitucional del derecho fundamental a la protección de datos personales los derechos del afectado a consentir sobre la recogida y uso de sus datos personales y a saber de los mismos. Y resultan indispensables para hacer efectivo ese contenido el reconocimiento del derecho a ser informado de quién posee sus datos personales y con qué fin, y, el derecho a poder oponerse a esa posesión y uso requiriendo a quien corresponda que ponga fin a la posesión y empleo de los datos. Es decir, exigiendo del titular del fichero que le informe de qué datos posee sobre su persona, accediendo a sus oportunos registros y asientos, y qué destino han tenido, lo que alcanza también a posibles cesionarios; y, en su caso, requerirle para que rectifique o los cancele» (El resaltado es de la Agencia Española de Protección de Datos).

En este caso, el cliente desconoce que, cuando firma el justificante de compra, se captura y conserva su firma digitalizada en un fichero. Tampoco conoce si firmar en la tableta digitalizadora es obligatorio o facultativo, ni cuáles son las consecuencias de la obtención de los datos o de la negativa a suministrarlos. Sfera, como entidad que recaba los datos que van a ser incluidos en un fichero cuyo responsable es El Corte Inglés, tampoco informa a los clientes que pagan con tarjeta de crédito, de que sus datos van a ser conservados, de la finalidad de ese almacenamiento, de quién es el responsable del fichero, ni de la posibilidad de poder ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. Es cierto que ella no es responsable del fichero ni del tratamiento de los mismos, tal y como expondremos más adelante, pero la LOPD no exige que esa información haya de ser facilitada en todos los casos por el responsable del fichero, sino que establece la obligación de una información previa que incluya, en su caso, la identificación del responsable por parte de aquellos que soliciten de los interesados la recogida de datos personales.

Sfera y El Corte Inglés alegan que los usuarios que abonan sus compras con tarjeta están informados por los emisores de dichas tarjetas de los datos que necesariamente deben facilitar a los comerciantes en el momento de realizar las operaciones de compra, por lo que no es exigible a Sfera el deber de información impuesto por la LOPD. Sin embargo Sfera es la que recaba los datos de los afectados para someterlos a un tratamiento automatizado, por lo que es a ella a quien incumbe la obligación de informar. Y, aunque sean los propios afectados quienes facilitan sus datos, y el artículo 5 de la LOPD se refiere a que deberán ser informados «los interesados a los que se soliciten datos personales», hay que tener en cuenta que la obligación que impone el citado artículo 5 es informar al afectado en la recogida de datos, pues sólo así queda garantizado el derecho de éste a tener una apropiada información en base a la cual pueda prestar válidamente su consentimiento. El derecho a ser informado quedaría sin duda frustrado, con la extensión e importancia que lo consagra la LOPD, si se excluyeran los supuestos en los que los afectados voluntariamente facilitan sus datos.

Aunque Sfera ha manifestado que tiene a disposición de los clientes folletos informativos del sistema y fórmulas alternativas para aquellos clientes que no deseen firmar en las tablillas, en este procedimiento sancionador no se ha constatado la existencia de dichos folletos ni, en su caso, que los mismos cumplan la misión de informar conforme exige el artículo 5 de la LOPD.

V

Además, en este caso, los datos personales recabados de los clientes que han abonado con tarjetas de crédito o débito en las compras realizadas en la entidad Sfera, son incluidos en un fichero en el que la citada entidad no es responsable. Esto supone que el cliente de Sfera desconoce quién es el titular del fichero que gestiona sus datos y dónde poder ejercer sus derechos.

Así ocurrió con la denunciante que tras ejercer el derecho de acceso ante Sfera, dado que era la entidad a la que ella había facilitado sus datos materialmente, le contesta que no existen datos relativos a su persona en sus ficheros. Y dicha afirmación es completamente cierta dado que, como se ha venido argumentado, los datos se incluyen en un fichero cuyo responsable es El Corte Inglés, por lo que es esta entidad la responsable de atender los derechos de los titulares de los datos que ella trata.

Pero la denunciante, cliente de Sfera, no es informada al respecto, por lo que el tratamiento de los datos personales ejercido por El Corte Inglés como titular del fichero «Clientes Otras Tarjetas Externas» es un tratamiento viciado. Aunque existe una relación negocial entre el cliente y el establecimiento que, en principio, permitiría el tratamiento de datos en virtud de la excepción del consentimiento prevista en el artículo 6.2 de la LOPD, no obstante, conforme a la obligación de la información previa que ha sido argumentada en el Fundamento de Derecho anterior, no puede ser aplicada dicha excepción porque para que exista la misma, la relación negocial debe ser admitida entre ambas partes y, en este caso, el cliente considera que la relación la mantiene con Sfera, desconociendo que es otra entidad la responsable del tratamiento de sus datos.

VI

Respecto al contrato suscrito entre El Corte Inglés y Sfera cuyo objeto es el compromiso de El Corte Inglés para gestionar toda la actividad informática de Sfera, incluyendo el tratamiento automatizado de los datos de la misma, constituyéndose expresamente como encargado del tratamiento, lo cierto es que, respecto a los datos de clientes que pagan con tarjeta externas, sus datos son incluidos en el fichero «Clientes Otras Tarjetas Externas» cuyo responsable es El Corte Inglés. Por lo tanto, respecto a la gestión de este tipo de datos, el contrato suscrito por ambas entidades, de fecha 01/11/01, no es aplicable, estando constatado que el responsable del fichero y del tratamiento es El Corte Inglés.

Esta cuestión ha sido aclarada por ambas entidades en sus últimas alegaciones al reconocer que el referido contrato de prestación de servicios se refiere a servicios informático tales como confección de nóminas, contabilidad, etc., reconociendo El Corte Inglés ser el único responsable de la titular del fichero «Clientes Otras Tarjetas Externas.»

VII

El artículo 44.2.d) de la LOPD considera infracción leve: «Proceder a la recogida de datos de carácter personal de los propios afectados sin proporcionarles la información que señala el artículo 5 de la presente Ley.»

En este caso, Sfera ha recabado datos personales sin facilitar a la denunciante la información que señala el artículo 5 de la LOPD, por lo que debe considerarse que ha incurrido en la infracción leve descrita.

VIII

El artículo 44.3.d) de la LOPD considera infracción grave:

«Tratar los datos de carácter personal o usarlos posteriormente con conculcación de los principios y garantías establecidos en la presente Ley o con incumplimiento de los preceptos de protección que impongan las disposiciones reglamentarias de desarrollo, cuando no constituya infracción muy grave.»

La Audiencia Nacional ha manifestado, en su Sentencia de 22/10/03, que «la descripción de conductas que establece el artículo 44.3d) de la Ley Orgánica 15/1999 cumple las exigencias derivadas del principio de tipicidad, a juicio de esta Sala, toda vez que del expresado precepto se desprende con claridad cuál es la conducta prohibida. En efecto, el tipo aplicable considera infracción grave «tratar de forma automatizada los datos de carácter personal o usarlos posteriormente con conculcación de los principios y garantías establecidos en la Ley», por tanto, se está describiendo una conducta –el tratamiento automatizado de datos personales o su uso posterior- que precisa, para configurar el tipo, que dicha conducta haya vulnerado los principios que establece la Ley Orgánica. Ahora bien, estos principios no son de aquellos que deben inferirse de dicha regulación legal, sino que aparecen claramente determinados y relacionados en el título II de la Ley, concretamente, por lo que ahora interesa, en el artículo 6 se recoge un principio que resulta elemental en la materia, que es la necesidad de consentimiento del afectado para que puedan tratarse automatizadamente datos de carácter personal. Por tanto, la conducta ilícita por la que se sanciona a la parte recurrente como responsable del tratamiento consiste en usar datos sin consentimiento de los titulares de los mismos, realizando envíos publicitarios.»

Conforme se ha expuesto en los Fundamentos de Derecho anteriores, se considera que El Corte Inglés ha infringido el artículo 6 de la LOPD. Este artículo regula uno de los principios básicos del derecho fundamental a la protección de datos de carácter personal, el del consentimiento inequívoco de los interesados para el tratamiento de sus datos. Por tanto, El Corte Inglés ha infringido uno de los principios de la LOPD, y, en consecuencia, ha incurrido en la infracción grave descrita.

IX

A tenor de lo establecido en el artículo 45.1 y 2 de la LOPD, las infracciones leves serán sancionadas con multa de 601,01 euros a 60.101,21 euros , y las graves serán sancionadas con multa de 60.101,21 euros a 300.506,05 euros.

El mismo artículo, en sus apartados 4 y 5, establece criterios de graduación de la sanción:

«4. La cuantía de las sanciones se graduará atendiendo a la naturaleza de los derechos personales afectados, al volumen de los tratamientos efectuados, a los beneficios obtenidos, al grado de intencionalidad, a la reincidencia, a los daños y perjuicios causados a las personas interesadas y a terceras personas, y a cualquier otra circunstancia que sea relevante para determinar el grado de antijuridicidad y de culpabilidad presentes en la concreta actuación infractora.»

5. Si, en razón de las circunstancias concurrentes, se apreciara una cualificada disminución de la culpabilidad del imputado o de la antijuridicidad del hecho, el órgano sancionador establecerá la cuantía de la sanción aplicando la escala relativa a la clase de infracciones que preceda inmediatamente en gravedad a aquella en que se integra la considerada en el caso de que se trate.»

La Audiencia Nacional, en sus Sentencias de 24/05/02 y 16/02/05, ha señalado en cuanto a la aplicación del apartado 5 del citado precepto que «… la presente regla debe aplicarse con exquisita ponderación y sólo en los casos en los que la culpabilidad y la antijuridicidad resulten sustancialmente atenuadas atendidas las circunstancias del caso concreto, de forma que repugne a la sensibilidad jurídica, siempre guiada por el valor justicia, la imposición de la sanción correspondiente al grado. Lo cual insistimos puede darse, por excepción, en casos muy extremos (de aquí la expresión «especialmente cualificada») y concretos».

En este caso, no se aprecia una disminución cualificada de la culpabilidad de Sfera y de El Corte Inglés, o de la antijuridicidad de los hechos, que permita la aplicación de la graduación de las sanciones prevista en el artículo 45.5 de la LOPD.

No obstante, teniendo en cuenta los criterios recogidos en el artículo 45.4 de la LOPD y, en especial, el volumen de tratamientos efectuados por ambas entidades y a la ausencia de beneficios obtenidos acreditados en el presente procedimiento, procede imponer las sanciones correspondientes en su cuantía mínima.

Vistos los preceptos citados y demás de general aplicación,

El Director de la Agencia Española de Protección de Datos RESUELVE:

PRIMERO: IMPONER a la entidad SFERA JOVEN, S.A., por una infracción del artículo 5 de la LOPD, tipificada como leve en el artículo 44.2.d) de dicha norma, una multa de 601,01€ (seiscientos un euros con un céntimo) de conformidad con lo establecido en el artículo 45.1 y 4 de la citada Ley Orgánica.

SEGUNDO: IMPONER a la entidad EL CORTE INGLÉS, S.A. por una infracción del artículo 6.1 de la LOPD, tipificada como grave en el artículo 44.3.d) de dicha norma, una multa de 60.101,21 € (sesenta mil ciento un euros con veintiún céntimos) de conformidad con lo establecido en el artículo 45.2 y 4 de la citada Ley Orgánica.

TERCERO: NOTIFICAR la presente resolución a SFERA JOVEN, S.A., (C/………………….), a EL CORTE INGLÉS, S.A., (C/………………..), y a DÑA. E.B.P., (C/………………..).

CUARTO: Advertir al sancionado que la sanción impuesta deberá hacerla efectiva en el plazo de pago voluntario que señala el artículo 68 del Reglamento General de Recaudación, aprobado por Real Decreto 939/2005, de 29 de julio, en relación con el art. 62 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, mediante su ingreso en la cuenta restringida nº 0000 0000 00 0000000000 abierta a nombre de la Agencia Española de Protección de Datos en el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, S.A. o en caso contrario, se procederá a su recaudación en período ejecutivo. Si recibe la notificación entre los días 1 y 15 de cada mes, ambos inclusive, el plazo para efectuar el pago voluntario será hasta el día 20 del mes siguiente o inmediato hábil posterior, y si recibe la notificación entre los días 16 y último de cada mes, ambos inclusive, el plazo del pago será hasta el 5 del segundo mes siguiente o inmediato hábil posterior.

De conformidad con lo establecido en el apartado 2 del artículo 37 de la LOPD, en la redacción dada por el artículo 82 de la Ley 62/2003, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden social, la presente Resolución se hará pública, una vez haya sido notificada a los interesados. La publicación se realizará conforme a lo previsto en la Instrucción 1/2004, de 22 de diciembre, de la Agencia Española de Protección de Datos sobre publicación de sus Resoluciones.

Contra esta resolución, que pone fin a la vía administrativa (artículo 48.2 de la LOPD), y de conformidad con lo establecido en el artículo 116 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, los interesados podrán interponer, potestativamente, recurso de reposición ante el Director de la Agencia Española de Protección de Datos en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente a la notificación de esta resolución, o, directamente recurso contencioso administrativo ante la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 25 y en el apartado 5 de la disposición adicional cuarta de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente a la notificación de este acto, según lo previsto en el artículo 46.1 del referido texto legal.

Madrid, 21 de marzo de 2006

EL DIRECTOR DE LA AGENCIA ESPAÑOLA

DE PROTECCIÓN DE DATOS

Fdo.: José Luis Piñar Mañas