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Peritajes electrónicos (Computer Forensics)


Aunque el proceso que describe el periodista no es ortogonal y está muy simplificado, es una primera aproximación para no expertos.
Se describe en http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=20060119elpcibpor_4&type=Tes&anchor=elpcibpor

Estos son los pasos que se indican

  1. Toma de contacto. Conversación con los relacionados en el caso, con el objetivo de tener una idea clara de lo que ha ocurrido y planear la investigación. En este caso se sospechaba de un empleado que había accedido a una máquina de otro empleado para sustraer un documento.
  2. Copia del disco duro. Acompañado del representante de los trabajadores y de los directores, se requisa el ordenador del sospechoso para, delante de todos, realizar una copia íntegra, bit a bit, del disco duro. Esta copia servirá para la investigación, y el ordenador requisado será guardado para su custodia en la caja fuerte de la empresa. Si se dispone de otros medios de almacenamiento externo, como CD o discos USB, se requisan también para su posterior análisis.
  3. Análisis del disco duro. Se buscan indicios de virus, troyanos o gusanos, así como herramientas de ataque, con la idea de realizar una foto del ordenador y saber para qué se usa realmente, así como el nivel del usuario. A continuación se localiza y analiza la información que ha sido borrada. Seguidamente, se realiza una escala temporal lo más exacta y detallada posible. Es decir, conociendo aproximadamente la fecha del suceso, se reconstruye el escenario segundo a segundo: acceso a ficheros, creación o borrado de ficheros, ejecución de comandos, accesos a páginas de Internet, etcétera. Como se trata de un robo de información confidencial, se busca en todo el disco, tanto en archivos existentes, como en archivos borrados y espacio no utilizado.
  4. Análisis de logs. Revisión y análisis de todos los logs o huellas de actividad, de la máquina y de todos los elementos relacionados, tales como cortafuegos, IDS, impresoras y servidores.
  5. Cadena de custodia. Una vez que hemos obtenido las pruebas, es fundamental documentarlas y mantener lo que se denomina cadena de custodia, que garantiza el origen de las pruebas, imprescindible si hay juicio.
  6. Presentación de resultados.
  7. Acciones legales si fuera necesario.

En mi opinión, hay 2 grandes pasos:

  1. Incautación Confiable de la Prueba y Preservación de la Cadena de Custodia.
  2. Análisis de la información disponible con arreglo al incidente investigado y Redacción del informe pericial

Con la información disponible se puede valorar la conveniencia o no de pleitear o de negociar.

Supuesto que se decide pleitear, el perito de parte colabora con la parte y su abogado informando sobre la especialidad tecnológica y los problemas probatorios.

El rol de perito de la demanda es el más deseable, ya que se dispone de tiempo suficiente para preparar el análisis. Sin embargo, el perito de la contestación, normalmente tiene la restricción de los plazos procesales, a la que se añade el tiempo de respuesta de la parte demandada y de su abogado en concluir que necesitan un perito.

Interceptación legal de las Telecomunicaciones


Ya es legal interceptar las telecomunicaciones.

El Real Decreto 424/2005, de 15 de abril, por el que se aprueba el Reglamento sobre las condiciones para la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas, el servicio universal y la protección de los usuarios. (publicado en el BOE núm. 102, de 29-04-2005, pp. 14545-14588) establece en su sección terecera el régimen de interceptación de las telecomunicaciones.  

Sorprende el poco eco que ha tenido la publicación de esta norma (incluyo en forma de comentario toda la sección referida a la interceptación de las telecomunicaciones)

Edmond Locard


En el «post» anterior quería poner un link al pionero criminalista Locard en la Wikipedia, y como no lo he visto, me he entretenido un poco en armar su semblanza, que no me resisto a transcribir a continuación.

Edmond Locard nació en Francia (1877-1966). Es uno de los pioneros de la ciencia Criminalística.Doctor en medicina y Licenciado en derecho. Trabajó como ayudante de otro pionero forense Alexandre Lacassagne y estudioso de Alfonso Bertillon. Fue director del gabinete de la policía de Lyon y uno de los principales pioneros de la Investigación Policial con Técnicas Científicas, denominada Criminalística. Escribió tratados de Criminalística y Poroscopia.

Fundó el Laboratorio de Criminalística de Lyon en 1910. Es autor de «Traité de Criminalistique», tratado en 7 tomos y una verdadra referencia de criminalítica, en el que afirmaba que «escribir la historia de la identificación es escribir la historia de la criminología». También es suya la frase «los restos microscópicos que cubren nuestra ropa y nuestros cuerpos son testigos mudos, seguros y fieles, de nuestros movimientos y de nuestros encuentros.»

Las técnicas del Dr. Locard dmostraron su utilidad con el Servicio Secreto Francés durante la I Guerra Mundial, ya que era capaz de «conocer, tras examinar las manchas de los uniformes de los prisioneros y de los soldados, los lugares por los que habían pasado».

Locard tenía su criterio sobre personajes del imaginario literario como Sherlock Holmes o Dupin: «Lo admirable en Sherlock Holmes es ese perfecto conocimiento de todo lo que se necesita haber estudiado para descubrir criminales; en lo cual es considerablemente superior a los policías de Edgar Allan Poe y de Émile Gaboriau. Sherlock no es más inteligente que Dupin, pero conoce mejor su oficio. En una época en que ningún especialista había escrito ningún tratado, su cerebro contiene la primera síntesis de la técnica policiaca»

Expertos criminalistas han señalado recientemente que el llamado «Principio de intercambio de Locard», referido como tal en gran parte de la literatura criminalística y reconocido como uno de los más importantes de esta ciencia, no había sido formulado como tal por el propio Locard en su monumental obra.

Aunque sí que es cierto que Locard hizo la observación «Il est impossible au malfaiteur d’agir avec l’intensit que suppose l’action criminelle sans laisser des traces de son passage» , es decir «es imposible que un criminal actúe, especialmente en la tensión de la acción criminal, sin dejar rastros de su presencia» en la primera oración en el capítulo 3 (rastros) en «Manuel de Technique Policière», París: Payot, 1923.

La primera referencia encontrada del principio del intercambio de Locard aparece en la obra de Reginald Morrish, «The Police and Crime-Detection Today», London: Oxford University Press, 1940, 72. El principio del intercambio de Locard fue reiterado por L.C. Nickolls, en 1956, atribuyéndolo a Locard (1928), y confirmándolo como principio esencial aplicable al trabajo de los microscopistas forenses de todo el mundo.

Este principio se suele expresar así: «siempre que dos objetos entran en contacto transfieren parte del material que incorporan al otro objeto»

El principio de intercambio de Locard ha permitido obtener indicios relevantes desde huellas en el barro o sus restos en neumáticos y calzado, hasta la huellas dactilares o restos en las uñas.

En el ámbito electrónico, el principio se aplica respecto a la convicción de que cualquier interacción con un ordenador afecta a su funcionamiento, su uso de la memoria e incluso lo que se escribe en el disco duro, de forma que un experto pueda encontrar trazas de la interacción, e inclusive detalles que permiten reconstruir los hecho e identificar a sus autores.

(Otro pionero, Alfonso Bertillon, nació en Paris en 1853. Fue medico y antropólogo. Creó en 1880 el Sistema Antropométrico. Se basaba en la medición de los huesos del cuerpo humano y sus relieves, y, en particular las medidas de brazos, piernas, cuerpo y varias partes de la cabeza como sistema de identificación. En 1907 lo complementa con el Portrait Parlé, o Retrato Hablado. Son los mismos principios que han llevado a certeza de la identificación de personas por la huella dactilar o la huella plantar. Falleció en 1914)