Enrique Goñi es una de las personas que más admiro en relación con la renovación del sector financiero, y me llena de orgullo que de su gestión se beneficie la Caja de Ahorros de Navarra, la entidad fianciera de referencia en mi patria chica (ya sabéis muchos que soy de Pamplona).
El mérito es tanto suyo como del equipo del que se ha rodeado, pero es que es un atributo de los grandes líderes el de saber rodearse de buenos colaboradores.

Así que cuando he leido este artículo de Noticias de Navarra del 2 de enero de 2008 (con el énfasis entendible en un medio regional) no me he resistido a referenciarlo.
Hace hoy seis años, Caja Navarra cambió de moneda y de director. El 2 de enero de 2002, primer día laborable para el euro, Enrique Goñi Beltrán de Garizurieta fue nombrado máximo responsable de la entidad financiera más grande de Navarra. Su designación, acompañada de un notable ruido político y sin el respaldo de la oposición, abrió una etapa de cambios vertiginosos que han renovado la imagen y el funcionamiento interno de CAN, embarcada en un ambicioso plan de crecimiento y cuya estrategia de diferenciación ha encontrado el respaldo del ciclo económico más boyante de las últimas cuatro décadas.
Pocos dudan de que la Caja es hoy diferente: ha duplicado sus activos, es más eficiente y continúa en expansión. En 2010 tiene previsto alcanzar todas las capitales de provincia españolas, y en los próximos meses sacará a Bolsa una tercera parte de su corporación industrial, con la que alimenta el crecimiento: será la segunda caja que lo haga. Ha renovado prácticamente todas sus oficinas, que ahora se llaman canchas , ha cambiado su identidad gráfica y ha iniciado una internacionalización, todavía tímida. Ha modificado sus órganos de Gobierno y ha lanzado un producto nuevo cada semana. Su equipo directivo, transformado y rejuvenecido, ha creado Viálogos, instrumento de encuentro y relación con las empresas, así como una comunidad de más de 1.000 emprendedores: Eurecan. Pero, sobre todo, ha puesto en marcha una estrategia de diferenciación que cumple sus primeros cuatro años y que ha generado reacciones encontradas. El Tú eliges: tú decides y la Cuenta cívica han sido reconocidos nacional e internacionalmente como buenas prácticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), pero han chocado, sobre todo en el caso de la primera, con los usos habituales. Todo ello ha sido definido por la entidad como exponente de la «banca cívica, que da derechos a sus clientes». Y esto, advierten, «es sólo el principio».
polémica inicial
Un nombramiento cuestionado
En el principio, sin embargo, fue el ruido. La designación de Enrique Goñi como director, propuesta por una comisión expresamente designada para gestionar el relevo de Lorenzo Riezu, generó una de las más formidables polémicas que se recuerdan alrededor de la entidad de ahorros. Todos los medios encuadraron la decisión como una apuesta personal de Miguel Sanz, y el propio presidente del Gobierno tuvo que salir el 4 de enero a defender el nombramiento, que se encontró con los votos en contra de seis de los 18 miembros del consejo y fue recibido con un notable escepticismo por la plantilla. Ésta hubiese preferido a alguien de la casa y Goñi, llegado a Caja Navarra en 2000 para dirigir la Corporación Industrial, era visto como un agente extraño en una entidad acostumbrada a los relevos naturales. Con un perfil profesional forjado durante más de diez años en las mutuas de seguros, parecía además notablemente joven para el cargo: tenía 40 años en enero de 2002.
«Sólo nos ha movido el interés de dinamizar y dar un impulso definitivo a la Caja», se justificó Miguel Sanz, que señaló que los nuevos tiempos requerían dar cabida a «nuevas iniciativas» y que su objetivo era que la caja saliera «de la situación de impasse» en la que a su juicio se encontraba. «No ha habido politización, pero yo, como presidente, no estoy obligado a que el director sea de dentro, sino a que la Caja sea líder en el mercado y sirva al desarrollo económico y social de Navarra. Para eso no renuncio nunca a buscar a los mejores», explicó entonces Sanz.
Goñi estrenó su cargo el 18 de enero de 2002. Para entonces ya había hecho público su interés en afrontar al frente de la caja «los mayores retos y los proyectos más ambiciosos» y explicó ante el Consejo de Administración que, en las dos semanas que mediaron entre su elección y su toma de posesión, había hablado con «más de 300 trabajadores» para escuchar opiniones y tomar el pulso de la Caja. Dos meses más tarde, completaba su primer organigrama, con tres subdirecciones: Jesús Pejenaute (Comercial); José Luis Serón (Recursos) y Sebastián Larraza (Financiera). Éste último y el secretario general (Javier Arregui) procedían del equipo directivo de Riezu, pero los otros dos encabezaban el cambio. En julio se ponía en marcha la campaña Exígenos , encaminada hacia la mejora continua.
bonanza económica
Tiempo de impulso
Pero, antes de afrontar los grandes cambios, tocaba hacer músculo, incrementar los beneficios y recuperar la eficiencia de la antigua Caja de Ahorros de Navarra, lastrada por la fusión con la Municipal en el último aliento del siglo pasado. Así, 2000 y 2001 habían registrado descensos en los beneficios anuales, que en 2001 se situaron en apenas 50 millones de euros, 22 menos de los contabilizados en 1999. Esta cantidad no fue rebasada hasta 2003, primer año de vigencia del Plan Estratégico 2003-2007, cumplido finalmente con un año de antelación. Y fue a partir de 2005, una vez completadas las prejubilaciones, reformados los órganos de Gobierno y fijado ya buena parte del equipo directivo actual, cuando la Caja pisó definitivamente el acelerador. Así, con el viento de la formidable coyuntura crediticia y económica en las alas, los beneficios se dispararon: 84 millones en 2004, 107 en 2005 y 140 en 2006, con incrementos del 21%, el 17% y el 31%, respectivamente. 2007 se cerrará seguramente con un crecimiento superior al 20%, lo que le permitirá cumplir con los objetivos y, tal vez avanzar algún puesto más en el ranking de beneficios de la CECA: CAN pugna con Cajastur y Caja Murcia por el 12º lugar, por lo que parece afrontar el cambio de ciclo económico con los motores bien engrasados.
«Somos más eficientes y más rentables», suele repetir Enrique Goñi en las sesiones Viálogos con empresas. Los indicadores de la CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorros) confirman en términos generales estas afirmaciones y constatan el avance de la entidad, que ha ganado posiciones de modo notable en beneficios (del 19º al 14º lugar entre 2001 y 2006). En tamaño, el crecimiento es más modesto: CAN es la 19ª de volumen de activos, si bien progresa más rápido que alguna de sus competidoras.
diferenciación
La ‘Banca Cívica’, instrumento para competir
«Nos diferenciamos para competir mejor, para generar más riqueza», explicó Enrique Goñi durante la presentación del Plan Estratégico Cantera (2007-2010) el pasado mes de marzo en Madrid. Cantera, algunas de cuyas previsiones ya han sido revisadas al alza, profundiza en lo que CAN denomina Banca Cívica y que tiene en iniciativas como Tú eliges, tú decides su principal exponente. Supone sobre todo un modo de distinguirse de otras entidades financieras por una vía poco habitual, y parte de la base de que si todas los bancos y cajas ofrecen condiciones crediticias y de rentabilidad similares, hay que buscar nuevas vías para aumentar la clientela.
Esta idea ha sido el banderín de enganche de la mayor campaña publicitaria nacional llevada a cabo por CAN, que pudo verse en las pantallas de televisión de toda España en septiembre de 2007: Caja Navarra deja que sus clientes decidan en qué proyectos debe ser empleado el dinero de la obra social. La iniciativa, puesta en marcha hace ya más de tres años, supone que en 2008 se podrá escoger entre más de dos millares de proyectos sociales que han pasado previamente por el filtro del comité de selección de CAN; de hecho, durante el año pasado se repartieron más de 42 millones de euros entre 1.306 iniciativas. Tú eliges ha cambiado asimismo el perfil de la obra social de la Caja, que hasta 2005 destinaba casi un 64% a deporte y cultura. Estos ámbitos supusieron el año pasado poco más de 20% y sus ingresos sólo se han visto compensados por el incremento de la dotación total de la obra social: de 26 millones en 2005 a 42 en 2006. En 2007 se rebasarán seguramente los 50 millones de euros. Discapacidad y asistencia, y Ayuda al Desarrollo, suman ahora el 50% del montante total.
De este modo, los clientes «han decidido apoyar a personas y necesidades frente a la anterior financiación de cosas y actividades», explicó Enrique Goñi a El País en la única entrevista que ha concedido desde que es director. Los responsables de la entidad han tenido que escuchar algunas críticas de quienes consideran que es responsabilidad de CAN financiar actividades tal vez minoritarias, pero de indudable valor. La cultura, que recibió un 20% del dinero de la obra social de 2005, supuso sólo el 5% de los fondos de 2006, y parece haber sido la gran perdedora de este reparto. Tú eliges ha supuesto, asimismo, la movilización de casi medio millón de ciudadanos que elige proyecto, pero también ha obligado a darse a conocer a quien desea recibir financiación. Esto acarrea, según los críticos, que sólo quien posee capacidad para darse a conocer es capaz de recaudar lo que necesita, pero desde CAN se entiende que multitud de pequeños proyectos encuentran ahora un apoyo que antes no tenían.
Crecimiento
600 millones para la expansión de la red comercial
El vigor competitivo de Caja Navarra afrontará una dura prueba durante los próximos años. El proceso de expansión es ambicioso para una caja de tamaño medio (600 millones de inversiones previstas) y deberá prosperar en una coyuntura económica menos boyante que la vivida en los últimos cuatro años. De cumplirse los objetivos, las 437 oficinas previstas para finales de 2008 casi duplicarán las 235 de 2002. Este crecimiento, planteado como una mancha de aceite por aquellos lugares con mayor renta per capita, se ha intensificado en Madrid y Cataluña, alcanzará Levante en 2008 y, sobre todo, ha adentrado a Caja Navarra en el competitivo mercado vasco. La irrupción en la CAV ha resultado sonada, con aperturas en las mejores zonas de las tres capitales, y convertirán a la comunidad vecina en la segunda en número de oficinas, con 78 sucursales a finales de 2008.
El desembarco en la comunidad vecina fue anunciado unos meses antes de que Competencia abriera un expediente sancionador a CAN y a las tres cajas vascas (BBK, Kutxa y Vital) por repartirse el mercado durante años y funcionar «como un cártel». El expediente, culminado finalmente con una multa de 24 millones, seis de ellos para CAN, ha sido recurrido y tiene en cuenta actuaciones mantenidas sobre todo durante los años 90, pero que no fueron rotas definitivamente hasta 2006. Hoy, CAN tiene una presencia muy importante en la Comunidad Autónoma Vasca y sus tres competidoras han abierto sus primeras oficinas en Navarra. Las cuatro cajas han negado con rotundidad la existencia de un pacto para no competir en sus territorios.
En las nuevas ubicaciones, Caja Navarra se da a conocer con un modelo de oficina distinto, escogido entre los cinco más innovadores de Europa. Concebidos como lugares diáfanos, «a los que no se va sólo a hacer negocios», las canchas parecen haber tenido una buena acogida entre el público y según los datos de la propia entidad , captan un 40,9% más de recursos y entran en rentabilidad 12 meses antes que las tradicionales. «Proponen un modelo de relación diferente y de alto valor añadido», explican desde Caja Navarra, que ha renovado ya buena parte de sus oficinas en Navarra.
El negocio exterior, una de las principales carencias de la entidad, también tiene su sitio entre los objetivos de la Caja, que pretende que en 2010 el 5% de su negocio proceda de fuera de España. Algunos pasos se han dado ya en este sentido (acuerdo con Wachovia, compra de un pequeño banco húngaro y apertura de una oficina en Londres) pero aún queda bastante terreno por recorrer en esa dirección.
viálogos y eurecan
Más negocio con empresas
Estos cinco años han modificado también la presencia de CAN en el negocio con empresas. Enrique Goñi explicó a primeros de diciembre en Barcelona que la Caja era en 2001 «algo refractaria» a este tipo de negocio. Este suponía entonces el 19% del total de la inversión crediticia, mientras que en 2007 alcanza ya el 39%. Goñi aprovechó también el encuentro con emprendedores de Barcelona para lanzar un mensaje de tranquilidad acerca del riesgo que corre la entidad. «Sólo un 12% corresponde a empresas inmobiliarias, por lo que somos la caja con menor exposición de España», dijo.
Para apuntalar el crecimiento de esta vertiente del negocio, Caja Navarra puso en marcha en 2002 Viálogos, instrumento de relación con las empresas al que se han asociado cajas de ahorros de tamaño medio de toda España. Eurecan, comunidad de emprendedores, vio la luz hace sólo dos años, y es la apuesta de la Caja para captar nuevos clientes de empresa. Entre financiación y participación directa ligada a beneficios, ha significado un desembolso de 70 millones de euros y ha fortalecido la presencia de la Caja en regiones como Cataluña. La concesión de un premio de 90.000 euros al mejor proyecto europeo es la última apuesta de la entidad.
Corporación crece y sale a Bolsa
Corporación Caja Navarra ha ido creciendo de tamaño en los últimos tiempos y en los próximos meses oficializará su salida a Bolsa. Constituida en 2000, contó con Enrique Goñi como responsable de su puesta en marcha, y su valor actual ronda los 1.200 millones de euros, con unas plusavalías de unos 800 millones. Su cartera se ha revalorizado a un ritmo del 30% al año desde 2005 y ha sido un apoyo fundamental para apoyar la expansión de la entidad. Desde su nacimiento, ha analizado unos 700 proyectos, con 71 inversiones confirmadas por valor de 698,7 millones de euros, 400 de ellos entre los ejercicios de 2005 y 2006. Las 30 desinversiones realizadas han supuesto un importe de 517,3 millones de euros. Corporación ha arrojado asimismo unos beneficios crecientes, que han pasado de 6,8 millones de euros en 2003, a 62,4 en 2006. Posee inversiones en sectores como el agroalimentario, en capital riesgo, en empresas de concesiones, en el sector de la construcción, o el energético. El Grupo Caja Navarra ha tenido asimismo una presencia mayoritaria en obras públicas del calibre de la Autovía del Camino (48%) o los regadíos del Canal de Navarra (35%). >j.a.m.

Que se lo digan a sus compañeros de Agrupacion Mutua. El trabajo le duro 6 años y cuando se fue lo brindaron con champan (no cava).intervenida por las malas inversiones realizadas (inmobiliaria Habitat). Al igual que en Mutua de Pamplona que si sigue un año mas la lleva a la quiebra (tambien creo una inmobiliaria).
Yo desde luego no le cojo de asesor inmobiliario( Locales de Unzu 2 veces el precio de mercado).
Y cuidado, no le deis la con la espalda.
la banca civica no lo demuestra como jefe. No lo queremos ni ver
Bajo mi punto de vista la trasformación de CAN ha sido total y absoluta, una trasformación que ha liderado Enrique Goñi, un visionario, un magnífico profesional y mejor persona. El modelo de Banca cívica me parece una gran idea para ofrecer a los clientes cosas distintas a lo que ofrecen los demás. En Can es todo transparente y su equipo profesional está contagiado del dinamismo y ganas de trabajar de Goñi.