Algunos términos como Factoring y Confirming son relevantes al hablar de la factura electrónica porque determinan la fuente del interés de las entidades financieras por participar en la cadena de valor de ese tipo de documentos electrónicos.
Para ilustrar los conceptos asociados a este tipo de términos existe un interesante artículo del Profesor Alfredo Villafañe. De este artículo transcribo un extracto:
Con respecto al “forfaiting”: es una solución sencilla y barata frente a otras alternativas, para incorporarse a los mercados como los de Europa del Este, Marruecos, India, Vietnam o cualquier otro mercado considerado como país de riesgo.
Es una figura que supone la compra de letras de cambio aceptadas, créditos documentarios o cualquier otra forma de promesa de pago, instrumentada en divisas.
El adquirente de los efectos renuncia en forma explícita a su derecho legal de demanda frente a los anteriores proveedores de la deuda la cláusula «sin recurso».
Es una modalidad de financiación de exportaciones que consiste en el descuento sin recurso, por parte de una entidad financiera, de los derechos de cobro de una serie de efectos mercantiles que el exportador recibe para instrumentar el pago diferido de operaciones comerciales de compra/venta.
Los instrumentos susceptibles de ser financiados son las letras y los pagarés, ambos con el aval de bancos de primera línea.
El plazo admitido suele ser de entre 6 meses y 7 años.
La operación se realiza a un precio que representa el valor presente de los vencimientos futuros, actualizado.
Desde el punto de vista del exportador, el forfaiting o descuento sin recurso consiste en la venta de unos documentos financieros, con vencimientos a medio plazo, correspondientes al pago de bienes y servicios exportados, sin recurso contra el exportador.
Es atractivo para empresas que reúnan una o más de las siguientes características:
- Empresas que tengan diversificados a sus proveedores,
- Empresas que tengan un sistema de pagos complejo, o
- Empresas que deseen alargar el plazo de pago a proveedores, o mejorar sus condiciones de compra.
Elimina tanto los riesgos políticos y administrativos futuros, como el comercial y de tipos de cambio de las divisas involucradas, permitiendo conocer previamente el costo de la operación a un tipo de interés fijo. El exportador mejora su liquidez al cobrar al contado, no alterando su capacidad de endeudamiento, ahorrándole costos de administración y gestión de cobros
Hay aspectos característicos y diferenciales de esta operación: tipos de interés de descuento fijo para todo el periodo; liquidez inmediata sin que repercuta en la capacidad crediticia del exportador: elimina los riesgos de cambio y de impago, y la carga financiera en balance; reducción de controles y las tareas administrativas de la deuda en divisas, y una vez aprobada la operación, se abona inmediatamente el importe sin ocupar sus líneas de crédito y en la modalidad de descuento sin recurso.
Puede tener cierta similitud con el “factoring” aunque existen diferencias bien notables: en el “forfaiting” los plazos pueden llegar hasta siete años; normalmente son por operaciones con el exterior; sus servicios son de financiación solamente; los bienes financiables son normalmente bienes de equipo; el estudio es metódico de las operaciones y caso por caso; es una operación sin recurso; los documentos son básicamente letras y pagarés; la relación con el exportador es escasa o nula; la financiación puede ser por una parte o por el todo del importe.
Por otro lado:
En relación con el “confirming”, es atractivo para empresas que reúnan una o más de las siguientes características: que tengan diversificados a sus proveedores, empresas que tengan un sistema de pagos complejo, y empresas que deseen alargar el plazo de pago a proveedores, o mejorar sus condiciones de compra. Es un servicio ofrecido por entidades financieras que consiste en gestionar los pagos de una empresa a sus proveedores nacionales, ofreciéndole a estos la posibilidad de cobrar las facturas con anterioridad a la fecha de vencimiento.
El confirming es un servicio de gestión de pagos y no un servicio de gestión de deudas. Puede pensarse, que ceder los pagos a un tercero no tiene mucho sentido, habida cuenta que dicho tercero lo que adquiere es una obligación de pago, sin embargo se puede afirmar que esto es un negocio para ambas partes.
Vamos a verlo a través de un ejemplo: supongamos que una firma tiene la capacidad de disponer de un periodo de pago muy alto, entre los 90 y los 180 días, y que por su trayectoria, es de reconocida solvencia. Evidentemente esta empresa trabajará con una entidad financiera que por su experiencia tiene claro que siempre que se acepta una mercancía o servicio paga la factura. En esta situación para la entidad financiera gestionar los pagos puede ser un buen negocio ya que dicha entidad conoce la capacidad de pago y solvencia a la vez que puesto que se tiene un periodo de pago muy alto es muy posible que una buena parte de los proveedores anticipen el cobro de sus facturas. En esta situación para dicha entidad el gestionar los pagos de la firma se convierte en una nueva fuente de negocio ya que por un lado puede financiar a la firma en el momento del vencimiento del pago y a la vez puede ofrecer a los proveedores la posibilidad de anticipar el cobro sin tener que comprometer con ellos ninguna póliza de garantía.Evidentemente cuando se cumplen los requisitos señalados para la empresa en el ejemplo la gestión de pagos es una interesante operación.

hola, quisiera saber que libros me recomiendan de doctrina en relacion al confirming