Bookonhand es una librería por internet, pionera en España, que opera desde 1.997. En la actualidad lo hace a través de un acuerdo de fullfilling con la Casa del Libro.
Por mi condición de socio, he colaborado con ella impulsando iniciativas como LibroWap (primera librería virtual accesible por el teléfono móvil, con protocolo WAP) o la adaptación de Pasarelas de Pago, como la de Banesto, las BBVA y la de SCH, incorporando de forma pionera protocolos de pago como SET (incluyendo Easy SET, impulsado por Banesto), 3D secure, Mobipay y Paybox.
En la actualidad, todavía se pueden comprar libros a través de ella, si bien el servicio lo presta, como he comentado, la Casa del Libro.
Aunque todavía se habla del comercio electrónico, y creo que está resurgiendo, mi experiencia es que exige un tremendo esfuerzo que solo se rentabiliza cuando crece de forma sustanciosa el volumen de ventas, y los ingresos justifican que el esfuerzo se reparta entre varios especialistas. En particular, actualizar la base de datos de libros era una de las tareas más agotadoras, sobre todo si se tiene encuenta lo mal que funcionaban las editoriales y la Base de Datos ISBN del Ministerio de Cultura. Quizá no sea tan duro para una librería «física» que haya ido desarrollando su base de datos.
Ese es uno de los motivos que nos llevó a diseñar CATSEO como lo hemos hecho. Una herramienta sencilla para darse a conocer en Internet, y que cuenta con el apoyo del Plan Avanza. Sin necesidad de comprar dominios o instalar software. Fácil de mantener y rentable. Ideal para empresas de cualquier sector sin ser especialistas en comercio electrónico. Este Catálogo, con el tiempo debería ser la gran competencia de las Páginas Amarillas, ¿quien sabe? lo cierto es que la competencia en el segmento es intensa, y las páginas amarillas todavía van ganando por su agresiva estrategia comercial del mundo físico, mientras exploran el mundo virtual.
Es curioso. Las primeras conferencias sobre Factura Electrónica en las que participé, las impartió Maria Luisa Blasco, mi socia, a la que invitaban a contar sus experiencias en la Librería Interactiva Bookonhand, puesto que fue una de las pioneras en el uso de la factura electrónica cuando la legislación estaba mucho más inmadura. Debía ser por 1999 o quizá en el 2002.
Ahora con herramientas como Faccil, cualquier autónomo o PYME puede hacer facturas electrónicas (y «normales» en papel) con facilidad y con pleno valor legal. Estoy orgulloso de que desde Albalia Interactiva hayamos puesto tantos años de experiencia en herramientas tan sencillas a disposición de las PYMES.

