Llevo varios años evangelizando sobre la necesaria adecuación de las entidades financieras al DNI electrónico. Colaboré con Caixa Galicia hace 3 años en un proyecto orientado a analizar en qué aspectos tiene que afectar la disponibilidad del DNI electrónico a la organización de los servicios bancarios. Y la lista de aspectos a revisar es bastante impresionante.
Lo cierto es que hasta el 2006 no se ha visto la llegada del DNI electrónico como una realidad y será en el 2007 cuando las entidades financieras lo tomen en serio.
De momento, los servicios centrales de las entidades han comunicado a las sucursales a través de las habituales circulares de tecnología, organización y seguridad la existencia del nuevo medio de identificación y sus peculiaridades físicas o sus medidas de seguridad. Ya lo he comprobado en varias entidades financieras, tanto del entorno de cajas de ahorros como de bancos.
Esto significa que el nuevo DNI, por lo menos, será tan útil para identificar físicamente al ciudadano como su predecesor.
Pero pocas entidades están rediseñando los procedimientos para sacar partido a este instrumento. A título de ejemplo, y sin pretender ser exhaustivo, citaré algunos de los aspectos a revisar:
- Contratación. Ya es posible la contratación presencial y a distancia, sin necesidad de soporte en papel. Los puestos de oficina deberían tener lectores múltipes de tarjeta chip que permitan la firma electrónica simultánea del cliente y del apoderado de la entidad.
- Identificación. En ventanilla se debería poder insertar el DNI electrónico y validarlo con el PIN para las diferentes funciones de ventanilla, incluyendo retirar dinero.
- Cajeros automáticos. El lector de DNI debería ser una ranura diferenciada del lector normal de tarjetas, en la que sobresalga el DNI, de forma que no exista la posibilidad de privar al cliente de su documento de identidad.
- Banca electrónica. El coste de un lector de tarjetas chip es de unos 20 euros o menos en cantidades grandes. Estos dispositivos podrían estar disponibles en las sucursales a petición de los clientes, a los que se les podría cargar una comisión nominal por soliciarlo. Es una gran barrera contra el phishing.
- Compras. Un simple adeudo, formalizado como una orden de pago (o transferencia) amparada por la firma electrónica del ordenante podría permitir pagos online en comercio presencial y a distancia
Confío en que en el 2007 los servicios de consultoría de Albalia Interactiva, en relación con la adecuación de entidades financieras al DNI electrónico experimenten un empujón. De hecho estamos reclutando desarrolladores y consultores especializados en firma electrónica, timestamping y validación, para reforzar nuestro equipo.

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